jueves, 3 de septiembre de 2026

IRENE BAS,la interiorista especialista en iluminación, que ha intervenido un histórico Palacio de Verona.

Irene Bas, interiorista, especialista en Iluminación
Histórico palacio de Verona, residencia privada.
  

       J.S.A.

3/9/26.- Irene Bas, la interiorista madrileña, residente en Barcelona, especialista en iluminación, ha llevado a cabo junto a su equipo el interiorismo de un histórico palacio renacentista, restaurado en el siglo XVIII, para singular residencia privada. 
Todo ello se ha realizado sin alterar la visualidad y lectura del pasado, escondiendo los cables eléctricos y evitando por completo los brillos de luz en la pintura de los cuadros, para no alterar su memoria.
    El resultado es tan brillante y satisfactorio que ha merecido el especial elogio de los expertos.
        Irene Bas.- Graduada en Arquitectura de Interiores por la ETSAM (Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid) en 2007 y en Diseño de Iluminación por la UPC (Universidad Politécnica de Cataluña) en 2010. Desde entonces, es interiorista y diseñadora de Iluminación y socia de la APDI (Asociación Profesional de Diseñadores de Iluminación). 
        Docencia / Investigación
Complementa la práctica profesional con la docencia, actualmente en el Máster de diseño de iluminación de la UPC y anteriormente en las escuelas IED Madrid (en el Máster de Diseño Infantil en Espacio y Producto) y en Elisava (en el Postgrado de Iluminación Arquitectónica, donde también crea el workshop "iluminActions" junto a Lupercales para realizar la iluminación del Festival Eme-3 en Fabra i Coats). 
Conferencias y talleres con el colectivo “Lupercales. Lighting Tactics”, centrados en la difusión de la cultura de la luz y el tratamiento de la iluminación urbana, patrimonial y social. Gracias a este método táctico y proyecto didáctico, ha impartido diversos talleres y “masterclasses” en la ETSAM, UPC, el Convent de Sant Agustí y la Städelschule de arquitectura de Frankfurt y en contextos de festivales como LlumBCN, RGB de Roma, Septembeam en Olomouc, Light Edu en Timișoara o Enlighten Europe, en Berlín. 
    Tiene amplia experiencia como diseñadora y coordinadora en múltiples tipologías de proyectos y ámbitos del sector: desde estudios de diseño como BMLD (Architectural Lighting Design Studio) o Intervento (iluminación museística y patrimonio), a fabricantes de iluminación como Viabizzuno o empresas de distribución técnica de material como Difusiona. En 2023, se incorpora al estudio de Jordi Moya (ILM BCN) para desarrollar proyectos de iluminación de museos, exposiciones, arquitectura y patrimonio. 
    En 2013, funda el colectivo “Lupercales, Lighting Tactics”, junto con otros diseñadores de iluminación. Un proyecto continuo de investigación y experimentación de iluminación urbana con un enfoque social, de género y de conciencia del espacio público, el patrimonio y el ciudadano, realizando talleres e instalaciones demostrativas y en un proceso abierto a participantes. 
    También ha colaborado con otras oficinas de diseño y formado su propio estudio independiente entre 2011 y 2015 como diseñadora y asesora en trabajos de interiorismo e iluminación para particulares, arquitectos y promotores inmobiliarios, como AGi Architects o Medgroup. 
    Premios: Abril 2013. One Beam Of Light: 
Selección oficial de proyecto de iluminación y fotos (series Reflections y Lightmade), para la convocatoria organizada por Light Collective.  
Exposiciones en: ICA Museum London, 2013. Tallinn Light Biennale, 2013, Estonia. Casa Barragán, 2014, Mexico DF. Light School, London, 2015. 
Sept. de 2015. Darc Awards:  
Premio: Best Landscape Scheme – Low Budget.  
Proyecto: La memoria del espejo. Instalación en el Convent de Sant Agustí, Festival LlumBCN, 2014. Ayuntamiento de Barcelona. (Con Lupercales). 

        Más información:




"HIDALGO. La última aventura de Don Quijote", libro de Sergio Gil Torrijos


Sergio Gil Torrijos


 Castilla, comienzos del siglo XVII. Cuando todos creían que el viejo hidalgo había llegado al final del camino, descubrió la única verdad capaz de devolverlo a la aventura: Dulcinea existe.

        L.M.A.

        03.09.2026.- Castilla, siglo XVII. Alonso Quijano creía haber dejado atrás las gestas, los sueños y las heridas de una vida gastada entre caminos y desengaños. Hasta que un encuentro cambia el orden del mundo: Dulcinea existe.

    Y apenas un instante después, desaparece. Secuestrada por una organización tan discreta como despiadada, la Rosa Negra, la mujer que durante años fue un nombre, un ideal y una sombra imposible es arrancada de su camino por hombres que obedecen órdenes venidas de lugares donde el poder no deja huellas.

    Junto a su fiel Sancho Panza y a cuatro veteranos de los tercios —hombres endurecidos por Flandes, el barro y la muerte—, Alonso emprenderá una persecución que atravesará Castilla, mares y fronteras, enfrentándose a conspiraciones, secretos y enemigos que prefieren actuar desde las sombras.

