sábado, 12 de noviembre de 2016

Caravaca de la Cruz, preparada para su Año Jubilar en 2017


Basilica amurallada de la Vera Cruz de Caravaca


Julia Sáez-Angulo

            13.11.2015.- La localidad histórica murciana de Caravaca de la Cruz está preparada en todos los ámbitos , religiosos, culturales y turísticos, para su Año Jubilar en 2017, acontecimiento que celebra cada año por concesión de la santa Sede, privilegio que comparte con otras cuatro ciudades del mundo cristiano: Roma, Jerusalén, Santiago de Compostela y Potes.
            El Año Jubilar tiene lugar cada siete años debido a que, desde el siglo XIII, Caravaca conserva una Cruz de madera, fidedigno “Lignum Crucis”, es decir fragmento genuino de la cruz de Cristo crucificado. La devoción contrastada viene desde el bajo Medioevo, sostenida por la prestigiosa Orden del Temple, que desaparecida pasó a la Orden de Santiago.
            Caravaca de la Cruz, ciudad de casi treinta mil habitantes, alberga la basílica-santuario de la Santísima y Vera Cruz, construida en una elevada colina en lo alto, con una zona amurallada. Iglesia del siglo XVII, su factura es de influencia de Herrera, el arquitecto del monasterio de San Lorenzo en El Escorial. La fachada de la basílica de Caravaca es de mármol en estilo herreriano.
            “No hay que olvidar –explica la escritora Cristina de Jos´h, cuya familia desciende de la ciudad y ha estado siempre vinculada a la Vera Cruz- que Caravaca tuvo un auge económico y social en los siglos XVII y XVIII, cuando se instalan en ella numerosas órdenes religiosas”. La escritora madrileña ha llevado a cabo una presentación de su obra literaria en la biblioteca de la ciudad murciana.


Cruz de Caravaca en su relicario

            La Cruz de Caravaca se conserva en un relicario con forma de cruz de doble travesaño horizontal (de 7 y 10 cm) y una vertical (de 17 cm). La reliquia interior es la Santísima y Vera Cruz de Cristo, orgullo de la ciudad murciana. Su procedencia s oriental y según la tradición perteneció al patriarca Roberto de Jerusalén, primer obispo de la Ciudad Santa, arrebatada a los musulmanes en la primera cruzada de 1099. Tras el sucesor del patriarca en tiempos de Federico II, la reliquia llegó a Caravaca. En el siglo XV la reliquia, custodiada por dos ángeles, fue donada por la familia  Suárez de Figueroa.
            Además de lugar de peregrinación, Caravaca de la Cruz ofrece un buen plantel de museos, comenzando por el de la Vera Cruz; Museo de la Fiesta; Museo de los Caballos del Vino; Museo Arqueológico La Soledad; Miseo etnográfico en miniatura. Ángel Reinón; Centro de Interpretación de la Naturaleza. Torreón de los Templarios; Museo Carrilero; Museo Crux Caravacensis y Museo de Música Étnica. Colección Blanco Fadol. Barranda.
            Caravaca cuenta con parajes naturales de gran belleza como el de Fuentes del marqués, con bosques y nacimientos caudalosos de agua para la comunidad de Murcia. "Caravaca es un lugar privilegiado que nadie debiera perderse en el Año Santo que viene", concluye Cristina de Jos´h.


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