martes, 27 de octubre de 2009

Exposición sobre "La Pax Hispanica y la Tregua de los Doce Años" en la Fundación Carlos de Amberes

Tiempo de paces 1609 - 2009
La Pax Hispánica y la Tregua de los Doce Años
Comisario. Bernardo García
Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales
Fundación Carlos de Amberes. – c/ Claudio Coello, 99
28006 Madrid
Del 27 de octubre de 2009 al 31 de enero de 2010



Julia Sáez-Angulo


Parece que la Europa del XVII quiso buscar un respiro y estableció la Tregua de Doce años (1609 – 1621), entre España y los Países Bajos, entre la Monarquía de Felipe III, los archiduques y la República holandesa, que supuso un significativo paréntesis en la Guerra de Flandes (1567 – 1648).

“Había una necesidad de parar aquellos conflictos que tenían exhaustas a tropas y poblaciones. Había necesidad de llegar a acuerdos”, explica Bernardo García, comisario de la exposición que muestra una serie de cuadros y grabados, buena parte de ellos inéditos en España, como el anónimo holandés “Cucina, Opinorum (La Paz urge tolerancia a las iglesias católica, luterana y calvinista) , un significativo cuadro en el que se representa al Papa, a Lutero y a Calvino conversando, perteneciente al Rijksmuseum de Amsterdam o “La Paz se apoya en la Justicia coronada por el Amor”, alegoría de la paz de Câteau-Cambresis, del Museo Municipal de Châlons-en-Campagne y la “Alegoría de la Tregua de 1609 entre los Países Bajos del Sur y del Norte”, del Museo del Louvre en París.

La Guerra de Flandes fue muy mediática y se utilizaron grabados cultos para difundir la “maldad” del enemigo. No eran pasquines populares sino estampas conceptuales, quizás algunas de trazo grueso, como la del grabado en cuyo título figuran las palabras “cerdos españoles”, donde se observa como los holandeses censuran la sangre judía o islámica con la que se mezclaron los cristianos viejos de Castilla.

Lograr la paz pasaba por Francia e Inglaterra como garantes de la misma, pero Felipe III fue el verdadero artífice de la misma, aunque las paces siempre tienen saldos difíciles y la tregua se rompió antes de acabar los doce años, siguiendo distintos intereses por ambas partes. Hubo un cambio generacional en España y Flandes, lo que se hizo notar ostensiblemente. El retrato de Isabel Clara Eugenia, de Juan Pantoja de la Cruz, es otra joya expuesta.

Otros protagonistas de la Pax Hispánica fueron Enrique IV de Francia, Jacobo I Estuardo, los Archiduques Alberto e Isabel Clara Eugenia junto a los Papas Clemente VIII y Pablo V.

Destrucción del parte del patrimonio artístico holandés

Impresionante el cuadro sobre la Matanza de Amberes por las tropas españolas, que llevaban varios meses sin cobrar la soldada y arrasaron por completo el Ayuntamiento de la ciudad donde murieron varios centenares de personas. La “Alegoría De la rendición de Amberes” de Hans Vredeman de Vries, es un cuadro espléndido e sobrecogedor.

Interesantes también, en la ultima sala, pinturas como “La derrota de los españoles en Gibraltar” de Adan Willaerts; “La Tregua de los Doce Años (1609 – 1621)” o “La fecundidad o la Abundancia” de Jan Brueghell II, así como la custodia que el propio Felipe III regalara al Real Hospital de San Andrés de los Flamencos, hoy Fundación Amberes, con una soberbia pintura de Pedro Pablo Rubens, sobre el martirio de San Andrés.

Todas estas guerras de religión llevaron en Holanda a la destrucción de gran parte del patrimonio artístico, cuando la furia iconoclasta destruyó buena parte de las imágenes que se había realizado en los talleres de Gante. Hoy se encuentran fuera más que dentro pinturas y esculturas de aquella factura.

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