sábado, 22 de enero de 2011

Real Colegiata de San Isidro, lista con sus tesoros artísticos y litúrgicos ante la JMJ








Julia Sáez-Angulo

Miembros de la Fundación Anima Artis visitaron la Real Colegiata de San Isidro así como la capilla y salas adyacentes de San Isidro en el Museo de los Orígenes de Madrid, para una documentación y preparación artística ante la llegada de la Jornada Mundial de la Juventud –JMJ- que tendrá lugar durante el mes de agosto en Madrid. La colegiata fue catedral hasta su traslado a la Almudena, si bien sigue conservando el cuerpo incorrupto de San Isidro, que lleva así más de 900 años.

Juan Jiménez, Virginia Correas y Ángel Serrano, miembros de la Real y Muy Ilustre y Primitiva Congregación de San Isidro de Naturales de Madrid, llevaron a cabo las explicaciones sobre la historia de la Colegiata y el santo madrileño, un hombre trabajador, secular y con “una familia santa, modelo de cristianos”, ya que santa María de la Cabeza, esposa de san Isidro y su hijo Illán (patrón del pueblo toledano de Cebolla) fueron igualmente santos. Entre los asistentes a la visita Itziar Aragonés y Elisa Sáez de Slöcker de Anima Artis.

En la capilla de san Isidro en el Museo de los Orígenes puede verse el facsímil de Juan Diácono, que se conserva en los archivos de la catedral de la Almudena, documento clave para datar la historia del santo. También pueden verse distintos cuadros sobre la Colegiata, antes del incendio del 36, que permitieron una reconstrucción fidedigna. Una maqueta de la iglesia de san Andrés de José Monasterio permite ver la situación del sepulcro de san Isidro antes de su traslado a la Colegiata.

Los atributos iconográficos de san Isidro (1082-1172) son la aguijada para separar la tierra de la pala del arado y el vértice o reja del mismo. El santo madrileño cuenta con una extensa reproducción iconográfica en pintura, grabados y esculturas, entre la que se encuentra un cuadro atribuido a Goya, que debió de pertenecer a la citada Congregación del santo.

Incendios y destrucciones durante la guerra civil de 1936


La Colegiata fue incendiada durante la guerra civil de 1936 y perdió numerosas obras de arte como espléndidos cuadros de Rubens y de Mengs. Afortunadamente se salvó el cuerpo incorrupto del santo porque se sacó de allí, poco antes del incendio y se guardó emparedado hasta finalizar la contienda. Hoy, la colegiata exhibe en su retablo, además del camarín con el sarcófago de los restos de san Isidro y los de su esposa, las esculturas de los santos labradores, así como un apostolado completo en el crucero.

Las dos dinastías reales españolas, Austria y Borbón, han estado siempre cerca de san Isidro, principalmente Carlos II y su esposa Mariana de Neoburgo. El Rey de España es Hermano Mayor de la Cofradía desde que lo dispusiera para sí y sus descendientes Fernando VI. El santo madrileño tiene fama de milagroso, más de 50 en vida y casi cuatrocientos hasta hoy. De su camerín emana olor de santidad con frecuencia, a base de aromas de flores y frutos, según han percibido diversos miembros de su Congregación. (El olor de santidad evoca el olor del membrillo dejó escrito el autor gallego Álvaro Cunqueiro).

La Colegiata, que perteneció a los jesuitas hasta su expulsión por Carlos III, cuenta con diversas capillas históricas como la de Nuestra Señora del Buen Consejo, que se apareció a san Luís Gonzaga para pedirle que entrara en la Compañía de Jesús. En esta capilla dijo su primera misa el venerado Padre Rubio, jesuita.

Recordemos que según las crónicas, la Virgen se apareció tres veces en España: la del Pilar en Zaragoza a Santiago Apóstol; en Toledo a san Ildefonso para entregarle la casulla y en la Colegiata a san Luís Gonzaga. La supuesta aparición en El Escorial es más reciente. Dolores Criado prepara un libros sobre las apariciones de la Virgen en todo El mundo.

La figura y devoción a san Isidro viajó a América, principalmente con los Bargas, la familia noble para la que trabajó el santo y hoy cuenta con unas 300 hermandades en España y 900 en el mundo. La localidad de Antequera lo ha nombrado alcalde protector y ha depositado un bastón de mando de primer edil en el camerín que guarda el cuerpo incorrupto.

“San Isidro de Madrid. Un trabajador Universal” es un libro escrito por los doctores Tomás Puñal y José María Sánchez sobre la Real Congregación de San Isidro, a la que sólo pueden pertenecer los naturales de Madrid. Juan Jiménez publicará en breve el titulado "Madrid, capital de san Isidro".

No hay comentarios:

Publicar un comentario