sábado, 25 de abril de 2026

"EL CURA, EL PÁRROCO Y EL BORRACHO", relato desde Riaza (Segovia)

Páramos de Guadalajara


        A falta de crónica sobre arte o literatura, publico un relato sacado de unas anécdotas dispersas escuchadas en el curso de retiro que llevo a cabo en Riaza (Segovia).


            Julia Sáez-Angulo

    Fui a predicar unos ejercicios espirituales para sacerdotes a una residencia vetusta, algo incómoda, pero recogida y silenciosa, rodeada de castaños que parecían custodiarla como viejos centinelas. Estaba en un pueblo pequeño, perdido en el páramo de Guadalajara, donde el viento suena más que las campanas y el tiempo parece haber aprendido a caminar despacio.

Siempre que voy a estos lugares me gusta cumplir con una especie de rito personal: saludar al párroco. Era un hombre mayor, de esos que ya no se fabrican, con una memoria prodigiosa y una serenidad que imponía respeto sin proponérselo. Se sabía el Nuevo Testamento en latín sin vacilar, y en el altar pronunciaba las palabras con una precisión que sonaban a eternidad: “hoc est enim corpus meum…”; cada sílaba caía como una gota de agua en un pozo profundo.

Había hecho escribir frente al altar: Sicut prima, sicut última, sicut única (“como si fuera la primera, la última o la única”, referido a la santa misa, a la Eucaristía. Un cura que amaba el latín.

Yo, por mi parte, procuraba ir siempre vestido de clergyman. Pienso —como con los taxis— que un sacerdote debe poder ser reconocido en la calle. Nunca sabes cuándo alguien puede necesitar una palabra, un consejo o incluso una confesión improvisada. Y no es teoría: me ha sucedido más de una vez.

Aquella mañana de sábado, después de predicar y celebrar la misa, salí a pasear por el pueblo. Era uno de esos paseos sin rumbo, en los que uno no busca nada y, sin embargo, todo puede suceder. Las calles estaban casi vacías, con ese silencio espeso de los pueblos pequeños, roto solo por algún perro lejano o una puerta que se cerraba.

Entonces lo vi.

Un hombre de mediana edad avanzaba por la calle dando tumbos, haciendo gestos extraños, como si discutiera con alguien invisible. “Ha pasado la noche bebiendo”, pensé. Y, por prudencia, me cambié de acera.

Pero él también.

No fue casualidad. Venía hacia mí con la determinación de quien necesita hablar con alguien, con quien sea, y en aquel momento ese alguien era yo. Supongo que el alzacuellos tuvo algo que ver.

Se acercó y, sin preámbulos, soltó:

—Jesucristo era estupendo.

—Sí —respondí.

—Jesucristo era fenomenal —insistió.

—Sí.

—Jesucristo era un hombre excepcional.

Ahí ya me salió el predicador que uno lleva dentro, incluso cuando no quiere:

—Era un hombre excepcional… y era Dios al mismo tiempo.

El hombre me miró, entre divertido y precavido, y dijo con una media sonrisa:

—Padre, no se me suba.

    Seguimos caminando un trecho juntos. Él lanzaba afirmaciones teológicas con sorprendente convicción; yo respondía con monosílabos, como quien echa pequeñas ramas al fuego sin querer avivarlo demasiado.

Al final, decidió despedirse. Nos dimos la espalda y cada uno retomó su camino. Yo ya pensaba en el sermón de la tarde cuando oí su voz:

—¡Padre!

Me volví.

sábado, 25 de abril de 2026—Cristo era Dios y hombre.

Sonreí.

—Totalmente de acuerdo.

    Y seguimos cada uno por su lado, él con sus pasos inciertos y yo con una certeza renovada: a veces la fe aparece donde menos se espera, incluso entre los titubeos de una noche larga. Porque en aquel páramo, entre castaños y silencio, también los borrachos pueden decir teología… y, de vez en cuando, acertar.

        Riaza, sábado, 25 de abril de 2026



viernes, 24 de abril de 2026

FELIPE ALARCÓN ECHENIQUE. SERIE MASÓNICA: "Cartografías del secreto"


Técnica mixta sobre Cartulinas (acuarela, plumilla, lápiz Conté y bolígrafo) 30 x 25 cm.


