sábado, 1 de octubre de 2011

Chejov en el Teatro La Guindalera con la obra “Tres años”





"Tres años”
A partir de la obra de Chejov
Teatro La Guindalera
c/ Martínez Izquierdo
28028 Madrid
Octubre-Noviembre, 2011


Reparto: Raúl Fernández; María Pastor; José Maya; José Bustos y Alicia González. Dirección: Juan Pastor; Producción Teresa Valentín-Gamazo; Imagen Gráfica: Javier Pastor y Manuel Benito. Colaboración especial: Arnold Taraborelli




Julia Sáez-Angulo



El escritor ruso Antón Chejov (Rusia, 1890 – 1904) vuelve al espacio teatral de La Guindalera, pero no lo hace con una obra dramática escrita directamente para al teatro, sino a través de una adaptación de su novela corta “Tri Goda” y una lectura atenta a la obra entera, la ética y estética de Chejov. “Tres años” es el título de la obra puesta en escena, que rezuma el sentir, la filosofía, el debate y la melancolía de la obra chejoviana. Juan Pastor dirige el reparto de unos actores entre los que brillan Raúl Fernández y María Pastor. Interesantes también las aportaciones musicales de José Bustos; algo sobreactuado quizás el personaje de Paulina.

¿Qué es el amor y la felicidad? ¿Cómo acceder a ella en la vida?, es el asunto profundo en que se debaten los cinco protagonistas con parlamentos a veces discursivos, que nos adentran en la lectura de Chejov. También las descripciones de ambiente y de exteriores, vienen a recordar el origen de la obra en la novela. El diálogo lleva al espectador de los hechos y la realidad vital, a los deseos y ambiciones de cada uno. Sólo el ajuste entre unos y otros podrán conducir a una cierta tranquilidad de vida, a un pacto y aceptación de los hechos que se imponen de manera tozuda sobre la mente y el pensamiento inmaterial.

El teatro La Guindalera –con doscientas localidades- es un teatro de creación y no una simple sala alternativa, lo que significa que cuenta con una investigación y programación de equipo propias, de ahí su grandeza y, al mismo tiempo su dificultad de sostenimiento. Con una economía asombrosa y funcional en el decorado, hacen funcionar el teatro de la palabra o lo que es lo mismo del pensamiento y del debate de ideas, siempre envueltas en historias de vida, con amor, humor y dolor –la vida misma- para ofrecernos un espejo de la condición humana, es decir, de nosotros mismos.

El amor y sus metamorfosis

Los actores plantean una serie de reflexiones personales sobre la felicidad, nacida de la lectura de Chejov, y a partir de su elaboración, “cinco personajes de la España de los años 30 viajan a nuestros días y nos cuentan lo que les sucedió durante y tres años en su búsqueda de la felicidad a través del amor y sus múltiples formas de manifestarse. Y mientras nos “representan” ese pasado ya vivido, a veces de forma absurda y grotesca, se preguntan y nos apremian a preguntarnos: ¿es posible que el amor nos ayude a tocar aunque sea de refilón el cielo de la felicidad? ¿Qué nos impide que esto suceda? Y lo hacen con un punto de vista tierno y amable.”, se dice en la presentación del programa de mano.

Quizás choca encontrarse con nombres y apellidos españoles como Menéndez, lo que resta evocación de Chejov. Una hubiera preferido los nombres rusos para distanciar y evocar al gran autor.

En suma, “Tres años” es una obra chejoviana más allá de “Tri Goda”. El equipo del teatro La Guindalera conoce bien el espíritu del escritor ruso, porque ha interpretado, entre otras obras, “La Gaviota” y la adaptación de un cuento de Chejov. Muy bien el final abierto de “Tres años”; la vida sigue en marcha, tema tan de Chejov en “Tío Vania” y muchos de sus relatos. El final feliz o el de la muerte resultan demasiado fáciles y drásticos en la literatura.

“Tres años” es una pieza dramática que permite ver el transcurrir del tiempo y la evolución interior de los personajes, como en una novela de largo aliento.

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