viernes, 12 de junio de 2026

BALTASAR MAGRO NOVELA “EN LAS NOCHES OSCURAS” LOS MESES DE TORTURA QUE PADECIÓ FRAY JUAN DE LA CRUZ EN CAUTIVERIO

El periodista y escritor publica una intimista reconstrucción del cautiverio del místico en Toledo, el oscuro encierro donde nació la cumbre de la poesía lírica española

Alejada de los tópicos, la obra explora la resistencia del espíritu humano, el conflicto entre las órdenes religiosas y el misterio de la creación literaria en las condiciones más extremas


Baltasar Magro, escritor


        J.S.A.

        MADRID, 8 de junio de 2026 – Hay pasajes de la historia que parecen diseñados para que el alma humana se quiebre, pero que, por un misterio inexplicable, acaban convirtiéndose en el epicentro de la belleza más pura. El escritor y periodista Baltasar Magro regresa a las librerías con En las noches oscuras, una conmovedora y rigurosa novela histórica que se adentra en las entrañas de uno de los episodios más crueles y determinantes de la cultura universal: el secuestro y encarcelamiento de San Juan de la Cruz.

    En diciembre de 1577, Fray Juan de la Cruz fue apresado por sus propios hermanos de fe, los frailes calzados, contrarios a la reforma de la Orden del Carmelo que él impulsaba junto a Santa Teresa de Jesúsy llevado al Convento del Carmen de los calzados. Su delito: defender una reforma espiritual que cuestionaba privilegios y sacudía los cimientos de su propia orden. Conducido en secreto a Toledo, fue recluido en una celda diminuta, asfixiante y oscura, donde sufrió humillaciones, castigos físicos y desprecio durante casi nueve meses. Sin embargo, en la más absoluta de las penumbras, ocurrió el milagro: el místico compuso en su mente los versos de su inmortal Cántico espiritual y las bases de su Noche oscura del alma.

    “Al entrar en una celda, despojado del trapo que cegaba su visión, apareció ante él el auténtico alcance de la situación a la que debía enfrentarse. El cubículo era tan angosto que apenas podía moverse y, de hacerlo, tenía que ser de perfil porque el catre de tablones ocupaba la mayor parte del espacio. Era el único mobiliario existente entre las tres paredes; la cuarta acogía una pesada puerta con una mirilla para controlarle. Aún peor era el respiradero, con tan solo un dedo pequeño de ancho por el que no cabía ni una lagartija. Entraban pálidos destellos de luz por la rendija. En una esquina del muro de piedra le habían dejado una palangana desportillada y una vasija de barro para asearse, junto a un cubo de metal que debería utilizar para sus necesidades. El suelo estaba embarrado. Oía cerca un rumor producido por agua, como si fuera una acequia o la noria de un pozo; no, no era el río”, escribe Magro.

    Arrastrado de un lugar a otro, sometido a castigos y humillaciones, el fraile afronta una prueba extrema en la que el cuerpo se quiebra, pero el espíritu se fortalece. En la estrechez de su celda, en el frío de las noches interminables, comienza un viaje interior que transformará para siempre su manera de entender el dolor, la fe y la libertad. Mientras tanto, en los salones de la corte, nobles, consejeros y figuras influyentes tejen una red de intereses donde religión, política y ambición se entrelazan peligrosamente. Teresa de Jesús, firme y visionaria, se enfrenta al silencio, a las amenazas y a las maniobras ocultas para salvar a su más fiel colaborador, consciente de que el conflicto desborda lo personal y pone en juego el rumbo de toda una reforma espiritual. 

    Con su habitual pulso narrativo para la recreación histórica Magro huye del tono hagiográfico convencional para ofrecer el retrato de un hombre de carne y hueso enfrentado a sus límites. En las noches oscuras es una profunda inmersión en la psicología de la resistencia, en el dolor de la traición por parte de sus iguales y en el proceso casi divino de la creación literaria como único mecanismo de evasión y supervivencia.

    A través de una prosa cuidada y evocadora, la novela traslada al lector a la España del siglo XVI, un tiempo de fervores, pero también de implacables luchas de poder dentro de la propia Iglesia. La celda del convento toledano se transforma en un escenario universal donde se baten el fanatismo institucional y la absoluta libertad espiritual de un poeta que solo buscaba la trascendencia.

