miércoles, 12 de diciembre de 2018

PAÏSOS CATALANS. PAÏSOS DE PARLA CATALANA.


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Joan Oliver i Torrents.

En la historia no hay misterios; sólo cosas que se ocultan y cosas que se ignoran (1).

Antonio Bofarull publica en 1869  La confederación catalano-aragonesa realizada en el período más notable del gobierno del conde de Barcelona Ramón Berenguer IV”.
Esta idea de Bofarull  es asumida, a partir de esta fecha, como axioma por historiadores catalanes.
De aquí, y después, han venido “Reino catalano-aragonés”, “Imperio catalano-aragonés” y también “Països catalans”

Intentemos clarificar confusiones que se dan al referirse a la antigua Corona de Aragón, a los “Països catalans” y los territorios que los formaron.

Confederación catalano-aragonesa, Reino catalano-aragonés o Imperio catalano-aragonés solo se refieren a dos territorios; Reino de Aragón y Condado de Barcelona. Es un desacierto pues representan sólo a dos de los entes políticos que la formaban y excluye a los otros; Reino de Valencia, Reino de Mallorca, Reino de Cerdeña, Reino de Sicilia, Reino de Nápoles.

Lo que unía a los territorios de la Corona de Aragón es su vinculación a un mismo soberano, pues, era fruto de una unión personal y no territorial. El profesor  D. Álvaro de Santamaría nos lo dejo  claro;  “la persona natural de alguno de ellos es extranjera en los otros, y es la dependencia directa, en condiciones de absoluta paridad institucional, a un mismo rey lo que  liga a los territorios. Tal estatus define a la Corona de Aragón no como Confederación sino como unión personal: la Unión de la Corona de Aragón. … Cada uno (de los reinos) no tenía en común con los otros que el llamar rey al que lo era de los demás. Territorio, fronteras, lengua, legislación, moneda, pesas y medidas todo era diferente”
   
También debe quedar claro que al referirnos a la Corona de Aragón concretamos los territorios de dicha Corona, no los del  Reino de Aragón. No confundir Corona de Aragón con Reino de Aragón.

Recordemos un poco de historia.

Doña Petronila 1137/1164, heredera de Ramiro II 1134/1137 Rey de Aragón,  se casa en 1137 con Ramón Berenguer IV  1131/1162 Conde
de Barcelona.  Fue una  unión personal, no territorial. De aquí nació la Corona de Aragón formada, en principio,  por el Reino de Aragón y el Condado de Barcelona. (2)

Alfonso II 1164/1196, hijo de ambos, reinó a partir de la muerte de su madre la Corona de Aragón.

1229 Jaime I conquista el reino musulmán de Mallorca  y lo incorpora a la Corona de Aragón.

1235 Guillem de Montgri, bajo el reinado de Jaime I,  conquista Ibiza. Queda incorporada a la Corona de Aragón.

1238 Jaime I conquista el Reino de Valencia y lo asocia a la Corona de Aragón.

Reino  de Mallorca. A la muerte de Jaime I, su segundo hijo Jaime II 1276-1311, hereda el Reino de Mallorca constituido por Mallorca, Ibiza, Formentera, condado de Roselló, condado de Cerdaña, señorío de Montpellier, baronía de Omerladès y vizcondado de Carladès. Menorca era musulmana y rendía vasallaje al Reino de Mallorca.
El Reino de Mallorca es independiente y se desliga de la Corona de Aragón.

1287 Alfonso III conquista Menorca  y la incorpora a la Corona de Aragón.

1295 Por el Tratado de Anagni, Menorca,   pasa  al Reino de Mallorca.

1343 Jaime III, último rey de la Casa de Mallorca,   muere en la batalla de Llucmajor. El Reino de Mallorca vuelve a la Corona de Aragón, siendo rey Pedro IV, como Reino de Mallorca.

1410 fallece Martín I, rey de la Corona de Aragón,  sin descendencia.

1412 por el Compromiso de Caspe Fernando de Antequera se convierte en rey de la Corona de Aragón.

La Corona de Aragón era la unión del Reino de Aragón, Reino de Valencia, Reino de Mallorca, Condado de Barcelona, etc. con sus correspondientes parlamentos independientes (entes políticos). Todos sus territorios eran independientes entre si, pero unidos bajo un mismo Rey. El modelo político del Rey Fernando el Católico fue  el “pactismo”. Debía pactar sus acuerdos u ordenes con cada uno de sus territorios. Si el Rey que era propietario de todos sus reinos debía pactar con cada uno de sus parlamentos, es claro que ningún reino o territorio pertenecía a otro.   
Creo que debe quedar claro que ningún territorio de la antigua Corona de Aragón pertenecía política o territorialmente a otro.

Por ello el término  Països catalans es un error.

Como en el caso de la Corona de Aragón, los territorios que se presume erróneamente que pertenecían a los països catalans eran entes políticos independientes: Condado de Barcelona, Reino de Valencia y Reino de Mallorca. Repito, no se les puede nombrar ni pretender que formen un ente político y territorial bajo la nominación de Països catalans. Nunca lo han sido.

Política o territorialmente nunca fueron “Països catalans”. Tuvieron un mismo rey y una misma pertenencia a la llamada Corona de Aragón. Duele oír a políticos y no políticos,  independentistas de las islas y de la Península, comentarios   encaminados a conseguir una unión territorial y política de Cataluña, Valencia y las Baleares bajo la idea equivocada de que son Països catalans.

