sábado, 23 de mayo de 2020

Bruto Pomeroy, entre el cómic, la edición y el cine. Director de la Escuela de Cine de la Universidad de Cádiz.


 Bruto Pomeroy, actor
Bruto Pomeroy


 Julia Sáez-Angulo

            23.5.20 .- Cádiz .- Bruto Pomeroy. Mario Ayuso  Galán (Madrid, 1958) –Bruto Pomeroy como nombre de actor. Una graciosa mezcla de riojano y jerezano, nacido en Madrid y con vínculos estrechos con Bilbao, dan a luz un raro espécimen que no otro que este Bruto Pomeroy.
            Vocación periodística, comienza su andadura como actor de la mano del grupo de teatro vasco Aquelarre.
            Madrid le recibe con aires de cambio democrático y compatibiliza la creación de la librería Madrid Comics con su trabajo en Los Mundos de Yupi. Editor y critico del cómic.
            Actor secundario de Alex De la Iglesia, Javier Fesser ó Albert Boadella, entre otros, encuentra acomodo en la serie El Comisario donde encarna al subinspector Sabino García.
            En la actualidad le podemos encontrar en series como La que se avecina, El Pueblo, y Las Chicas del Cable, interpretando al comisario Buendía.
            Desde hace seis años es el director de la Escuela de Cine de la Universidad de Cádiz, donde reside y desde donde viaja. Siempre ha trabajado en lo que le gusta.

1.     ¿Que le llevó a ser actor?

            La curiosidad. Desde mi joven quise ser periodista. Siempre me sentí vocacionalmente un comunicador.

2.     ¿No siente esquizofrenia entre su dedicación como actor, editor o comunicador?

            En algunas ocasiones es posible. Siempre he defendido en mi mismo el hacer lo que me apeteciese en cada momento, al menos profesionalmente. La inquietud y el miedo a aburrirme de algo han presidido mi camino.

3.     ¿Qué prefiere cine o televisión? ¿Por qué?

            Para mí no hay diferencia, y menos ahora. La televisión te puede dar más continuidad económica. La preocupación está en entenderte bien con directores y que los proyectos sean interesantes. Implicación.

4.     ¿En qué medida sigue trabajando con el comic?

            Mi etapa como librero especializado en cómics supongo que dio paso a otras cosas. Siempre he estado vinculado a lo gráfico. Mi propia galería de arte, El Viajero Alado, es muestra de ello. Amo mi criterio con respecto al arte y lo visual en general. Preparo una colección de libros monográficos de grafistas muy valiosos y no demasiado conocidos a día de hoy. Encontrar el talento es mi vocación actual.

5.     ¿Qué le llevó a dejar Madrid por Andalucía?

            Viví , con fortuna, una etapa gloriosa, al menos para mí, en Madrid. Mi juventud, los cambios sociales y de comportamiento en mi país. Un alcalde culto que te hacía sentirte orgulloso de vivir en Madrid. Soy “carne” de la movida madrileña. Luego llegaron los tiempos grises de manzanos insulsos. Cádiz y su bahía me han devuelto a la vida. Mi Madrid sigue estando ahí. Ese perímetro de la calle Mayor al Retiro, de Atocha a la Glorieta Bilbao. Ese será siempre mi Madrid.

6.     ¿Qué tres libros recomendaría?

            La Mano Invisible de Isaac Rosa, La versión del Don Quijote de la Mancha de Andrés Trapiello y un trabajo con unos cuantos años ya, que fue finalista del Premio Planeta: Pura Vida de José María Mendiluce, que además fue buen amigo y una cabeza brillante de mi país.

7.     ¿Qué película le ha llamado últimamente la atención?

            Ya tiene un par de años pero diría que su influjo sigue en mi. Isla de Perros de Wes Anderson. Hay una película española muy reciente La Primera Cita de Jesús Ponce que recomendaría con vehemencia (no se puede hacer más con menos presupuesto).

8.     ¿En qué medida colabora con el trabajo de artista visual de su esposa?

            Bárbara Shunyí tiene un universo creativo tan rico que lo mejor que uno puede hacer es permanecer como observador activo de su creación. Ella hace que los amaneceres merezcan la pena.

9.     ¿Qué proyectos inmediatos tiene?

