domingo, 31 de mayo de 2026

SEMBLANZA DE VICENTA BENEDITO (PITUS)

En el jardín de la casa de mis abuelos en las Lagunas de Ruidera, Pitus con mi hermano y conmigo. Año 1994.

    Por Carlos Benedito Ramos
    
    31.05.2026.- Madrid.- Estoy convencido de que tanto a mi abuela, Margarita Bruño, como a mi abuelo, José Luis Benedito -tercera generación de taxidermistas de la familia-, les habría hecho una ilusión inmensa escribir estas líneas dedicadas a Pitus porque ambos mantuvieron una relación estrecha y entrañable con Vicenta Benedito, a quien todos conocíamos cariñosamente como Pitus. Gran parte de lo que sé sobre mis raíces se lo debo precisamente a tres personas: a mi abuela, a mi tío José Luis Benedito Bruño -cuarta generación de la saga- y a la propia Pitus. Desgraciadamente mi abuelo, quien fue un padre para mí falleció en 1998, cuando yo solo contaba con 8 años y poco pude aprender de él las historias de mi familia. Sim embargo, tanto mi abuela, como mi tío y Pitus me contagiaron el amor por la familia y me enseñaron a valorar el legado familiar.
    Desde que nací, Pitus siempre estuvo presente en mi casa, no era una figura lejana de la que solo oía hablar, sino alguien a quien veía con frecuencia. Estuvo en la boda de mis padres, en mi bautizo, en mi primera comunión, en muchos cumpleaños y en algunos de los momentos clave de mi juventud. Tanto mi abuela como ella me hablaban a menudo del pintor Manuel Benedito y de mil anécdotas compartidas. Mi abuela solía contarme que, una vez que se casó con mi abuelo el 17 de julio de 1957, tío Manolo los invitaba cada domingo a almorzar a su palacete de la calle Juan Bravo 4 de Madrid, unos encuentros familiares que se mantuvieron fijos hasta la muerte del pintor en 1963 y en los que Pitus siempre estaba presente.         Conviene recordar que como el pintor no tuvo hijos, adoptó a Pitus, quien se convertiría en su ojito derecho y en la persona que se ocupó de él con absoluta dedicación hasta sus últimos días. Tras su fallecimiento en 1963, la unión con nuestra familia se volvió aún más íntima. Pasaba los veranos con nosotros en la casa que mis abuelos construyeron en las Lagunas de Ruidera, donde muchas veces venían también familiares de Valencia, y era una habitual en la casa que mis abuelos tuvieron en la calle Joaquín Bravo de Madrid. La complicidad entre Pitus y mi abuelo José Luis era muy especial e iba más allá de ser primos, lo que también les unía era una profunda amistad y una admiración mutua.
    Una prueba de esa confianza fue el apoyo que le dio a mi abuelo para difundir la obra escultórica de su padre, Luis Benedito (mi bisabuelo y hermano de Manuel). Gracias a la generosidad de Pitus, la Fundación Manuel Benedito acogió una exposición dedicada a su colección de bronces que para mi abuelo fue un orgullo enorme, porque pudo mostrar al público esas piezas en un lugar tan significativo. Con los años, entendí que ese gesto la definía por completo, siempre estaba dispuesta a arrimar el hombro para proteger y dar a conocer la historia de los Benedito.
    Hay cuatro años entre mi abuela y Pitus que quiero resaltar especialmente, entre 2004 y 2008, porque pasaron muchísimo tiempo juntas y se ayudaron una barbaridad. Pitus ya era mayor y necesitaba que estuvieran más por ella, así que mi abuela se volcó por completo. Se pasaban las tardes enteras charlando de sus cosas y, de hecho, en esa época mi abuela era la que echaba una mano enseñando la Fundación a los familiares y amigos que venían de visita. Fue esa etapa la que yo recuerdo con especial cariño. 