    Sergio Gil Torrijos desarrolla su carrera profesional en el ámbito industrial, donde trabaja como moldista, un oficio de precisión y paciencia que compagina con una de sus grandes pasiones: la escritura. Gran lector, curioso y apasionado por la historia, siempre se ha sentido atraído por los relatos de aventuras, los personajes con sentido del honor y las narraciones en las que la lealtad y la amistad ocupan un lugar esencial. Esa vocación como lector y creador cristaliza ahora en Hidalgo, una novela que recupera el pulso de la narrativa clásica de aventuras y lo combina con una mirada propia sobre el valor, la pérdida y la fidelidad a aquello en lo que se cree. 

Con esta obra, Sergio Gil Torrijos se adentra en la narrativa histórica con una propuesta marcada por la acción, la emoción y el placer de contar.



MUSAC PRESENTARÁ UNA GRAN EXPOSICIÓN DE MICHELANGELO PISTOLETTO


Michelangelo Pistoletto (Biella, Italia, 1933) Foto: El Mundo

"Venus de los trapos" de Pistoletto.


L.M.A.

    03.09.2026.- El Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León presentará el próximo 7 de noviembre una exposición que recorre ocho décadas de producción artística de Michelangelo Pistoletto (Biella, Italia, 1933), uno de los principales impulsores del movimiento Arte Povera y figura esencial para entender el desarrollo del arte contemporáneo en la segunda mitad del siglo XX. La exposición en el MUSAC será su muestra más amplia en nuestro país en el último cuarto de siglo, con medio centenar de obras distribuidas en más de 2.000 m², entre las que encontraremos pintura, instalaciones, escultura, performance, vídeo, así como sus renombrados Quadri specchianti [Cuadros espejantes], en un recorrido que va desde 1957 hasta 2025. 

La exposición, que podrá visitarse hasta el 23 de mayo de 2027, muestra en profundidad las series que Michelangelo Pistoletto ha realizado alrededor del tema del espejo. Es esta idea la que constituye la base de la investigación y el eje vertebrador del proyecto, que incluye asimismo otras series esenciales que permiten generar un contexto más amplio desde el que acceder al universo creativo del artista italiano. Es el caso de Oggetti in meno [Objetos de menos] (1965-1966), con la que aborda la tridimensionalidad y el objeto de forma complementaria a los espejos; de la obra cumbre del movimiento Povera, Venere degli stracci [Venus de los trapos] (1967); o de la instalación Laberinto (1968), en la que el público participa trazando la senda de este camino imposible. 

Los Quadri specchianti, que el artista comienza a realizar a principios de los años sesenta, son piezas realizadas en acero inoxidable pulido que interactúan con el espacio expositivo reflejándolo y, al mismo tiempo, permiten que el espectador las recree en tiempo real con su propio reflejo. Pistoletto plantea así una perspectiva abierta que da la vuelta a la perspectiva renacentista, ya superada por las vanguardias del siglo XX. En 1964, como parte de su exposición Plexiglás en la galería Gian Enzo Sperone de Turín, Pistoletto escribió: «…En las paredes siempre se cuelgan cuadros, pero en esas mismas paredes también se colocan espejos. Creo que la primera experiencia verdaderamente figurativa del ser humano es reconocerse en su propia imagen reflejada en el espejo, que es la ficción más fiel a la realidad». En MUSAC podrán verse obras como Architettura dello specchio (1990) y series como Division and Multiplication of the Mirror o Colour and Light, que permite experimentar, en un único espacio de 700 metros cuadrados, un viaje temporal.

La exposición permite recorrer toda la trayectoria de Pistoletto, desde trabajos tempranos marcados por el interés en el autorretrato, entre los que destacan Autorritrato argento (1960) o los registros de sus primeras performances públicas, pasando por obras como la escultura Terzo Paradiso (2014), que emerge suspendida del techo del museo y forma parte del proyecto para el que el artista escribió su manifiesto Terzo Paradiso en 2003. Para el artista, «…es una conexión equilibrada entre el artificio y la naturaleza y representa la matriz generativa de una nueva humanidad». La muestra se completa con sus obras digitales más recientes, como Mirror of Eternity (2025), obra participativa en la que recurre al uso de Inteligencia Artificial para generar un retrato del visitante. 

La exposición, comisariada por el director del MUSAC, Álvaro Rodríguez Fominaya, permitirá al visitante acceder a los temas que han vertebrado la obra de Pistoletto durante más de ocho décadas: la percepción, el tiempo, la identidad, la relación entre obra de arte, artista y espectador, y la capacidad del arte para producir cambios culturales y sociales. 

Michelangelo Pistoletto. Nota biográfica 

Michelangelo Pistoletto (Biella, 1933) comenzó a exponer sus obras en 1955 y en 1960 celebró  su primera muestra individual en la Galleria Galatea de Turín. Su producción inicial se  caracteriza por una exploración del autorretrato. 

