sábado, 29 de junio de 2019

RETRATO: Matías Díaz Padrón, entre la Pintura Flamenca y las Meninas



 Matías Díaz Padrón

Juan Ojeda, Federico Utrera, Matías Díaz-Padrón y Fernando Canellada, 4 canarios


Julia Sáez-Angulo

            29/6/19 .- junio .- Vive y anda siempre rodeado de Meninas, bien sean las de la pintura de Velázquez en Madrid y las de Londres o las de carne y hueso que revolotean en su derredor para beber de su sabiduría artística. Las tiene de toda raza, color y estado civil: solteras, casadas, viudas, separadas, o monjas, amén de hermana y sobrinas, por lo que le resulta fácil elegir la más apropiada, para cada ocasión social: bodas, bautizos, banquetes, inauguración de exposiciones, conferencias, discotecas...  Las meninas reales lo queremos tanto, que no sentimos celos entre nosotras y somos capaces de estar todas juntas con él sin agredirnos, mientras la sabiduría brota por la boca del maestro.
            Cuando yo he tenido el honor de acompañarle, mayormente a lo eventos artísticos, siempre aparece una pléyade de jovencitas, muchachas en flor, verdaderos bombones, que se le acercan para saludarlo y venerarlo, recordándole que han sido alumnas suyas. Ellas le dicen el nombre, él les sonríe y les dice que sí se acuerda de ellas, pero a mí siempre me queda la duda de que así sea, por la cara que pone, porque es despistado oficial, aunque también viejo zorro, y, sobre todo porque él siempre ha estado rodeado de belleza y está acostumbrado a ella, por lo que no le sorprende.
            Matías no se casó, pese a haber sido un guapo, atleta y asediado, porque es un hombre cabal y supo, desde muy pronto, que él no estaba hecho para las disciplinas y rigores del matrimonio.

            Matías Díaz Padrón (El Hierro, Islas Canarias, 1934) historiador, profesor universitario, estudioso e investigador en la Pintura Flamenca y conservador del Museo del Prado hasta su jubilación, es un experto muy respetado en su especialidad y a él acuden los museos y coleccionistas de todo el mundo, que cuentan con cuadros de Jordaens, Van Dyck o Rubens, entre otros pintores flamencos, porque de ellos el profesor conoce su vida y sus obras, desde la cuna a la sepultura. De esos tres autores citados, el profesor Padrón ha escrito brillantes monografías publicadas por el Instituto Moll, que son tres libros de referencia obligada.
            El profesor habla bajo para obligar a sus interlocutores a escucharle con atención y cuando estos le dicen o hacen señas para que levante la voz, obedece por breves instantes para volver a los pocos segundos a su tono inicial. El Juan José Ojeda, buen amigo suyo, dice que ha aprendido a leerle los labios y lo sigue perfectamente y si no, imagina lo que dice y son capaces de conversar así toda una tarde.
                      Matías sabe que lo han calificado de inaccesible o de mal-encarado, y no lo comprende porque él se siente el ser más solícito del mundo, porque olvida sus accesos de cólera contra la estulticia.
            Al profesor Díaz Padrón, le gusta citar a sus amigos y amigas –véase el plural femenino utilizado al uso- en la exquisita, minoritaria, reservada y decadente Gran Peña, en plena Gran Vía. Allí se está de manera cómoda y silenciosa para poder conversar a gusto  -y mejor oírle-, a la par que el ambiente está bien refrigerado en verano y caliente en invierno. Además la Gran Peña no permite ordenadores y plaquetas en sus salones. Sus ujieres, como mayordomos solícitos, recuerdan gentilmente que se deben apagar esos aparatos. Todo un lujo de burgués que a Matías le encanta y también a los que nos hace partícipes de la institución de la que es socio y lo tratan con veneración e inclinación de cabeza, cuando llega y lo saludan por su nombre, Don Matías.
            El profesor invita generosamente por tandas a los amigos y recientemente nos juntó al ingeniero canario Juan José Ojeda y a los periodistas canarios (Matías ejerce de canarión a todas horas) Federico Utrera, experto en Galdós y Fernando Canellada Crespo, subdirector de La Provincia. Yo era entre ellos un verso suelto, pero disfruté de su conversación sobre don Benito Pérez Galdós y sus particularidades en el universo femenino, o su viaje por el norte de África, de donde sacó material para su novela Aita Tettauen. Ojeda habló de la buena situación de la familia de Galdós en Canarias, por sus pingües extensiones de tierras y empresas.
            También hablaron del agua y su importancia, porque J. J. Ojeda lo sabe todo sobre el agua, ya que dirigió el Canal de Isabel II y está escribiendo una tetralogía mítica y literaria sobre el líquido elemento, fundamental para la vida. De ahí se derivó al agua bebible que recogían los canarios del garoé, conocido como til, árbol sagrado de los bimaches, antiguos pobladores de la isla El Hierro, agua que recoge el garoé con su copa y grandes hojas, rodeada de nubes del que caen gotas de agua y de ella bebían sus habitantes. No olvidemos que la capital de la isla está situada en lo alto, por encima de las nubes.
            En suma una reunión de canariones ilustres , mafia afectiva donde la haya, que saben y enseñan sobre su tierra, allá donde vayan.

