sábado, 7 de abril de 2012

Elena Blasco: ‘Millones y abundantes razones’ , exposición en Alcalá, 31






L.M.A.





‘Millones y abundantes razones’ ofrece un recorrido por tres décadas de la obra de ElenaBlasco · La muestra incluye 140 obras de la artista madrileña, incluyendo pintura,escultura, fotografía y dibujo, entre otras técnicas· Algunas piezas van acompañadas de textos breves en los que la artista deja asomar su característica ironía.

El vicepresidente y consejero de Cultura y Deporte del Gobiernoregional, Ignacio González, presentó la exposición Millones yabundantes razones, de la artista madrileña Elena Blasco. Esta muestrapodrávisitarse en la Sala Comunidad de Madrid-Alcalá 31, del 29 de marzoal 20de mayo. Junto a González participaron en la presentación la comisaria de la muestra, la crítica de arte y editora Alicia Murría, así como lapropia artista.

La exposición consta de 140 obras producidas a lo largo de más detresdécadas. La selección fue realizada por Murría, con objeto de recorrerlasdiferentes etapas de la producción de la artista. Para ello, haseleccionadoobras significativas, incluyendo pintura, escultura, fotografía,instalaciones,dibujo y obra gráfica.

Ignacio González dijo que “por medio deestaspiezas podemos observar los rasgos más característicos de sutrabajo”.Y continuó explicando que revelan un espíritu libre e innovador que combinacon soltura técnicas, temas, medios expresivos y elementos plásticos para conseguir una original y singular obra.

Laforma de trabajar de ElenaBlasco ha sido pionera a la hora decombinar materiales extraordinariamente diversos, logrando transgredir con naturalidadlas fronteras entre pintura, fotografía y escultura. Sus objetos pueden surgir de la superficie del cuadro para invadir el espacio o a lainversa,como si se empeñasen en regresar al interior del lienzo.

En sus trabajos,Blasco mezcla paisajes con telas estampadas; coloca cuadros delrevés olos acumula, componiendo una cascada multicolor; combina piezasque noencajan entre sí, e introduce personajes, formas o materiales que establecen extrañas fricciones y una voluntaria inestabilidad narrativa.

Elena Blasco consigue que sus obras adquieran una aparenteinmediatezy agilidad, como si el azar rigiese una forma de hacer en la que,sin embargo, todo surge de una meticulosa preparación. Los aspecto síntimoso autobiográficos aparecen tamizados por la distancia y la ironía.Entrelos recursos de los que se sirve la artista madrileña, destaca unlenguajedesbordante y de aspecto anárquico donde el humor juega unpapeldeterminante. Su obra aparece poblada de guiños, de humor, de comentarios ácidos bajo una apariencia de juego desenfadado, y también aparece cierta inocencia y banalidad, que esconcen su rebeldía y actitud crítica ante ciertosprejuiciosy comportamientos, tanto en el ámbito privado como en la vidapública.

Los títulos de las piezas de Blasco son casi siempre frases jocosas,desconcertantese irónicas, donde también se ríe de sí misma (por ejemplo Como si no supiera nada de lo que sé que sé). Y, en ocasiones, acompañala obrade textos breves o pequeños relatos, con juegos de palabras en losqueasoma su humor malicioso y su radical ironía. La SalaComunidad de Madrid-Alcalá 31 (C/ Alcalá, 31. Madrid)ofrecerávisitas guiadas gratuitas a la exposición en el siguiente horario:miércolesa las 12:00; sábados a las 12:00, 13:00, 18:00 y 19:00; y losdomingosa las 12:00 y 13:00.

Madrileña licenciada en Bellas Artes

Siempre al margen de grupos y estilos Elena Blasco nació en Madrid en 1950. Se licenció en Bellas Artes y se diplomó en Fotografía y Decoración. Es pintora, escultora y docente. Realizó su primera exposición en 1976, una década en la que convivían las experiencias conceptuales y las actitudes políticas, junto a la denominada ‘nueva figuración madrileña’, que reivindicaba un retorno a la pintura y a supotencialidadexpresiva y conceptual. Sin embargo, su obra camina almargen de estas corrientes, como también lo haría, en los años 80, respectoa las influencias neo-expresionistas que recorrieron la pintura de aquellos años.

La no pertenencia a grupos o estilos determinados que, en ciertomodo,mantiene a la artista madrileña al margen, corrió a su favor en los años noventa, caracterizados por criterios más abiertos y eclécticos. Es entonces cuando su obra comienza a ser más apreciada, entrando a formarpartede importantes colecciones privadas y públicas de artecontemporáneo,y siendo reivindicada hasta hoy por artistas mucho más jóvenes con quienes a menudo se la identifica.

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