martes, 29 de noviembre de 2011

CONFERENCIA DE MANUEL ÁLVAREZ-VALDÉS: JOVELLANOS: VIDA, PENSAMIENTO, MENSAJE


L. M. A.

El jueves 1 de diciembre, a las 19,30 horas, en la Fundación Juan March (www.march.es, también en Facebook y Twitter: @fundacionmarch) Manuel Álvarez-Valdés ofrece, en una conferencia, sus estudios e investigaciones sobre la figura del asturiano Melchor Gaspar de Jovellanos (1744-1811), hombre de espíritu liberal y de amplia formación, de quien se celebra este año el bicentenario de su fallecimiento.

Alvarez-Valdés presenta, ordenados, los resultados de un examen de Jovellanos que preten.de ser total, para lo que tiene en cuenta las numerosas fuentes directas: su extensa obra escrita con sus Diarios y epistolario y documentos inéditos, y también las indirectas: una bibliografía de cerca de 4.000 registros. Todo ello pasado por su tamiz personal, bajo la protesta solemne de la objetividad -casi nunca respetada por los analistas de Jovellanos, de diferentes colores-, para respetar el imperativo de éste de «rendir obligado tributo a la verdad e imparcialidad, que debe preferir a cualquier respeto de falsa piedad».

En su conferencia hablará de la biografía, el pensamiento y el mensaje que, según él, hoy nos sigue enviando Jovellanos. La primera se inicia con lo que se llama aquí la vida oculta (1744-1768), en una familia de la nobleza no titulada, con grandes estrecheces económicas, que va colocando como puede a sus numerosos vástagos utilizando las recomendaciones fundadas en el parentesco con poderosos. En este caso se le destina a la Iglesia, lo que acepta con docilidad, concurriendo para su formación a Universidades, en su mayoría de tan ínfima categoría, que él las ridiculizaría después en sus Sátiras. Escribe poesía y teatro, conoce la economía política, forma una biblioteca importante, alumbrado por las luces de la Ilustración. Pasa después a la Corte (1778-1790), donde se convierte en el intelectual de moda, reclamado por las Academias y las tertulias, la Sociedad Económica Matritense, la Junta de Comercio, etc., sin abandonar su misión en el Consejo de las Órdenes Militares.

Esta brillante situación se rompe, de repente, cuando intenta defender a su amigo, Cabarrús, por lo que pierde la gracia real y es objeto de lo que se llama un destierro disimulado en Gijón (1790-1797), donde crea su obra práctica más importante, el Real Instituto Asturiano de Náutica y Mineralogía, y escribe el Informe sobre la Ley Agraria, la Memoria para el arreglo de la policía de los espectáculos públicos, las Cartas a Ponz del Viaje de Asturias y numerosos informes sobre minería, carreteras y puertos; e inicia sus Diarios, mientras espera un destino importante en la Corte.

Llega al fin en 1797: primero embajador en Rusia, y enseguida el Ministerio de Gracia y Justicia, a propuesta interesada de Godoy. Le desmoraliza el espectáculo corrupto de la corte, y en los nueve meses que está en el cargo, no puede desarrollar sus ideas. Vuelto a Gijón, sufre las asechanzas de sus enemigos, que culminan con su detención, de noche y en cama (1801), para acabar prisionero en la cartuja de Valldemosa y en el castillo de Bellver, durante más de siete años, sin acusación de qué defenderse. Liberado en 1808, rechaza los cantos de sirena de sus amigos afrancesados y de José I y Napoleón para incorporarse al gobierno intruso, con un ejemplo de patriotismo que algunos, injustamente, ponen en duda. Incorporado a la Junta Central (1808-1810), ve cómo fracasan sus propuestas de solución de la situación política, con razonadas fundamentaciones jurídicas. Escribe su Memoria en defensa de la Junta Central, exponente, además, de su pensamiento político. Muere, víctima de una pulmonía, en noviembre de 1811.

También se analiza su ideario, que es tan denso que no parece conveniente mezclarlo con la descripción de la vida de Jovellanos: el pensamiento político, el económico, el pedagógico, su concepto de la nobleza, el pensamiento y las prácticas religiosas. Finalizará con lo que se presenta como su mensaje, para culminar así con lo que se podría llamar el ayer, hoy y mañana de Jovellanos, completado con una bibliografía fundamental.

Manuel Álvarez-Valdés

Es Doctor en Derecho y abogado del Estado,

numerario de la Academia Asturiana de Jurisprudencia

y Correspondiente de las reales academias de la Historia

y de Jurisprudencia y Legislación. Es autor de infinidad

de artículos, poseedor de la Gran Cruz de la Orden

de San Raimundo de Peñafort al mérito jurídico

y patrono de la Fundación Alvargonzález

y de la Fundación Foro Jovellanos.

Una vez celebrado el acto, puede escucharse el audio de las conferencias en el archivo sonoro de la página web de la Fundación, donde están recogidas más de dos mil conferencias pronunciadas desde 1975 en la sede de la Fundación Juan March en Madrid.


No hay comentarios:

Publicar un comentario