    Con mi hermano y conmigo Pitus fue siempre generosísima. Entre los muchos detalles que conservo, hay uno que guardo con especial cariño, mi primer Discman. Aquel reproductor portátil, que para los jóvenes de mi generación era casi un tesoro, fue un regalo suyo. Puede parecer una futilidad, pero jamás lo olvidaré, porque reflejaba su afecto. También recuerdo perfectamente las tardes y fines de semana que pasaba en su casa de Juan Bravo acompañando a mi abuela. 
    Aquel piso me impresionaba, porque lo recuerdo muy grande, sus pasillos larguísimos, el salón era un auténtico santuario artístico, un espacio que respiraba la esencia y los recuerdos de Manuel Benedito en cada rincón. Lejos de ser una estancia fría, te envolvía una atmósfera señorial y cálida, dominada por la imponente presencia de sus obras expuestas. Las paredes, decoradas con un gusto exquisito, servían de galería privada donde colgaban óleos magistrales del pintor, retratos familiares y bocetos que revelaban su proceso creativo. Entre el mobiliario clásico y los detalles de época, se entrelazaban objetos personales, paletas, distinciones y recuerdos entrañables de su trayectoria que Pitus custodiaba con absoluto mimo. Y era en ese salón donde Pitus me hablaba de todos esos recuerdos con auténtica pasión, desgranando historias del pintor y de sus propias vivencias. 
    Si por algo se caracterizaba a Pitus era por ser una mujer culta, elegante, siempre impecable y con un gusto exquisito por la moda. Pero, por encima de todo, la recuerdo como una persona profundamente buena, cercana y empática. Si hoy sigo difundiendo la historia de nuestra familia es, en gran parte, como mencionaba anteriormente, gracias a ella. Me transmitió vivencias que, de otro modo, se habrían diluido con el tiempo. Además, me confió algunos objetos que guardo como auténticos tesoros, entre ellos una fotografía histórica en la que aparecen tres de los cuatro hermanos artistas, José María, Luis y Manuel Benedito. Si no es por ella, hoy probablemente no existiría la Fundación Manuel Benedito tal y como la conocemos, ni se habrían conservado muchos de los recuerdos, documentos y testimonios del pintor que permiten comprender la figura del pintor y su entorno profesional y personal.
    Cuando falleció en el año 2008, yo tenía apenas dieciocho años, seguramente era demasiado joven para comprender en toda su dimensión el valor de todo lo que me había transmitido. Con el paso del tiempo he sido cada vez más consciente de la suerte que tuve de formar parte de su vida y ella de la mía, y al mismo tiempo, también he pensado muchas veces en todo lo que me habría gustado seguir aprendiendo de ella. 
    Me habría gustado escuchar más historias sobre Manuel Benedito, conocer mejor sus recuerdos, descubrir detalles de la familia que solo ella conservaba en su memoria y compartir más conversaciones que hoy ya no podrán repetirse. 
 Hoy, cuando pienso en ella, no veo únicamente a la hija adoptiva de Manuel Benedito ni a la persona que dedicó gran parte de su vida a preservar y proteger su legado, veo a una mujer generosa, comprometida y profundamente entregada a los suyos. Por eso, cada vez que hablo de los Benedito, es inevitable que mencione su nombre porque ella forma parte de la historia de la familia. Su recuerdo sigue vivo y seguirá por siempre en mi memoria y en la de toda mi familia. Siempre le estaré siempre muy agradecido por todo lo que nos ayudó, lo que me enseñó y sobre todo, por haberme acercado a una parte de nuestra historia que, sin ella, probablemente nunca habría conocido.