            La pandemia ha hecho aflorar en mi un sentimiento de solidaridad activista que me ha llevado a crear un comedor para desfavorecidos que empieza a andar.          Llevar las riendas de la Escuela de Cine de la Universidad de Cádiz es un trabajo emocionante y muy gratificante.
            Un proyecto editorial loco relacionado con el papel y el cine hace que sueñe con bellos horizontes.
            En estos tiempos maxmad hay que buscar y encontrar resquicios a la esperanza, y seguir con la idea de una Europa culta y unida. Pensar que Leyen/ Merkel es mi presidenta, como mal menor, y qué bárbaros incultos y sin escrúpulos que hoy se sientan en el poder de algunos grandes países del mundo caerán como fruta podrida.
            Soy un utópico, te recuerdo que mi serie favorita de infancia es Star Trek.

Más información


CARMEN LASTRA. Del dibujo, la pintura y el grabado. EXPOSICIÓN VIRTUAL

 PIntura de Carmen Lastra
Carmen Lastra, artista visual


L. M. A.

            24/5/2020 .- Madrid .- Carmen de la Lastra  y Martínez de Tejada nació en Madrid, de familia oriunda de Santander, a donde viaja con frecuencia y donde pasa sus veranos, porque adora la tierra cántabra. Desde la infancia se ha dedicado a formarse en diferentes facetas del mundo artístico y fundamentalmente en el Arte Pictórico y del Dibujo. Asiste con regularidad, desde hace años, a las sesiones de modelo en vivo del Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde expuso su trabajo.
       En su salón luce un gran y hermoso retrato del conde de San Ramiro, título papal de un antepasado suyo, por rama materna. Un retrato académico de primeros del XX.
           
            Cuenta en su trayectoria artística con una amplia colección de óleos, acuarelas, pasteles, dibujos... Además, completa su dominio de la técnica con múltiples grabados y serigrafías, muchas de ellas, agrupadas por carpetas temáticas como:  Luz de Cobre,  de barro, Cantabria, La Rioja...
            Ha presentado sus obras en numerosas exposiciones, galerías y museos españoles y extranjeros.
            Algunos de sus trabajos se conservan en los fondos de la Biblioteca Nacional de Madrid, Museo de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, Museo de Logroño, Museo de Santander... o en importantes colecciones privadas.
            Ha ilustrado libros como Clásicos de la Literatura, editado por Afanáis.
            Sostuvo una gran amistad con la pintora cántabra Luz de Alvear y la escultora María Antonia Román. Tiene dos hijas.
            En el 2018 recibió el Diploma de Excelencia por su Trayectoria artística y Humana del Grupo Pro Arte y Cultura, del cual es miembro colaboradora habitual.

Más información
https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Carmen+Lastra

 Carmen Lastra, pinturas




pintura pro "Mascarillas para la fe" (2020)