Entre 1961 y 1962 creó sus primeros Quadri specchianti [Cuadros espejo / Mirror Paintings],  que le procuraron un rápido reconocimiento internacional y llevaron a la celebración, en la  década de 1960, de muestras individuales en prestigiosos museos y galerías de Europa y  Estados Unidos. Los Quadri specchianti cimentaron la producción artística posterior y el  pensamiento teórico de Pistoletto. 

En 1965 y 1966 presentó un conjunto de obras tituladas Oggetti in meno [Objetos de menos /  Minus Objects], que se consideran fundamentales para el nacimiento del arte povera, un  movimiento artístico del que Pistoletto fue protagonista e impulsor. 

En 1967 comenzó a trabajar fuera de los espacios expositivos tradicionales en los primeros  ejemplos de la «colaboración creativa» que desarrolló en las décadas posteriores reuniendo a  artistas de diferentes disciplinas y diversos sectores de la sociedad.  

En marzo de 1978, en una muestra celebrada en Turín, Pistoletto definió dos direcciones  principales para su producción artística futura: «Divisione e moltiplicazione dello specchio»  (División y multiplicación del espejo) y «L’arte assume la religione» (El arte asume la religión).  

A principios de los ochenta, llevó a cabo una serie de esculturas de poliuretano rígido que  reprodujo en mármol en 1984 para su muestra individual en el Forte di Belvedere de Florencia.  Entre 1985 y 1989, creó un conjunto de volúmenes «oscuros» con el título Arte dello squallore [Arte de la miseria / Art of Squalor]. Durante los años noventa, con Progetto Arte [Proyecto Arte  / Project Art] y la creación en Biella de Cittadellarte - Fondazione Pistoletto y UNIDEE  (Universidad de las Ideas), estableció una relación activa entre el arte y diversas esferas de la  sociedad con el objetivo de inspirar y producir una transformación social responsable.

En 2003 recibió el León de Oro a la Trayectoria en la Bienal de Venecia. En 2004, la Universidad  de Turín le nombró doctor honoris causa en Ciencias Políticas. El artista aprovechó la ocasión  para anunciar la fase más reciente de su producción: Terzo Paradiso [Tercer paraíso / Third  Paradise]. En 2007, Pistoletto recibió en Jerusalén el Premio de la Fundación Wolf para las  Artes «por la inagotable creatividad de su trayectoria como artista, educador y activista cuya  inteligencia inquieta ha producido formas de arte visionarias que contribuyen a una nueva  comprensión del mundo». En 2010 escribió el ensayo Il Terzo Paradiso [El tercer paraíso / The  Third Paradise], publicado en italiano, inglés, francés y alemán. 

En 2012 empezó a promocionar el Rebirth-day, primer Día Mundial del Renacimiento, que se  celebra cada año el 21 de diciembre con iniciativas repartidas por todo el planeta. En 2013, el  Louvre de París albergó su exposición individual Michelangelo Pistoletto, année 1 – Le Paradis  sur Terre. El mismo año fue galardonado con el Praemium Imperiale de pintura en Tokio 

En mayo de 2015, fue investido doctor honoris causa por la Universidad de las Artes de la  Habana, en Cuba. Ese año creó una obra de grandes dimensiones titulada Rebirth [Renacimiento] en el parque del Palacio de las Naciones de Ginebra, sede de la ONU. 

En 2017, se publicó el texto Omniteismo e Demopraxia. Manifesto per una regenerazione della  società [Omniteísmo y demopraxia. Manifiesto para la regeneración de la sociedad /  Ominitheism and Demopraxy. Manifesto for a regeneration of society]. En 2021 se inauguró en  Cittadellarte el Universario, un espacio expositivo en el que el artista presenta sus  investigaciones más recientes, y en diciembre de 2022 se editó su libro La formula della  creazione [La fórmula de la creación / The Formula of Creation], en el que recorre los pasos  fundamentales y la evolución de toda su trayectoria artística y su reflexión teórica. 

En febrero de 2025 fue propuesto para el Premio Nobel de la Paz. 

Información práctica 

Artista: Michelangelo Pistoletto (Biella, Italia, 1933) 

Comisario: Álvaro Rodríguez Fominaya 

Fechas: 7 de noviembre 2026 – 23 de mayo 2027 

Lugar: MUSAC. Salas 3-6 

Dirección: Avda. Reyes Leoneses, 24. 24008 León 

Horario: martes a domingo de 11:00 a 14:00 y 17:00 a 20:00 h. / Lunes cerrado


Joan Punyet expone su obra artística en Sa Tafona. Mallorca





Joan Punyet y su obra artística

miércoles, 2 de septiembre de 2026

EL MUN INAUGURA LA EXPOSICIÓN COLECTIVA ‘MUSEO DE MEMORIAS INCONSTANTES’, UNA EXPLORACIÓN SOBRE LA NATURALEZA FRAGMENTADA Y CAMBIANTE DE LOS RECUERDOS

 La muestra exhibe piezas de 15 artistas nacionales e internacionales, procedentes de la Colección Generaciones de Fundación Montemadrid-La Casa Encendida, que cuestionan la idea de memoria como relato fiel y estable del pasado

    Ha sido la propuesta elegida entre los Trabajos de Fin de Máster de la VIII promoción del Máster en Estudios de Comisariado del MUN y cuenta con el apoyo de Fundación Palazuelo

       

MUSEO UNIVERSIDAD DE NAVARRA. MUN


     

        L.M.A.

