martes, 5 de enero de 2010

Álvaro Torroba, metamorfosis plástica y espíritu de la materia en el Arte

obra de A. Torroba


Julia Sáez-Angulo

Álvaro Torroba pertenece a la saga de arquitectos que indagan la creatividad plástica en la pintura, el relieve y la escultura o -más exactamente en su caso- en una sabia conjunción de técnica mixta. El artista ha expuesto recientemente en Madrid y en el Centro Cultural de Guadarrama.

Después de su paso en los 80 por cierto expresionismo de alusiones figurativas con disecciones del cuerpo humano, en cierta línea o tradición de Millares –algunos críticos citaban o mencionaban las reses abiertas en canal de Rembrandt o de Naim Soutine-, Álvaro Torroba (Málaga, 1950) derivó a un constructivismo más ordenado en la geometría. Una depuración acertada de formas.

Con maderas, chapas, textiles, arpilleras, cuerdas o hilos, el artista va elaborando sus obras de manera limpia y ordenada como si quisiera armonizar el caos del despojo y lo povera en una reconstrucción estética a la vez que ética. Una velada llamada, frente el despilfarro consumista- del posible reciclado en el arte.

Sus piezas aparecen ante el espectador como una metamorfosis sutil y refinada de lo aparentemente tosco y desechado por otros. Sólo la mano del creador –parece decirnos Torroba- es capaz de insuflar el hálito de vida a la materia, de devolver es espíritu a la naturaleza caída en el menosprecio. Una poética humilde y solemne al mismo tiempo.


Del objeto encontrado a la manipulación sabia

Amor frente al desdén del rechazo. Recreación ante los pecios del naufragio en una sociedad que tira sin mirar con delectación la materia como hace el artista salvador de la misma. Una tarea sotérica ante los materiales aparcados. El artista sabe recuperarlos y llevarlos con sus manos a una nueva existencia, a una vida trascendente y luminosa.

Álvaro Torroba se alinea de esta forma en la serie de artistas que han tomado el objet trouvé como punto de partida, como el sabio pobre de la fábula que recogía las hierbas que otro arrojó. Viene a la memoria el magisterio de Tápies, aunque sean muy distintos los presupuestos de partida, tanto en el pensamiento como en la ejecución. Washington Barcala, Gerardo Rueda o Amy Albers también estarían cerca en lo que a utilización de algunos materiales se refiere.

Los cuadros o relieves de Torroba están lejos del constructivismo de borde duro, inmaculado, impecable y al uso entre los constructivistas habituales. Su constructivismo trasciende más allá porque tiene alma sin que falte el humus. El despojo casi franciscano llevado a las alturas del espíritu.

La belleza y exquisitez del arte de Álvaro Torroba se aprecia en esas composiciones que, en su mayoría, denomina “Sin título”, como si no quisiera que nada, que ningún concepto o mención distrajeran de la propia génesis de la obra. Primero fue la creación y luego la kábala puso los nombres.

Asombra ver composiciones hermosas y silentes hechas a base de maderas –diversas tablillas rectangulares de pequeño tamaño en su cromatismo original- atravesadas finalmente por una chapa de hierro que subraya la proporción áurea de la composición.

Tramas y urdimbres de textiles y chapas

Otras veces son tramas, urdimbres, mallas o retículas de textiles o chapas metálicas a las que lleva a formar una especie de cruz a base de una caja oxidada, deshecha y aplastada.

Con tiras de lienzo pintado es capaz de urdir o recomponer, en la geometría la belleza olvidada y perdida o que quizás nunca tuvo. Surge así un cuadro en el que la pintura toma nuevo significado, más acorde con la tradición y el lenguaje de las vanguardias del XX. Una nueva epifanía de significados.