El genial don Camilo siempre presente


Camilo Jose Cela Trulock



por Roberto Alifano

         23/5/2020 .- Buenos Aires .- Es raro que un hombre genial no sea contradictorio. Si repasamos la biografía de Camilo José Cela comprobamos que fue siempre un heterodoxo; alguien que vivió contra la opinión del dogma de toda una cultura. Tampoco nunca dudó en rebelarse ante los poderes constituidos y formar parte de ellos. Lo hizo con ironía, con un humor áspero e implacable. Al principio logró (y acaso se propuso) el escándalo; luego los años lo fueron despojando de esa incómoda actitud y aunque no dejó de ser un transgresor se mostró tal cual era, un polemista implacable y, desde su lado más tierno, un auténtico poeta. Menos conocido en ese camino, no dejó nunca de escribir en verso a la manera de Quevedo, su gran referencia, siempre provocativo y de un impudor fresco de incontenida emoción.
Pisando la dudosa luz del día es, quizá, el mejor volumen de poemas de Camilo José Cela, que lo ubica entre los esenciales aedos de los años cuarenta, un decenio que dio a la literatura española nombres como el de Gabriel Celaya, Blas de Otero, Dionisio Ridruejo, Ángel González, José Manuel Caballero Bonald, Jaime Gil de Biedma, José Hierro y Ángel Valente, por citar algunos. Cela escribe en un tono menos intimista que cercano al surrealismo, idóneo para expresar el desasosiego de un artista inmerso en crueldad de la guerra. “Himno a la muerte”, uno de sus grandes poemas, dividido en cinco partes, tiene a la muerte como tema y la convoca a través de estremecedoras imágenes:
Ven Muerte, ven! Ven, Muerte, rodeada de esquinas;
Ven, Muerte como un sueño, por algas misteriosas,
Por cuerpos de carneros, por pétalos de olvido.
Ven Muerte como un dardo a cabalgar mi sangre!
Ven Muerte, como un toro, personada del celo,
Por los tardos crepúsculos que orientan nuestros dedos,
Oh aguja velocísima, mar de llagas a oscuras!...
Pero, sin duda, lo que más se ha difundido de Cela es su renovadora obra en prosa. La familia de Pascual Duarte inicia un estilo que se dio a conocer como “tremendismo”, el cual entronca con la tradición realista española, la picaresca y el naturalismo del siglo XIX y, ya en siglo XX, con la novela social de los años treinta; digamos que es un punto de encuentro de una forma que surge en la España de posguerra, próxima al existencialismo y definida localmente como “extremo realismo”.
En 1950 la censura del régimen de Franco prohibió la publicación de La colmena; muy a pesar de que el autor era amigo (y se dice protegido) de Juan Aparicio, un influyente político del régimen. En 1951, a través de amigos argentinos, la editorial Emecé aceptó publicarla. Cuatro años después vería la luz en España, tras el nombramiento de Manuel Fraga y la insistencia del autor. La novela fue un éxito de ventas y sería incluida por el diario El Mundo  como una de las 100 mejores escritas en español durante el siglo XX. Agreguemos que en su momento uno de los censores era el poeta Leopoldo Panero, que aconsejó su publicación; pero, eso sí, recomendando que el autor atenuara ciertas escenas. El otro, más implacable, era el sacerdote Andrés de Lucas Casla, que hizo un informe muy crítico y desfavorable, siendo el que prevaleció (“Ataca el dogma y la moral y, también, al régimen. Por otro lado, es escaso su valor literario”, concluía).
“La novela la empecé a escribir en Madrid, en el año 1945 y la rematé en el verano del 1948. -recordó Cela en una entrevista que le hice en Buenos Aires en la década del 80’-. Ahí quedó. No fue todo, por supuesto. Como buen empecinado, volví  a la carga en 1950 e hice la última corrección. Pulí mucho, quitando, poniendo y sufriendo, como imaginarás, pues esa tarea siempre te deja cojo o mal parado al volver sobre la senda ya pisada”.
“¿Y de la censura qué me puedes decir?”, intervine yo.
“Eso empezó antes, diría que en 1946, cuando concluí La colmena. Pero, hombre, te confieso que fue una lucha a brazo partido en la que perdí todas las batallas. Menos la última; pues conseguí que se publicara como yo quería. Después vino la versión cinematográfica que aplanó todo. Aunque este fue otro cantar.”
La colmena es una de las primeras novelas de posguerra que enfrenta aquella realidad de la sociedad española. Con toda la intención de denunciarla o ponerla en evidencia, presenta una apariencia de espontaneidad que esconde un cuidadoso trabajo literario. Como buen poeta de la prosa, la escritura de Cela contiene efectos rítmicos donde predomina el tono cortado, brusco y directo, pero a veces se abren paso fragmentos líricos, que sugieren los inicios poéticos del escritor. En el argumento de La colmena los componentes temporales (todo sucede en sólo tres días) y de espacio (una ciudad y un reducido café) se presentan limitados; esto hace, sin embargo, que los elementos que componen la intriga se focalicen en una dilatada escena. Cada capítulo consta de un número variable de secuencias de corta extensión, que desarrollan episodios que están mezclados con otros que ocurren simultáneamente. De esta manera el argumento se rompe en multitud de pequeñas vivencias. Luego, en la conclusión, lo esencial es la suma de las mismas, que conforma un conjunto de existencias entrecruzadas, como las celdas de una colmena de abejas.
Agreguemos que la novela fue llevada al cine en 1992 bajo la dirección de Mario Camus y contó con un extenso plantel de primeras figuras del cine español entre los que destacan José Sacristán y Victoria Abril, José Luis López Vázquez y Charo López, Francisco Rabal y Ana Belén, Imanol Arias y Fiorella Faltoyano, entre otros. Cuenta también con la participación del propio Camilo José Cela, que tiene un pequeño papel interpretando a Matías, un parroquiano que cada tanto concurre al café. 
Fiel a la novela, el filme, transcurre en el Madrid de la posguerra, época en que la población sufría las consecuencias de la Guerra Civil. En tanto que un grupo de tertulianos, para sobrellevar la situación, se reunía todos los días en el café La delicia. La colmena fue un gran éxito de taquilla, con más de un millón y medio de espectadores, y recibió diversos galardones, como el Oso de Oro a la mejor película en el Festival de cine de Berlín.
Creo que para los lectores hedónicos, entre los que me cuento, hay libros que no sólo soportan una relectura, sino que merecen que volvamos a ellos más de una vez; pues sus páginas siempre producen un renovado placer. Es lo que me ocurre en estos dilatados días de cuarentena con La colmena, que por tercera vez estoy releyendo.
Mi memoria para las fechas es bastante endeble. Lo conocí a Camilo José Cela a principios de la década del 80’en uno de los tantos viajes que hizo a la Argentina. A partir de ese momento, de este o del otro lado del Océano, nunca  dejamos de vernos ni de hacernos señales de amistad. En 1988, cuando con un grupo de amigos hicimos posible la tercera época de Proa, Camilo formó parte del Consejo de Redacción; sus colaboraciones honraron las páginas de nuestra revista. Más o menos por esa época, la Universidad San Marcos de Lima, la más antigua de América, le otorgó el grado de “Doctor Honoris Causa”, y me pidió que lo acompañara. Viajé con él al Perú y luego a México; conservo un entrañable recuerdo de aquellos días. Por esos años hablamos mucho (y discutíamos) sobre Borges. A Camilo lo divertía la ironía del autor de El Aleph; un humor que, curiosamente, en algunos aspectos, se asemejaba con el suyo. En otras ocasiones, con simpatía o tolerancia de su parte, aceptaba mi admiración por Borges a regañadientes. “Sal de aquí con ese conservador refinado”, me atacaba. Sin embargo, yo lograba hacerlo reír con las insólitas anécdotas de mi maestro, que concluyeron luego en el libro El humor de Borges. Camilo creía que lo mejor se daba en sus cuentos; aunque no desdeñaba su poesía. Lo emocionaba escuchar las milongas de Para las seis cuerdas, entonadas por Edmundo Rivero, su cantor de tangos predilecto. Me parece que al final lo convencí sobre el caso Borges. Conservo una primera edición de su libro El molino de viento, con esta dedicatoria: “A Roberto, mi querido amigo, que me instruye y me divierte con las historias del gran Jorge Luis Borges”.
Camilo José Manuel Juan Ramón Francisco de Jerónimo Cela Trulock,  famoso y bien leído como Camilo José Cela, nació en la población gallega de Iria Flavia, ubicada en Padrón, provincia de La Coruña, el 11 de mayo de 1916 y se sumó a los más en Madrid, el 17 de enero de 2002. Fue distinguido con el Premio Nobel de Literatura en 1989 y con el Premio Cervantes en 1995 (A propósitos de sus muchos nombres, recuerdo que en un aeropuerto, cuando hacíamos el chequeo y revisaban su pasaporte, le advirtió al desconcertado funcionario con una sonrisa resignada: “Hombre, está usted autorizado para decirme Camilo a secas y olvidar todos los demás nombres con los que mis padres me han quebrantado, pues ni el más voluntarioso memorialista podría recordar tanta abundancia”).
No con disculpas por el tono picaresco, sino con la convicción de ofrecer al lector algo imperdible y poco difundido, como guinda para el postre, reproduzco su célebre poema La donación de mis órganos. Versos que bien pudieran haber provocado la envidia de su admirado Francisco de Quevedo. Aunque claro, la conjetura es poco probable pues en aquellas épocas del Siglo de Oro no existían los trasplantes.
Quiero el día que yo muera
Poder donar mis riñones,
Mis ojos y mis pulmones.
Que se los den a cualquiera.