sábado, 30 de mayo de 2026

FIESTA DE LA PRIMAVERA CON ARTISTAS DE LA GALERÍA RA DEL REY EN SAN JUAN DE LA ENCINILLA

Charo del Rincón, Paz Santos, Carlota Cuesta, Cristina Torre Cervigón, Encarna Pisonero, Carmela Saro, Michel Platón, Rodrigo Biscay, Hugo de la Pica, Antonio Támara, David Lechuga, Antonio Santos, Cruz, Ruth, Emma…  

Paz Santos y Charo del Rincón
Artistas de Ra del Rey y amigos


Julia Sáez-Angulo

Fotos: Luis Magán


30/5/26.- San Juan de la Encinilla. Ávila.- Para celebrar la primavera, con temperaturas ya de verano, Charo del Rincón, artista de la Matemática pura nos convocó a una fiesta encuentro en su casa de San Juan de la Encinilla, un pueblecito abulense de 70 habitantes, donde adquirió una casa con gran patio ajardinado  parra virgen, talleres, estudio, almacenes para el arte, además de comedor, salón, biblioteca, cuarto de música… 
    Los artistas de la galería Ra del Rey y los amigos íbamos llegando a esa gran casa, ornamentada por la pintora Carlota Cuesta que, orgullosa, va explicando las distintas estancias y se detiene con especial entusiasmo en un gran cuadro mural en el comedor, donde figurar todos los personajes del circuito artístico en torno a la galería que fundara en su día Ra del Rey: Charo del Rincón, Paz Santos, Carlota Cuesta, Cristina Torre Cervigón, Encarna Pisonero, Carmela Saro, Rodrigo Biscay, Hugo de la Pica, Antonio Támara, David Lechuga, Antonio Santos, Cruz, Ruth, Emma, Carmen Pallarés, Julia Sáez-Angulo… Un tríptico histórico.
“Miramos casas por todos los alrededores de Madrid, hasta que encontramos esta, medio derruida, que se avenía a nuestro presupuesto y que está a 20 km de la carretera general. Se tarda poco más de una hora en llegar. Lo que más me gustaba del pueblo es que no tiene nada de nada: ni bar, ni casino, ni centro cultural… ¡nada de nada! Solo unos vecinos estupendos que guardan nuestra llave”, cuenta Charo, mientras muestra su estudio de dibujo y pintura con la Matemática y el número como referentes. Expondrá en Ra del Rey en 2027. 
    Pasamos después al gran taller de Paz Santos, donde la madera en bruto y por pasar al arte se miran. A Luis Magán le fascinan unas esculturas que son sillas altas acabadas en raíces enroscadas, salida de las ramas de ailanto. A mí me gustan los troncos que juegan con anatomías humanas y toques de color pop en los zapatos, a lo Prada. ¡Una gran artista! Luis le ha comprado una de sus mágicas sillas.
    La casa está tan habitada por los cuadros, esculturas, bibelots y curiosidades, que parece tener más años que los tres vividos por las artistas. “En Arévalo, a 35 km, hay una interesante feria de antigüedades y a mí me gusta comprar curiosidades como esta máquina de calcular antigua que parece una máquina de escribir”, explica Charo.
    La comida en el patio bajo toldos y carpas comienza con un desfile de aperitivos de embutidos y croquetas de diversos sabores: jamón, calamares en su tinta… Siguen bandejas de lasaña, fuentes de changurro, empanada gallega… No faltó el gazpacho y en el postre, el desideratum de frutas y helados de todos los sabores, amén de pasteles de nata traídos por el ingeniero Antonio Tomera
            PALABRAS Y JUEGOS
    Comida y conversación. Cristina Torre Cervigón y Carlota nos contaron la marcha de la Fundación y el Museo Julio Torre Pujales de Arte Contemporáneo en Corme -Costa da Morte en Galicia-, que ella creó asesorada por varias artistas de Ra del Rey. La institución concede becas de estancia a artistas en un gran apartamento frente a mal, cercano al museo y por allí han pasado numerosos pintores, escultores y fotógrafos Internacionales, que han dejado una obra para el Museo del Corme, el tercero en arte contemporáneo de Galicia.
Encarna Pisonero cuanta con libro nuevo: “Casandra”, una obra de teatro dedicada a esta profetisa fallida, porque los clásicos se olvidaron de dedicarle una obra dramática con su nombre, como a Antígona o Ifigenia. Yo le hablo de Ismene, la hermana de Antígona, un personaje aparentemente segundario, pero que manifiesta el amor desinteresado e incondicional hacia su hermana. El alemán Stern habló de Ismene con gran inteligencia. La pintora Carmela Saro y Bernaldo de Quirós -de la familia de los marqueses de Argüelles de toda la vida- confiesa que últimamente está estudiando un curso de Filosofía, para saber sobre las últimas preguntas de la vida. Pisonero -Piso para los amigos- firma libros el próximo miércoles día 3, por la tarde en la caseta 309 de la Feria del Libro.
    Tras el almuerzo, los madrugadores nos retiramos a dar la necesaria cabezada de descanso. Yo, sola en la sala de música, y tres dormilones en las butacas del comedor. Entre tanto, Charo entretenía al resto, una veintena de asistentes, repartiendo unas hojas con imágenes, de arte, museos o personajes, que la basca tenía que adivinar. 
    Los de la siesta nos incorporamos a tiempo en la atracción de las pompas de jabón, que Charo Rincón elevó a una amena clase de físico-matemática con poliedros metálicos y plásticos, que sumergía en el agua jabonosa y nos demostraba como la Naturaleza es vaga, o lo que es lo mismo, economiza energía para buscar la línea o el polígono más adecuado. Los artilugios formaban fractales, la cinta de Moebius, la rosa de los vientos, el cubo con humo de cigarrillo dentro, el hipercubo… Los matemáticos e ingenieros presentes nos sacaban ventaja a los de Humanidades, en aquello de la comprensión.
    Antonio Tomara habló de los hipercubos de Dalí en su pintura, al que calificó como un genio, de los pocos que sabía de la física cuántica en su tiempo. También elogió a Gaudí, que fue excepcional en el cálculo de estructuras y que está en plena actualidad con las actuaciones en la Sagrada Familia de Barcelona, con motivo de la llegada del Papa León XIV.
    En suma, fiesta de Primavera, con arte, ciencia, filosofía, literatura… Paz Santos nos despidió diciendo que habrá Fiesta de Otoño en ese pueblo maravilloso de Ávila, San Juan de la Encinilla, donde no hay nada de nada, y hasta el wifi, se resiste en ocasiones. Es un símbolo de la España rural vaciada, que los artistas tratan de gentrificar.

