miércoles, 21 de septiembre de 2011

Manuel Ortega muralista de la iglesia del Cristo de la Victoria en Madrid

Vidrieras de la catedral de N S de la Almudena (Madrid)

Julia Sáez-Angulo


Es una de las iglesias más grandes de Madrid y cuenta con una soberbia serie de murales al fresco del artista Manuel Ortega Pérez de Monforte (Madrid, 1921), que le confieren un gran valor. Junto al párroco, don Jesús Revuelta Torres, el artista ha llevado a cabo un recorrido por lo que considera una de sus obras maestras.

El retablo es un conjunto armónico de quince paños, realizados en 1963, con la regla de oro propia de Manuel Ortega que dinamiza la proporción áurea del Renacimiento. Las distintas escenas van narrando la vida de Cristo, al que se representa con túnica blanca en todos los paños, mientras se deja el azul para la Virgen en parte superior final. Algunas escenas como la “Oración en el Huerto” o “La entrada de Cristo en Jerusalén”, son de una gran belleza y ascetismo.

La inauguración de esta iglesia con tamaño de basílica constituyó un acontecimiento en la capital de España, que mereció la portada del diario “ABC”. En ella estuvieron presentes numerosos artistas, entre ellos, don Daniel Vázquez Díaz, que elogió sobremanera la obra de Manuel Ortega.

“En el momento de la inauguración del retablo de Manuel Ortega, era párroco don José Alcocer, profesor de don José María La Higuera”, explica el párroco don Jesús Revuelta, quien recuerda que el nombre de la iglesia se debe a la promesa de monseñor Eijo y Garay, durante la guerra civil de 1936 – 1939, al Cristo de la Victoria en Vigo, ciudad en la que pasó el tiempo de la contienda.

Búsqueda de la armonía máxima

Manuel Ortega recuerda la dificultad de la técnica del fresco, al tener que fraguar la cal y la arena el mismo día de su aplicación, sin poder corregir al día siguiente, puesto que no admite retoque alguno. “Yo busqué en todo momento los colores complementarios para obtener las máximas armonías”, señala el autor.

La iglesia madrileña cuenta igualmente con tres frescos de Manuel Ortega en la capilla del Santísimo, con las escenas eucarísticas de la Multiplicación de los panes y lo peces, así como la Cena con los discípulos de Emaús. En torno al sagrario, dos ángeles señalan el pan consagrado en su interior. Más al fondo, una escena de la Última Cena de Cristo y sus apóstoles, relieve inspirado en el mismo motivo pintado por Manuel Ortega en la iglesia de Nuestra Señora de La Paz en Madrid.

Otro mural más se halla en el baptisterio, con la escena del “Bautismo de Cristo”, digno de restauración por el roce de los bancos adosados al mismo.

En suma una iglesia madrileña que cuenta con un soberbio conjunto mural de Manuel Ortega, uno de los mejores muralistas, artista experto en el fresco, que aprendió en Italia, cuando siendo joven obtuvo una beca de la Fundación Juan March para acudir a Roma.

Manuel Ortega es uno de los pintores que más y mejor ha trabajado en Madrid en favor del arte sacro, puesto que ha realizado obras para diversas iglesias como la de Santa María de las Nieves en Somosierra, además de las citadas. Él fue el ganador del concurso internacional de las vidrieras en la madrileña catedral de la Almudena. Su lenguaje artístico, basado en la geometría de su regla de oro, confiere una gran modernidad a sus obras, sin perder el sentido ascético de las mismas.

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