J.S.A.
Fotos: Antonio de Honduras
16/3/26.- Madrid.- Aunque seguimos en Cuaresma, no pudimos por menos que celebrar con un animado desayuno de café con porras, el 47 aniversario de bodas de Ernestina Masses Tárrago y Javier Armenta Rodríguez-Regalado, miembros del grupo “Damas de misa de 10 y algún varón”, del Caldeiro, además del Padre Goñi que preside la misa y encomendó al firme matrimonio.
Tina y Javier no esperan a las bodas de oro, que también lo celebrarán, para invitar a los amigos. Tina se merece la celebración por guapa y discreta, y Javier, por ser caballero andante de las Damas que sube a leer la epístola en el presbiterio.
Ellos, Tina y Javier tienen dos hijos y dos nietos que van al Colegio Caldeiro, lo que demuestra que todos vivimos en la cotizada zona madrileña de La Guindalera, donde abundan las mujeres centenarias, no tanto los hombres, porque ya se sabe que son menos longevos.
El evento tuvo lugar en la cercana Casa Braulio, uno de los establecimientos hosteleros más tradicionales de Madrid, donde se sirve un café razonable.
Las Damas, buenas conversadoras, hablamos de todo y no solo de enfermedades y pastillas, como nos achacan los que practican el edadismo, mal de nuestro tiempo. Nos echamos piropos y elogios las unas a las otras, para animarnos y el piropo con que me obsequió hoy Conchi Masses, hermana de la homenajeada, era estupendo, y no reproduzco por pudor. Ambas hermanas son de padre y madre valenciano y catalán, como se observará por sus nobles apellidos. Residen en Madrid desde hace varios lustros.
Antonio de Honduras y Antonia de la República Dominicana, ángeles de la guarda, toman su café al sol y él nos enfoca lindas fotos. Antonia me cuenta que la Seguridad Social en España es estupenda, frente a los países de América Latina, donde es cara y los medicamentos, imposibles de comprar por su precio. Para paliar la afirmación, Conchi y yo recordamos la sentencia de Molière en su obra de teatro “El enfermo imaginario”: “No matan las enfermedades, sino los remedios”. Espero que no lea esto mi hija que es médico.
Un día hermoso de sol para honrar a Tina y Javier. Se lo merecen. Y todas las "Damas de misa de 10 y algún varón", estamos dispuestos a celebrar con ellos las bodas de plata.
Desayuno celebrativo, con el matrimonio homenajeado, al fondo
Felicidades a Tina y Javier 47 años de amor merecen toda la admiración y celebración .
ResponderEliminarQue sigan disfrutando juntos de muchos momentos felices.
Gracias Yuli por tus deliciosas crónicas.