Si hay un paciente que espera
Por lo que yo ofrezco aquí
Espero que lo haga así
Para salvar una vida.
Si no puedo respirar,
Que otro respire por mí.

Donaré mí corazón
Para algún pecho cansado
Que quiera ser restaurado
Y entrar de nuevo en acción.

Hago firme donación
Y que se cumpla confío
Antes de sentirlo frío,
Roto, podrido y maltrecho
Que lata desde otro pecho
Si ya no late en el mío.
La verga yo donaré,
Que se la den a un caído
Y levante poseído
El vigor que disfruté.
Pero pido que después
Se la pongan a un jinete,
De los que les gusta brete.
Sería eso una gran cosa
Yo descansando en la fosa
Y mi verga dando fuerte.

Entre otras donaciones
Me niego a donar la boca.
Pues hay algo que me choca
Por poderosas razones.
Sé de quién en ocasiones
Habla mucha bobería;
Chupa lo que no debía
Y prefiero que se pierda
Antes que algún comemierda
Mame con la boca mía.

El culo no donaré,
Pues siempre existe un confuso
Que pueda darle mal uso
Al culo que yo doné.
Muchos años lo cuidé
lavándomelo a menudo.
Para que algún cirujano
En dicha trasplantación
Se lo ponga a un maricón
Y muerto me den por culo.

viernes, 22 de mayo de 2020

Emilio Porta: "Escribir, aparte de sustentar y conformar nuestra identidad, es una forma de conocer, descubrir, aportar algo al conocimiento humano"


Emilio Porta, escritor.