    En Pamplona, 2 de septiembre 2026- “Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos”, Jorge Luis Borges. Esta fue la frase que inspiró a Angie Grijalva, Shalynne Ouellette y Elena Stanley Tobin al estudiar las piezas de la Colección Generaciones y profundizar en la naturaleza fragmentada, caótica y siempre cambiante de la memoria. Fruto de esta investigación nace Museo de Memorias Inconstantes, la exposición colectiva que este miércoles ha inaugurado el Museo Universidad de Navarra en la Sala Torre. 

    La muestra reúne el trabajo de 15 artistas nacionales e internacionales que indagan en cómo los recuerdos se reescriben y reinterpretan: Santiago Giralda, Rubén Grilo, Bleda y Rosa, Carolina Belén Martínez, Mariona Moncunill, Irene de Andrés, Juanli Carrión, Perla Zuñiga, Oriol Vilanova, Jaime de la Jara Velasco, Agnes Essonti Luque, Bestué y Vives, Leonor Serrano Rivas, An Wei y Elena García Jiménez. La propuesta ha sido elegida entre los Trabajos de Fin de Máster de la VIII promoción del Máster en Estudios de Comisariado del MUN y cuenta con el apoyo de Fundación Palazuelo

    Para las comisarias, el punto de partida fue descubrir, durante el estudio de la Colección Generaciones, que muchas de las obras tenían conexiones en torno a le memoria, los recuerdos y los espacios donde estos se construyen. Además añaden que les resultó interesante observar cómo estos temas evolucionan a lo largo de las distintas generaciones. Esta investigación les llevó a establecer conexiones con autores como Jorge Luis Borges, Mark Twain y Vladimir Nabokov, y a profundizar en una misma idea: “la memoria es subjetiva, fragmentada y cambiante”. 

DIÁLOGO ARTÍSTICO 

La propuesta plantea un recorrido por la memoria entendida como un proceso vivo y en constante transformación. La exposición se articula en dos grandes espacios: Un montón de trozos de espejos rotos, que explora la fragmentación de los recuerdos y Memorias quiméricas, centrada en la capacidad de la imaginación para completar esos fragmentos y construir nuevas narraciones. 

La propia arquitectura de la Sala Torre forma parte de este planteamiento. Inspirado en la imagen borgiana del laberinto, el espacio se concibe como un recorrido hacia el centro de la mente, donde los recuerdos se encuentran y se reorganizan. “Se puede acceder por distintas rutas porque nuestra mente no sigue un único camino para recordar, aunque se trate de un mismo recuerdo”, señalan las comisarias. La transición de colores claros a más oscuros acompaña este camino hacia las capas más profundas de la memoria.


TRABAJO EN EL MÁSTER

Este proyecto se enmarca en la formación que reciben los estudiantes del Máster en Estudios de Comisariado del MUN. Tras cada promoción, los estudiantes del posgrado presentan sus propuestas ante un tribunal que selecciona aquella que su calidad técnica y artística será objeto de una exposición dentro de la programación del Museo. La visión de los jóvenes comisarios, enriquecida por su paso por el programa académico, es un buen reflejo de las tendencias actuales de la profesión. 

En palabras de los comisarios, el posgrado les ha servido de gran ayuda para acometer este primer proyecto de comisariado. “Esta exposición supone la culminación de meses de investigación, reflexión y trabajo conjunto. Hemos aprendido el esfuerzo y la complejidad que implica desarrollar una exposición de este calibre, trabajando con artistas de relevancia nacional e internacional y afrontando los desafíos”. Y añaden que el Máster les ha proporcionado las herramientas necesarias para investigar de forma rigurosa y abordar cada situación desde una perspectiva creativa. 

COPRODUCCIÓN Y APOYO AL TALENTO EMERGENTE

"Museo de Memorias Inconstantes" es una coproducción del Museo Universidad de Navarra junto a Fundación Montemadrid-La Casa Encendida, fruto de la colaboración de ambas instituciones en el apoyo a la creación y al talento artístico emergente.

Las obras que integran la muestra forman parte de la Colección Generaciones, iniciativa de La Casa Encendida que desde el año 2000 ha apoyado a jóvenes artistas en España, proporcionándoles visibilidad y recursos para la producción y difusión de sus proyectos. 