    Baltasar Magro (Toledo, 1949) estudió Filosofía y Letras en la Universidad Autónoma de Madrid y, posteriormente, cursó estudios de Periodismo. Durante más de treinta años desarrolló su carrera profesional en diversos medios televisivos, donde trabajó como guionista de distintos formatos audiovisuales, así como director y presentador de espacios informativos. Asimismo, ha colaborado con medios impresos de ámbito nacional. 

    Su trayectoria literaria comenzó en el año 2000 con El círculo de Juanelo, novela que obtuvo una excelente acogida tanto por parte de la crítica como del público. Desde entonces ha publicado trece títulos más, entre los que destacan La hora de Quevedo, memorias apócrifas del célebre escritor; Casanova en la ciudad levítica; La luz del Guernica, que recrea minuciosamente el proceso de creación de la obra maestra de Picasso; y Como una sombra, novela centrada en la figura de la pintora cubista María Blanchard. Con Almuzara ha publicado La tumba de El Greco. 



DE NEPOTISMO, AMIGUISMO, ENCHUFES, TRÁFICO DE INFLUENCIAS Y OTRAS MANIOBRAS SIMILARES

"Los portadores de la antorcha" (del conocimiento), realizada por la artista estadounidense Anna Hyatt Huntington y donada a la ciudad de Madrid. Foto Pinterest.


Julia Sáez-Angulo

12/6/26.- Madrid.- Cuando escribo o doy una conferencia sobre Arte y Docencia, resalto siempre que un artista visual tiene derecho a guardar todos sus logros de investigación, trucos de cocina, hallazgos fortuitos o cualquier otro eureka en su favor salvo… ¡si se dedica a la docencia! 

    La enseñanza, la docencia es "sagrada" y consiste en transmitir la llama del conocimiento al alumnado, a las generaciones siguientes, que beben del maestro, el sabio y el experto que les entrega lo logrado hasta el momento para seguir adelante y hacer progresar la humanidad a la que todos pertenecemos. Así lo refleja la metáfora y alegoría de la entrega de la llama en la escultura frente a la Facultad de Medicina de la complutense.

    Esa es la ética exigida a la docencia, lo contrario es censurable por reprobable. A nadie le obligan a enseñar, si uno no quiere.

Otro tanto cabe decir de la entrega de la antorcha en los Juegos Olímpicos para que los hombres puedan conseguir el "Citius, Altius, Fortius", locución latina que se traduce como «Más rápido, más alto, más fuerte». Todo en una competición limpia.

    Y este preámbulo me ha venido para hablar del nepotismo, amiguismo, enchufes, tráfico de influencias y otras maniobras similares.

    Todos tenemos derecho a procurar, “en lo nuestro”, una ayuda, un favor, un empleo, un trabajo… a los cercanos. La sangre tira, facilita el amor y su protección. Las sagas de padres e hijos en una misma dirección profesional, se conocer desde los despachos de abogados, actores, médicos, taxidemistas…a los toreros… En muchos de ellos, los apellidos se repiten y, con frecuencia, son síntoma de referencia y prestigio.

        ¡Alto! en la "res pública"

    Pero ¡en lo público, No”. La res publica -la cosa pública- que se dice en Derecho, nos pertenece a todos por igual y, por tanto, todos tenemos el mismo derecho a ella. Para acceder a un puesto en la Administración Pública, el Derecho Administrativo habla de “mérito y capacidad” para acceder a él, en concurrencia con otros solicitantes y siempre “en tiempo y forma”, es decir, optando por oposición pública a todo puesto administrativo.

    En el campo público, no cabe el amor y el fervor de la sangre, ni la vieja creencia de darle el puesto a un hombre para sacar una familia adelante, mientras que una mujer tenía como salida el matrimonio y por tanto el varón que la mantenga.

    Pero ¡ay!, cuando los políticos ponen sus sucias manos para inclinar la balanza del empleo o los beneficios hacia los suyos: hijos, primos, cuñados, suegros, nietos… Esto lo vemos y lo hemos visto y no siempre salta a los tribunales, en denuncias “por agravio comparativo”, que obligan a pleitear con lo gravoso y desgastante que resulta económica y psicológicamente.