Carlota Cuesta y Charo del Rincón ante el tríptico/mural de históricos
Charo Rincón, matemático/artista
Paz Santos, escultora
Piso, Antonio Santos (sobrino de la célebre pintora Ángeles Santos), Cristina, Carlota, Hugo, Rodrigo y Julia.
En el patio ajardinado con higuera y empelosis

Pompas de jabón y juegos de físico/cuánticos
Julia Sáez-Angulo, crítica de arte
Rodrigo Biscay canta y toca la guitarra
Michel y Antonio ante sus motos

viernes, 29 de mayo de 2026

“LAS ALMAS FEROCES”, NOVELA DE LA ESCRITORA FRANCESA DE MARIE VINGTRAS

* La nueva obra de la autora de Ventisca. Premio FNAC a la Mejor Novela


Marie Vingtras, escritora francesa (Foto France Culture)

Julia Sáez-Angulo

29/5/26.- Madrid.- “Las almas feroces” es la novela de la escritora francesa  Marie Vingtras. Es la nueva obra de la autora de Ventisca. Premio FNAC a la Mejor Novela. El libro ha sido traducido por  María Teresa Gallego y Amaya García Gallego,

    Sinopsis.- Leo no ha vuelto a casa, y la primavera se aferra a su dulce abrazo. Leo no volverá. La sheriff Lauren Hobler descubre su cuerpo entre los lirios silvestres. En torno a la repentina muerte de una joven, esta obra teje varios destinos. Para desentrañar un misterio, ¿pero cuál? Quizás el de Leo y sus silencios. El de Lauren, atrapada en un pequeño pueblo que no la toma en serio. También están Benjamin, Seth y los demás… Los habitantes de Mercy, que creen conocerse y, sin embargo, saben tan poco de sí mismos.

    “Las almas feroces” retrata la naturaleza en su estado más agreste e indómito. El libro resalta la fuerza de las relaciones humanas ante las cicatrices del pasado. Cautivador, sorprendente y con un amplio alcance narrativo, esta novela indaga en el lado oscuro que reside en cada uno de nosotros.

    La autora de “Ventisca” regresa con una novela que ha recibido en Francia en 2024 el Premio FNAC a la Mejor Novela.«Diabólica, escalofriante e inteligente, una historia magistral», dijo Le Parisien. «Una novela coral, a la vez sensible y conmovedora» escribió Stéphane Jarno en Télérama.

