domingo, 19 de julio de 2026

MADRID VISTO POR LA FOTÓGRAFA FRANCESA ISABELLE HIRSCHI

Desde el avión la meseta castellana. Madrid a o, 657 km. sobre el nivel del mar.  
Colón, la estatua "Julia" de Jaume Plensa y el cartel pantalla de la Selección Nacional de Fútbol.

Calle Lope de Vega con la bandera de España de ánimo a la Selección Nacional de Fútbol.
Isabelle Hirschi, la fotógrafa almuerza con el pintor Alfonso Sebastián y amigos en el restaurante De María.

Casa de Minas, junto a la Plaza de España
Característicos balcones de Madrid

Museo Reina Sofía de Arte Contemporáneo en la noche, desde el Torreón de Atocha
Madrid, de noche.
Madrid nocturno.
Calle Atocha con el Torreón en lo alto.
Casa de viviendas en Madrid.

CATEDRAL DE TOLEDO. El español Petrus Petri ingenia la solución novedosa bóveda de crucería

Catedral de Toledo (1226-1493)
Plano de la catedral de Toledo


        Carmen Román


        19.07.2026.- Madrid.- Como dijo un querido profesor mío de la Universidad: “Lo verdaderamente universitario es compartir conocimientos“ y yo lo creo firmemente, te envío la imagen de lo que te comenté ayer pues creo que no lo dejé claro. Se lo envío también a María Guía y Alfonso porque me lo pidieron.

    Nuestra influencia del gótico, como sabes, viene de Francia. Ya existía la girola con pasillo para el paso de los devotos detrás del altar mayor y que no molestaran el rito central.

    La Catedral de Toledo se inicia por la cabecera. Fue en Toledo en 1224 con el maestro español Petrus Petri, el que ingenia la solución de la que os hablé. La girola anular con su novedosa bóveda de crucería de dos tipos que le da: más luz,  mayor amplitud, gran enriquecimiento y por su desarrollo, se crean nuevas capillas para diferentes usos (devocionales y enterramientos).         

    Como puedes ver en la imagen en su cabecera: Su sección dota de un rectángulo de crucería unido por los dos lados a sendos triángulos con el vértice hacia abajo y nervio central. Solución que influyó en numerosas obras religiosas posteriores.


    Como soy una gran admiradora de esta catedral,  me atrevo a comentarte algunas cosas curiosas  que he ido aprendiendo y admirando de ella, con el ruego de que me perdonéis si con vuestra gran cultura ya lo conocéis. Es asimétrica, sólo con una torre,  porque se acabó el presupuesto, pero el interior del espacio para la otra torre aloja la capilla Mozárabe y de actos de la Orden de Caballería, con su liturgia del rito mozárabe frente a la romana, única también en el mundo.  Se vuelve también a mostrar su influencia en el triforio, con sus arcos trilobulados árabes como la ciudad mestiza que fue y es, y que a Petrus Petri parece que tanto le gustaban.

 

    En lo más alto de la torre de la fachada se puso un original adorno, también novedoso,  que nos habla de cómo se sentía la Iglesia cuando se colocaron sus tres coronas: Triunfante. Purgante y Militante.



    Debajo de la capilla de San Blas, corre un arroyo.



ALFONSO SEBASTIÁN, 85 AÑOS Y EXPECTACIÓN ANTE PRÓXIMA EXPOSICIÓN “LAS CATEDRALES RINDEN HOMENAJE A LA PRIMADA DE TOLEDO”

Alfonso Sebastián, pintor, 85 años
Dos artistas: Isabelle Hirschi, fotógrafa llegada de Niza, y Alfonso Sebastián, pintor



Julia Sáez-Angulo
Fotos: Isabelle Hirschi

19/7/26. Madrid. El aire caliente permanece inmóvil sobre los tejados. Las calles parecen respirar lentamente bajo la luz del verano. Es el dieciocho de julio, fecha que vuelve cada año con la puntualidad de las estaciones. Y, como cada año, los amigos nos reunimos para celebrar el cumpleaños de Alfonso Sebastián: 85 años.

    Es una edad que ya no se cuenta; se contempla. Cada año deja de ser un número para convertirse en un paisaje. En un cuadro. En una memoria.

    Alfonso continúa pintando. Eso es lo admirable. Hay quienes llegan a cierta edad y viven del recuerdo. Él vive del proyecto. En su estudio crece una exposición que quizá sea la más importante de toda su carrera. La ha dedicado a las catedrales. La Primada de Toledo ocupa el centro de esa conversación silenciosa con la piedra. A su alrededor aparecen las de León, Burgos y París. No son únicamente fachadas. Son rincones, nervaduras, columnas, vitrales, claroscuros donde la luz parece haber aprendido a rezar antes de entrar por las vidrieras. El pintor busca la arquitectura como otros buscan el alma. El mismo es arquitecto técnico, si bien la pintura lo devora por dentro. El evento toledano tendrá lugar el 6 de septiembre próximo.

