sábado, 24 de octubre de 2026

“MOSCÚ NO EXISTE”, TEATRO DE L´OM IMPREBÍS, CON CHÉJOV AL FONDO. Un Chèjov "aggionardo" y quizás innecesario




Julia Sáez-Angulo

Fotos: Adriana Zapisek

22/10/26.- Madrid.- “Moscú no existe”, es teatro de L´Om Imprebís, con textos del escritor ruso Anton Chéjov (1860-1904), que se exhibe en el Teatro Fernán Gómez de Madrid hasta el próximo día 8 de noviembre. El espectáculo está dirigido por Santiago Sánchez y Michel López.

“Bajo el sello de L’Om Imprebís, esta pieza se adentra en la pérdida de los sueños, la ansiedad y el cinismo de una sociedad que —exactamente igual que la nuestra— sigue tomando el té mientras el mundo arde, esperando un tren que nunca llega.”, dice Santiago Sánchez, director de escena

“A través de las propias palabras de Chéjov, la obra disecciona nuestra parálisis actual mediante cuatro voces humanas plenamente reconocibles: Iván, el hombre de mediana edad que, por cumplir minuciosamente con lo que le han dicho, se da cuenta de que ha olvidado vivir; Aleksei, el emprendedor que, viniendo de la nada, ha conseguido un éxito basado en la compraventa de todo para evitar enfrentarse a su propio vacío existencial; Ania, la joven artista precarizada a la que convencieron de que sus sueños se harían realidad, y que ahora es víctima de una resistencia no siempre sana; Anfisa, símbolo de los cuidados invisibles y víctima de una sociedad que desecha implacablemente a quien ya no sirve a sus intereses. Todo ello sin olvidar la ironía y el sentido del humor del autor ruso.”

“Moscú no existe” nace de la experiencia de una compañía con más de cuarenta años de trayectoria y de nuestro deseo de unir fuerzas de nuevo con el referente francés del teatro de improvisación, Michel Lopez, para sondear en la profundidad de los grandes textos a través de la fuerza de una escritura en escena, como ya hicimos en Imprebís y Hoy no estrenamos. Tras recorrer más de 20 países con ellos, L’Om Imprebís regresa a Madrid con un homenaje a la palabra de Chéjov convertida en una sinfonía de nuestra más rabiosa actualidad. Os invitamos a dejar de esperar y empezar a mirar de frente a las grietas de nuestra existencia.”

    NOTA CRÍTICA.- El tiempo es el gran escultor de los sueños y las esperanzas, nos enseña Marguerite Yourcenar y también las obras del dramaturgo ruso Anton Chèjov. L´Om Imprebis guarda muy bien el espíritu de la palabra de Chèjov, su atmósfera, pero lo aggiorna con pantallas y móviles. ¿Realmente vale la pena aggiornar al autor con esos cambios? La presencia y los ecos de “La Gaviota” y, sobre todo, de “El tío Vania”, las grandes obras del ruso, es tan palpable y cercano, que el espectador se pregunta si vale la pena reemplazar al original. Chéjov es una buena marca y no requiere sucedáneos. El espectador sabe sacar de su bella palabra escrita en el XIX, sus enseñanzas para el XXI: el vivir monocorde, la retirada de la gran ciudad, el sueño de las quimeras... quizás la aurea mediocritas, (traducida literalmente como «dorada medianía» o «dorado término medio») de que hablaban los clásicos... sin pantallas, ni móviles.

    En todo caso hay una buena interpretación de los cuatro actores en "Moscú no existe, en el Teatro Fernán Gómez y el pulso está bien llevado. Un buen rato teatral.




3 comentarios:


  1. Tomas Paredes Romero: Julia, excelente nota crítica. Gracias. Tomás

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  2. GERMÁN UBILLOS: Antón Chéjov me encanta, es de los predilectos, un clásico en todas sus líneas. Gracias y un abrazo de Germán.

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