jueves, 11 de mayo de 2017

Estartús expone su reciente pintura “PEOPLE II” en la galería David Bardía de Madrid

C/ VILLANUEVA 40, 28001 MADRID
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L.M.A.
Fotos: Maica Noïs


            Madrid, 11.05.17 .-Se ha presentado en Madrid PEOPLE II, la nueva serie del artista Jaume Estartús. Tras el éxito de la primera entrega, hace dos años, la Galería de Arte David Bardía presenta 72 nuevas obras y un importante libro - catálogo de 500 páginas con todas las obras de ambas series. 

            En PEOPLE II se recrean temas de otros tiempos o escenas de ciudades como Venecia y Nueva York, entre otras. Todas ellas, con una marcada estética fotográfica y la calidad de un artista que acumula más de 40 años de profesión. 





Fotografía, cine, novela negra

            La critica de arte Julia Sáez-Angulo escribe en el catálogo: “La fotografía, el cine, la novela negra, las imágenes de los medios de comunicación, el comic, la ciudad, la vida…  el pop, la cultura popular y la vida cotidiana nutren buena parte de la iconografía de People II (2016-2017), la reciente serie pictórica del artista Jaume Mestres Estartús, segunda parte de la llevada a cabo dos años antes bajo el título de People. Pintura voluntariamente figurativa, narrativa, buena parte en blanco y negro con acentos de color, formatos no excesivamente grandes –salvo excepciones-, como si de algún modo los cuadros quisieran acercarse a la estética de la fotografía, de las viñetas, o de las postales.

            Se percibe que el pintor disfruta de veras con lo que hace, que le gusta contar y decir con la imagen pintada, aunque sin el bocadillo de letras o la presencia de las palabras. Se ha entusiasmado con este saber hacer y lo prolonga en una segunda parte con maestía. El autor está apasionado con esta nueva etapa de su pintura, bien aceptada por los coleccionistas en su primera parte y que continúa con un nuevo quiebro y una renovada serie de cuadros. Imágenes que nos harán disfrutar de nuevo la opción por el tema, por el argumento abierto, por la calidad de su dibujo, la untuosidad de su pintura y la elección del blanco y negro con presencias cromáticas, que subrayan, además de añadir un toque misterioso que retrotrae, en parte, al perfume evocador de cierto pasado. La estética de la antigua ilustración o de las cartas postales acuareladas o retocadas a mano.

            En suma, Estartús es un gozoso retro-moderno, que sabe reinventarse en cada muestra expositiva para disfrute, no solo de sus coleccionistas, sino de los visitantes y espectadores de su exposición. La muestra de sus cuadros en Madrid tiene un punto de “acontecimiento pictórico”, entre una buena pléyade de seguidores que abarrotan con su presencia la inauguración –siempre con puntos rojos junto a las obras- y en los días sucesivos para revisitar y recrearse con calma en la belleza y sugerencia de sus recientes creaciones. También para sonreír.

            El pintor ha querido hundir su mirada en algunos relatos cotidianos de una vida social, vista de modo trasversal, y los ha traducido al arte de la crónica o del pop, esa iconografía de masas que nos viene principalmente de la vida cotidiana, la publicidad, la televisión o el comic. Así, lo mismo vemos una madre con buena espetera mirando por un catalejo que sujeta un niño pequeño o a un caballero encorbatado que avanza peligrosamente hacia las piernas de una muchacha y ella le sujeta la frente con su pie, en una actuación entre pícara y lúdica. Algo similar podría decirse de las piezas “Picardía infantil” o “La merienda”, donde tres muchachas sentadas dejan ver sus bragas o “Paraguas rojo”, donde una mujer minifaldera pasea erguida por la ciudad.

Eros, humor y picardía

            Hay un punto de humor y picardía en estas escenas recreadas por el pintor Estartús. Los glúteos de las mujeres en pompa reaparecen en sus cuadros. A veces se cuela cierto voyeurismo en las imágenes, como cuando su mirada focaliza, entre otras figuras, en una muchacha que avanza o hace cola frente a un mostrador. El pintor se detiene en las piernas de la joven embutidas en vaqueros azules y sandalias beige y blancas de alto tacón. El título del cuadro: “Vaqueros y tacones”. El cineasta Luis García-Berlanga contaba en una entrevista que nunca vio mayor erotismo en una mujer, que en aquella que agitaba su sandalia y su pie, mientras ambos –ella y él- esperaban en la sala de un aeropuerto. En algunos cuadros de Estartús una adivina–también con imaginación calenturienta- la mirada y la carcajada del sátiro juguetón que pinta. ¿O es solo un pretexto para aplicar el color dentro del blanco y negro?

            La música del cine y la novela negra nos llegan, en otros cuadros, como en “Soledad” en el que aparece un bar alargado –quizás un saloon- , con taburetes a lo largo de la barra, y al fondo, una mujer que bebe y espera. Toda una historia por fabular con onomástica precisa por ser inventada. “La partida” de cartas es otra imagen que se alinea en este apartado de garitos, humo, apuestas y conspiraciones de la novela negra. Mención aparte merecen sus picados cinematográficos como en la obra denominada “Jaque”, todo un juego de cabezas, gorras y sombreros, donde el protagonista central es el damero de ajedrez, en torno al cual giran los jugadores y mirones.

