Julia Sáez-Angulo
Fotos: Adriana Zapisek
20/5/26.- Madrid.- “Gobernar lo universal. La gestión económica de la Iglesia Católica en el siglo XXI” ha sido el tema de conversación organizada por la Fundación Rafael del Pino, dentro de los actos previos a la visita del Santo Padre a España. Han participado Maximino Caballero, Prefecto de la Secretaría para la Economía de la Santa Sede y Yago de la Cierva, presidente de la Fundación Villanueva, que actuó como comunicador y coordinador con sus preguntas.
Ha sido una conversación especialmente interesante con vistas al encuentro del Movistar Arena, en el que el mundo de la cultura y la empresa tendrá una participación destacada.
Maximino Caballero Ledo es el Prefecto de la Secretaría para la Economía de la Santa Sede, cargo que asumió en diciembre de 2022 tras haber ejercido como secretario general del mismo organismo desde 2020. Es uno de los primeros laicos en ocupar un puesto de tan alta responsabilidad en el organigrama vaticano, elegido personalmente por el papa Francisco.
Economista de profesión, desarrolló una sólida carrera corporativa en el sector privado durante décadas (destacando su paso por Estados Unidos y España) antes de poner sus conocimientos al servicio de la Iglesia.
Caballero Lledó explicó la diferencia, a efectos económicos de la Santa Sede, el Vaticano como territorio y la Iglesia Católica universal. Destacó la importancia de la reforma económica y financiera en profundidad, que llevó a cabo el papa Benedicto XVI en 2009, prolongada por Francisco y continuada por el actual León XIV. Subrayó la importancia de la profesionalización de actuaciones en este campo, así como la transparencia de la mismas.
El conferenciante señaló que los ingresos de la Santa Sede proceden de los beneficios autogenerados por el patrimonio inmobiliario, las donaciones y contribuciones de los fieles e instituciones, a través del óbolo de san Pedro, las diócesis y entidades diversas. Los dos hospitales dependientes de la Santa Sede son autónomos.
Estados Unidos, Italia, Brasil España, Francia, Irlanda, Corea del Sur… están entre los países que más colaboran a través de las diócesis (a otras, es la Santa Seda la que ayuda). El Papa agradece y envía su bendición a todos los donantes particulares o institucionales.
Algunas diócesis alemanas manejan mayor presupuesto que la Santa Sede: menos de cuatrocientos millones de euros de gasto, la mitad en personal.
Informó que el Papa no tiene sueldo, sí los cardenales. Hay diez niveles de sueldos y cuatro de directivos. Los sueldos están a nivel del mercado laboral.
Se ha creado recientemente un departamento de recursos humanos y se puede postular a través de la página Web. Se ha creado también un Comité de Inversiones, muy selectivo en la política de las mismas. Mencionó varias veces el documento Mensuram Bonam (Buena Medida), publicado por la Pontificia Academia de Ciencias Sociales del Vaticano en 2022, una guía que orienta sobre las inversiones adecuadas con arreglo a la Doctrina Social de la Iglesia.
Y todo ello, señaló Caballero Lledó, para poder cumplir el objetivo de la Santa Sede: la evangelización.
La recaudación de la iglesia y como se gestionan es un tema muy cuestionado por la gente .A saber dónde va el dinero que los pobres feligreses dan con fe y buena voluntad.
ResponderEliminarLa buena fe se presume, la mala fe hay que demostrarla, dice el Derecho Penal.
ResponderEliminarhay que pensar bien
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ResponderEliminarGermán Ubillos Orsolich:
Apasionante, querida Julia, muy interesante. Gracias
Prof. Dr. Antonio Las Heras: Vaya tema importante este. La cuestión de los bienes de la Iglesia es, siempre, un asunto a estar atento. NI hablar del IOR que es el banco Vaticano y no tiene control externo, ni supervisión externa, alguna.
ResponderEliminarLuminoso abrazo, Antonio.