Cuestionario por Julia Sáez-Angulo

            22/5/2020 .- Madrid .- Emilio Porta es escritor… y algunas cosas más en su curriculum,  pero él díce que eso carece de importancia. Que a un escritor lo único que le define es lo que escribe. Ha publicado libros en todos los géneros, más de 15 como autor en solitario. Desde sus primeros libros de poemas como Compás de espera, editado en España, o Porlock, escrito durante su estancia como profesor de español en las escuelas de Tiverton y Crediton, en el para él inolvidable condado de Devonshire, en el sur de Inglaterra, a sus novelas y libros de ensayo, acumula una amplia obra en todos los géneros literarios. Sus últimos libros en novela fueron Destinos y Caballeros y El Amuleto, y en la categoría de pensamiento, Contrapensamientos, un libro de pequeñas y grandes reflexiones que nos ayuda a mirar la existencia de un modo positivo y diferente. Viajero incansable por toda Europa, América, África, Asia y Oceanía, ha publicado también libros de viajes y en lo que él llama su oficio de escritor ha escrito letras para canciones en México y España, con más de 80 temas grabados por distintos artistas en ambos países. Durante una época de su vida se dedicó a la Publicidad y es el creador del nombre del tren español de alta velocidad, AVE, además de haber sido un conocido comunicador y conferenciante en muy diversos temas literarios, económicos y artísticos. Actualmente es Vicesecretario y Coordinador de actividades culturales de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles y también su director de publicaciones.

1- ¿Qué reflexión sobre la Poesía te ha interesado más?
       En una conferencia a la que asistí hace años, uno de los más grandes poetas españoles, Leopoldo de Luis, dijo: “La poesía es iluminación y camino de conocimiento a través de la armonía del lenguaje”. Creo que en esa frase se resume casi todo. Pero hay otra reflexión que añado: La Poesía es un género literario. Nada más… y nada menos. Quizás en ella, en la buena Poesía, podamos encontrar lo más esencial de la Literatura. La Poesía conjuga armonía, ritmo, y lenguaje…pero, en mi modo de sentirla y ejercerla, la forma tiene que estar conjugada con el contenido, que es mucho más que el amor o los sentimientos, por importantes que algunos poetas crean que son los suyos. La Poesía no es algo fuera de la Literatura. No es una puesta de sol, ni el trino de los pájaros, ni el color de las caléndulas… no es “sentir”. Es literatura, como he señalado antes, tiene como objeto cualquier cosa de la vida, realidad e irrealidad, sensaciones y emociones… pero, insisto, no solamente estas. En mi opinión se ha abusado mucho de la poesía amorosa. Y más en España, quizás porque el tardoromanticismo y la influencia de Bécquer (grandísimo escritor, por otro lado) ha confundido a muchos que no han pasado página ni han contrastado y leído mucho más que unos cuántos autores clásicos españoles. En realidad la poesía es un reflejo de la existencia y necesita inspiración, pero, sobre todo, dominio del lenguaje y capacidad de síntesis. Forma y fondo. Si falla uno de estos dos elementos… se puede convertir en un pastiche o en una trivialidad. Y, que me perdonen muchos, si no se es escritor, si no se tiene bien ensayado el oficio de escritor, como decía Pavese, difícilmente se puede ser poeta. Por eso yo confío más en aquellos ejercientes que, además de hacer versitos son capaces de escribir, también, narrativa, ensayo, o un buen artículo. Para mí, escribir, aparte de ser un modo de sustentar y conformar  nuestra identidad, es una forma de conocer, descubrir, aportar algo al conocimiento humano… y con esta afirmación vuelvo a una parte de la reflexión con que se iniciaba esta respuesta.
2.- ¿Cuál fue el primer poema que escribiste?
    Me gustaba tanto escribir y lo hacía con tanta facilidad (pido disculpas si esto parece inmodesto, pero era así) que, desde los primeros cursos de bachillerato escribía redacciones  y comentarios de textos escolares con bastante rapidez y fluidez y, pienso que con cierta imaginación y buena ortografía lo que me llevaba en muchas ocasiones (y este es uno de mis recuerdos grabados en mi memoria de esa época de los trece-catorce años) a redactar los trabajos  de algunos compañeros de clase que eran más amigos… y a los que les costaba un gran esfuerzo el tema. Pero, yendo directamente a la pregunta, te diré que mi primer poema fue, en realidad, un conjunto de poemas, un incipiente libro que titulé Reflexiones sobre un calendario (ya desde mi adolescencia me gustaba que los poemas tuvieran algo de mirada y reflexión sobre la vida)… Curiosamente, luego, cuando pasado el tiempo, leí el libro -- de los primeros publicados por él, “Restos de Almanaque” -- un magnífico poemario de mi amigo Enrique Gracia Trinidad, sonreí ante su título, tan en consonancia con ese primer libro adolescente de poemas que escribí alrededor de los quince años y que, claro, nunca se publicó. En honor a la verdad he de decir que no era un libro de poemas ligero, pues, como ya he señalado, siempre  me importado mucho en Poesía, el fondo, el contenido de lo escrito.
3.     ¿Qué lecturas poéticas te han influido fundamentalmente?
    A todo lector le influye lo que lee o, al menos, algunos libros y autores le causan el suficiente impacto como para que queden en su subconsciente. Entiendo que debo referirme al género poético, aunque, dado lo que pienso sobre que todo poeta debe ser antes que nada, escritor, influye también lo que uno ha leído en narrativa, ensayo… Tendría que citar tantos autores… así que voy a referirme a algunos que me han ido acompañando a lo largo de los años. En mi infancia y adolescencia, de los autores de poesía escrita en castellano voy a citar a cuatro: Antonio Machado, Miguel Hernández, Gabriel Celaya y Blas de Otero. Posteriormente, ya en la juventud, Félix Grande, Octavio Paz,  Ángel González y Jose Ángel Valente. Un poco más tarde… voy a citar otros cuatro poetas que me parecen importantes en las letras hispanas: Leopoldo de Luis, Mario Benedetti, Jaime Gil de Biedma y Enrique Gracia. Y ahora… ya no los voy a señalar de cuatro en cuatro ni por épocas cronológicas, aunque me olvide de algún otro, el primero de todos, Fernando Pessoa y junto a él, Constantino Kavafis, T.S.Eliot, Ossip Maldeman, Cesare Pavese, Alfonsina Storni… Muchos más…  pero habrá que poner un límite a la cita.
4.     ¿Un poema que te ha impactado?
     Aquí no tengo la más mínima duda: Tabacaría, de Fernando Pessoa a través de su heterónimo Alvaro de Campos. Ese poema que empieza diciendo: “No soy nada, sé que no soy nada… aparte de eso tengo en mí todos los sueños del mundo”.