Álvaro Torroba tiene la inteligencia del arquitecto y las manos prodigiosas del buen artesano, para elaborar sus piezas artísticas presentadas siempre de manera elegante y exquisita. Nulla aethica sine aestetica


lunes, 4 de enero de 2010

Cervantes, Sale a la luz una cápsula del tiempo con el homenaje del XIX al escritor de "El Quijote"

J.S.A.
Cuatro tomos de El Quijote del año 1819, un libro de la vida de Cervantes y otras publicaciones, textos legislativos, manuscritos, retratos de personalidades de la época y varios paquetes con objetos aún sin identificar. Y prácticamente todo en un buen estado de conservación.

Es el contenido de la cápsula temporal que los madrileños de 1834 prepararon meticulosamente con motivo de la colocación de la primera estatua de Cervantes en Madrid (en la Plaza de las Cortes) y queinsertaron en su base a la espera de que generaciones futuras la encontraran y abrieran.

En 175 años después, la Comunidad de Madrid autorizó la extracción de la caja, que se había detectado recientemente con motivo de las obras municipales en dicha plaza, y ayer se procedió a su apertura en el Museo Arqueológico Regional, situado en Alcalá de Henares, cuna de Cervantes, sacando a la luz este tesoro que ha dormido ajeno al ajetreo de los madrileños durante cerca de dos siglos.

El vicepresidente y consejero de Cultura y Deporte de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, comprobó hoy en el museo el contenido de la cápsula, un cofre de plomo herméticamente sellado y que guardaba objetos relacionados con el homenaje a Cervantes y el contexto histórico en que fue erigida la estatua.

Inventario de identificación

Tras realizar un primer análisis del contenido, los arqueólogos de la Comunidad de Madrid han identificado los siguientes elementos:

- Diario de Aviso de Madrid de 1834, que envuelve un libro calendario manual y guías de forasteros para el año 1834 (Imprenta Real).

- Cuatro tomos de El Quijote del año 1819 (Edición de la Imprenta Real y de la Real Academia).

- Estatuto Real para las Cortes del Reino.

- Libro de la vida del General Mina.

- Un manuscrito envuelto en papel de trapo.

- Libro de la vida de Cervantes.

- Ocho pequeños paquetes envueltos en papel.

- Dos libros envueltos y lacrados.

- Papel enrollado con textura de trapo que envuelve seis láminas del año 1831 con diversos retratos, entre ellos de Isabel II niña y de don Manuel Martínez Varela, que fue el mecenas que costeó el monumento.

- Periódicos de la Gaceta de Madrid.

Caja con un completo sistema de conservación

Los restauradores del Laboratorio del Museo Arqueológico Regional han procedido a la primera
exploración de la cápsula del tiempo. Tras separar la tapa de la caja exterior de plomo, se apreció que ésta contenía en su interior otra caja minuciosamente encajada de vidrio en un óptimo estado de conservación.

A primera vista, y a través de la tapa de cristal de esta segunda caja, se pudo observar superficialmente algunos de los contenidos: entre ellos, un envoltorio de papel donde –casualmente- se podía leer la línea“el jueves a las cinco de la tarde”, dentro de unas recomendaciones deocio de un periódico de la época.

Los técnicos procedieron al levantamiento de la caja interior sin mayor dificultad y a la apertura de la misma mediante un sistema de bisagra en el lateral. La primera comprobación al abrir la urna fue que los contenidos de la caja, en su mayoría de papel, habían sido impregnados originalmente con un químico tóxico en prevención del posible desarrollo de insectos y microorganismos. Este producto aún impregna los contenidos de la cápsula, dotándolos de cierta humedad, despidiendo un fuerte olor e implicando riesgo de toxicidad si fueran objeto de exposición pública. Sin embargo, tanto la cuidada estructura formada por las cajas de plomo y vidrio, como la utilización de este químico, han favorecido que los contenidos de la cápsula se presenten a día de hoy en un excelente estado de conservación.

Las arcas o cápsulas del tiempo

El acto de instalar un arca que contenga objetos del momento en que se realiza la inauguración, construcción o instalación de un edificio, escultura, etc. se ha dado desde la antigüedad. Los romanos, por ejemplo, colocaban monedas en la cimentación de aljibes, termas, foros… y
pueblos pre-romanos creaban pozos fundacionales (siglo IV-I antes de Cristo).