    Marie Vingtras, nacida en 1972 en Rennes, Francia, es una escritora francesa que utiliza este seudónimo en honor a Arthur Vingtras, el alias de la periodista Séverine. Su primera novela, "Blizzard" (2021), recibió un gran reconocimiento de crítica y público en Francia, obteniendo el Prix des Libraires en 2022.


“LOS AMPLIOS SALONES DE LA MEMORIA”, POEMARIO DE ÁNGELA MARTÍN DEL BURGO







J.S.A.

29/5/26.- Madrid.- La escritora sevillana residente en Madrid, Ángela Martín del Burgo, ha publicado sus poemario “Los amplios salones de la memoria”, editado por Torre de Lis. La portada lleva como ilustración una obra de la pintora Guadalupe Luceño, titulada “Composición trenzada” (1996).

La poeta firmará ejemplares del poemario en la Feria del Libro de Madrid 2026, el día 11 de junio, de 17 a 19 Horas en la caseta 76 de la librería Tiempos viejos.

    Ángela Martín del Burgo, autora teatral, novelista, poeta, es también doctora en Filología, profesora de Lengua española y literatura, y Académica de la Academia de las Artes Escénicas de Andalucía. Ha publicado las obras teatrales: Junto a los muertos, Se alquila y Tras las huellas del suicida (2023). El Hotel de las Mil Grullas (2022). El idiota (2018), en colaboración con Á. Álvaro Martín del Burgo. (Basada en la novela de F. M. Dostoyevski). Embarcados (2019). (Finalista del XIII Premio El Espectáculo teatral). Las novelas: El amor reinventado. Venecia (2023). Asesinato en la Gran Vía (2022 y 2012). Un camerino en el María Guerrero (2021). El recitador de poemas (2020), El mundo entero pasa por Marsella (2015). Ningún camino de flores conduce a la gloria (2005) y Cenizas sobre un mar de agosto (2021 y 2000), así como el libro de relatos La muerte de Mário de Sá-Carneiro o La soledad y el poeta (2007). Los poemarios: Dónde la muerte en Ámsterdam (2017), Enigma y misterio de Italia,


Son solo pájaros

Homenaje a Simone Weil


Pájaros revolotean arriba y abajo del muro

frente al cual estoy presa.

Pájaros surcan las enredaderas

y escóndense bajo las ramas,

jugando entre los altos arbustos,

pájaros libres, de tan breves días

ejemplo de libertad y de grandeza;

su pequeñez en grande; 

su honestidad es modelo;

su libertad es paradigma.

Quiero ser como vosotros,

enraizados en el cielo,

surcáis las mayores alturas.



"PICASSO. RAÍCES BÍBLICAS" . EL MUSEO PICASSO MÁLAGA ACOGE LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO

Portada del libro "Picasso. Raíces bíblicas", disponible en la Librería del Museo Picasso Málaga © Museo Picasso Málaga

    L.M.A.

        29.05.2026.- El Auditorio Christine Ruiz-Picasso acogerá el lunes 1 de junio a las 19 horas la presentación del libro de la exposición ‘Picasso. Raíces bíblicas’, que actualmente se expone en la Catedral de Burgos y que incluye obras cedidas por el Museo Picasso Málaga. La entrada es libre hasta completar aforo.

    El libro recoge el contenido de esta exposición, que es la primera que explora la influencia de la iconografía bíblica en Picasso.

    El lunes 1 de junio se presentará en el Museo Picasso Málaga el libro Picasso. Raíces bíblicas, una publicación que analiza la presencia de temas e imágenes de la tradición bíblica en la obra de Pablo Picasso y que sirve de apoyo a la exposición homónima que se expone actualmente en la Catedral de Santa María de Burgos hasta el próximo 29 de junio.

    La presentación será un encuentro entre la comisaria de la exposición, Paloma Alarcó, que desgranará los entresijos de esta visión de la obra del malagueño universal, y el catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Málaga, Eugenio Carmona.

    La exposición indaga sobre la presencia de fuentes bíblicas en la obra de Picasso a través de seis capítulos: Educación religiosa, Maternidad, Vanitas, Gólgota, Vera Icon y Esperanza. Incluye pinturas, dibujos y esculturas está ubicada en la Sala Valentín Palencia de la Catedral de Burgos.

