martes, 23 de octubre de 2018

RETRATOS: Elisa Mancini, escritora, italiana hasta las cejas, pintora, delgada y elegante, amante de España


--&gt
 En la presentacion de último libro junto a Julia Sáez-Angulo y Consuelo Mas
Elisa Mancini Merino


Julia Sáez-Angulo


            22/10/18 .- MADRID.-  Escritora, italiana hasta las cejas, pintora incipiente,  facedora de Madonnas, amante de España… todo en este orden, ella escribe y fabula muy bien en la lengua de Dante Alighieri y ha publicado varias novelas en esta lengua, algunas de las cuales ha traducido para nuestro bien al castellano. También ha publicado una recopilación de mujeres creadoras artísticas, Diálogos irreales. Perfiles de mujeres (2015), que viene a ser un diccionario de útil consulta de voces femeninas y revela el interés por dar visibilidad a las mujeres en el campo de la cultura.

            Elisa Merino Mancini ( Posilipo. Italia, 1934), residente en Madrid, siempre delgada y elegante, ha dejado casi de hablar castellano, en el que se desenvolvía muy bien, y nos ha obligado con gusto a las amigas a prestar oído atento para entender y traducir su lengua de bella cadencia italiana. La escritora asiste con frecuencia a los diversos actos culturales que convoca cada día la capital de España, sobre todo si le llegan de invitaciones de amigos escritores o pintores. 

            Vive en una casa de La Moraleja con fuerte sabor italiano en su concepto y sobre todo en su ornamentación. La estética, esa vestimenta invisible, se contempla en el mobiliario, la pintura y los tapices de esa casa donde recibe, al frente de la cristalera de entrada que deja trasparentar la piscina, a modo le laguna en invierno. Siempre se ha movido con su propio coche, pero ahora es Bartolo, su empleado y mecánico quien la lleva del un lugar a otro para seguridad de todos.

            Como las artes se relacionan entre sí, Elisa Mancini se enroló en el Grupo del Sol, con la pintora Ana Queral a la cabeza, junto a Cuchi de Osa, Mercedes Gallizo, Beatriz Márquez, Rina Agranatti, Charo González… y comenzó a pintar siempre con la palabra y la red del pincel de  Ana Queral detrás y encima. Así fue como terminó una serie de cuadros de pequeñas Madonnas, que Elisa generosamente expuso en la parroquia de La Moraleja y el fruto económico de su venta entre las feligresas y otros visitantes fue enteramente para una obra solidaria. Madonnas deliciosas entre naïve y  estética latinoamericana, con halos y resplandores, óvalos de rosas, media luna del Apocalipsis a los pies y angelotes desnuditos revoloteando. Digamos que el prototipo de la Virgen de Guadalupe informa las figuras.
          En alguna ocasión ha contribuido con un cuadro suyo al Grupo pro Arte y Cultura en exposición o solidaridad.


            Como digo, lo mejor de Elisa Mancini es su escritura en la lengua de Petrarca que ahora practica sin solución de continuidad, por más que lleve varias décadas en Madrid, pero repito, sus amigos estamos encantados de practicar con ella ese diálogo a dos lenguas que nos hace cosmopolitas.

Historia de un dibujo

            Una vez le regalé un bonito y curioso dibujo enmarcado que llegó a mis manos de las de un descendiente del ebanista triestino del rey Faruk en Egipto, aquel que profetizó que caerían todas las testas coronadas salvo la de Inglaterra. El dibujo llevaba escrito un breve y conmovedor poema de Navidad de un soldado italiano de Mussolini, preso en Egipto durante la II Guerra Mundial. El regalo fue una conmoción y revelación para la escritora napolitana, que se puso a investigar escribir de inmediato una interesante novela sobre ese periodo y esos prisioneros italianos de los que poco se había escrito hasta entonces.

            El libro La guerra delle pulci (2016) traducido todavía al español como La guerra de las pulgas es un cuento, una deliciosa fábula sobre las la guerra a base de un criadero de pulgas.

            La que sí está traducida al castellano por Marco Méndez Filesi es su novela Patrias amadas (2014) , sobre el encuentro, amistad y reencuentro de dos amigas, una judía y otra católica en tiempos del nazismo.  La novela está basada en hechos reales: “Un día paseando con una amiga me contó su vida de bonitas y tristes aventuras, pero percibí que escondía muchos misterios y la convencí de que me los relatara. Enseguida me puso en contacto con otra mujer que había pasado lo mismo con diferentes experiencias”, explica la autora. Otro de sus libros celebrados es Seduta sulla luna, AmnesiaProiezioni (Marota Editore) y el más reciente Llevados por el viento (2018). En Italia ha obtenido varios galones literarios

Más información





 Con l Grupo de la Casa del Sol


 Presentación en el Consulado de Italia en Madrid




No hay comentarios:

Publicar un comentario