MUSEO DE MEMORIAS INCONSTANTES


Autores: Santiago Giralda, Rubén Grilo, Bleda y Rosa, Carolina Belén Martínez, Mariona Moncunill, Irene de Andrés, Juanli Carrión, Perla Zuñiga, Oriol Vilanova, Jaime de la Jara Velasco, Agnes Essonti Luque, Bestué y Vives, Leonor Serrano Rivas, An Wei y Elena García Jiménez

Producida por: Museo Universidad de Navarra y Fundación Montemadrid-La Casa Encendida

Con la colaboración de Fundación Palazuelo

Fechas: 2 de septiembre – 24 de enero de 2027

Número de piezas: 15

Lugar: sala Torre del MUN



martes, 1 de septiembre de 2026

ÉXITO DE LA ÓPERA CHINA EN MADRID. Actuó con su obra "Tierra salvaje" en el Teatro Príncipe Pío

 


Embajador de China con la ministra Yolanda Díaz e invitados

Fotos: Adriana Zapisek, Luis Magán, Peter Wall






Invitados del Grupo pro Arte y Cultura













EVA C. EN LA CASA SILENCIOSA. Relato de Francisco Manuel Pastor Garrigues y Julia Moreno Cárcel

Alicante, 30.08.2026


I

    La casa se levantaba sobre una pequeña elevación, apenas separada del paseo marítimo por una franja de jardines y una pendiente cubierta de vegetación. Desde abajo, entre las ramas de los pinos y las palmeras, apenas podía verse su fachada completa. Había que acercarse para descubrirla poco a poco, como si la casa se resistiera deliberadamente a ser contemplada de una sola vez.

    Era una construcción antigua, de aspecto casi señorial, aunque sin la solemnidad de las grandes mansiones. Sus muros, de un color indefinido entre el ocre y el rosa envejecido, mostraban aquí y allá las huellas del tiempo. Sobre la fachada principal se abría un pequeño óculo circular, y debajo de él una puerta acristalada daba a un balcón de hierro forjado, ligeramente curvado hacia el exterior. Más abajo, un mirador acristalado sobresalía de la pared como una pequeña atalaya desde la que debía de contemplarse el mar.

    La casa estaba rodeada de una vegetación exuberante y algo salvaje. Los pinos extendían sus copas sobre el tejado, mientras las palmeras, más altas y esbeltas, aparecían detrás de la vivienda como figuras inmóviles contra el cielo azul. Entre ellas crecían arbustos, helechos y plantas que habían terminado por apoderarse de buena parte del jardín. Había en aquel abandono algo extrañamente atractivo: no parecía una casa deshabitada, sino una casa que hubiese decidido vivir al margen del mundo.

Por las tardes, cuando el sol comenzaba a descender sobre el Mediterráneo, las sombras de los árboles cubrían la fachada y el edificio adquiría un aspecto diferente. Las ventanas parecían más oscuras y el pequeño círculo de cristal de la parte superior recogía los últimos reflejos de la luz. Desde el paseo marítimo podía contemplarse entonces aquella casa silenciosa, escondida entre la vegetación, como un lugar perteneciente a otra época.

Allí vivía Eva C.

La conocí en circunstancias que no vienen ahora al caso. Sabía que practicaba el espiritismo y que había adquirido cierta notoriedad en determinados círculos. No era, sin embargo, una mujer que necesitara esforzarse para llamar la atención. Había en ella algo difícil de definir: una mezcla de inteligencia, seguridad y sensualidad que hacía que cualquier conversación terminase girando a su alrededor.

Aquella noche asistí por sexta o séptima vez a una de sus sesiones.


II


Las amplias cortinas habían sido corridas y las tinieblas eran casi completas. Al principio la oscuridad parecía ser absoluta e impenetrable, pero a los pocos minutos sus pupilas fueron adaptándose a ella de tal manera que se distinguían los unos de los otros, aunque muy difusa y vagamente. Andrés no distinguía dentro del estudio ninguna cosa más, fuera del negro contorno de las figuras inmóviles. La mano de aquella obesa mujer en la suya le parecía caliente y pegajosa y la de su vecino a la izquierda ardiente y reseca. Era ya la sexta o séptima ocasión que acudía a aquellas sesiones de espiritismo, y no temía, precisamente, a los espíritus. Deseaba que Eva, la médium oficiante, hubiera estado a su lado, y tenía continuamente conciencia del espacio oscuro y vacío del cuarto que había a sus espaldas y en el cual podía ocurrir cualquier cosa. Trató de soltar las manos, pero se las tenían firmemente asidas.

En la habitación reinaba completo silencio. En el pasillo tic-taqueaba un reloj. Muy lejos ladraba de manera intermitente un perro. Cruzaron por la calle con estrépito algunos coches, y el brillo de sus faros, al penetrar por la rendija de las cortinas, rompió ligeramente aquella espera sombría.

La respiración de Eva emitía un curioso silbido; poco a poco, fue haciéndose más profunda y de mayor fuerza. La mesa empezó a latir con un pulso poderoso. Se balanceaba firme, rítmicamente, con un movimiento fácil, de vaivén bajo los dedos de los asistentes. De su interior brotaban golpecitos y chasquidos breves, una especie de chisporroteo de fuego por descargas.

Algo —una silla o una mesa-crujió—, y de pronto exclamó una voz:

—Sí, sí... no oigo... Habla más fuerte... —era la voz de Eva, pero con algo distinto: una voz absorbida por una idea, por un contacto imaginario más allá del pequeño mundo oscuro, constreñido, en el cual se hallaban sentados.