    El libro, publicado por Turner, reúne 44 obras de Pablo Picasso, de las cuales 31 (el 70%) han sido aportadas por FABA. Las otras 13 proceden del Musée National Picasso (París, Francia), Museo de Montserrat (Barcelona), Museu Picasso (Barcelona), Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, (Madrid), Museo Nacional Thyssen-Bornemisza (Madrid), Museo Picasso Málaga y una colección particular.

    La cita será el próximo 1 de junio a las 19 h en el Auditorio Christine Ruiz-Picasso del Museo Picasso Málaga (acceso por Plaza de la Higuera s/n). Entrada libre hasta completar aforo.



“EL VALOR DE LO PÚBLICO”, ENSAYO DE MANUEL AGUILAR YUSBE Y PRÓLOGO DE RODRÍGUEZ ZAPATERO


Zapatero prologó el libro sobre "lo público" del socialista de Badajoz, Manuel Aguilar.

J.S.A.

29/5/26.- Madrid.- “El valor de lo público” es un ensayo de Manuel Aguilar Yusbe, libro que lleva un prólogo del político José Luis Rodríguez zapatero, y ha sido publicado por Ondina Ediciones.

    EL VALOR DE LO PÚBLICO es la quinta obra de Manuel Aguilar, marcada por una visión moderna y un proceso de diagnóstico y análisis de las políticas públicas de cualquier gobierno y administración, ya sea municipal, provincial, regional o nacional. Donde se reflexiona sobre el compromiso de mirar el proceso de las políticas públicas desde la perspectiva del gobierno y desde el ángulo del poder.

    Hablar de lo público es hablar de los asuntos que preocupan a la sociedad, es hablar de gobierno, de calidad y de innovación, de toma de decisiones, de ética y responsabilidad, de números en unos presupuestos y de personas en la ejecución de los mismos, de la agenda y su discurso político, de saber cuánto cuestan las políticas públicas, es analizar el discurso político, valorar la transparencia y la honestidad en la comunicación política, también de hacer una crítica a las consecuencias de la manipulación y la desinformación, pero, sobre todo, de lo que da sentido a la política: el Estado de Bienestar.

    El proceso de construcción de las políticas públicas es una necesidad social que va más allá de dar respuestas a los problemas públicos; se debe de contribuir al conocimiento de la política pública en sí y del fortalecimiento de la legitimidad y permanencia de la política.

    Como decía María Zambrano en Horizonte del liberalismo: “se hace política siempre que se piensa en dirigir la vida”, “Política es reforma, creación, revolución siempre”, porque la tarea es colosal, “hay que salvarlo todo. Cultura y democracia, individuo y sociedad, razón y sentimiento, economía y libertad”.

    Manuel Aguilar Yuste, investigador, escritor y profesor español del Área de Sociología de la Universidad de Extremadura. Sus áreas de enfoque incluyen el emprendimiento social y cooperativo, el desarrollo rural, y las políticas públicas. 

    Es doctor en Administración de Empresas por la Universidad de Mondragón. Además de docente, colabora como investigador. Autor de varios ensayos y libros académicos. 



VICENTA BENEDITO, PIONERA EN QUÍMICAS, APOYO EN LA PINTURA Y CREADORA DE LA FUNDACIÓN MANUEL BENEDITO

Retrato de Vicenta Benedito, por su tío Manuel Benedito
Vicenta Benedito, Pitus para la familia, junto a Margarita Bruño Guijosa. Foto del archivo de  Carlos Benedito Ramos.


Julia Sáez-Angulo

29/5/26.- Madrid .- Vicenta Benedito (1941-2011) nació en Castellón, donde su padre era juez desde 1913. Fue una de las mujeres españolas pioneras en obtener un título universitario y ella ejerció su licenciatura en Químicas, en ayudar a su tío el pintor valenciano Manuel Benedito (1875-1963) creándole, entre otras cosas, la célebre “aguarrasela”, un óleo muy diluido con aguarrás, con el que el artista pintó la mayoría de sus cuadros. 