5.     ¿Cuáles son los asuntos habituales en tu poesía?
      He variado mucho de temática a lo largo de mis libros, puesto que, para mí, todo es objeto de la Poesía. Todo lo que supone la vida, todo lo que sucede en ella, todo lo que implica y contiene.

6.     ¿Qué forma métrica prefieres?
      La buena, ja, ja, la que no chirría… Perdona que sonría… bueno, vamos a ser serios: utilizo mucho el verso libre pero me encanta el endecasílabo, que es la forma habitual en nuestro idioma de elevar los pensamientos a escritura. Utilizo bastante el heptasílabo también, más que el alejandrino. En general creo que, más importante que la forma métrica, es fundamental el ritmo del poema. No hay poesía sin ritmo… pese a algunos experimentos que respeto pero no comparto.

7.     ¿Cómo es tu biblioteca poética… y no poética?
       Pues, a lo largo de la vida, he ido acumulando muchos libros, esta es la verdad. Tengo más de tres mil ejemplares en mi biblioteca particular. Y eso que he ido dejando fuera de ella a muchos libros que no me parecía que aportaran mucho. Prácticamente tengo en mis estantes y en algunos rincones cuando ya no caben los libros en las baldas, en Poesía, a prácticamente todos los autores destacados del siglo XX, no solo españoles sino también extranjeros. Pero también soy un apasionado lector de narrativa, ensayo…. y de teatro y cine, pues ambos me apasionan. Puedo decir que tengo una muestra bastante representativa de literatura norteamericana e hispanoamericana y también europea, sobre todo de literatura rusa, que ha dado al mundo obras magistrales en los tres últimos siglos.

8.     ¿Qué libros estás leyendo ahora?
   Varios a la vez, je, je… entre ellos precisamente alguno perteneciente a las corrientes más actuales de la literatura anglosajona. Estoy leyendo, en esa línea, a un autor que todos deberían descubrir, fallecido recientemente y que es los pocos best seller que tiene una gran calidad literaria y una diferenciación de pensamiento y estructura narrativa digna de elogio: me refiero al autor de Firmin, Sam Savage, tardíamente descubierto por cierto en su propio país. También estoy leyendo a un, espero, próximo premio Nobel de Literatura, Mircea Cartarescu. Y las dos últimas y recientes novelas de un espléndido escritor español, Rafael Soler.