—¿Qué queréis de mí? ¿Por qué me llamáis continuamente?

Aquella voz extraña, firme, metálica, no podía brotar de ninguno de los presentes. Andrés clavó sus dilatadas pupilas en la sombra donde estaba presumiblemente el rostro de Eva. No, de aquel lado no procedían aquellas palabras.

—¿Quién eres? ¿Podrías decirnos cómo te llamas?

—A ustedes no puede importarles quién soy. Soy uno que vivió como ustedes viven ahora y que murió como ustedes morirán.

En una lejana habitación comenzaron a resbalar los acordes de un disco con piano mozartiano.

—¿Es usted feliz en su estado?

—Sí, mucho.

—¿No le gustaría volver a vivir?

—No. Con seguridad que no.

—Entonces, ¿no sufren pesar ni tristeza en esa vida suya?

—No, el dolor es solo una cosa corporal. No lo sufrimos. En cambio, siempre puede uno sentir tristeza y ansiedad.

Un largo silencio se abrió en aquellos instantes. Fue entonces cuando una voz burlona y altisonante restalló en la habitación, como escupiéndole a aquella presencia:

—Déjese de historias y rollos y conteste de una vez: ¿Existe Dios?

Simultáneamente, la lira que descansaba cerca de la mesa, apoyada junto a las cortinas, se desplomó rápidamente sobre la mesa, en medio de un formidable estruendo. Entonces estalló un babel de gritos histéricos por todas partes mientras volaban sillas, vasos, mesas y rodaban todos por el suelo, en tanto que uno de los asistentes se precipitaba a encender una de las lamparillas de la habitación. Eva yacía allí, en el suelo, entre los restos de su silla. Alguien abrió de par en par la puerta del enorme comedor, y algunos se abalanzaron huyendo de él. Entre Andrés y otro de los asistentes, Eva fue tendida inconsciente sobre un sofá. Uno de los componentes del círculo espírita, un hombre de negocios insensible, había caído al suelo y yacía desmayado sobre la esterilla de la chimenea. Otro, igual que un epiléptico, estaba lívido como un cadáver y daba respingos y temblequeaba.


III

Habían pasado doce horas y Eva, enfundada en un enorme jersey azul oscuro, sentada junto a la biblioteca de su casa, se libraba de los pulloveres que sujetaban su pelo recogido en un hermoso moño. Su pelo, espeso y negro, acariciado dulcemente por sus manos, le llegaba hasta el hombro. A continuación, se quitó sus botas negras con doble tacón en las que llevaba ajustados sus vaqueros y, descalza incluso, se acercó al rincón donde había tenido lugar la sesión. Los vidrios rotos habían sido recogidos y amontonados en una parte de la sala, así como los restos de madera de la lira (que había quedado destrozada).

Sobre la mesa de nogal reposaba el cheque por valor de varios miles de francos con el que aquel corredor de bolsa había querido recompensarla por los desperfectos ocasionados durante aquella estampida, de la cual ella había salido duramente perjudicada. En su costado derecho sentía un dolor continuo, quizás provocado por alguna de las patadas y pisotones recibidos por la gente que había saltado por encima de ella.

Todavía no había tenido tiempo de ducharse: cuando el último de los espíritas se había marchado, se había acostado durante tres o cuatro horas en una de las camas de un extremo de su piso, y luego, sin abandonar aquella habitación, se había puesto a estudiar intensamente aquel libro, El perdón, de un escritor húngaro, E. A. Fránczy, que tanto le interesaba por su conocimiento en el ocultismo. Al fin, se había decidido a comer algo y se apresuró a levantarse, alisando la colcha de la recién desocupada cama. No se había quitado la ropa que había usado durante la sesión y tenía ahora el imperioso deseo de limpiarse... ella y sus atavíos.

Un gracioso biombo japonés separaba el comedor de la cocina. Eva lo rodeó y se dispuso a prepararse un bocadillo antes de ducharse y de meter la ropa en la lavadora. De repente, en su semblante apareció una amarga señal de contradicción: junto a los cuadros del fondo de la sala y sentado apaciblemente en el sofá se encontraba Andrés, uno de los espíritas al que conocía superficialmente por haber frecuentado relativamente las últimas sesiones que habían tenido lugar allí.

Le fastidiaba aquel tipo.

—¿Qué hace Vd. aquí? ¿Por qué no se ha marchado con los demás?

—Eva... —sonrió—. No resulta muy difícil explicárselo. Lo que tuvo lugar anoche en esta casa no ha hecho más que reafirmarme en una idea que no me abandona desde hace días. Pensé que debía quedarme... no sé... esperar a que Vd. se serenase... Ayer estuvo usted maravillosa... no frunza el ceño... no sé si me entiende... la verdad es que todo ese mundo del más allá... de las sesiones mediúmnicas no me interesa para nada, salvo para intentar aproximarme a Vd. Quiero que comprenda que ha llegado a ser una obsesión para mí. Cuando el último de sus clientes se hubo marchado, permanecí largo rato pensando. Creí que debía sincerarme con Vd. al fin, y he esperado a que volviese a salir de su cuarto. No quiero que se lo tome a mal, pero me gustaría ser su discípulo... estar aprendiendo con Vd. los secretos de su "profesión"... indudablemente porque no me puedo separar de su lado. Tómeme por su alumno y tal vez a lo largo de ese proceso...