Otros ejemplos de cápsulas del tiempo encontradas en Madrid son: La fundacional del Congreso de los Diputados (con paleta de plata,constitución y monedas), la fundacional del Asilo de Lavanderas en Príncipe Pío, y la fundacional de la apertura de la Gran Vía.

El monumento a Cervantes en la Plaza de las Cortes

La escultura de Cervantes, donde se ha hallado el cofre misterioso, fue la primera dedicada a un personaje civil que se instaló en Madrid. Se encargó al prestigioso escultor neoclásico Antonio Sola y su atuendo es de la época, en la mano derecha porta un rollo de papel (escritor) y en la
izquierda una espada (militar). En el proyecto participaron los más insignes artistas del momento, poniendo de relieve la importancia históric adel acontecimiento. Pasados unos años desde su inauguración, la estatua se desplazó unos metros respecto de su ubicación inicial y, por lo tanto, también de la base original, basamento que siguió conteniendo el arca fundacional encontrada ahora durante las obras supervisadas por la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid.

"El color de los dioses" llega a España

Tras comprobar el contenido de la cápsula del tiempo de Cervantes, González, acompañado por el nuevo embajador en España de la República Federal de Alemania, Reinhard Silberberg, inauguró la exposición "El color de los dioses", que se podrá visitar en el Museo Arqueológico Regional hasta el próximo 18 de abril de 2010.
La muestra da un giro de 180º a la visión tradicional de la escultura antigua: las estatuas que representaban a los dioses y héroes clásicos no eran blancas, sino de ricos y expresivos colores.

Esta exposición, que se exhibe por primera vez en España y está compuesta por unas 40 reproducciones de famosas esculturas y relieves clásicos que recrean la policromía reconstruida por los estudios científicos realizados al respecto, así como por otras tantas piezas originales prestadas por los principales museos españoles (Arqueológico Nacional, Nacional de Arte Romano de Mérida, Arqueológicos de Sevilla, Córdoba y Cádiz, etc.).

Gracias a recientes técnicas, ha sido posible reconstruir las trazas de color encontradas en las esculturas, lo que ha permitido realizar una serie de sorprendentes reproducciones de famosas esculturas clásicas acercándolas a su color original. Estas reproducciones han sido realizadas
por un equipo multidisciplinar dirigido por Vinzenz Brinkmann, profesor de las universidades de Frankfurt y Bochum, conservador de las colecciones de escultura clásica de la Liebieghaus Skulpturesammlung de Frankfurt y miembro de la Junta Directiva de la Stiftung Archäeologie de Alemania, productora de las reproducciones y promotora de la itinerancia de la muestra.

En la exposición se entrecruzan dos líneas argumentales. Por un lado, la idea contemporánea de la escultura en mármol blanco frente al color de la estatuaria antigua. Y, por otro, la línea comisariada por el profesor Manuel Bendala, -catedrático de Arqueología de la Universidad
Autónoma de Madrid y comisario de la parte española de la muestra-, que indaga en los orígenes de la estatuaria hispana coloreada que, desde los ejemplos orientalizantes de época prerromana, fluye hasta épocas medievales y modernas, y está relacionado con el uso de areniscas, estuco, pintura y el gusto orientalizante de enjoyar.

Bendala y Brinkmann, que es comisario de la parte internacional de la exposición, asistieron a la inauguración , así como Ulrike Koch-Brinkmann, restauradora responsable de las reproducciones, y Michael Albert, presidente de la Stiftung Archäeologie.

La muestra ha visitado, entre otros museos, la Gliptoteca de Munich, los Museos Vaticanos, la Gliptoteca Ny Carlsberg de Copenhague y el Museo Nacional de Arqueología de Atenas.

Visitas guiadas, talleres infantiles y publicaciones

Como complemento a la exposición, los fines de semana se han organizado visitas guiadas (sábados) y talleres infantiles (domingos) a las 12h. Estos segundos están dirigidos a niños de entre 7 y 12 años. Para ambos casos, es imprescindible la reserva previa en el teléfono 91 879 66
66 hasta cubrir el cupo de 20 personas por grupo y actividad.

