Julia Sáez-Angulo
29/5/26.- Madrid .- Vicenta Benedito (1941-2011) nació en Castellón, donde su padre era juez desde 1913. Fue una de las mujeres españolas pioneras en obtener un título universitario y ella ejerció su licenciatura en Químicas, en ayudar a su tío el pintor valenciano Manuel Benedito (1875-1963) creándole, entre otras cosas, la célebre “aguarrasela”, un óleo muy diluido con aguarrás, con el que el artista pintó la mayoría de sus cuadros.
Sobrina, heredera universal e hija adoptiva del destacado pintor español, su figura es fundamental para la conservación y difusión del legado del artista. Supo custodiarlo en vida y tras el fallecimiento del pintor, Vicenta asumió la tarea de conservar intactas las obras, muebles, cartas y objetos personales que su tío había mantenido en vida, en un impecable archivo, que ha servido para investigar la obra del artista y para llevar a cabo el catálogo razonado de su obra por Pascual Masiá, presentado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, RABASF.
Vicenta impulsó y fundó la Fundación Manuel Benedito, así como el museo adjunto, al transformar la antigua casa-estudio del pintor —ubicada en la calle Juan Bravo, 4, en Madrid— en un espacio museístico abierto al público para que investigadores y amantes del arte puedan conocer su obra y entorno.
La Fundación Manuel Benedito se creó en el 2002 y se abrió como museo en el 2009, para abrirse al público ya en el 2011. Dos años más tarde, en el 2013, la RABASF. organizó una exposición monográfica sobre la figura de Manuel Benedito, pintor que cuenta con obras en el Museo del Prado, el Casino de Madrid, la RABASF, el Museo Nacional de Chile o el de Argentina, entre numereosas colecciones públicas y privadas.
En el vestíbulo del Museo se puede observar un cuadro, "Primavera en el jardín" (1938), donde se aprecia lo amplia y ajardinada que era la vivienda y taller del pintor antes de que lo demolieran y construyeran apartamentos. Vicenta Benedito se reservó uno de los pisos construidos en el solar, así como el bajo a ras de calle, de unos 400 metros cuadrados, para mostrar la obra de su tío.
Cherchez la femme dicen los franceses ante un gran hombre. Buscad a la mujer que está detrás o a su lado. En el caso del pintor Manuel Benedito, esa mujer fue su sobrina Vicenta Benedito, Pitus se la llamaba en familia, una persona culta elegante y sociable, que hablaba de su tío el pintor como “persona afable, bromista, cariñosa y familiar. Gran conversador, del que aprendió mucho sobre la historia familiar”.
“Vicenta era una mujer delgada y elegante. Le gustaba vestir con diseños de Adolfo Domínguez. Como mujer sociable, tenía entre otras amigas, a Blanca Pons Sorolla y a la hermana del conocido arquitecto Barbero Rebolledo”, cuenta la periodista María José Arnaiz, que la trató e hizo una entrevista para “ABC”.
“Cuando Manuel Benedito fue galardonado en París, con una Medalla de Oro y un premio millonario, Vicenta llevó a restaura el baúl de la firma Louis Vuitton, de su tío, y se compró para ella, un anillo con un brillante”, añade la periodista.
“Vicenta pudo vender la obra de Manuel Benedito y conservar el palacio de la calle Juan Bravo, pero prefirió vender el palacio y conservar la obra de su tío. Incluso llegó a adquirir más obras del mismo”, concluye la periodista.
Vicenta Benedito nunca se casó.
El retrato de Vicenta, por su tío Manuel, figura en la citada Fundación, junto a los de la bailaora María Albaicín o la señora Poveda, entre otras figuras de la sociedad de su tiempo que el pintor retrató con verdadera maestría, como fueron Cocha Piquer – que alguna vez trabajó también como modelo del artista, los hermanos Quintero, el general Weyler, y, por supuesto, distintos miembros de la Familia Real de Alfonso XIII. Benedito ha sido uno de los mejores retratistas del XX, en su estilo realista, siguiendo la tradición española.
José Luis Benedito, padre del pintor, y su esposa Teresa tuvieron siete hijos y de Valencia, viajaron a Madrid, donde se instalaron, en el número 1 de la calle Juan Bravo, no lejos del estudio del pintor. Luis, uno de ellos, al igual que el padre, fueron célebres taxidermistas y escultores, de los que se encuentran obras y amplia documentación en el Museo Nacional de Ciencias Naturales en Madrid, que les dedicó una exposición en 2019.
José Luis Benedito era la tercera generación de taxidermistas en familia, artífice de los dioramas del Museo de la Caza del Palacio de Riofrío.
El Catálogo Razonado (2026) de Manuel Benedito cuenta con dos mil obras, pero van saliendo muchas más, que habrán de añadirse a una nueva edición. El artista realizó, además de óleos y temples, numerosas acuarelas y dibujos.
Un legado de conocimiento e inspiración.
ResponderEliminarEnhorabuena a Vicenta Benedito