    Desafortunadamente, el empleo es escaso en este país y en estos tiempos, por lo tanto hay que extremar más y mejor la ética y la moral para que todos concurran a la “res pública”, en igualdad de condiciones y no repetir aquello de los turnos de Cánovas y Sagasta, en la gobernanza del Estado, que se descabalaba en sus “funcionarios”, según gobernara uno u otro.

    Los puestos en la Administración deben de estar definidos para que no se inflen artificialmente los números de asesores o embajadores sin carrera diplomática, por ejemplo.

    Custodiar y “custodiar al custodio” es una tarea que hay que aprender en España, porque los interventores no siempre cumplen con su función para evitar abusos, robos y corrupción con algo tan necesario y “sagrado”  en nuestros días, como es un puesto de trabajo. Y a los partidos políticos se les define hoy en día como "agencias de colocación en lo público", y "creadores de clientelismo de votos".


ANSELM KIEFER, SOBRESALIENTE ARTISTA VISUAL. DOS GRANDES EXPOSICIONES EN MILÁN Y EN VALENCIA

Pintura de Kiefer



L.M.A.

Fotos: Adriana Zapisek

    12/6/26.- El artista visual alemán Anselm Kiefer (1945), uno de los más sobresalientes del arte actual, cuenta actualmente con dos importantes exposiciones en en el Palazzo Reale de Milán y en Centro de Arte Hortensia Herrero (CAHH) de Valencia.
    Anselm Kiefer (Donaueschingen, 1945) es un destacado pintor y escultor alemán adscrito al neoexpresionismo. Célebre por abordar los traumas del Holocausto y la historia reciente de Alemania, su obra utiliza técnicas mixtas con materiales inusuales como ceniza, plomo, paja y alquitrán para crear texturas densas y reflexionar sobre la memoria. 

    Comenzó estudios de Derecho y lenguas antes de dedicarse al arte, formándose en Düsseldorf junto a Joseph Beuys. En sus primeras obras rompió tabúes al enfrentarse al pasado nazi para evitar la amnesia colectiva de la posguerra.

  A partir de los años 90 amplió su enfoque temático hacia el misticismo judío (la Cábala), la literatura, la mitología nórdica y el destino global de la cultura.

Adriana Zapisek, que ha visitado a Kiefer en el Palazzo Reale, dice: 

“Sus obras gigantescas, muy matéricas llegan a medir 4 m. de ancho x 6 metros de altura. Su técnica mixta obliga a acercarse a la materia para imbuirse en ella. Su dorado a la hoja... precioso...

"Las Alquimistas" es un homenaje a mujeres del pasado que fueron ignoradas por sus mentes brillantes. Por ejemplo, Dorothea Juliana Walich, por sus descubrimientos de las transformaciones en la minería y de la medicina hermética. Ser dueña de minas en Alemania en los siglos XVII y XVIII, no era poca cosa y más, si era una brillante mujer alquimista. 

    “Las cariátides” merecen un capítulo aparte. El Palazzo Reale fue bombardeado e incendiado en la II Guerra Mundial y su arquitectura, junto a las cariátides fueron sumamente afectadas por esto. No fueron restauradas, para que la gente viera las consecuencias de la guerra en el arte. Estas cariátides dialogan profundamente con las impresionantes obras de mujeres realizadas por Anselm Kiefer. Todo un lujo poder verlas y participar en su magia de alquimista”.

Columnas rotas del Palazzo Reale

Roger y Zapisek en el Palazzo Reale de Milán

Adriana Zapisek y Graciela Roger, durante su viaje a Milán



“LA PRINCESA DE ELSSERIA” NOVELA DE LA AUTORA LESLIE G. EDITADO POR TOROMÍTICO

    *Un mundo de fantasía, una princesa perdida y un oscuro secreto que acecha en lo más profundo de su ser

Leslie G. escritora

J.S.A.

12/6/26.- Madrid.- “La princesa de Elsseria” libro de la autora Leslie G. es la novela editada por Toromítico. 

Sinopsis.- Ella es la heredera del trono, la guardiana del bosque azul, la princesa de Elsseria y una criatura de las tinieblas. Liah no conoce su origen ni qué tipo de sangre corre por sus venas. Asfixiada en una corte que, tal vez, espera demasiado de ella, se lanza en una aventura por encontrarse a sí misma, aunque lo que pueda descubrir cada vez la asuste más. Este libro te llevará a un mundo de magia, amenazado por un enemigo legendario. Donde una princesa diferente intenta encontrar su lugar, y un joven capitán se enamora de la persona equivocada. 