También se ha editado un catálogo integrado por diferentes artículos de investigadores que han trabajado en la reconstrucción de las estatuas, así como por los textos de especialistas que se han ocupado de la coloración en la escultura antigua en España.

Museo de un yacimiento paleontológico en el Metro Carpetana de Madrid

J.S.A.

Los ciudadanos que pasen por la estación deMetro de Carpetana encontrarán numerosos ejemplos de la vida animal y vegetal del Madrid del Mioceno, el periodo comprendido entre 23 y 5 millones de años atrás. Se trata de la musealización que la Comunidad de Madrid ha realizado para dar a conocer uno de los más importantes yacimientos de restos paleontológicos en la región, descubierto a raíz de las obras de Metro de Madrid en la citada estación, y que hoy ha
inaugurado el vicepresidente regional y consejero de Cultura y Deportes, Ignacio González, acompañado por el director general de Patrimonio Histórico, José Luis Martínez-Almeida, el viceconsejero de Transportes e Infraestructuras, Luis Armada, y el consejero delegado de Metro de Madrid, Ignacio González Velayos.

Desde el inicio de las obras de la mejora de la estación en marzo de 2008, los especialistas han encontrado más de 15.000 restos con una antigüedad superior a los 14 millones de años. Entre estos hallazgos, destacan mandíbulas de caballo primitivo (Anchitherium), restos de Mastodontes (Gomphotherium angustidens), así como de Rinocerontes, rumiantes (cérvidos, bóvidos), tortugas gigantes y restos de carnívoros, generalmente menos abundantes.

También se han hallado varias piezas de una especie de lobo (Hemycion sansaniensis) e incluso restos abundantes (mandíbulas, caninos) de anficiónidos (Amphycion giganteus), predador y carroñero con una morfología intermedia entre oso y perro, que ocupaba la cima de la pirámide trófica en esta época en Madrid.

Según explicó González, es habitual que en las diferentes obras que se realizan en las instalaciones de Metro de Madrid para su mejora y expansión se encuentren restos arqueológicos y paleontológicos correspondientes a diferentes momentos de la evolución del paisaje de la Comunidad de Madrid, pero la estación de Carpetana se ha convertido en el mayor yacimiento encontrado en la red del suburbano.

Una reproducción de un mastodonte en el vestíbulo

Con la aparición de los yacimientos en Carpetana, Metro de Madrid y la dirección general de Patrimonio Histórico se marcan como prioridad la difusión de los valiosos hallazgos paleontológicos, lo que hoy ha resultado en una espectacular musealización en diversos espacios transitables de la estación.

Los más de 256.000 usuarios mensuales que transitan la estación de Metro de Carpetana, y los madrileños que así lo deseen, podrán disfrutar de una reconstrucción de los paleoambientes en los dos yacimientos verticales hallados durante las obras de la estación. Dos espacios, en un vestíbulo y a la entrada de dos ascensores, están destinados a albergar dos paneles diferentes en los que se representan estos dos yacimientos recuperados.

El primero de los espacios, pegado a los torniquetes de una de las dos entradas, cuenta con un panel en vinilo con las imágenes que representan el paleoambiente existente cuando se formó el yacimiento 1, situado a 10 metros por debajo del yacimiento 2, y donde aparecieron numerosos restos, mayoritariamente correspondientes a mastodontes de la especie Gonphotherium angustidens. Las muestras de polen de ese nivel han proporcionado varios granos fósiles de sauces, álamos, robles, hayas y abetos.

Además, en esa misma zona expositiva, se ha incluido una reconstrucción en la que aparecen gonfoterios y un ciervo denominado Heteroprox con los ambientes, especies vegetales y biotopos existentes entonces en Carpetana, y que podemos conocer gracias a los fósiles de polen y animales recuperados en la excavación.