9.-  ¿Qué proyectos literarios te traes entre manos?
     Bueno, uno ya está terminado y acaba de ser editado. Mi poemario Turno de réplica que no ha podido llegar a librerías por las actuales circunstancias. También está en maquetación editorial mi libro de relatos Banderas rotas. Y acabo de terminar de poner el punto final… o punto y seguido, (depende, no me gusta publicar varios libros a la vez) a un libro que toca todos los géneros… Pero de este no voy a dar el título. No de momento.

10 ¿Cómo has llevado el confinamiento?
     Mal a nivel del país, la gente, todo lo que nos atañe a nivel de muerte y vida. Pero para mí, como para otros escritores, el aislamiento y la soledad es una buena oportunidad  para crear y poner un poco en orden la mente y el corazón.

           Un texto del último libro de Emilio Porta, “Turno de réplica


  En las almenas no hay día ni noche. Solo la aterrada espera de la sorpresa. ¿Cuándo lanzarán las bolas de fuego? ¿Cuándo aparecerán las sigilosas huestes enemigas y adosarán al muro las escalas? La mano no sujeta la ballesta. Helada, agarrotada, pide al alma el calor que necesita.
   Pero el alma se encuentra prisionera del miedo. Callada, silenciosa, inerme, no puede empujar al defensor. No hay luz, solo memorias en la sombra. Y un aire oscuro de mansa incertidumbre. No es por morir. Es por no saber cuándo.

   

Las Escuelas Católicas concertadas piden la paralización de la LOMLOE




L.M.A.


        22.05.2020.- Madrid .- Las Escuelas Católicas (CE) han pedido a la Ministra de Educación Isabel Celáa la paralización de la tramitación del Proyecto de ley educativa LOMLOE hasta la vuelta a la normalidad de los colegios por la pandemia del coronavirus y que se despejen las incertidumbres del sector educativo cuanto antes.

Esta asociación que representa a las las escuelas católicas solicita una participación activa del sector de la enseñanza concertada en los grupos de trabajo que se constituyan para abordar las soluciones a los efectos del COVID-19 en el ámbito educativo, la necesidad de que se conozcan cuanto antes las medidas que deberán adoptar los centros educativos en su reapertura y la exigencia de paralizar la tramitación de la LOMLOE, han centrado la reunión por videoconferencia que han mantenido esta mañana los representantes de Escuelas Católicas con los máximos responsables del Ministerio de Educación.
La ministra de Educación y FP, Isabel Celaá, ha explicado este jueves en el Congreso que la vuelta a las aulas en septiembre va a guiarse por el principio de que “el mayor número de alumnos reciba una educación presencial”. Para ello, si se mantiene la pandemia por Covid-19, los centros educativos van a tener que convertir en aulas los salones de actos, los gimnasios, las salas audiovisuales o las bibliotecas, de tal forma que se habiliten nuevos espacios que garanticen que se mantenga entre los estudiantes una distancia de seguridad de dos metros.

El pasado viernes 15 de mayo, Escuelas Católicas ha celebrado una reunión por videoconferencia con la ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, y el secretario de Estado de Educación, Alejandro Tiana. Por parte de Escuelas Católicas han participado José María Alvira, Luis Centeno y Juan Manuel Ruiz, secretario general, secretario general adjunto y director del Departamento Jurídico, respectivamente.

Durante la reunión, que se ha desarrollado en un ambiente cordial, se han abordado las conclusiones de la Conferencia Sectorial de Educación sobre la aplicación de las Fases de desescalada en el ámbito educativo no universitario. Escuelas Católicas ha solicitado expresamente participar en el grupo de trabajo que se va a constituir con representantes de las comunidades autónomas para abordar el comienzo del curso 2020-21. La Ministra de Educación ha considerado razonable la petición de Escuelas Católicas, pero a través de la Mesa Sectorial de Enseñanza Concertada que será convocada próximamente.

Asimismo, los representantes de Escuelas Católicas se han ofrecido a colaborar en el diseño curricular del próximo curso y en las adaptaciones que se requieren para la realización de determinadas acciones mediante teledocencia. La experiencia adquirida durante estos meses y los resultados de la evaluación que Escuelas Católicas está haciendo de la actuación de los colegios en la situación actual, son enormemente valiosas y deben ser tenidas en cuenta.
Por otro lado, Escuelas Católicas ha expresado la necesidad de conocer cuanto antes las medidas sanitarias que deberán aplicar los centros educativos ante el regreso a las aulas de los alumnos de 4º de ESO y 2º de Bachillerato en la Fase II y de todos los alumnos al comienzo del curso 2020-21. Los alumnos deben volver a la normalidad y retomar la actividad académica presencial tan pronto como sea posible, aplicando todas las medidas de prevención que pueda establecer el Ministerio de Sanidad, pero también asumiendo que la eliminación total del riesgo nunca es posible. Es importante que a partir de septiembre no se paralice la escuela en toda su dimensión, para evitar desigualdades, cumplir los objetivos de educación integral (también en los valores sociales) y facilitar la conciliación de la vida laboral y familiar.