Eva esbozó una leve sonrisa y acercándose a Andrés, se sentó en el sofá, tomó un paquete de cigarrillos de la mesita y extrajo uno calmósamente.

—¿Y en ese proceso que quiere usted abrir, piensa que le voy a enseñar todos mis trucos, y además de ello, el discípulo sentirá una atracción afectiva por la maestra que le llevará a enamorarla?

—¿Y eso no lo puede sentir la maestra del alumno?

—¿Cree en la seducción?

—Es el instinto lo que me empuja hacia Vd.

—Stendhal lo llamó "cristalización"... el amor nace allí donde nuestra fantasía social cristaliza sus intereses.

—No me interesa saber por qué...

—Un snob sólo puede enamorarse... pero sinceramente de una condesa... o de una baronesa... un avaro de una mujer rica... un actor de una diva.

—Yo no me he enamorado de una diva aunque reconozco que la actuación de anoche fue magistral... La amo a usted porque me ha acogido en su casa... estoy fascinado por su arte y quiero que me enseñe.

—Querría nacer de mí, como un pequeño Apolo resplandeciente... dispuesto para los fastos y resplandores de la escena.

—Puede ser que sí... puede que quisiera nacer de Vd. con un poco de su sangre en mi sangre.

—Eso es ambición.

—No, se lo juro... es un sentimiento absolutamente desinteresado.

—¿Desde cuándo los sentimientos son desinteresados?

—No tengo fines ocultos.

—Lo sé... de otro modo no le hubiera recibido y tampoco estaría charlando aquí con Vd. Su ingenuidad es asombrosa... raya en lo obsceno.

—Me alegro de que lo reconozca.

—Es la fascinación del artificio. Un buen fundamento para el amor... pero no es aún un amor...

—Un buen comienzo... ¿quizás?

—No quiero amor... Yo no le puedo amar a Vd.... Si quiere ser mi alumno... quiero obediencia... una obediencia desobediente...

—Perdóneme, Eva... Sus ojos le brillan maliciosamente. No la comprendo.

—Un choque entre inteligencia y sabiduría... entre instinto y conocimiento.

—Me gusta su voz. Jamás había oído nada tan sensual.

—Es la voz de quien juega con un poder exquisito... ¿Quiere Vd. saber cómo empecé a desarrollarlo? Cuando tenía quince años, vivía en Argel. Mi familia pertenecía a la clase media... funcionarios... notarios del Estado... gente acomodada... Asistí a los mejores colegios... nos codeábamos con las más altas personalidades de la provincia... Llegué a ser novia del hijo del general Noel, un alto cargo en la Legión Extranjera... Lo amé intensamente a Bernard... sólo vivía para él... con ese fuego de pasión de mis años de adolescente... un día, Bernard se ahogó en la playa.

Su madre era una ferviente espiritista, y a partir de la muerte de Bernard, para el cual profesaba un excesivo amor, creía ver en cualquier nimiedad la acción de los espíritus. Con el corazón destrozado y queriendo conocer si su hijo quería algo o sufría en la vida después de la vida obligaba a sus sirvientes a actuar de médiums. Yo seguía frecuentando su residencia asiduamente incluso después de muerto Bernard... y con el tiempo... la tristeza... el enorme vacío dejado por él... las constantes y apremiantes invitaciones de su madre... me llevaron a cambiar bruscamente de vida. Tuve que dejar mis estudios y quedé encerrada prácticamente entre los naranjos de Villa Carmen... apenas si salía algunos días soleados a pasear junto al mar... bien pronto ella me convenció para que actuase también como médium "con el fin de procurar la felicidad de Bernard"... Con el transcurso del tiempo, empezó a acudir allí gente, atraída por los rumores que circulaban en torno a las sesiones de invocación que allí yo tenía que llevar a cabo obligada por Madame Noel... Acudieron incluso varios científicos... fotografiaron todo aquello... las presuntas apariciones de una serie de espíritus materializados que surgen tras mis invocaciones. A partir de entonces, mi vida quedó ya unida al espiritismo, y años después, cuando me he trasladado a París, mi fama me ha acompañado. Puedo decir hoy en día que estoy considerada como la mejor médium de Europa... investigada por dos Premios Nobel y por la Universidad de París... Como ves, gozo del poder de transformar la Naturaleza y de jugar con los hombres.

—¿Quiere decir que a Vd. también le producen placer estas sesiones?

—Claro... detesto los deberes... son como las purgaciones. ¡Pobre del que no se divierta con su trabajo!

—Eso es una idea aristocrática. Hay quien no quiere divertirse con su trabajo.