En el espacio 2, cercano a unos ascensores, se recrea el paleoambiente existente en Carpetana cuando se formó el yacimiento 2, hace aproximadamente 14 millones de años, y se encuentran
representadas algunas faunas de las halladas en las excavaciones. Se representan el oso-perro, el oso-lobo, un felino en la parte superior de un árbol, una tortuga gigante, rinocerontes y un jabalí.

Exposición de fósiles

El espacio 2 es en sí el único sitio que permite observar con detenimiento los fósiles susceptibles de ser expuestos, debido a que existe más espacio y está en una zona que permite al viajero detenerse a observar o incluso leer. Por ello se disponen dos vitrinas alargadas horizontales donde se ubican réplicas de restos fósiles que se han recuperado en la excavación de la estación, realizadas por el Laboratorio de Restauración y Moldeo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid. Entre ellas se encuentran las piezas más interesantes como la mandíbula de suido (jabalí primitivo), mandíbulas de rinoceronte, mandíbulas de oso-lobo, varias mandíbulas de anquiterios (pequeños caballos primitivos con tres dedos) y mandíbula de oso-perro.

En tercer lugar, junto a un acceso nuevo de la estación, se encuentra una reconstrucción casi a tamaño real de una de las especies emblemáticas del Mioceno madrileño: un gonfoterio o mastodonte, de gran tamaño y parecido con un elefante. El gonfoterio o mastodonte ha tenido
presencia relevante en Carpetana, por haberse descubierto en la excavación de uno de los niveles fosilíferos existentes en la estación.

Se ha realizado una reconstrucción del animal junto a dos réplicas de fósiles de mastodonte aparecidas en las excavaciones en Carpetana, una de un maxilar y otra de parte de una defensa.

Por último, a lo largo de los 45 metros del pasillo que conecta el nuevo acceso con el antiguo vestíbulo se ha diseñado una tira de cómic con un guión concreto que mediante una historia fantástica relaciona el Metro de hoy, con las obras y la ingeniería civil en la estación, y con la fauna aparecida en las excavaciones que vivió allí hace 13 y 14 millones de años.

Madrid antes del hombre

Además de la difusión en los distintos espacios del Metro de Carpetana, el vicepresidente regional ha presentado hoy el libro ‘Madrid antes del hombre’, editado por la dirección general de Patrimonio Histórico. Un libro dedicado a la palentología, en el que se pretende al mismo tiempo dar una visión amplia y sencilla de cómo era nuestra región antes de la aparición del hombre, qué animales la habitaban y cómo eran los paisajes del pasado.

Esta publicación de carácter divulgativo busca dar a conocer al público la historia de la vida en Madrid, desde el Paleozoico hasta la ‘Edad de los Mamíferos’, pero manteniendo un rigor científico que está presente a lo largo de la obra. La época mejor conocida de nuestro pasado salvaje es el periodo Mioceno, cuando el relieve de la región ya anticipaba la configuración actual y unas faunas de mamíferos dignas de la grandes reservas africanas poblaban las praderas y bosques de lo que hoy es Madrid.

Los principales destinatarios del libro no son sólo niños y jóvenes, sino todo aquél que no sea especialista en la materia, pero que sienta curiosidad e interés por el mundo de la paleontología.

Ciro Beltrán, Biografía del artista chileno-alemán por la historiadora Dermis P. León



Julia Sáez-Angulo

Para la historiadora del Arte, Dermis P. León (La Habana), residente en Madrid, “en Latinoamérica el arte sigue creyendo en las utopías de la modernidad, en la posibilidad de una reflexión en torno al arte de corte más vanguardista, aunque desde la tensión entre lo local y lo global” . Con estas premisas ha abordado una amplia biografía del artista Ciro Beltrán Hidalgo (Santiago de Chile, 1965), un chileno-alemán que actualmente reside en Madrid, con algunos desplazamientos puntuales a Medinaceli (Soria), donde trabajó durante el pasado verano.