    Un mundo que sus habitantes defenderán con furia, rescatando viejas alianzas y forjando nuevas. Un lugar para soñar. 

        Leslie G., fascinada desde pequeña por la literatura fantástica y de ciencia ficción, escribe su primera novela, Soñar con Estrellas, en 2019. Ese mismo año, publica La Princesa de Elsseria, primer título de la saga de fantasía Leyendas del Bosque Azul. La tetralogía, compuesta además por Los Dioses Alados de Ácatar y La Maldición de Tonr (que obtuvo el Sello Talento de Caligrama), se cierra ahora con la publicación en Toromítico de Erawol, la última leyenda. 

    Con un gran éxito de crítica y público, ha compartido espacio con clásicos como Harry Potter o Elantris en los rankings de ventas de Amazon. Cuando no está escribiendo, Leslie dirige un departamento de I+D, especializado en inteligencia artificial, dentro de la empresa Solinftec, de la cual es socia cofundadora.

    Leslie G., fascinada desde pequeña por la literatura fantástica y de ciencia ficción, escribe su primera novela, Soñar con Estrellas, en 2019. Ese mismo año, publica La Princesa de Elsseria, primer título de la saga de fantasía Leyendas del Bosque Azul. La tetralogía, compuesta además por Los Dioses Alados de Ácatar y La Maldición de Tonr (que obtuvo el Sello Talento de Caligrama), se cierra ahora con la publicación en Toromítico de Erawol, la última leyenda. Con un gran éxito de crítica y público, ha compartido espacio con clásicos como Harry Potter o Elantris en los rankings de ventas de Amazon. Cuando no está escribiendo, Leslie dirige un departamento de I+D, especializado en inteligencia artificial, dentro de la empresa Solinftec, de la cual es socia cofundadora.


jueves, 11 de junio de 2026

EVA COSCULLUELA, AUTORA DEL LIBRO “EL CLUB DE LAS MODERNAS”. Apasionante investigación sobre el Lyceum Club, primera asociación feminista de España, en el centenario de su creación


Eva Cosculluela, escritora


        J.S.A.
12/6/26.- Madrid.- La escritora Eva Cosculluela es autora del libro “El club de las modernas”, una apasionante investigación sobre el Lyceum Club, la primera asociación feminista de España, en el centenario de su creación. El ensayo ha sido publicado por la editorial Seix Barral.
Sinopsis.- En 1926, en plena dictadura de Primo de Rivera, un grupo de mujeres decidió sacudir los cimientos de una sociedad que las quería relegadas al hogar. Desafian¬do la tradición, fundaron en Madrid el Lyceum Club Femenino: un espacio propio donde casi quinientas socias trabajaron por la igualdad y el acceso a la cul¬tura hasta que la guerra civil truncó su empeño. Con¬siderada la primera asociación feminista de España, en sus salones se discutió el sufragio femenino, se im¬pulsaron iniciativas como la Casa de los Niños o el Comité del Libro para el Ciego y se tendieron puentes entre mujeres de distintas ideologías.
            El club de las modernas reconstruye con rigor y pulso narrativo este fascinante fresco de una década con¬vulsa —atravesada por una dictadura, una república y la guerra— y la red de complicidad que crearon sus protagonistas, una constelación de voces indispensa¬bles en la generación del 27 y en la España de la Edad de Plata, entre las que estaban María de Maeztu, Ma¬ría Lejárraga, Clara Campoamor, Victoria Kent, Elena Fortún y Zenobia Camprubí.
            Cien años después, Eva Cosculluela reivindica el legado de unas pioneras cuya influencia política, cultural y profesional marcó un antes y un después. A partir de una investigación exhaustiva que presenta documentación inédita, esta edición rescata una memoria imprescin¬dible y devuelve sus nombres al lugar que merecen en nuestra historia.
Eva Cosculluela nació en Zaragoza en 1972. Es periodista cultural y traductora. Durante quince años dirigió la librería Los Portadores de Sueños en Zaragoza, distinguida con el Premio Librería Cultural en 2012. Desde 2006 ejerce la crítica literaria y el periodismo cultural en
distintos medios de comunicación, como ABC Cultural, Artes y Letras, Cadena SER, Cuadernos Hispanoamericanos, Turia o Aragón Televisión. Desde 2019 dirige el club de lectura feminista «Sin género de dudas» de la Universidad de Zaragoza.



