sábado, 9 de enero de 2010

Teresa Viejo, amores e intrigas en su novela "La memoria del agua" que transcurre en el histórico balneario de La Isabela

La memoria del agua
Teresa Viejo
Editorial Martínez Roca
Madrid (508 pags)



Julia Sáez-Angulo


Podría calificarse como “historia de balneario”, cuando estos establecimientos para tomar las aguas eran puntos de encuentro sociales de familias bien a comienzos del siglo pasado. La periodista Teresa Viejo ha escrito una hermosa novela titulada “La memoria del agua”, que transcurre en un antiguo y abandonado balneario de La Isabela, cerca de los pantanos de Buendía en Guadalajara, no lejos de la capital de España. El libro ha sido editado por Martínez Roca.

Con el tiempo el balneario de La Isabela sufrió diversos avatares y se reconvirtió en sanatorio y hospital psiquiátrico donde se llevaron a cabo experimentos extraños y complejos durante la guerra civil de 1936 – 39. La novela de Teresa Viejo ha resucitado la memoria del lugar.

La historia de “La memoria del agua”, siempre un susurro, goteo o chapoteo de fondo, acoge a unos personajes como Álvaro de Llano, que tras leer una carta se decide a investigar datos que cambiarán su vida. En el balneario hay amores, música, fiestas, bailes de lujo y etiqueta, donde la burguesía lleva a cabo encuentros, confidencias y sueños.

La muerte de un personaje en la sala de inhalaciones de La Isabela hará cambiar todo y la intriga se ciñe al lector que desea leer de seguido para desentrañar los misterios suscitados por la autora en la narrativa.

Ilustraciones históricas del antiguo Real Sitio


El libro lleva ilustraciones del plano del Real Sitio de La Isabela en 1836 del Servicio Cartográfico de la Biblioteca Nacional de España y un folleto publicitario del balneario del siglo XIX del Archivo Histórico de la Diputación Provincial de Guadalajara.

“La memoria del agua” es la primera inserción de Teresa Viejo en la novela, ya que antes había publicado ensayos como “Hombres, modo de empleo”, “Pareja, ¿fecha de caducidad?” y “Cómo ser mujer y no trabajar con hombres”.

Los balnearios españoles, muchos de ellos descubiertos ya por los romanos en España, han vuelto a pleno rendimiento de su utilización, dada la afición a “tomar las aguas” y a los SPA (Salus per Aqua) en distintos hoteles y puntos de sanación de enfermedades. Entre los más célebres los de Archena (Murcia), Arnedillo (La Rioja), Fitero (Navarra), Cervantes en Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real) o Marmolejo (Jaén). En este último transcurre buena parte de la novela “La hermana san Sulpicio” de Armando Palacio Valdés.

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