En 2008 Beltrán asumió como director la Escuela de Arte de la Universidad Austral de Valdivia en Chile pero, al poco tiempo, renunció la docencia para consagrarse por entero a la pintura, instalando su taller en Madrid, con un trabajo siempre triangulado entre Chile, Alemania y España.

La obra de Ciro Beltrán se caracteriza por una abstracción en la que aparecen dibujos y algún graffiti ocasional. El autor afirma: “el lenguaje abstracto se acerca a lo primario. Como lenguaje abstracto me refiero a una forma de representar, en donde lo predominante no se la forma externa objetiva de las cosas, sino el instinto, el conocimiento ancestral de las cosas”.

En otro momento declara: “La pintura es sólo una ilustración de la existencia. No sirve de nada liberar a la pintura o su forma de expresión; lo importante es liberarse uno mismo”. Para él “la forma que adquiere lo pintado debe ser descontaminada, natural y de una ejecución cargada por la unidad de sentimiento”.

En la pasada década de los 80, Ciro Beltrán había renunciado a su comenzada carrera de Derecho por la de Bellas Artes, después de estudiar Pintura y Dibujo con Ismael Norambuena. Tras exponer en Chile, viaja a Alemania con frecuencia y en los 90 llevó a cabo un trabajo intenso de investigación en Dusseldorf y sigue viajando de continuo entre Chile y Alemania. Más adelante, Austria le invitaría a desarrollar una estancia de varios meses en el país.

Obsesivo del espacio estructural

A falta de un profundo análisis crítico, las palabras del autor ilustran profundamente su pensamiento, señala Dermis P. León en el libro biográfico: “Lo que he estado desarrollando es cada vez más abstracto y sale a partir de mi propio trabajo. Ese avanzar en mi obra es como si pintara siempre el mismo cuadro. Y la cantidad de cuadros que voy agregando es ir metiéndose cada vez más adentro de esta forma”, declara Beltrán.

Para Dermis P. León: “Ciro Beltrán es un obsesivo del espacio estructural, el espacio arquitectónico. La constante son esas formas estructurales que a veces creen ser orgánicas y que flotan sobre masas de color o que sugieren arquitecturas lejanas”. Para la biógrafa: “son como espacios arquitectónicos mentales. Tal vez como algo que está en el inconsciente y que el recuerdo lo modela en una forma abstracta”.

Ciro Beltrán fue invitado por Antonio Zaya en la madrileña feria de ARCO de 2008 a presentar un trabajo para “ARCO Latino”. Su pintura sigue desenvolviéndose dentro del gran formato. Con dibujos asociados a signos, símbolos y formas, que van definiendo un vocabulario icónico propio. Su cromatismo es vivaz y su mundo acaba por conformar unas señas de identidad muy particulares. Pintura valiente y sugerente con un lenguaje muy enraizado en el arte contemporáneo.



Wyndham Lewis, próxima exposición de Pintura en la Fundación Juan March de Madrid

J.S.A.
El próximo domingo 10 de enero se clausura en Madrid, en la sede de la Fundación Juan March la exposición Caspar David Friedrich: arte de dibujar, que desde el pasado 16 de octubre ofrece del pintor de paisajes más importante del Romanticismo alemán 70 obras sobre papel en diversas técnicas (lápiz, gouaches y acuarelas) y estados (bocetos iniciales hasta obras “finales” agrupadas en los motivos y temáticas más recurrentes en Friedrich: árboles, paisajes, edificaciones y arquitecturas o ruinas, entre otros).
La muestra se ha centrado en el proceso creador del artista romántico y resalta tanto la belleza sustantiva del dibujo, como la función de dibujos y bocetos como estudios compositivos previos para sus obras pictóricas.

Con esta exposición, la Fundación Juan March inauguró, el pasado mes de octubre, sus nuevos espacios expositivos, tras la reordenación de espacios llevada a cabo en el verano, que ha hecho ganar en amplitud y versatilidad a sus salas, dotadas ahora de un equipamiento técnico (seguridad para las obras de arte, condiciones de iluminación, temperatura y climatización) más completo y actualizado.