L. M. A.

24/4/26.- Madrid.- Felipe Alarcón es un destacado pintor, grabador, dibujante y escritor cubano radicado en Madrid desde hace más de dos décadas. Graduado de la Academia de Bellas Artes "San Alejandro", su estilo combina el figurativismo con tintes surrealistas y neobarrocos, explorando el mestizaje y la memoria. 
Felipe Alarcón Echenique (La Habana, 1966) se formó en la prestigiosa Academia de Bellas Artes “San Alejandro” y cursó estudios en el Instituto Superior de Arte “José Varona”. Inició su trayectoria docente en 1987, siendo fundador de la Cátedra de Educación Artística. 
    Su obra se caracteriza por una estética propia que mezcla narraciones fragmentadas, simbolismo y una fuerte carga expresiva, a menudo explorando temas de afro-descendencia caribeña y la identidad. Ha incursionado en la literatura artística, destacando su libro y documental sobre Picasso. 
 Su obra se ha expuesto internacionalmente, incluyendo exposiciones sobre el "Picasso Mestizo" y series como "Los hijos de la patria", “La cartografía de los secretos”, serie masónica (2025),técnica mixta sobre Cartulinas (acuarela, plumilla, lápiz Conté y bolígrafo) 30 x 25 cm, ya que es buen conocedor de esta institución.
    “Las cartulinas son 33. ¡El número más alto de la masonería! “Cartografías del Secreto” es un recorrido por la Masonería Simbólica, Filosófica y Mística articula una investigación visual en torno a las relaciones entre memoria, territorio y sistemas de significación ocultos. La serie se configura como un cuerpo de trabajo composiciones que evocan mapas, códices o registros arqueológicos, las obras proponen una lectura del espacio como depósito de huellas, silencios y conocimientos velados. El “secreto” no aparece aquí como contenido narrativo, sino como categoría epistemológica: aquello que resiste ser plenamente revelado y, precisamente por ello, genera sentido”, explica el autor. 
    “Personajes Ilustres que han formado parte activa de ella como Simón Bolívar, José Martí, Maceo y Perucho Figueredo, este último escribió el himno Nacional cubano , conocido como la Bayamesa . La Masonería aportó a mi obra una gran carga de simbolismo y metáforas arquitectónicas de columnas y escaleras filosóficas convertidas en reflexiones en huellas en forma de dibujo”.
    La serie examina procesos de ocultamiento, sedimentación y revelación parcial, estableciendo una tensión entre legibilidad e indeterminación". 
    "En este conjunto, la cartografía funciona menos como representación del mundo que como método para pensar sus zonas opacas. Las obras activan una arqueología de lo invisible, donde el fragmento, la ruina y la inscripción operan como vestigios de narrativas suspendidas. Desde esta perspectiva, Cartografías del Secreto se inscribe en una reflexión contemporánea sobre el archivo, el territorio y los modos en que la imagen puede contener formas de conocimiento no completamente traducibles".
        Una de sus reciente exposiciones tuvo lugar en el palacio de los Barrantes-Cervantes, de la Fundación Obra Pía de los Pizarro, en Trujillo de Extremadura, y contó con un buen catálogo de su obra expuesta.
    Más información


















Felipe Alarcón ante el mural que pintó en la JF Kenndy de Hialeah. Miami. (2016)





jueves, 23 de abril de 2026

ALFONSO SEBASTIÁN BELTRÁN. AÑO EXPOSITIVO DEL PINTOR TOLEDANO. "Castillo, iglesia, tierra y trigo"


Foto: Sito Sebastián

Julia Sáez-Angulo
Fotos: Sito Sebastián
24/4/26.- Toledo.- El pintor toledano Alfonso Sebastián (Torrijos, 1941 ) celebra en este curso su gran “año expositivo”, con dos muestras en Toledo  (Palacio de la Diputación y en San Clemente ).
    El 7 de mayo tendrá lugar la primera exposición, anunciada con el cartel que representa el paisaje pintado de un pueblo toledano, ante el que escritor Jesús María Ruiz-Ayúcar (1929-2023) vio la mejor metáfora de la tierra castellana: "Castillo, iglesia, tierra y trigo", título de la muestra en el palacio de la Diputación de Toledo, para conmemorar el Día de la Provincia.
    La gran exposición de Alfonso Sebastián, con medio centenar de cuadros tendrá lugar el próximo mes de octubre de 2026, en el antiguo convento de San Clemente, con una muestra que se titulará “Homenaje de las catedrales góticas a la catedral de Toledo”, todo un despliegue de representación de catedrales, para sumarse a la conmemoración de la capital primada española.
    La Catedral de Toledo celebra su VIII Centenario en 2026.
    Además, Alfonso Sebastián ha recibido el encargo de dos retratos, dado que este género es uno de los mejor realizados por el artista. .
    El escritor poeta toledano Rogelio Sánchez Molero ha escrito sobre el pintor Alfonso Sebastián el poema:

LEVIATÁN (ALFONSO SEBASTIÁN)

Marca tu pulso la fuerza tectónica 
del magma originario. Demiurgo creador.
Bullen en tus lienzos los ocres que descubres
en la reciedumbre de las tierras 
y las lomas infinitas que agolpa el solano;
en los perennes horizontes de historia,
de olivares y almas nobles. Toledano.
Pulsión sagrada, buscando la excelencia.
Perpetua consagración al Arte. Torre regia.
Sacerdocio irrenunciable. Ascético.
En tu imaginario, las miradas profundas
que desvelan el alma de los personajes
hasta hacerlos casi etéreos, más que humanos.
O la música; atrapada en una orquesta imaginada
por las manos maestras del artista, que arpegia
claroscuros matizados en corcheas.
Al fondo, Toledo. Quietud irrenunciable.
Tempestuosos los cielos sobre el lienzo, 
casi abruptos, iluminan la ciudad
hasta ponerla de oro; de oro y sueño.
Sueño traspasado en ojivas y arquivoltas.
Silenciosa catedral. Claustro sin nombre.
La intangibilidad del color hecho de luz.
Un verde que se expande como un mar
queriendo convertirse en universo.
Color que no se deja sublimar
ni por la forma ni por la esencia.
Que transmuta en materia inasible e infinita.
Cósmico paisaje. Un bosque que es un tótem.
Reflejo de cristal que se convierte
en mágicas imágenes, en monstruos
o en enigmas; en íncubos o en ángeles.
Unas alas de dríadas errando libremente.
Un haya majestuosa. Tu leviatán.

Rogelio Sánchez Molero
18 de julio de 2024

    Más información





MARCO MIRANDA, ARTISTA MEXICANO, PINTA UN GRAN MURAL EN LA ESTACIÓN DE AUTOBUSES DE TORRIJOS, MUNICIPIO CON UNA GRAN “GALERÍA URBANA”

Mural de Marco Miranda en Torrijos (Toledo).
Alfonso Sebastián juntoa Marco Miranda.


J.S.A.

Fotos: Guía Boix

24/4/26.- Torrijos.- El artista mexicano Marco Miranda, uno de los muralistas más célebres del mundo -no en balde procede del país de Rivera, Orozco o Siqueiros- ha pintado un gran mural en la estación de autobuses de Torrijos (Toledo). El Ayuntamiento del municipio, el Museo La Neomudéjar en Madrid y la fundación californiana de Los Ángeles, Building Bridges, han patrocinado esta obra ambiciosa en el pueblo toledano, que enriquece así su patrimonio histórico artístico. En el equipo dirigido por Marco Miranda participaron también Marlon Robledo y Trini Energici.
    El mural, que se suma a otros con los que cuenta Torrijos, mide 40 metros y versa sobre el personaje histórico más importante de Torrijos, Doña Teresa Enríquez, conocida como “la loca del Sacramento”, por haber sido una gran devota y divulgadora de la Eucaristía. Su cuerpo se conserva incorrupto en la colegiata de Torrijos (1509), que ella misma mandó construir. Teresa  Enríquez (1450 - 1529), mujer ilustrada, fue prima hermana del rey Fernando el Católico e íntima amiga de la reina Isabel I de Castilla.
    El pintor torrijeño Alfonso Sebastián Beltrán, que ha estado cerca de la génesis del mural de Miranda, por amistad con el muralista, dice que se trata de “una obra excepcional de un gran maestro, que fue una delicia verle pintar y conversar ampliamente con él de pintor a pintor”.
    El muralismo está arraigando fuertemente en la provincia de Toledo, ya que el próximo domingo día 10 de mayo tendrá lugar el concurso de murales en el municipio toledano de El Romeral, coordinado por Mariano Montalvo, en el que participan autores con arreglo a una previa propuesta de tema.
    El arte urbano ha pasado a ser una rama muy activa de las Bellas Artes. Okuda es uno de los muralistas españoles más notables, qe también trabaja fuera de España. También Felipe Alarcón Echenique, cubano residente en Madrid.
    Torrijos cuenta con un buen muralista como es Dan Ferrer, que también realizó un mural para el municipio, que busca ser una gran “galería urbana”.
        Marco Miranda (Hermosillo, Sonora, 1981-) es un artista visual que este 2024 cumple dos décadas de trabajo en Baja California, y, sobre todo, en Mexicali, donde de manera sobresaliente ha construido un peculiar universo visual formado por pinturas, esculturas y murales realizados en espacios públicos como instituciones educativas, bares, restaurantes, hospitales, cafeterías, así como centros deportivos, recreativos y culturales. Pero su obra visual no se circunscribe a la región fronteriza, también ha sido presentada en Bangladesh, Qatar, Portugal, Taiwán, Italia, Japón, Filipinas, Cuba; Los Ángeles, Denver, Long Beach, Chicago y Miami, por mencionar algunos destinos. en Bangladesh, Qatar, Portugal, Taiwán, Italia, Japón, Filipinas, Cuba; Los Ángeles, Denver, Long Beach, Chicago o Miami.
Cuando el mural estaba en marcha
El muralista y su ayudante junto al pintor Alfonso Sebastián y la crítica de arte Guía Boix.