    La celebración tuvo lugar en el Torreón de Atocha. Desde allí Madrid parece una ciudad distinta. Las luces borran las distancias. Los edificios pierden su peso y adquieren una ligereza inesperada. La noche suaviza incluso aquello que durante el día parece apresurado. Abajo, la ciudad continúa viviendo. Arriba, un grupo de amigos conversa sin prisa. Guía Boix, crítica de arte y esposa del homenajeado ofrece bebidas y viandas.

    De pronto aparecen los camareros. Traen botellas de Moët & Chandon envueltas en hielo. Las copas centellean. Suena el «Cumpleaños feliz». Es una melodía sencilla que nunca envejece. Quizá porque todos, al escucharla, volvemos por un instante a la infancia. Brindamos.

    Sobre la mesa hay un excelente embutido, salchichón rosette llegado de Lyon, regalo del doctor Jean-Paul Larvre e Isabel Hirschi. También las amistades viajan. Hay afectos que cruzan fronteras con la misma naturalidad que una botella de champán. También estaban Maite y Pedro del Arco. Carmen Román, historiadora del arte, nos cuenta la solución ingeniosa que se dio a la cúpula de Toledo, respecto a las anteriores. La Doctora Myriam Cornejo y Eugenia Corzón también aparecieron con sus regalos respectivos. A Alfonso se le quiere.

    Faltan algunos amigos. En julio siempre ocurre. Las vacaciones dispersan las conversaciones habituales. Se echa de menos a Alfonsito hijo (en el Machu Pichu),Lola Gallardo; a Adriana; a Zapisek; a Carmen Valero, a Pato… Las ausencias también ocupan un lugar alrededor de la mesa. Son una forma discreta de la presencia.

    María Guía Sebastián sonríe. A su lado está Jesús del Arco. Esperan a Daniela. La niña todavía no ha nacido y, sin embargo, ya forma parte de la reunión. La esperanza siempre llega antes que las personas. La maternidad concede a la mujer una belleza y serenidad difícil de describir. Hay una luz nueva en el rostro de quien espera una vida. Alfonso y Guía se sienten ya abuelos.

    Desde el ventanal miramos la ciudad. Frente a nosotros, la discoteca Kapital deja escapar destellos de colores. Se adivinan figuras que bailan. Juventud, música, movimiento. Nosotros permanecemos quietos. No sentimos nostalgia. Cada edad posee su manera de celebrar la existencia. La juventud baila. La madurez conversa. La vejez recuerda y agradece

    Después del brindis, habla Alfonso. No levanta la voz. Las palabras importantes nunca necesitan hacerlo. Habla del pasado. Habla de la amistad. Habla del trabajo constante. Y deja caer una frase que permanece en el aire como una de esas campanas que tardan en extinguirse. «La senda principal no siempre ofrece lo mejor. Los caminos laterales pueden guardar las sorpresas más felices.» 

    Nadie responde inmediatamente. Hay silencios que son una forma de asentimiento.

    Pienso entonces que acaso toda la pintura de Alfonso haya consistido precisamente en eso: abandonar el camino más fácil para detenerse en un rincón de un claustro, en una piedra gastada por los siglos, en un fragmento de vidriera que otros no habrían mirado. Allí donde los demás pasaban de largo, él encontraba un cuadro. Quizá esa sea también una manera de vivir.

    Al abandonar el Torreón, Madrid seguía extendiendo sus luces bajo la noche cálida del verano. La ciudad parecía la misma de siempre. Nosotros tampoco éramos distintos. Únicamente habíamos añadido un recuerdo más a esa larga colección de instantes que, con los años, terminan siendo la verdadera biografía de una amistad. La fotógrafa Isabel Hirschi lanza su cámara al Madrid de la noche. Le gustan los nocturnos vacíos de gente.

Másinformación:    https://lamiradaactual.blogspot.com/2026/07/catedral-de-toledo-el-espanol-petrus.html

Torreón de Atocha. Madrid

María Guía aportó la tarta de limón

Alfonso y María Guía, padre e hija ante la tarta y champagne.
Alfonso y Guía con los camareros de la vecina discoteca Kapital. que sirvieron el Moët Chandon.
El pintor con el Dr. Jean-Paul Larbre, reumatólogo llegado de Lyon
Maite y Pedro del Arco, los otros abuelos de la esperada Daniela
Madrid anochece desde el Torreón de Atocha 


El Torreón de Atocha desde la terraza.
Eugenia, Myriam, Julia y Guía
Julia Sáez-Angulo disfruta la tarta de limón.