            La vida cotidiana ofrece infinitas sensaciones y produce múltiples emociones; pareciera que el pintor ha querido seleccionar y apresar las suyas con cámara oculta y lenta, para mostrarlas de seguido al espectador en su pintura. Un juego de miradas interpuestas, pasadas por el pigmento, el papel, el lienzo o la tabla. Aquí los niños, a veces pilluelos, cobran protagonismo especial, que conformarían un friso infantil particular dentro de People II. Al igual que Murillo, Estartús recrea a los niños en el cuadro con tanto amor y dedicación, como si fueran príncipes, sin perder el encanto de los pilluelos de Poulbot en lo alto de Montmartre del XIX.

            En ocasiones la ternura es la que se apodera de la sensibilidad del artista y nos ofrece la secuencia del tiempo en tres parejas cogidas de la mano que avanzan de espaldas, dos niños, dos jóvenes y dos adultos. Quizás la misma pareja en la vida durante las tres edades de las que nos hablan los clásicos. Un cuadro de concepto y gran fuerza en las figuras y en el modo de presentarlas. Otras escenas conmovedoras serían la del cuadro titulado “Triste Navidad”, en la más pura coda de un cuento de Dickens o “El desayuno”. Curiosamente una de sus pinturas se titula directamente “Ternura”.




Tauromaquia y paisajes de nieve

            La tauromaquia es un género artístico que está en la tradición de la pintura, con importantes intérpretes como Goya, Carnicero, Benlliure o Picasso. Estartús ha querido sumarse a esta ilustre saga con sus corridas o “sanfermines”.

            Los paisajes de nieve son otro capítulo singular de la serie People II, ya muy aplaudido en People I. La nieve se presta bien al blanco y negro, a los arrastres de materia en la pincelada, del pigmento a la hora de dar realce o relieve. “Chamonix”, un buen destino de nieve, de sky, de vacaciones invernales, buen pretexto para un cuadro... Varias imágenes del invierno en “New York winter” pasan en un secuencia sin solución de continuidad a la pintura de Estartús. Dan ganas de parafrasear-en lo que a nieve se reviere- a Tracy Chevalier, cuando pone en boca de Vermeer de Delft: “Hay muy poco blanco en la nubes; sin embargo la gente dice que son blancas”, dirigido a “la joven de la perla”.

            Venecia, la hermosa ciudad del Adriático,  es un topos en el arte, un lugar devorado por los ojos de viajeros y pintores, una fuente inagotable de vedute… Estartús ha sucumbido a su seducción y se enlaza a la cadena de visiones de la ciudad de los canales, junto a las de Canaleto, Claudio de Lorena, Turner, Fortuny… El autor catalán lo hace con sus trazos, su ortografía plástica, sus señas de identidad. Venecia en blanco y negro, tachonada de color. Nunca morirá Venecia.

            “Cola de pelotón” es quizás el cuadro más colorista, con una gran visión de multitud y de conjunto, siempre sobre blanco y negro como base. No es la primera vez que el pintor se acerca al tema del deporte, también lo hizo en People I con cuadros como “Medio maratón Eje Cafetero Colombia” o “New York maratón II”. El deporte forma parte de nuestra cultura o lo que es lo mismo de nuestro modo de vivir. No resulta sin embargo tan frecuente en la pintura. Este artista sí le ha prestado atención.

            Estartús, pintor que viene de la abstracción matérica en sus comienzos, nos señala que, al igual que hizo con gusto aquella pintura informalista de gesto y trazo, con fuertes collages, se solaza hoy en esta otra, hecha de formas, de dibujo preciso y plasticidad cremosa en la pincelada. El arte es arte, por encima de los estilos, la pintura es pintura más allá de corrientes o de modas, porque precisamente el arte ha de trascender el tiempo y ser perdurable, testimonio del artista y de su estilo puntual, del pintor y su manera de plasmar lo deseado, de la libertad de elección y decisión del autor, que se plasma en cada cuadro y se comparte con el receptor de la mirada.

            Recapitulemos: People II una pintura figurativa amena, nunca monocorde, con distintos temas, diversas narraciones y diferentes derivas. La vida y la imaginación se alían, la tradición del arte y la modernidad se besan; el ojo y la mano se coordinan. El artista y el pintor se funden.

            Y dicho lo escrito sobre el arte de Estartús o, más exactamente, sobre su pintura, a la crítica de arte le gustaría compartir y debatir lo expuesto con otras miradas distintas, de opinión diferente, en un debate abierto, a la italiana, es decir, dejando siempre salida al otro, de coincidencias y discrepancias en la contemplación de cada cuadro, en la apreciación individualizada de todos ellos. Entre tanto, el pintor seguiría con su obra, fruto de su mirada lúdica, tierna, irónica, pícara, erótica, filosófica… y, por encima de todo, pictórica”.

Estartús y Julia Sáez-Angulo (2017)



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