domingo, 20 de octubre de 2013

Encuentro sobre la Paz de Utrecht en la Biblioteca Nacional de España



En el tercer centenario de la firma del Tratado




L.M.A.

 

España, Francia, Polonia, Portugal y Holanda debaten en la Biblioteca Nacional el Tratado de Utrecht, trescientos años después de su firma. Un encuentro estructurado en cuatro secciones, que tiene como objetivo hacer visible la dimensión global de este acontecimiento.

El 22 de octubre, a las diez de la mañana, dará comienzo la jornada de conferencias con motivo del tercer centenario de la firma de los Tratados de Utrecht, Rastatt y Baden (1713 – 1714), bajo la coordinación académica de Carmen Sanz Ayán, catedrática de Historia Moderna de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Real Academia de la Historia.
A lo largo de la reunión en la BNE se abordarán las causas económicas y dinásticas tanto del inicio de la guerra como de su fin. Se reflexionará sobre los usos diplomáticos y la evolución de las estructuras militares, antes, durante y al finalizar la guerra. Se analizará el nuevo mapa político europeo surgido tras la contienda, con atención específica a los territorios que quedaron desmembrados de la Monarquía Española, y, finalmente, se dedicará un espacio a la dimensión simbólica de la paz a través del análisis de parte de los festejos organizados tras la firma del Tratado de Utrecht.
La Guerra de Sucesión Española (1701-1714) fue un conflicto de dimensiones internacionales cuyas consecuencias alteraron las concepciones políticas dominantes en Europa hasta entonces, y afectaron de forma significativa a la integridad territorial y al concepto de la unidad política que en esos momentos se identificaba como la Monarquía Española.
Un conflicto que en origen tuvo una causa exclusivamente dinástica entre las casas reinantes de Austria y Francia, -ya que Felipe V fue jurado y aceptado en todos los territorios de la Monarquía-, pasó a convertirse en un enfrentamiento plurinacional en el que las potencias marítimas alimentaron la guerra, entre otras razones, para satisfacer sus objetivos en materia de control mercantil.
A partir de 1710, dos acontecimientos que no estaban directamente relacionados con la situación en los frentes de guerra, generaron el clima necesario para el cierre de hostilidades. Por un lado, la llegada al poder en octubre de 1710 de un gobierno Tory en Gran Bretaña, y en segundo lugar, la muerte sin descendencia, en abril de 1711, del emperador José I, hermano de Carlos, el pretendiente austracista que se convertía así en el nuevo emperador, y que, de salir triunfante en la guerra, reeditaría el dominio territorial de Carlos V. Para todos los contendientes, salvo para Austria, no era un resultado deseable. Se imponía la paz. Una paz que necesitó de largas negociaciones y en la que se impuso la idea del “equilibrio de poder” entre las distintas potencias continentales.

El acto del día 22 está organizado por la Biblioteca en colaboración con EUNIC – España, el Foro Cultural de Austria en Madrid, el Institut français, el Instituto Polaco de Cultura, Camões - Instituto da Cooperação e da Língua Portugal, la Embajada del Reino de los Países Bajos en España, y el Proyecto MINECO Asimilaciones e integraciones de las Nuevas Noblezas (1621-1725); HAR 2012-39016-C04-01. RED. SUCESIÓN.


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