        Mural en El Romeral





ODNODER, ESCULTOR, "ENTRE OÍZA Y OTEIZA", EN LA CASA DE VACAS


CONCESA DE LA MAZA, cronista de la Hispanidad. Placa en el Distrito de Salamanca. Madrid 1968


NOMBRE: Concesa de la Maza. Placa

BIOGRAFÍA: Placa en la casa donde vivió.

AUTOR: No localizado

UBICACIÓN: C/ Claudio Coello, 88;  28006

    información



miércoles, 22 de abril de 2026

JORGE MOLIST, AUTOR DEL THRILLER “DARÉ EL CIELO POR TI. EL FINAL DE UN MUNDO. EL INICIO DEL AMOR”

*Vuelve el autor de Prométeme que serás libre con una apasionante intriga histórica en los últimos años de la Orden del Temple.


Jorge Molist, escritor.


J.S.A.

23/4/26.- Madrid.- El escritor de novela histórica Jorge Molist es el autor del thriller “Daré el cielo por ti. El final de un mundo. El inicio del amor”. El libro, novela histórica, es decir situada en un periodo de la historia, ha sido publicado por la editorial Grijalbo.

    Sinopsis de “Daré el cielo por ti.- El final de un mundo. El inicio del amor”. 1291. San Juan de Acre, el último bastión cruzado en Tierra Santa, está a punto de caer en manos de los musulmanes. Es el fin de un mundo. Artal, con solo dieciséis años, desea morir defendiéndolo, por su fe y para ganarse el cielo. Sin embargo, el gran maestre del Temple, en su agonía, le da a conocer una carta de su madre en la que le pide ayuda y le ordena abandonar la lucha para regresar a su hogar, a orillas del Ebro.

Pocos pueden escapar de la trampa mortal que representa la ciudad, pero en su huida desesperada, en lugar de encontrar la muerte, el joven hallará el amor. Un apasionado primer amor que compromete su alma.

Al otro extremo del Mediterráneo, le aguardan un misterio por resolver y un agravio por vengar. Enfrentado a los secretos de su familia y a la amenaza de sus enemigos, Artal comprenderá que un auténtico caballero no se mide solo por su coraje en el combate.

Un apasionante thriller histórico que nos lleva a finales del siglo XIII, en plena decadencia de uno de los grupos más poderosos de la cristiandad: la Orden del Temple. Una gran novela que nos habla de la fe y la lealtad, pero también de la fuerza del amor y los lazos que nos atan al pasado.

Jorge Molist (Barcelona, 1951) es un escritor que descubrió su pasión por la lectura y la escritura en la biblioteca municipal del barrio de El Raval, donde pasó su infancia. Debido a dificultades económicas, comenzó a trabajar a los 14 años como aprendiz en una imprenta y más tarde en talleres mecánicos y de reparación de radios y televisores, mientras completaba el bachillerato nocturno. 

Estudió Ingeniería Industrial, financiando sus estudios con diversos trabajos, desde peón de obra hasta técnico en una central nuclear en Francia. Tras graduarse, realizó un máster en dirección de empresas y desarrolló una exitosa carrera profesional en grandes corporaciones, viviendo en distintas zonas de Estados Unidos y gestionando negocios en América y Europa. En 1996, retomó su pasión por la escritura y publicó su primera novela, Los muros de Jericó, en el año 2000. En 2008, dejó su puesto como director general de Paramount Pictures Home Entertainment en España para dedicarse por completo a la escritura.