Pionero de la abstracción y pintor de guerra

Entre el 5 de febrero y el 16 de mayo de 2010 la Fundación Juan March, en su sede de Madrid, presenta una exposición dedicada a Windhem Lewis (1882-1957), un exhaustivo recorrido por la obra artística y literaria –Wyndham Lewis no fue un pintor que escribía, sino un pintor que además fue escritor- de una de las figuras clave del modernismo europeo de la primera mitad del siglo XX y creador del vorticismo, el único movimiento inglés de vanguardia (1914).
Pionero de la abstracción, pintor de guerra, gran retratista –de célebres escritores, contemporáneos suyos, como Ezra Pound, T. S. Eliot, James Joyce, Rebecca West y tantos otros-, novelista, ensayista, editor, crítico literario y de arte, fundador y director de revistas culturales y de vanguardia como Blast o The Enemy, esta exposición que sobre Windham Lewis presenta la Fundación Juan March no es sólo la primera que se ofrece en España, sino también la más completa realizada hasta ahora en el mundo desde su muerte. En 1956, un año antes de fallecer, la Tate Gallery, de Londres, organizó una gran retrospectiva, dedicada a él y al vorticismo; después se han montado muestras monográficas, como la que reunía sus retratos y que se abrió en 2008 en la National Portrait Gallery, de Londres.

En esta exposición de la Fundación Juan March se muestran más de 150 obras y más de 50 libros (primeras ediciones de sus obras y aquellas ilustradas por Lewis), revistas (editadas e ilustradas por el artista y escritor inglés), catálogos de sus exposiciones y diversa documentación.

El catálogo de la exposición se publica en dos ediciones (español e inglés) y cuenta con textos de los mayores especialistas internacionales como Paul Edwards, autor de una gran monografía dedicada a Wyndham Lewis, y Richard Humpheys, durante muchos años curator de la Tate Gallery; así como otros textos que relacionan a Lewis con la vanguardia, la guerra, la política, el mundo intelectual de su época e incluso con España, a cargo de Yolanda Morató, Manuel Fontán del Junco, Andrej Gasiorek, Juan Bonilla y Alan Munton.
El catálogo, además de la reproducción y descripción de todas las obras expuestas, cronología, bibliografía, enumeración de exposiciones individuales y colectivas, se completa con una nutrida antología de textos escritos por y sobre Lewis, traducidos por Yolanda Morató, autora de un texto del catálogo y traductora al español de algunas obras literarias de Lewis.

La Fundación Juan March publica también una edición facsímil de la revista Blast, en cuyo primer número colaboraron numerosos escritores y amigos de la época como Ezra Pound, Ford Maddox Ford o Rebecca West. Complementa el proyecto una edición de la obra de Shakespeare Timón de Atenas, que incluye las ilustraciones que Lewis preparó para una fallida edición inglesa en 1912. Los dibujos originales de Lewis, que se muestran en la exposición, se incorporan a esta versión española del texto shakesperiano –a cargo del profesor Ángel Luis Pujante-, tal y como lo concibiera Lewis en su día.


Conferencias y Conciertos
En paralelo a esta exposición, la Fundación Juan March ha organizado, para el mes de febrero de 2010, un ciclo de conferencias y de conciertos en torno a la época de Wyndham Lewis.


Con el título de Retratos, un grupo de especialistas se ocupan de hacer las semblanzas de Joyce (Francisco García Tortosa), Ezra Pound (Kevin Power), T. S. Eliot (Esteban Pujals), el propio Lewis (Yolanda Morató), Rebecca West (Victoria Glendinning), el Grupo de Bloomsbury (Marta Pessarrodona) y Keynes (Francisco Cabrillo).

En cuanto a música, se ha organizado un ciclo sobre El modernismo musical en Inglaterra, en el que se recrea en el terreno musical un proceso análogo al que Lewis representó en la pintura: la recepción de las primeras vanguardias del continente y su adaptación a una tradición creativa propia, por débil que ésta fuera. Junto a la personal aportación de Britten, la renovación inglesa tuvo sus mejores defensores en otros compositores menos conocidos como Bridge, Frankel, Searle y Lutyens, entre otros. En este ciclo de cuatro conciertos actúan Agustín Prunell-Friend (tenor) y Chiky Martín (piano), la London Sinfonietta, el Cuarteto Bridge y el pianista Brenno Ambrosini.

