viernes, 6 de noviembre de 2020

David Pérez: “La conjura de Guadelmar”, novela de tensión y suspense con el conflicto terrorista de ETA y la respuesta ciudadana



Julia Sáez-Angulo

6/11/20.- Madrid.- David Pérez es el autor de “La conjura de Guadelmar”, novela de tensión y suspense con el conflicto terrorista de ETA y la respuesta ciudadana. Otro libro interesante, un thriller, que se añade a la fecunda literatura que se está escribiendo sobre la situación amenazante de la banda armada vasca en una sociedad sojuzgada por el terror y el miedo a la respuesta al mismo tiempo. El libro ha sido publicado por la editorial Tebar Flores.

Después de la novela “Patria” de Fernando Aramburu, la saga sigue con sagacidad y audacia para poner de relieve aquella situación infernal que fueron capaces de sembrar en la sociedad española, sobre todo en la vasca, mientras la vida cotidiana seguía su curso. Algún empresario valiente les hizo cara con sus propias amenazas; en la novela “La conjura de Guadelmar”, es un grupo de ciudadanos que hartos de los crímenes de ETA y de la inoperancia de los jeces frente al terrorismo y, según ellos, en legítima defensa, deciden capturar por su cuenta a un peligroso miembro de la banda, todo en virtud de distintas conexiones, incluido una topo en la organización asesina. 

    Las complicaciones llegarían más tarde. Era los días en que fue secuestrado y asesinado Miguel Ángel Blanco, joven concejal del Partido Popular en el municipio vasco de Ermua durante el mes de julio de 1997. Tensión y suspense en una sociedad dolorida y podrida al mismo tiempo por una lacra social como es el terrorismo de unos matones que ponen en jaque la tranquilidad ciudadana.

La novela se abre con la cita de Edmund Burke, escritor y político irdandés: “Para que el mal triunfe, basta que los hombres de bien no hagan nada”. Ciertamente no hay nada peor en política que una opinión pública dormida o adormecida, algo que se ha visto a lo largo de la historia como nos cuentan lo libros que sucedió en España cuando la pérdida de Cuba o las guerras del Rif, por poner dos ejemplos.

Cuando los ciudadanos se pusieron en pie contra la banda terrorista ETA, que asesinó más gente -el 95% de las 860 víctimas mortales- en democracia que durante el franquismo, la organización criminal empezó a tambalearse hasta llegar progresivamente a su derrota de facto.

El índice se arranca con el capítulo de “Otoño de 1998” para seguir con una serie de personajes como Catalina, Andrea, Eugenio, Sandra, Amos… y siempre la geografía del pueblo de Guadelmar. Las conjuras se suceden y transmiten intriga y tensión al argumento. La trama se enreda y va aclarándose paulatinamente. Un novela que también será un hito en la larga literatura que habrá dejado el recuerdo de horror de una pesadilla de muerte.  



No hay comentarios:

Publicar un comentario