“ESPAÑA CLAVE EN EL TRIUNFO DE YORKTOWN, 1781”, CONFERENCIA DE MANUEL OLMEDO EN LA ACADEMIA DEL MAR

El académico es investigador y experto en Bernardo de Gálvez y Gallardo, conde de Gálvez.

Investigador Manuel Olmedo Checa

Sello postal español de 2025

Julia Sáez-Angulo

Fotos: Carlos Tárrago


11/6/26.- Madrid.- “España y los Gálvez. Clave en el triunfo de Yorktown, 1781” ha sido el tema de la conferencia del académico Manuel Olmedo Checa en la Academia del Mar, con la colaboración de la Asociación de Ingenieros Navales y Oceánicos de España. El acto estuvo presidido por el almirante José María Blanco Núñez, Secretario General de la Real Academia del Mar. El coloquio fue animado.

Bernardo de Gálvez y Gallardo nació en Macharaviaya (Málaga) el 23 de julio de 1746. Su adolescencia transcurrió entre Madrid y Tenerife. Con 16 años participó en la guerra de Portugal alistado en el regimiento francés Royal Cantabre, y al término del conflicto marchó a Francia en donde durante casi 7 años perfeccionó su formación militar.

    En 1768 llegó a la Nueva España. Allí se encontraba su tío José de Gálvez, al que se le había encomendado la misión de sanear y reorganizar la administración del virreinato. Bernardo de Gálvez fue destinado a Chihuahua, capital del inmenso territorio conocido como Provincias Internas, que abarcaban Sonora, Nueva Vizcaya, Coahuila, Nuevo León, Arizona, Nuevo México y Texas.

    Su defensa contra los frecuentes ataques de los apaches se apoyaba en una línea de puestos fortificados llamados presidios.

 Documentos de la Sección de Estado del Archivo Histórico Nacional

    El joven capitán Gálvez, desde Chihuahua, dirigió varias expediciones contra los apaches con tropas de dichos presidios. En uno de los combates recibió tres heridas. Pero una fortuita caída del caballo le obligó a regresar a la Península en 1772. Ingresó luego en la recién creada academia militar de Ávila, y en 1775 participó en la expedición contra Argel, en donde resultó gravemente herido en una pierna.

En mayo de 1776 su tío José de Gálvez, ya entonces ministro de Indias, lo nombró coronel del regimiento fijo de Luisiana y gobernador de dicha provincia española, cuya capital era Nueva Orleans. Allí, el año 1777, encontrándose muy enfermo, contrajo matrimonio in articulo mortis con Felicité Saint-Maxent.

    El 4 de julio de 1776 las Trece Colonias inglesas en Norteamérica se alzaron contra el Reino Unido y proclamaron su independencia. Gálvez apoyó secretamente a los americanos facilitándoles pólvora, armamento, medicinas y pertrechos, además de permitir el tráfico por el río Misisipí de buques con ayuda para los patriotas.

    Declarada la guerra contra los ingleses, en septiembre de 1779 el ya brigadier Gálvez, tras superar un fuerte huracán, partió de Nueva Orleans al mando de unos 1400 hombres, de ellos apenas 400 soldados profesionales. El resto eran voluntarios blancos o de color e indios, y además una decena de colonos norteamericanos liderados por Oliver Pollock, agente del Congreso en Luisiana e íntimo amigo de Gálvez.

    Pese a estar en franca inferioridad logró conquistar a los británicos los fuertes de Manchak, Baton Rouge y Natchez, situados en la orilla izquierda del Misisipí. Por tan destacados triunfos fue ascendido a mariscal de campo. Acababa de cumplir 33 años.

    Al año siguiente, tras los efectos de una violenta tormenta que hizo naufragar la mayoría de sus barcos, logró rehacer sus fuerzas y el 14 de marzo de 1780 conquistó el fuerte Charlotte de Mobila. Proyectaba seguidamente avanzar hacia Panzacola, pero no consiguió que sus jefes en Cuba lo apoyaran. Tras el obligado aplazamiento, en octubre de aquel mismo partió otra vez de La Habana hacia Panzacola, pero un nuevo huracán desbarató el convoy impidiendo acometer la empresa.