    Sobrina, heredera universal e hija adoptiva del destacado pintor español, su figura es fundamental para la conservación y difusión del legado del artista. Supo custodiarlo en vida y tras el fallecimiento del pintor, Vicenta asumió la tarea de conservar intactas las obras, muebles, cartas y objetos personales que su tío había mantenido en vida, en un impecable archivo, que ha servido para investigar la obra del artista y para llevar a cabo el catálogo razonado de su obra por Pascual Masiá, presentado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, RABASF.

    Vicenta impulsó y fundó la Fundación Manuel Benedito, así como el museo adjunto, al transformar la antigua casa-estudio del pintor —ubicada en la calle Juan Bravo, 4, en Madrid— en un espacio museístico abierto al público para que investigadores y amantes del arte puedan conocer su obra y entorno. 

    La Fundación Manuel Benedito se creó en el 2002 y se abrió como museo en el 2009, para abrirse al  público ya en el 2011. Dos años más tarde, en el 2013, la RABASF. organizó una exposición monográfica sobre la figura de Manuel Benedito, pintor  que cuenta con obras en el Museo del Prado, el Casino de Madrid, la RABASF, el Museo Nacional de Chile o el de Argentina, entre numereosas colecciones públicas y privadas. 

    En el vestíbulo del Museo se puede observar un cuadro, "Primavera en el jardín" (1938), donde se aprecia lo amplia y ajardinada que era la vivienda y taller del pintor antes de que lo demolieran y construyeran apartamentos. Vicenta Benedito se reservó uno de los pisos construidos en el solar, así como el bajo a ras de calle, de unos 400 metros cuadrados, para mostrar la obra de su tío.

    Cherchez la femme dicen los franceses ante un gran hombre. Buscad a la mujer que está detrás o a su lado. En el caso del pintor Manuel Benedito, esa mujer fue su sobrina Vicenta Benedito, Pitus se la llamaba en familia, una persona culta elegante y sociable, que hablaba de su tío el pintor como “persona afable, bromista, cariñosa y familiar. Gran conversador, del que aprendió mucho sobre la historia familiar”. 

    “Vicenta era una mujer delgada y elegante. Le gustaba vestir con diseños de Adolfo Domínguez. Como mujer sociable, tenía entre otras amigas, a Blanca Pons Sorolla y a la hermana del conocido arquitecto Barbero Rebolledo”, cuenta la periodista María José Arnaiz, que la trató e hizo una entrevista para “ABC”. 

    “Cuando Manuel Benedito fue galardonado en París, con una Medalla de Oro y un premio millonario, Vicenta llevó a restaura el baúl de la firma Louis Vuitton, de su tío, y se compró para ella, un anillo con un brillante”, añade la periodista.

    “Vicenta pudo vender la obra de Manuel Benedito y conservar el palacio de la calle Juan Bravo, pero prefirió vender el palacio y conservar la obra de su tío. Incluso llegó a adquirir más obras del mismo”, concluye la periodista.

    Vicenta Benedito nunca se casó.

     El retrato de Vicenta, por su tío Manuel, figura en la citada Fundación, junto a los de la bailaora María Albaicín o la señora Poveda, entre otras figuras de la sociedad de su tiempo que el pintor retrató con verdadera maestría, como fueron Cocha Piquer – que alguna vez trabajó también como modelo del artista, los hermanos Quintero, el general Weyler, y, por supuesto, distintos miembros de la Familia Real de Alfonso XIII. Benedito ha sido uno de los mejores retratistas del XX, en su estilo realista, siguiendo la tradición española.

    José Luis Benedito, padre del pintor, y su esposa Teresa tuvieron siete hijos y de Valencia, viajaron a Madrid, donde se instalaron, en el número 1 de la calle Juan Bravo, no lejos del estudio del pintor. Luis, uno de ellos, al igual que el padre, fueron célebres taxidermistas y escultores, de los que se encuentran obras y amplia documentación en el Museo Nacional de Ciencias Naturales en Madrid, que les dedicó una exposición en 2019. 

    José Luis Benedito era la tercera generación de taxidermistas en familia, artífice de los dioramas del Museo de la Caza del Palacio de Riofrío.

    El Catálogo Razonado (2026) de Manuel Benedito cuenta con dos mil obras, pero van saliendo muchas más, que habrán de añadirse a una nueva edición. El artista realizó, además de óleos y temples, numerosas acuarelas y dibujos.