lunes, 22 de marzo de 2010

María Lafuente y Pedro Sandoval colaboran en el diseño conjunto de trajes pintados


María Lafuente, diseñadora


    Julia Sáez-Angulo

    22.03.10.- Madrid.- Al igual que lo hiciera Elsa Schiaparelli con Dalí y Cocteau, la joven diseñadora María Lafuente (León) y el pintor venezolano/español Pedro Sandoval mostraron una serie de trabajos conjuntos en Cibeles Madrid Fashion Week 2010 y se ha puesto de nuevo de manifiesto con la presencia de ambos en Museo Thyssen-Bornemisza, con motivo del la Exposición Solidaria por Haiti.

En la muestra artística, que estuvo impulsada por la Infanta Pilar de Borbón, patrona honoraria de “Ayuda en Acción”, actuó como anfitriona la baronesa Thyssen y contribuyó con las obras de arte el Grupo por Arte y Cultura, liderado por Mayte Espínola.

    Sandoval presentó un gran cuadro por el que se interesó la Fundación Coca-Cola y María Lafuente lucía uno de sus diseños que, pintado por el artista, dialogaba con la gran obra expuesta. El vestido blanco con grandes dibujos abiertos de color magenta llamó la atención de muchos presentes, entre los que se encontraban algunas modelos como Nati Abascal, Laura Ponte, Nieves Fernández, la escritora Carmen Posadas (ocasional maniquí), Nieves Herrero, Marta Sánchez y otras.

    El diseño de Maria Lafuente abarca todos los campos de trajes, complementos y joyas en todo tipo de materiales, desde las sedas en todas su texturas a las pieles de toda procedencia. Trajes, vestidos, pantalones, chalecos, bolsos, zapatos, bisutería, tocados… Su mercado está, además de en España, en Estados Unidos, Alemania o los Emiratos Árabes. Últimamente ha hecho incursiones en Japón y China. Su showroom se encuentra en el madrileño barrio de Salamanca.

Pinceladas magentas y blancas para potenciar los cortes

    “Quise conocer al pintor Pedro Sandoval desde que conocí su pintura. Un conocido común nos puso en contacto y la colaboración surgió de inmediato”, explica la diseñadora madrileña. “Yo admiraba a Rothko y quería hacer una colección inspirada en el expresionismo abstracto. Pedro Sandoval era el artista más adecuado para trabajar con él”.

       El soporte de los vestidos actuados por el pintor Sandoval es el cuero en blanco o negro. El trazo espontáneo, libre y expresionista con pinceladas acrílicas dota a los diseños de María Lafuente de una novedad insólita y pone de manifiesto la buena relación plástica que pude darse entre creadores artísticos. Los trazos son visiones abiertas que valoran los numerosos cortes de las prendas.

    María Lafuente se formó en el ISEM (Instituto de Empresa y Moda) y amplió estudios en París y Dinamarca. En este último país aprendió a tratar las pieles para los usos más insólitos y sus trajes combinan con gran ductilidad las telas o el punto con el visón rasado, la cabra, el zorro o el potro. No en digamos sus complementos, llenos de colorido y audacia.

    “La piel me apasiona y tiene mil posibilidades para el diseño”, declara Lafuente y añade que “con frecuencia me gusta que sean los complementos los que añadan el color a la figura”. “La piel está hoy en todos los diseños, desde los zapatos a las fundas de los coches y se cuida mucho más a los animales desde que tienen una utilidad singular para el hombre”, señala frente a los detractores del uso de la piel animal. “Carmen Lomana es una mujer elegante que luce muy bien las pieles”.

Es la mujer la que potencia las prendas

    A la diseñadora le gusta vestir a una mujer de aire romántico y fuerte al mismo tiempo. Sus diseños de numerosos cortes (hasta veinte piezas para un chaleco o catorce para una espalda) cobran a veces el aire constructivo de una escultura, sin perder su femineidad y nunca muestran rigidez. La actriz Asunta Serna es una de sus clientes más habituales e hizo para ella el diseño del vestuario para el cortometraje “Champagne supernova”. También figuran entre sus habituales Carmen Lomana, la actriz Ana Rujas y la cantante Natalia.

    En ornamentos, bisutería y tocados, Lafuente trabaja con el cristal procedente de la Real Fábrica de La Granja. Grandes sortijas o tocados a modo nidos de pájaro de vistosos colores, para lucir en ocasiones especiales.

    María Lafuente dice que a la hora de diseñar da igual ser hombre o mujer, “la sensibilidad no está en el género. Como mujer yo percibo y me pruebo las colecciones; busco siempre que favorezcan”. “Me interesa más la belleza de las personas que llevan mis prendas, son ellas personas quienes las potencian. Cada traje ha de integrarse en la personalidad de quien lo lleva”.

    Respecto a la anorexia que suscitan algunas modelos o tallas, la diseñadora dice que “hay cosas que no están bien en una sociedad pero no tienen por qué estar vinculadas a la moda. Siempre ha existido un canon de belleza idealizado”.

    “Los trajes que desfilan en la pasarela son siempre propuestas más atrevidas y con mayor riesgo para contribuir a la magia de un desfile”, reconoce María Lafuente, una diseñadora que cuenta siempre con la luz y la música. En sus desfiles han colaborado los músicos Edson Ampronha, David Dalmau o Juan Antonio Simarro.


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