martes, 16 de mayo de 2017

Genoveva Tusell, autora del libro de investigación “El Guernica recobrado”, publicado por Cátedra






Julia Sáez-Angulo

            Genoveva Tusell es la autora del libro de investigación El Guernica recobrado, Picasso, el franquismo y la llegada de la obra a España, que ha sido publicado por la editorial Cátedra. La historiadora ha presentado su libro en la Residencia de Estudiantes de Madrid, acompañada por Víctor Nieto Alcaide y Álvaro Martínez Novillo, autores respectivos del prólogo y epílogo del ejemplar.

            En el acto estuvieron entre otros Juan Pablo Fusi, Juan Ignacio Macua, José Varela, Carlos Sambricio, Manuel Fontán, Carmen Pena, María Antonia Castro, José García-Velasco, director honorario de la Residencia y Alicia Gómez-Navarro, directora.

            El libro tiene dos partes, una sobre el compromiso político de Pablo Picasso y otra, sobre las negociaciones llevadas a cabo hasta la llegada del Guernica en 1981.

            Víctor Nieto señaló que el libro El Guernica recobrado, Picasso, el franquismo y la llegada de la obra a España era necesario por la documentación sistemática escrita que  aporta.

            Genoveva Tusell sintetizó la historia de la recuperación de la pintura picassiana desde los tiempos de Franco. Recordó que los ministros de Cultura de la democracia tuvieron que negociar en tres frentes: primero, la necesidad de que la democracia recuperase todas las libertades reclamadas por Picasso en el documento que envió al MoMA de Nueva York; segundo, los documentos de la titularidad del cuadro por el pueblo español, que se encontraron en los archivos de Araquistain y, tercero, las negociaciones con los herederos, que se sentían con derechos morales (Maya Picasso fue la más reticente).

            Se respetó la voluntad de Picasso de que el Guernica estuviera en el Museo del Prado, ya que el pintor malagueño quería que su pintura se confrontara con los grandes maestros Velázquez y Goya. La llegada del cuadro se considerón “la vuelta del último exiliado” y “la culminación de la Transición”.

            Álvaro Martínez Novillo, conservador de museos y director general del Ministerio de Cultura, contó las numerosas vicisitudes y anécdotas que vivió en el MoMA de Nueva York, junto a Gonzalo Armero, el que fuera director de la agencia Europa Press. El Guernica se embaló de noche en el museo neoyorkino y con el mayor sigilo por cuestiones de seguridad. Viajó en la bodega de un Jumbo que aterrizó en Barajas.

            El Guernica llegó al Museo del Prado, dirigido entonces por un cura, el padre Sopeña, y asistió un presidente llamado Calvo Sotelo, acudió la Pasionaria y aquello parecía una escena de película de Buñuel, señaló con humor Martínez Novillo.

            Roland Dumas fue el albacea de Picasso. El abogado del Estado español Joaquín Tena desempeñó muy bien su papel negociador, así como Gonzalo Armero y el historiador Javier Tusell, entonces director general de Bellas Artes.




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