sábado, 24 de marzo de 2018

Cincuentenario de la Parroquia Nuestra Madre del Dolor




 parroquia de N S del Dolor

Colegio Fundación Caldeiro. Madrid



Carlos Sagardoy

24.03.18 .- MADRID.- La Parroquia Nuestra Madre del Dolor fue creada el 12 de julio de 1965, siendo arzobispo de Madrid Alcalá el Doctor D. Casimiro Morcillo González, pero no empezó a funcionar como tal parroquia hasta el 13 de junio de 1967. En la actualidad, la parroquia está celebrando el cincuenta aniversario “de servicio, fidelidad y cercanía”, con un amplio programa de actividades y eventos.

Desde el pasado viernes 16 ha ido preparando la Fiesta de su Patrona con el Septenario a la Virgen de los Dolores: el primer dolor, “la profecía del anciano Simeón, nos trae como principal y fundamental lección de amor la de querer al otro como es.
En la huida a Egipto”, descubrimos la actitud valiente del emigrante y peregrino que, por amor a los suyos, es capaz de dejar casa, trabajo, comodidades y seguridades para protegerles de un presente amenazador o para procurarles un mañana mejor.
En la pérdida del Niño Jesús”, evidenciamos el sentimiento de angustia que lleva a una madre a la búsqueda afanosa –cariñosa y preocupada- de quien anda por la vida perdido de orientación o necesitado de afecto y comprensión.
Se muestra en este dolor, “encuentra a Jesús con la cruz”, la lección de amor de salir al encuentro de quien viene por el camino viviendo su viacrucis y cargado con la cruz del desafecto, de la incomprensión, del desamparo, de la enfermedad o de la persecución.
La actitud fundamental de permanecer de píe junto a la cruz es, quizá, la manifestación más extraordinaria de la capacidad de encarnación que necesitan todos aquellos que se sienten llamados a crear humanidad nueva y una nueva civilización cimentada en el amor.
Se muestra en este dolor, “recibe en brazos a su hijo difunto”, la maternal ternura de la madre acogiendo al hijo muerto, recibiéndolo en su regazo, como la madre de una gran familia, cuya capacidad de acogida no se agota nunca, porque sabe que siempre falta algún hijo por llegar.

Finalmente, en la “sepultura de Jesús y soledad de maría”, se muestra la absoluta confianza en que, incluso contra toda humana esperanza, las cosas –y sobre todo las personas- pueden cambiar, pueden mejorar, pueden volver a la vida.

En la tarde de ayer  con la celebración solemne de la Patrona y los siete dolores cantados a cuatro voces por la coral de la parroquia, con la música de Ángel Mingote, toda la comunidad nos apropiamos de su fortaleza ante las dificultades, de su fe inquebrantable, de su confianza contra toda esperanza y de su amor incondicional.
¡¡VIVA NUESTRA MADRE DE LOS DOLORES!!


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