    Por tercera vez acometió en febrero de 1781 esta importantísima misión, logrando al fin desembarcar sus tropas en la isla de Santa Rosa, que dejaba un estrecho canal de entrada a la bahía de Panzacola, defendido por el fuerte inglés de Barrancas Coloradas, poderosamente artillado.

    El navío San Ramón, buque insignia de la flota de apoyo, quiso penetrar en la bahía, pero encalló en un banco de arena, por lo que desistió de intentarlo nuevamente. La protección de la artillería naval española era imprescindible para proteger el cruce de las tropas desde Santa Rosa a tierra firme. Por ello, ante la crítica situación provocada por la negativa del mando de la escuadra de apoyo a que los buques atravesaran el estrecho, por el riesgo de que alguno de ellos pudiese ser hundido, el 18 de marzo de 1781 Gálvez envió al jefe de la flota el siguiente mensaje:

    Una bala de a treinta y dos que le envío y presento es de las que reparte el fuerte de la entrada. El que tenga honor y valor que me siga. Yo voy por delante con el  Galveztown para quitarle el miedo.

    Inmediatamente Bernardo de Gálvez inició la entrada en el canal al mando del Galveztown, un pequeño bergantín de apenas 30 metros de eslora, pero ninguno de los 27 disparos de la artillería británica le alcanzó, culminando así la hazaña que le condujo a la gloria y la fama.

    Después, ya con el apoyo de la flota, que pasó sin daño por el canal, y al cabo de casi 50 días de reñidos combates, en los que el General recibió dos heridas, el 8 de mayo conquistó Panzacola, capturando más de 1100 prisioneros, unos 150 cañones y numeroso material. En reconocimiento a su triunfo Carlos III le concedió el ascenso a Teniente General y el título de Conde de Gálvez, con el mote YO SOLO para su blasón.

    Estas victorias fueron casi simultáneas con las que obtuvo su padre Matías de Gálvez en el teatro de operaciones de Guatemala. Por ellas Carlos III le concedió el ascenso a Teniente General y al término de la campaña lo nombró Virrey de Nueva España, en donde su mandato se caracterizó por su honradez y su protección al pueblo mexicano.

    Pero Matías de Gálvez falleció muy pronto, y su hijo Bernardo fue nombrado para sustituirle, efectuando su triunfal entrada en México en junio de 1785. Los mexicanos pronto pudieron darse cuenta de las singulares prendas personales que adornaron la figura del Virrey, que se desvivió por mejorar la vida del pueblo. Lo más destacado de su corto mandato fue el auxilio que prestó los más desvalidos ante la gravísima hambruna originada por unas fuertes heladas que arrasaron las cosechas de maíz y trigo.

    Pero la enfermedad, la disentería, que padecía desde 1777 provocó su prematuro fallecimiento el día 30 de noviembre de 1786 en Tacubaya, entonces un pequeño pueblo junto a la ciudad de México. Acababa de cumplir 40 años. Los funerales fueron una extraordinaria manifestación de duelo. Su cuerpo reposa desde entonces en la iglesia franciscana del Colegio Apostólico de San Fernando, frente a la tumba de su padre.

     La Asociación malagueña Bernardo de Gálvez que preside Miguel Ángel Gálvez, gracias a la extraordinaria labor desarrollada en Washington por Teresa Valcarce, consiguió que el 9 de diciembre de 2014 quedara colgado en el Capitolio un retrato de Bernardo de Gálvez -copia realizada por Monserrate del óleo atribuido a Maella- cumpliéndose así el acuerdo tomado en 1783 por el Congreso norteamericano a propuesta de Oliver Pollock.

    Días después el Presidente Obama firmó el nombramiento de Bernardo de Gálvez como Ciudadano Honorario de los Estados Unidos, en reconocimiento a la decisiva ayuda que en nombre de España prestó a la Revolución Americana.