Carla Montero Manglano publica la novela de intriga "Una dama en juego"

Una dama en juego
Carla Montero Manglano
Círculo de Lectores (356 pags)
Barcelona, 2009

Julia Sáez-Angulo


Escritora madrileña y madre de cuatro hijos, Carla Montero Manglano, ha sido ganadora del II Premio de Novela Círculo de Lectores 2009, por votación entre las cinco finalistas de las 177 obras presentadas a la edición. “Una dama en juego” es el título de la obra ganadora a través de Internet entre más de tres mil socios de Círculo. El premio está dotado con treinta mil euros y la publicación del libro.

La novela, homenaje a la narrativa de detectives, está ambientada en la Navidad de 1913 y protagonizada por Isabel de Alsasua, prototipo de mujer española. El argumento conlleva castillo, pasadizo secreto, intriga, secta y espionaje... todos los elementos de la aventura a la búsqueda del best-seller.

“Una dama en juego” acoge también el hinduismo y la atmósfera de la Viena de Primeros del siglo XX, así como la cultura austriaca, junto a desplazamientos por Cantabria, Francia e Inglaterra.

Un premio de aniversario para primer libro

El Círculo de Lectores ha querido celebrar con este premio su 45 aniversario en 2007 para autores que deseen publicar su primera obra.
La selección de la obra ganadora la realizarán los socios de Círculo a través de una página web en la que podrán votar una preselección de títulos; un mecanismo sin precedentes en España dentro de los certámenes literarios.
Con esta iniciativa, Círculo reafirma su compromiso con la creación literaria, así como el apoyo a los nuevos talentos. Además, una participación tan directa por parte de los lectores ilustra la vocación del club de servir de puente entre ellos y los autores.

“La vida privada de los Seimour”, de Itsaso Lozano Madariaga fue la primera novela ganadora de este premio
.

domingo, 3 de enero de 2010

Antonio Hervás ha expuesto "Vestigios" en el Museo de la Vida Rural




Julia Sáez-Angulo

El artista Antonio Hervás Amescua ha expuesto en las salas temporales del Museo de la Vida Rural de L' Espluga de Francolí (Barcelona) una muestra de pinturas bajo el título de “Vestigios”. Este museo ha sido recientemente ampliado por el arquitecto Dani Freixes.

La exposición “Vestigios” unifica obras que ya expuso anteriormente el pintor en el Museo Marítimo de Barcelona, con el tema del “delericto” del barco medieval y otras realizadas sobre fondos de obras pertenecientes al Museo de la Vida Rural. Lo unifica todo ello una misma técnica, que es el temple al huevo.
Estos cuadros estaban acompañados por esculturas en bronce y en plata, con su temática común de “vestigios”.

Una reflexión sobre el naufragio y los pecios


“Vestigios” arranca en el año 1991 cuando se llevó a cabo la construcción del canal olímpico de Casteldefels y se descubrieron los vestigios del naufragio de un bajel medieval, lo que le permitió al artista una reflexión conceptual sobre el naufragio y los pecios del mismo.

Antonio Hervás nació en Jaén en 1951 y reside desde muy joven en Barcelona desde 1966. Actualmente reside en la localidad de Gavá donde ha llevado a cabo una Fundación cultural donde se imparte la docencia de arte y se dan cursos y conferencias de arte y libros.

El artista es polifacético y polivalente en su trabajo, ya que hace pintura sobre distintos soportes, escultura en diversos materiales, diseño de joyas, grabados, etc. Su primera exposición tuvo lugar en 1972 y desde entonces no ha dejado de exponer y mostrar su trabajo artístico en distintos foros internacionales, Finlandia e Israel fundamentalmente, países en los que ha residido algún tiempo.