jueves, 31 de agosto de 2017

ALMIREZ Proyecto islamista. Llamar a las cosas por su nombre








por Julia Sáez-Angulo

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3I/08/17.- El Congreso de los Estados Unidos tiene dos lobbies registrados: el judío y el árabe. Dos fuertes grupos de presión, de los que conviene saber su opinión e intereses y para ello fueron acercados estos lobbies junto al Legislativo norteamericano.

            El Sionismo surgido a finales del XIX tuvo como objetivo crear el Estado independiente de Israel en territorio palestino y lo logró. De los Protocolos de los Sabios de Sión, publicados en 1902 en Rusia, se dijo que tenían una conjura con un plan de dominio mundial y otros afirman que fue un libelo antisemita para justificar los progroms del zar.

            El Islamismo –llevar la Sharia al Estado-, también movimiento internacional solapado tiene como objetivo conquistar Europa, velis nolis, con todos los medios a su alcance, utilizando, por un lado las leyes que generosa e ingenuamente Europa ofrece a los musulmanes llegados de fuera emigrantes o refugiados da igual-, apoyados de vez en cuando por la fuerza del terror yihadista, que sí “mete miedo”, pese a que se diga no tinc por. Así, unos agitan las ramas y otros recogen las nueces; siempre ha sido así con los terroristas.

         (Del Club Bildelberg, los planes capitalistas y el comunismo internacional hablaremos otro día)

            Houari Boumedienne, el que fuera presidente de Argelia, dijo en la ONU en 1974: “Un día millones de hombres abandonarán el Hemisferio Sur para irrumpir en el Hemisferio Norte. Y no lo harán precisamente como amigos, porque comparecerán para conquistarlo. Y lo conquistarán poblándolo con sus hijos. Será el vientre de nuestras mujeres el que nos dé la victoria”. Gadafi, el que fuera presidente de Libia, también repitió esas palabras del proyecto Boumedienne en diversas ocasiones.

            A Europa llegan oleadas de musulmanes, comunidad que se resiste a integrarse y pretende con frecuencia imponer sus costumbres y cultura en los lugares donde se instala. La predicción de Boumedienne y Gadafi está cumpliendo esta predicción a rajatabla, conocida y comentada soto voce entre los dirigentes islámicos. Oleadas de emigrantes y refugiados, tanto da, que conocen bien el aserto de Boumedienne y de Gadafi, vienen a Europa porque aquí se vive mejor, pero llegan con punta de lanza para destruir a la larga su cultura de derechos humanos y libertades, sobre todo de las féminas.

            Los europeos no podemos ser ingenuos ante esas internacionales con proyectos de dominio y exclusión. Somos griegos en el exilio –al decir de Borges- y tenemos que haber aprendido de Homero al relatarnos la historia del caballo de Troya o de la parábola de la buena y la mala semilla. No podemos chuparnos el dedo, no podemos ir con un lirio en la mano o poniendo velas y flores en las tumbas, sin todavía poner bolardos en las Ramblas, porque algunos irresponsables aún se creen intocables.

            Hay que verlas venir, mostrar firmeza y exigencia, cuando en una manifestación de recuerdo a las víctimas salen pancartas diciendo “No a la Islamofobia” en de rechazo a los terroristas. Los dedos no deben hacerse huéspedes, pero sí estar alerta y tomar medidas buscando políticos más sagaces, más valientes, menos políticamente correctos, más estadistas y menos cortoplacistas. Políticos que sepan de prospectiva de futuro y no solo de estrategias para lograr el palacio de la Moncloa.


           


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2 comentarios:

  1. Extraordinario articulo tenemos que dejar de ser papanatas y llamar a las cosas por su nombre y desde luego empezar a defendernos de estos misoginos, no entiendo porque estan tan calladas las féminas, son las que más van a perder.

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  2. miladejuanes@gmail.bloger.com1 de septiembre de 2017, 12:58

    Te felicito por tu artículo Julia: valor y destreza y oportuno a la hora de decir la verdad y poner las ideas claras y en orden.

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