    Más información

yosolo.org

https://asociacionbernardodegalvez.es/



El conferenciante Manuel Olmedo entre el historiador Carlos S. Tárrago y almirante Blanco Núñez.
Almirante Blanco Núñez y Julia Sáez-Angulo

El profesor Juan M. Riesgo, el escritor Luis Salvago, el historiador Carlos S. Tárrago.



miércoles, 10 de junio de 2026

‘LOS HERMANOS', COMEDIA DE ENREDO, LLEGA A LA LATINA PARA HACER REIR SOBRE UN DILEMA MILENARIO, DIRIGIDA POR JESÚS CIMARRO

- El elenco, dirigido por Chiqui Carabante, está formado por Eva Isanta, Cristina Medina y Santi Molero, entre otros actores

- Con esta obra da comienzo el Festival de Mérida en Madrid 2026


        L.M.A.

        Junio 2026│ Madrid.- El Teatro de la Latina acogerá entre el 10 y el 14 de junio la obra Los hermanos, estrenada en el Festival internacional de Teatro de Mérida en su pasada edición, una disparatada comedia clásica de enredo escrita por Publio Terencio, El africano, que ironiza sobre un dilema que perturba a padres y madres desde hace miles de año: la elección entre un modelo de educación abierto y liberal o uno más severo y estricto. 

     La obra, coproducida por el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, Gestión de Proyectos Cultures (GNP) y por la Compañía Clásicos Comtemporáneos y que ya se ha llevado a diversos escenarios nacionales con gran éxito de público y crítica, es una audaz versión dirigida por el premiado Chiqui Carabante y adaptada por Josu Eguskiza y su elenco está formado por actores de reconocida trayectoria: Eva Isanta, Cristina Medina, Santi Molero, Rocío Galán, Josu Eguskiza, Jasio Velasco y Falín Galán. 

     Esta audaz propuesta escénica fue el espectáculo con más espectadores de la última edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y recibió diversas menciones por parte de la crítica emeriense: mejor dirección, mejor espectáculo de comedia, mejor adaptación, mejor interpretación masculina, mejor interpretación femenina o mejor reparto vestuario.

     Como señala Eguskiza, se trata de una "comedia hilarante que aborda el tema de la educación de los hijos y de un texto inteligente con una trama ágil y unos personajes entrañables que nos llevan a reflexionar acerca de los diferentes caminos que hay para llegar, muchas veces, al mismo sitio".

     El texto reflexiona - a través de la carcajada por los enredos, líos y pequeñas mentiras que protagonizan los distintos personajes y de la música en directo que ellos mismos interpretan sobre el escenario- sobre la necesidad de entender que la buena educación de los hijos debe partir del respeto a sus decisiones y que ante las imposiciones paternales la opción más saludable es acompañarles en la vida adulta y brindarles un apoyo incondicional, aunque ello suponga acabar con nuestras propias creencias y, sobre todo, con nuestros nervios.

     Las entradas para ver las funciones, que estarán en escena entre el 10 y el 14 de junio, ambos inclusive, pueden adquirirse a través de la web teatrolalatina.es y en la taquilla de los teatros La Latina y Bellas Artes.

Reparto

Eva Isanta: Micciona

Cristina Medina: Demesa

Santiago Molero: Presentador / Siro

Jasio Velasco: Ctesifonte / Sostrata

Falín Galán: Esquino

Rocío Galán: Pánfila

Josu Eguskiza: Geta / Sanión / Hegiona

    NOTA CRÍTICA.- Acudí a la función de teatro "Los Hermanos" con la Doctora en Clásicas, Dolores Gallardo,  que ha enseñado Latín en la Universidad durante lustros y al terminar me comentó: "De Terencio queda poco en el texto, apenas nada". Sería un "d´apprès" Terencio, que dicen los franceses, es decir "después del Terencio", "a partir de Terencio", "tomando como pretexto a Terencio".

    El director de teatro es soberano y ha hecho lo que ha querido, con gracia, desenvoltura y pinceladas de astracanada. Jesús Cimarro es un buen profesional y a partir de Terencio -lo que le ha permitido ir al Festival de Mérida- ha hecho lo que ha querido. La gente se ríe. Los actores están bien dirigidos. Las actrices que hacen de madres están geniales. La vestimenta se me antoja un tanto "amariconada", con las falditas que tratan de emular la veste romana. No faltan los amores gay que no están en Terencio, pero sirven para lograr presencia y/o subvenciones en las representaciones de teatro. En suma: un Terencio sui generis, sui Cimarro, para hacer reír al público, a la plebe, a las masas... Un rato para ver teatro, comedia, enredo y farsa.

    ¡Ah! Y la blasfemia contra la Virgen rasca, así que ¡innecesaria!