miércoles, 25 de febrero de 2015

Josep Basset, DESCOMPOSICIÓ – COMPOSICIÓ DIBUJOS en la Galería Ra del Rey en Madrid



Del 1 al 26 de marzo de 2015



Inauguración
Domingo 1 de marzo a las 12 h






DIBUJOS 13 x 8’7 cm. s/t, tintas



ÚLTIMO, DESTAPAR LA MUERTE

            
           
      Josep Basset  escribe: "Ayer encontré, en un vertedero de basuras incontrolado, todo un montón de memorias desechadas. Aún quedaba reflejada en ellas una muerte viva ofensiva.

       Conmovedor y pesaroso fue descubrir en ese paraje familiar ya desde tiempo abandonado al olvido, vertidos al desorden del paisaje, unos cabezales de camas antiguos, maderas torneadas, mesillas de noche centenarias, sillas bajas reclinatorios, miles de fotografías analógicas con los colores familiares mostrando la ternura de hijos risueños y donde en el reverso, aún limpio, se leían las fechas escritas en el orden del álbum familiar. Fotos adolescentes tostando su desnudez sobre la hierba nueva. Fotos de madres, padres y amigos, degustando espacios estivales.

     Por defecto del sol y la humedad del rocío, algunas se estaban ondulando. Otras, eran cubiertas por el rojo de un mantel navideño y decenas de vídeos familiares. Unas películas interraciales porno. Libros de ilusión infantil abiertos. Cajas de cartón llenas de historias bélicas recientes. Otros libros antiguos de tapas negras que fueron guía espiritual de pentagramas religiosos. Tomos de política partidista. Vasos y cuchillos, platos y tenedores, libros culinarios de época boyante. Juguetes rotos en una infancia divertida. Ropas de cama blanca enredadas entre vestidos imprudentes y otros objetos domésticos escondidos bajo aquel montón de recuerdos agonizantes.

       Y mientras, la sorpresa apenada, preguntaba cómo todo aquello que tanto fue estimado y almacenado día a día, terminó tan vergonzoso así lanzado al viento, perdiendo todo su valor material y emotivo.

      Fueron selección de testimonios reunidos por orden del instinto natural de guardar la felicidad. Almacén de memorias apiladas hasta llegar a ser otro vacío inmaterial de la nada. También, desplazados de su habitual espacio por la ocupación temporal forzada por lo más nuevo y hartados de su existencia, se subieron al tren del silencio largo para hacer el último viaje quieto.

       Duele escudriñar objetos abandonados, cuando todavía en ellos queda reflejado el halo del aprecio.

      Permanecerán pues ahí sus huellas, hasta que el tiempo amole la podredumbre o que otros, manteniendo el viejo instinto de salvar la estima, los recojan para introducirlos otra vez en las cajas del cartón de los recuerdos apilados".
       


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