Más información



Crónica gráfica de la presentación de la película "El estudio de Adriana Zapisek" en la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas


28 de junio de 2019 .- Madrid
Fotos: Saslovsky y Omiste

Crónica escrita:
https://lamiradaactual.blogspot.com/2019/06/las-peliculas-sobre-las-artistas.html


 ADRIANA ZAPISEK
Adriana luce una túnica del diseñador venezolano Carlos Arturo



 Julia Sáez-Angulo presenta a la pintora Adriana Zapisek

 Adriana Zapisek y su esposo junto a la consul de Argentina

 Carmen, Adriana, Carmen, Julia y Guía


Ana, Adriana y Alejandra

 Mercedes, Ana, Adriana y Ana Muñoz



 Alfonso Sebastián y Mario Saslovsky




Julia Saez-Angulo y Florentina Briongos
público asistente




 Cristina Bergoglio entre su esposo y Julio

 Ana y Teresa Escarpenter
Alejandra Alloza y acompañante


Juan Jiménez y Linda de Sousa


Julia Sáez-Angulo
 Ángela Palomeque y Adriana Zapisek
Adriana, Carmen y Gabriela

Las películas sobre las artistas argentinas Adriana Zapisek y Cristina Bergoglio, estrenadas en la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas en Madrid


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Julio, Cristina, Isabel, Adriana y Julia antes de la mesa redonda

Carmen Valero
Fotos: Saslovsky y Omiste



            28/6/19 .- Madrid .- Adriana Zapisek  y su película El estudio de Adriana Zapisek, junto a Cristina Bergoglio y su película Escribir con pinceles, han presentado sus respectivas películas dirigidas por Julio Mendoza en la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas en Madrid. Ambas pintoras son argentinas, residentes en Madrid. Al acto, en el que estuvo la cónsul general de Argentina,  Moira Wilkingson, acudieron artistas, escritores y coleccionistas.
            El evento fue coordinado por la actriz y presentadora Alejandra Alloza.
            En el intermedio, entre la proyección de ambas películas, tuvo lugar una mesa redonda entre las pintoras citadas junto a Julia Sáez-Angulo e Isabel Ávila Rubio, coordinada por Julio Mendoza, en la que se debatió sobre el arte y su proyección en la sociedad a través fundamentalmente de las redes sociales.
            La soprano Virginia Wagner puso punto final con un aria de Madama Batterfly.
           
            Tanto la película de Bergoglio como la de Zapisek, de muy distinto enfoque y factura, vienen a ser un retrato de las pintoras, a la vez que un reportaje sobre su arte. Escribir con pinceles es una larga entrevista con Cristina Bergoglio donde habla de la mente natural como método de vida y de actitud ante la pintura que ella canaliza hacia la visión panorámica de las grandes ciudades.
            La película El estudio de Adriana se desarrolla en una recepción social en la inauguración del nuevo taller de la autora y viene a contemplar tanto el estudio como espacio físico, como el estudio investigación plástica que la pintora lleva a cabo con su nueva serie de arte abstracto, dentro del arte generativo: Íconos, Vertientes y Ensambles.
            Ambas pintoras reconocieron afectivamente a sus progenitores y a sus respectivos maestros en la pintura: Cristina, a Francisco Molina Montero y Adriana, a Eduardo Mc Entire.
            La duración de ambos filmes se acerca a los 60 minutos.
            Entre los numerosos asistentes al acto: Alfonso Sebastián, Dolores Gallardo, Pedro García Molano, Cecilia Lassaletta, Luis González Tejedor, Mercedes Ballesteros, Rogelio Sánchez Molero, Ana Vivas, Juan Jiménez, Lola Rodríguez, Pablo Reviriego, Carmen Palomero, Jorge Llopis, María Robles, Enrique Pedrero, Ángela Palomeque, Héctor Delgado, Ana Muñoz, María José Bro, Teresa Escarpenter, Florentina Briongos, Ana Rodríguez, Chusa, Carmen de la Lastra...

Crónica gráfica

https://lamiradaactual.blogspot.com/2019/06/cronica-grafica-de-la-presentacion-de.html

  Alejandra Alloza presenta los participantes en la mesa redonda


La cónsul argentina Moira Wilkingson y su esposo conversan con el empresario Mario Saslovsky

Adriana Zapisek junto a la cónsul argentina y su esposo, y la arquitecta M. Victoria Durini, responsable de la Fundación Música de Cámara y del palacio de Sans Souci-San Fernando  en Buenos Aires, y su marido el marqués sevillano.


Julia Sáez-Angulo y Dolores Gallardo

 Julia Sáez-Angulo junto a los presentadores
 Alejandra Alloza

Carmen Valero


jueves, 27 de junio de 2019

“Velázquez, Rembrandt, Vermeer. Miradas afines”, exposición en el Museo del Prado, con motivo del Bicentenario


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L.M.A.

         28/6/19 .- Madrid .- En el marco de la celebración de su Bicentenario, el Museo del Prado presenta “Velázquez, Rembrandt, Vermeer. Miradas afines”, un ambicioso proyecto que, con el patrocinio de la Fundación AXA y la colaboración especial del  Rijksmuseum de Ámsterdam, se dedica a la pintura holandesa y española de finales del siglo XVI y del siglo XVII.
 
La exposición, compuesta por 72 obras procedentes del Prado, el Rijksmuseum y 15 prestadores más - el museo Mauritshuis de La Haya, la National Gallery de Londres o  el Metropolitan de Nueva York, entre otros-, propone una reflexión sobre las tradiciones pictóricas de  España y los Países Bajos. Si bien la historiografía artística ha considerado a estas tradiciones como esencialmente divergentes, la exposición confronta los mitos históricos y las realidades artísticas de ambos ámbitos para reflexionar sobre los numerosos rasgos que las unen.
 
Comisariada por Alejandro Vergara, Jefe de Conservación de Pintura Flamenca y Escuelas del Norte del Museo del Prado, esta exposición se podrá visitar en las salas A y B  del edificio Jerónimos hasta el próximo 29 de septiembre.