Hace unos meses, no recuerdo la fecha exacta, leí, en la prensa local de Palma de Mallorca, que los territorios del antiguo Reino de Murcia también se habrían podido considerar “Països catalans” por haber sido reconquistados definitivamente por Jaime I en 1266. Las elucubraciones y ansías de algo no pasado, y sí deseado, a veces  quieren  modificar la  historia al gusto del que la interpreta.  Por el Tratado de Almizra 26 de marzo 1244, acordado entre Fernando III de León y Castilla y Jaime I de la Corona de Aragón, se pactaron los territorios a reconquistar por cada Rey. El Reino de Murcia era para el Reino de León y Castilla.

Jaime I lo reconquisto y entrego a su yerno Alfonso X el Sabio. Esta ayuda se repitió, por ambas partes, en otras ocasiones.

No sólo se piensa con la Comunidad de Valencia y las Illes Balears para posibles anexiones, sino que también se sueña  con  incorporaciones imaginadas.

La definición de “Països de parla catalana  parece la más acertada.
Es cierto que hay quienes no lo ven así. No creen que en estas tres comunidades: catalana, valenciana y balear se hable catalán.
Se debe intentar clarificar. España durante muchos años se ha presentado en foros internacionales, ferias internacionales de libros, etc., con el slogan: “España, cuatro culturas, cuatro lenguas: Castellana, Catalana, Gallega y Vasca”. Esta es nuestra realidad.

Sabemos que por intereses particulares o políticos se intentan crear nuevos idiomas, y, que éstos, son  parte de los mismos de los que se quieren diferenciar.

El Estatuto de Autonomía de la Comunidad de las Illes Balears, Artículo 4 dice;
1.    La lengua catalana, propia de las Illes Balears, tendrá, junto con el castellano, el carácter de idioma oficial.
2.    Todos tienen derecho a conocerla y utilizarla, nadie podrá ser discriminado por razón de idioma.
3.    Las instituciones de las Illes Balears garantizarán el uso normal y oficial de los dos idiomas, …

Repito, “La lengua catalana, propia de las Illes Balears”. Creo que el texto es claro. Es “catalana” y es la “lengua catalana, propia de las Illes Balears”.

Mi experiencia cotidiana me hace ver dos corrientes opuestas. Unos, los catalanistas (A), sólo se fijan en que es “catalana”, los otros (B) en que es la “propia de las Illes Balears”.
Son dos corrientes contrapuestas. No creo acierten con la realidad que se da en las islas y pueblos.

A) No se puede, ni debe, obligar a hablar y escribir en el catalán de la Península. Los catalanistas lo pretenden. Hay que respetar las modalidades insulares, que, en muchos casos, son también usadas en pueblos de Lérida y Gerona.
Pretenden eliminar los modismos propios de las Baleares imponiendo un centralismo uniforme del lenguaje.
B) Promocionan que el idioma “propio de las Illes Balears” es un idioma diferente al catalán, es incorrecto.
Con la llegada de los  musulmanes  a Mallorca, año 903, nos convertimos en las Islas Orientales del al-Andalus. Los antiguos mallorquines fueron asimilados por la población musulmana. En la tercera generación ya no quedaban pruebas de su antigua mallorquinidad; cultura, religión o idioma. 
327 años después, 1229 año de la reconquista de Mallorca por los cristianos, no quedaban pobladores que hablasen el supuesto mallorquín. En 1229 se introdujo el catalán. Catalán que en parte se conservo por su aislamiento, en parte fue evolucionando como el de Cataluña y en parte fue creando nuevas palabras insulares. ¡Se enriqueció el catalán “propio de las Illes Balears”!
De la misma forma que  un ciudadano de Huelva, Cádiz, etc. habla su castellano característico y no se  puede decir que conversa con un idioma distinto al castellano de Valladolid, a pesar de las diferencias y riquezas que aporta. Los dos hablan castellano. Igual ocurre con el catalán propio de las islas.
No creo haya que unificarlo ni posicionarse hacia un nuevo idioma. El quimérico “idioma balear” –mallorquín, menorquín, ibicenco, de tal o cual pueblo, etc., para ir al detalle mínimo- va a perder la batalla y, lo que es peor, dará fuerza a los catalanistas y se perderán, en consecuencia,  las modalidades isleñas.
Recordemos que el padre del catalán científico es nuestro mallorquín  Ramón Llull  Ciutat de Mallorca 1232-1316, y que  muchos otros mallorquines han enriquecido el idioma catalán. Nuestro catalán.
Se debe defender la “lengua catalana, propia de las Illes Balears”, con todas y cada una de las palabras y expresiones propias del catalán de las Islas Baleares.
 
El Estatuto de Autonomía  debe garantizar el uso de las modalidades propias del catalán de las Illes Balears y las Instituciones deben velar por ello.

Països catalans me parece incorrecto. Països de parla catalana creo es correcto.


(1) (P. 285. LA GRAN DESMEMORIA. Pilar Urbano) 

(2) Federic UDINA MARTORELL subraya <  << se puede afirmar que el carácter de unión personal de la Corona era tan vivo y fue tan firmemente captado por los Trastámara que cuando Juan II proyectó el matrimonio de Fernando con Isabel se realiza a base de una unión personal, la de la –Corona-  de Aragón con la –Corona- de Castilla>>







1 comentario:

  1. Por el contrario, creo muy acertada la exposición y las puntualizaciones del autor, a quien no tengo el gusto de conocer.

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