viernes, 7 de noviembre de 2014

Brane Kovic y Andrzej Szczerski ponentes en el Congreso de Arte Político en Madrid











Julia Sáez-Angulo

         Los críticos internacionales de arte, el esloveno Brane Kovic y el polaco Andrzej Szczerski, han sido los ponentes  en el I Congreso de Arte Político, que tiene lugar en el Museo Reina Sofía de Arte Contemporáneo en Madrid.

        
         Brane Kovic, secretario general de la Asociación Internacional, AICA, ofreció una conferencia sobre “Arte e Ideología. Algunos aspectos políticos en el arte contemporáneo” y, entre otras cosas, dijo que “es una constante histórica que en momentos de crisis es cuando el arte se hace más político”. La función didáctica del arte se puede hacer propaganda política, como experiencia cognitiva de la condición social”. Recordó la afirmación de Adorno de que “el arte en sí mismo se analiza siempre en un contexto social” “A través de la política el arte puede hacerse instrumento normativo o de poder. Es la política cultural”. Para algunos pensadores como Jean François Leotard “en nuestros día la política está despolitizada y el arte desartizado”. “El régimen estético cubre un campo muy amplio de acción"; “el arte se torna esencial para un público burgués”. “Siempre hay una relación compleja entre arte, cultura y sociedad”. “El nuevo arte esloveno contribuyó a la independencia eslovena”. “Una revolución estética supone una reinterpretación de la sensibilidad”. El activismo cultural no se orienta contra el Estado sino para movilizar la opinión   pública, cambiando su sensibilidad de cara al nacionalismo, la ecología, etc”. “El movimiento situacionista de los 60 redefinió el activismo político y centró su estrategia en la destrucción de formas culturales. En la era global, el activismo político pasa por las redes informáticas, por la elaboración digital”.  

         Andrzej Szczerski, profesor de Historia del Arte de la Universidad Jagiellonian de Polonia y vicepresidente de AICA impartió una conferencia titulada: “Dos caras del arte político -El caso de los países del Este de Europa a partir de 1989”. “El arte se relaciona con la tradición y se define por un marco de circunstancias de tipo político y social, que siguen siendo no obstante estéticas”, dijo. “Por ausencia de mercado del arte, en tiempos del comunismo no se hablaba de producción artística como campo mercantil, sino como campo de gestión de ideas”.

         “Para Polonia tuvieron importancia las primeras elecciones libres en 1998, más allá de la caída del muro de Berlín en 1989” junto a la gran marcha, señaló Szczerski. Paulatinamente hubo una recuperación de la memoria individual y el recurso a la identidad personal del artista, al tiempo que los colectivos artísticos han sido una constante aportación en la sociedad centroeuropea.

Guernica de Picasso

         La catedrática de Historia del Arte de la Universidad de Valladolid, Blanca García Vega, coordinó la mesa redonda sobre “Arte y Propaganda”, junto a Genèvieve Barbé-Coqueline de Lisle, de la Universidad París VI y al profesor Manuel Parralo. “El arte tiene una intención y un destinatario a lo que se pude unir la propaganda”, dijo García de la Vega, en su recorrido histórico con distintos ejemplos que lo argumentaban. “La belleza abandona al arte de hoy y se desmaterializa el objeto artístico entre otras cosas. El artista se libera del patrono y es la publicidad la que acoge la belleza. La publicidad, la moda y el arte están hoy en buena parte al servicio de la sociedad de consumo”.

      Genèvieve Barbé expuso el caso del pintor y escritor cubano, homosexual en la Cuba de Fidel Castro. Su refugio como exiliado en París, le permitió llevar a cabo su obra, donde contó con la protección del filósofo François Val.

      Parralo señaló el hecho de que sea el mercado el que se apropie del arte en nuestros días y Tomás Paredes señaló que hay que diferenciar el arte de propaganda del arte político, a partir del Renacimiento en que el  artista toma un protagonismo personal.

       El arte de propaganda se produce cuando hay un arte de encargo, da igual que sea con raíces ideológicas o estéticas. Cierto que no es igual el encargo de un cartel de guerra como los de Renau o un retrato. Los museos, como el Reina Sofía, también hace encargos de exposiciones, de tesis, y por tanto es arte de propaganda, como sucede en algunas exposiciones actuales, por ejemplo “Un saber realmente útil”. Se sabe y se busca lo que se pide.

         El Arte Político es el que genera conocimiento y pensamiento, el que cuestiona las ideas anteriores recibidas y difunde las nuevas formas de relación social entre los individuos y los grupos. Es el que aporta ebullición en la sociedad que se presenta.

       Cada generación requiere su propia estética.



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