—Por fin me contradice. Y por pasión política.

—No quería contradecirla.

—Timidez y pasión política —el rostro hermoso de Eva resplandecía tras el humo de su cigarrillo—... dos ingredientes absolutamente necesarios para realizar... bien... este oficio de actor.

—¿Cree que... una médium... una actriz como usted se califica no debiera interesarse por la política?

—¡Quién lo ha dicho! Funcionario de partido, por supuesto que no... burócrata ideológico tampoco, pero que sienta un fervor político... o mejor aún cierta languidez política es deseable.

—Y según usted, ¿cualquier ideología política puede valer?

—Por supuesto que no, debe ser revolucionaria... aunque contaminada de esteticismo... fuertemente vinculada con la sensualidad y con la gula.

—¿La gula?

—Un médium que no sea goloso se convierte necesariamente en un asceta, y en este escenario, los ascetas producen nauseas.

—Goloso, barrigón, presumido... en resumen... un Falstaff...

—La inteligencia del médium consiste precisamente en introducir la lengua en la miel sin mancharse los labios... saciar la gula sin saciar el vientre. Es una cuestión de paladar y no de estómago.

—Es decir, que uno come y después se mete el dedo en la boca...

—Y un vino añejo... un estofado tierno con mantequilla... un faisán al coñac... unas judías sazonadas con hierbas... una tarta de requesón... con tal de que no se agrie o se vuelva aridez forman parte de la educación de los sentidos.

—No sé cómo puede Vd. llegar a expresar esa sensualidad en sus sesiones.

—Dejarse embriagar por la suavidad de los objetos.

—Eva, no sé...

—En el fondo de sus angustias, se vislumbra un destello de sensualidad, pero no se manifiesta... Es una alcachofa en vinagre.

—Creo que me he enamorado perdidamente de Vd. ¿Qué puedo hacer para besarla?

—Antes tendría que volverse viejísimo.

—¿Por qué?

—Un hermoso anciano de rostro azulado.

—Realmente, ¿no le intereso nada como hombre?

—Como hombre, no. Como discípulo, sí. Como médium, en absoluto. Es usted un mono frente a un espejo.

—Entonces, Vd. también es un poco mono.

—Por supuesto que sí. Soy un mono vanidoso y muy goloso. Pero sé rascarme las pulgas mejor que usted.

—¿Puedo invitarla a cenar?

—No... la lección ha terminado por hoy. ¡Y le ruego que tenga sueños angustiosos y lúcidos!

—Sólo pensaré en usted.

—No olvide comprarse unas botas camperas.

—No llevo botas.

—Podrían subrayar esos aires de conquistador... Adiós... recuerdos a su cuñada.

—Yo no pienso nunca en ella. Todo me aburre. Ahora sólo tengo un deseo: pasar a su lado el mayor tiempo posible.

—Haga el amor con su cuñada... y piense en mí.

Le espetó Eva mientras tras empujarle suavemente hacia la escalera, cerraba la puerta sumergiendo a Andrés en un mar de confusiones.


IV

El ascensor descendía lentamente, mientras el cerebro de Andrés parecía que iba a estallar... que las compuertas de sus sienes iban a reventar ante aquella llave de pensamientos, de sensaciones nuevas que estaba experimentando.

Al salir de la casa, permaneció unos instantes inmóvil frente a la puerta. La tarde comenzaba a caer sobre el paseo marítimo y el aire del mar llegaba cargado de humedad y de sal. Detrás de él, la mansión parecía recuperar poco a poco su silencio.

Andrés echó a andar.

Durante unos minutos caminó sin rumbo, contemplando las palmeras, las casas y el mar que se extendía al fondo bajo una luz cada vez más tenue. Le parecía imposible ordenar lo ocurrido durante las últimas horas. Había entrado en aquella casa creyendo que buscaba una explicación y salía de ella sabiendo únicamente que estaba más perdido que antes.

Entonces creyó escuchar música.

Se detuvo.

Desde alguna parte, quizá desde la casa, quizá desde otra vivienda cercana, llegaban unos acordes de piano. Le pareció reconocer aquella música mozartiana que había sonado durante la sesión.

Andrés miró hacia atrás.

La mansión permanecía silenciosa entre los árboles. Una sola ventana estaba iluminada.

Esperó.

No ocurrió nada.

Pensó que acaso la música no había existido. O quizá sí. En aquella casa ya no estaba seguro de distinguir lo real de lo imaginado.

Siguió caminando por el paseo marítimo.

Detrás de él, la luz de la ventana continuaba encendida.

Andrés comprendió entonces que nunca sabría si aquella noche había asistido realmente a una sesión espiritista o simplemente había penetrado en otro mundo: el mundo de Eva C., donde los espíritus podían ser imposturas, las imposturas podían convertirse en verdad y el amor, al menos para él, podía ser también una forma de encantamiento.

No volvió la cabeza.

La casa quedó atrás, oculta poco a poco entre los árboles.

Y siguió andando junto al mar.



Francisco Manuel Pastor Garrigues

Julia Moreno Cárcel