domingo, 13 de agosto de 2017

Rafael Botí: Recuerdos y evocaciones del pintor Daniel Vázquez Díaz



Daniel Vázquez Díaz


 Rafael Botí Torres



Julia Sáez-Angulo

            15/08/17.- TORRELODONES. Madrid .- Rafael Botí Torres, miembro de la Asociación Española de Críticos de Arte, AECA, fue amigo, modelo, coleccionista y albacea del pintor onubense Daniel Vázquez Díaz (1882 – 1969), al que elogia de continuo en sus conversaciones como un gran artista español, el mejor pintor de su generación y uno de los mejores de España, que ha dejado una importante saga de discípulos de la que ya solo viven Rafael Canogar, Cristino de Vera y Agustín Ibarrola.

            “Es una pena que hoy no se hable ni se exponga la pintura de don Daniel como merece, un pintor soberbio, que además de los bocetos, pinturas y frescos del monasterio de la Rábida, nos dejó un legado abundante de unos cinco mil cuadros y miles de dibujos, entre los que figura una rica galería de prohombres de su tiempo”, dice Rafael Botí Torres (Madrid, 1930, cordobés de corazón).

            “Todavía gotean algunos dibujos de don Daniel por las subastas y yo, antes, me apresuraba a adquirirlos, lo mismo que sus cuadros, si estaba a mi alcance”, añade Botí, que ha llegado a coleccionar más de 160 obras del autor onubense, de los que ha donado varios a distintas instituciones museísticas o culturales, entre ellas al Museo Vázquez Díaz de Nerva, Huelva, (donación testamentaria de bocetos y acuarelas para los frescos del Descubrimiento en La Rábida) y al Museo Rafael Botí Gaitán (padre de Botí Torres), de la Diputación de Córdoba. También vendió una galería de retratos en dibujo de don Daniel a la Fundación Mapfre.

            “Los pintores necesitan buenos herederos, sobre todo inmediatos, para que siga vivo el legado pictórico del artista y no es estoy muy seguro de que don Daniel haya tenido suerte en esto”, se lamenta el crítico de arte, cuyos recuerdos se ponen en pie al hablar del maestro:

            “Era un hombre muy generoso cuando exponían sus alumnos o discípulos: era el primero que acudía y el último que se marchaba de la galería;  era capaz de explicar elogiosamente la exposición a aquellos que estimaba con posibilidades de adquirir obra, para que el artista acabara vendiendo algún cuadro. Don Daniel me contaba que él se fijaba sobre todo en los zapatos, sobre todo si eran de charol, para dirigirse a esa persona y convencerle de que comprara un cuadro”.

            “Sin embargo en asuntos de desprenderse de dinero era tacaño. Ahorraba mucho y adquirió diversos bienes patrimoniales, entre ellos terrenos cercanos a Madrid en la carretera de La Coruña. No se gastaba un duro en sí mismo, ni en los amigos. Cuando no encontraba a nadie que le llevara de la galería de arte a su casa, me llamaba por teléfono y me pedía: “Rafaelito, ¿vienes a buscarme?”. Sabía que yo iba encantado a recogerlo en moto, porque lo apreciaba mucho”, cuenta Botí.

Los bocetos y frescos de La Rábida

            Daniel Vázquez Díaz y Rafael Botí Gaitán –padre de Rafael Botí Torres, coleccionista- eran dos pintores que se apreciaban, admiraban y hablaban muy bien uno del otro. Don Daniel tenía mucha confianza con nuestra familia y se permitía llamar por teléfono a mi madre para preguntarle qué tenía para comer. A él le gustaban mucho las patatas con carne que preparaba mi madre y se las hacía con mucho gusto. Cuando venía a casa nos obsequiaba con una pequeña obra suya, así que he de aclarar que en este campo era generoso con vosotros. Macarrón se quedaba asombrado de que fuera obsequioso de su obra con nosotros, pues decía que no lo hacía con nadie.

            Rafael Botí Torres, que posó con gusto para don Daniel como torero, cuenta que Vázquez Díaz conocía bien a su vecina la actriz Carmen Ruiz Moragas, amante del rey Alfonso XIII, y ella le consiguió un encuentro con el monarca en la Biblioteca Nacional de España, momento que aprovechó el pintor para explicarle al rey su exposición de pintura de los bocetos sobre el Descubrimiento para los frescos de La Rábida y, a los pocos días, le llegó institucionalmente el encargo de pintar la serie en el monasterio de La Rábida con una mínima subvención de cincuenta mil pesetas. Pintó también un retrato del Alfonso XIII, que Botí donó a la Real Academia de Bellas Artes de Córdoba.

            “En La Rábida, el pintor trabajó muchísimo, se alojaba en la casita del peón caminero, un modesto espacio que le acondicionaron los frailes y no se gastó un duro, porque comía todos los días con ellos y decía que muy bien. El resultado de su trabajo fue magnífico. Yo coordiné la exposición sobre los bocetos de don Daniel en La Rábida, que tuvo lugar en el Centro Cultural de la Villa en 1992, comisariada por Luis González Robles”, explica Botí.

            El coleccionista de Vázquez Díaz tuvo en sus manos un retrato de Carmen Moragas del pintor onubense, que regaló en su momento a un conocido madrileño. Hoy, Botí conserva todavía una buena colección de obra de don Daniel, siempre dispuesta a prestarla para exponer en instituciones. Entre los cuadros, el soberbio retrato del poeta Adriano del Valle (1885 -1957), de la esposa danesa del pintor, escultora, de la que también conserva alguna obra, así como un Toledo...

            “Don Daniel Vázquez Díaz fue un pintor extraordinario, un hombre muy inteligente y una persona buenísima”, insiste Botí Torres. “Si se hubiera quedado en País hubiera sido un monstruo reconocido de la pintura. En España también lo es, pero no tan reconocido. La ventaja de que don Daniel viniera a España es que enseñó a muchos discípulos a encontrar su camino, pues él nunca forzaba, respetaba la libertad y orientaba al mismo tiempo. Todos sus discípulos lo respetan muchísimo y no es para menos”.

            Botí lamenta que el Museo de Daniel Vázquez Díaz de Nerva no esté en el circuito de museos bien comunicados. Este años se hizo una exposición de Vázquez Díaz y sus discípulos en el Centro Cultural de Moncloa de Madrid, comisariada por Tomás Paredes, presidente de AECA, entre los que figuraban José Caballero, Agustín Ibarrola, Rafael Botín Gaitán, Santiago Pelegrín, Juan Antonio Morales, Luis Caruncho, Daniel Clavo, Pablo Zelaya, Luis Caruncho… "Mi padre y Vázquez Díaz veraneaban en Fuenterrabía y pintaban muchas veces el mismo paisaje", cuenta Botí.

            El mismo Botí donó al museo de Nerva una pieza de Agustín Ibarrola, que compró a la nieta de Vázquez Díaz, Laura.

Más información
www.rafaelboti.com

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Alfonso XIII, retrato por Vázquez Díaz. Academia de Bellas Artes de Córdoba

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