jueves, 13 de junio de 2013



Las biblioteca​s son democracia



L.M.A.

Martín Murillo ha traído su carreta, llena de historias, desde Cartagena de Indias hasta la Feria del Libro de Madrid. Empezó a empujarla en el año 2007, cuando decidió contagiar su pasión por la lectura: “La gente que se me acerca en El Retiro me pregunta si vendo ejemplares de segunda mano, y les doy un volante y les explico que no, que los presto”. No obstante, la carreta es mucho más que una biblioteca ambulante, porque Martín no solo presta libros, también acude allí donde se le llama para participar en talleres de animación a la lectura. Disfruta especialmente del contacto con los niños y los jóvenes, por eso, desde la inauguración de la Feria, se le puede encontrar cerca del Pabellón Infantil o colaborando en las actividades que allí se organizan. 

“Los niños que entran en este pabellón saben que es un lugar diseñado especialmente para ellos”, explica Martín Murillo, quien está entusiasmado con “la cultura de atención al niño que existe aquí, donde hay tantos espacios públicos dedicados a su desarrollo integral”. Cree que el ambiente festivo que se vive a diario en la feria se debe al “reclamo de un amplio programa de actividades y también al hecho de que, a diferencia de otras ferias, como la de Guadalajara o Buenos Aires, aquí no se cobra entrada”.

Su estancia en la Feria ha permitido a Martín Murillo reencontrarse con “viejos amigos” que conoció al otro lado del Atlántico. Entre ellos cita a Almudena Grandes, Juan Cruz, Miguel Ángel Bastenier o Javier Marías. Son algunos de los escritores que no han olvidado pasarse a saludarlo, como tampoco lo han hecho muchos paisanos, colombianos que celebran la presencia de Martín, con su carreta, sus libros y su sombrero de paja.

El sombrero, estos días, lo ha protegido más del frío que del sol. Porque la única pega a la experiencia vivida en la feria –“excelente, muy gratificante” – ha sido la temperatura: “Estoy acostumbrado a temperaturas de 28⁰ y, aunque los termómetros marcaban 22⁰, la sensación térmica era de frío”.

A la pregunta de si ha tenido tiempo para leer, Martín Murillo se levanta corriendo a buscar los ejemplares que ahora tiene entre manos. El primero, El grito de la grulla, de Samuel Alonso Omeñaca, un libro infantil que está releyendo para utilizarlo en sus talleres infantiles. El segundo, El silencio del héroe, de Gay Talese, le está entusiasmando: “Son crónicas deportivas y lo que me gusta de Talese es que es muy ‘cositero’, se fija en los detalles: si un día un personaje lleva bien amarrados los cordones de los zapatos y si al otro, no, pregunta o deduce si es que se los ata su mujer. Esa minuciosidad que saca conclusiones de los pequeños detalles me encanta”. 

Martín Murillo comienza a pensar en cómo resolver el problema del regreso a casa: “Librerías y editoriales me han donado libros para mi carreta. Algunas se han comprometido a hacerla efectiva la entrega en Cartagena de Indias, pero tengo pendiente de resolver cómo facturar los libros que me han entregado aquí y que tendría que facturar por vía aérea. Confío en que, finalmente, todo pueda arreglarse”.



“Las bibliotecas son uno de los pilares de la democracia”

El Pabellón Infantil invita a bibliotecarios a explicar su trabajo a los pequeños lectores

El “Bubisher”, el pájaro saharaui de las buenas noticias, en la Feria del Libro

El “Bubisher” es un pájaro que solo vive en el desierto. Dicen los saharauis que esta ave es portadora de buenas noticias y celebran cuando una de ellas se posa sobre sus jaimas. Los escritores Ricardo Gómez y Gonzalo Moure eligieron el nombre de este pájaro para bautizar el bibliobús que hace cuatro años comenzó a recorrer los campos de refugiados del Sahara. Los responsables del proyecto, en manos de la Asociación Escritores por el Sahara-Bubisher, han presentado la iniciativa en el Pabellón Infantil de la Feria del Libro de Madrid.

Niños de entre siete y once años han tenido oportunidad esta semana de asistir a las sesiones concertadas entre sus centros escolares y el citado pabellón. En ellas, han podido conocer los detalles de un proyecto que ha llevado al desierto 8.000 libros. 1.000 carnets de lectores, 3.000 préstamos y la puesta en marcha de siete clubes de lectura son algunas de las cifras que resumen el éxito de la iniciativa que hoy da trabajo a nueve personas: “La intención –explican los organizadores– es que los propios saharauis gestionen el proyecto, que ahora cuenta con cuatro bibliobuses y también con dos bibliotecas fijas: una en Smara y la otra, en Ausserd. Ellas son el ‘Nido del Bubisher’, el nido al que regresa el bus todas las noches”.

El primer “Bubisher” salió del parque de El Retiro con destino al Sahara hace cuatro años: “Por eso mismo es tan gratificante que regrese aquí su espíritu, que los niños conozcan la experiencia”.

Escritores por el Sahara-Bubisher ha editado el libro Ritos de jaima, del escritor saharaui Limam Boicha. Todos los beneficios de las ventas del ejemplar están destinados a financiar el proyecto que lleva la buena noticia de la literatura al desierto.

Las bibliotecas, pilares de la democracia

Las sesiones dedicadas al “bubisher” forman parte de un programa más amplio de actividades que ha organizado el Pabellón Infantil de la Feria del Libro de Madrid en torno a las bibliotecas. Raquel López, la coordinadora del programa, explica la importancia que le conceden: “Por las tardes, el pabellón funciona como un gran escaparate abierto al recreo de los niños; por las mañanas, procuramos que los pequeños lectores tengan un contacto más directo con todos los agentes que hacen posible el libro. Queremos que descubran que son muchos los que hacen los libros –autores, ilustradores, editores– y muchos los que contribuyen, gracias a su mediación, a su difusión”.

Raquel López explica que “si los autores e ilustradores de literatura infantil y juvenil fueron, en ediciones anteriores, los principales invitados a las sesiones concertadas por con los centros educativos, este año hemos creído oportuno que, en sintonía con el tema del pabellón, sean los bibliotecarios quienes expliquen a los niños la importancia de estas instituciones y su funcionamiento”.

Hasta el momento, el programa ha contado con la colaboración de María Jesús del Olmo, bibliotecaria de la embajada de Estados Unidos, quien trasladó a los pequeños la idea de que “las bibliotecas son mucho más que meros depósitos de libros: son uno de los pilares de un estado democrático”. Por su parte, Javier Pérez Iglesias, de la Universidad Complutense, explicó la importancia de las bibliotecas científicas; y responsables de las bibliotecas de la villa de Carabanchel se acercaron a la feria para detallar a los niños el funcionamiento de las bibliotecas públicas y de los clubes de lectura.




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