Paralización del Proyecto de ley educativa. Respecto a la tramitación del Proyecto de LOMLOE, Escuelas Católicas ha solicitado la paralización de las distintas fases de aprobación, como mínimo mientras dure el vigente estado de alarma. En el actual contexto no es posible el diálogo, ni el debate parlamentario ordinario, por lo que no se dan las circunstancias adecuadas para la tramitación de una Ley Orgánica de esta importancia. Máxime, cuando es creciente el temor a un endurecimiento de la Ley con las enmiendas que puedan presentar los socios de Gobierno. También esperamos que el Gobierno tenga en cuenta la solicitud de Escuelas Católicas, reiterada hoy, y ante la que la Ministra de Educación se ha mostrado receptiva, de que se abra un plazo para comparecencias de expertos del ámbito educativo.
Estamos ante una oportunidad única de procurar un consenso básico entre todas las fuerzas políticas y sociales que permita cierta estabilidad, y que bien podría alcanzarse a través del plan de reconstrucción que se pretende acordar tras este período.

Sobre Escuelas Católicas

Escuelas Católicas (EC) es la marca de la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza-Titulares de Centros Católicos (FERE-CECA) y de Educación y Gestión (EyG). FERE-CECA asocia desde 1957 a los titulares de los centros educativos y EyG los representa en su vertiente empresarial desde 1989. Actualmente integra a 1.976 centros educativos católicos, la mayoría con algún nivel concertado. Gran parte de ellos son centros integrados, es decir, que cuentan con más de una etapa. Si separamos por niveles educativos hablaríamos de 1.756 centros de Educación Infantil1.704 de Educación Primaria1.641 de Educación Secundaria (ESO o FP Básica) y 776 centros de Bachillerato o FP de Grado Medio o Superior, es decir, de 5.877 entidades pedagógicas. En ellos se educan 1.216.907 alumnos y hay 102.948 trabajadores, de los que 83.682 son docentes.

Escuelas Católicas supone el 15% del total del sistema educativo y el 58% de la enseñanza privada concertada, lo que la convierte en la organización más representativa de este sector.

Fallecimiento de Antonio Bonet, miembro del Real Patronato del Museo Nacional del Prado hasta 2019

Antonio Bonet Correa,


22.05.2020 .- Madrid .- El Museo del Prado lamenta el fallecimiento de Antonio Bonet, institución a la que estuvo unido como vocal del Real Patronato del Museo Nacional del Prado (2003-2019), miembro de su Comisión Permanente (2006-2019), como presidente de la Sociedad Prado Difusión y patrono de honor de la Fundación Amigos del Museo del Prado desde 2009.

Antonio Bonet Correa era catedrático de Historia de la Arquitectura y autor de numerosos estudios de crítica de arte. Ha escrito numerosos textos de presentación de exposiciones de artistas visuales contemporáneo y era frecuente verle en las muestras de las galerías de arte, junto a su esposa francesa Monique. 
Su cordialidad y bonhomía era algo reconocido por todos.

jueves, 21 de mayo de 2020

Argentina ¿Qué podemos esperar de ahora en más?





Por Roberto Alifano

         Mayo 2020.- En sus demasiadas famosas memorias Sir Winston Churchill cuenta que una mañana, cuando se dirigía a la Cámara de los Comunes, que presidía durante la Segunda Guerra Mundial, su coche fue casi destruido por un bombardeo a la ciudad de Londres. Por suerte salió ileso y no dudó un instante en desafiar la dramática situación para recorrer a pie la distancia de casi tres cuadras que lo separaban del recinto. Allí, nadie había faltado a la sesión. Tampoco podía hacerlo Churchill, que la presidía. El sentido del deber era patriótico y sublime.
Por desgracia no sucede lo mismo en nuestra castigada Argentina. Cuesta creer cómo es posible que los cómodos y muy bien pagos parlamentarios desde el año pasado no concurran al Congreso para realizar las obligatorias reuniones. Como si esto fuera poco, la doctora Kirchner, presidenta de la cámara de Senadores, acaba de comprar una sofisticada aplicación de internet (ultra secreta, claro) para que desde sus domicilios, sus colegas participen cómodamente de las ilusorias reuniones que a partir de ahora serán digitales. No es todo. Dentro de una casi idéntica circunstancia, podemos ver que el asombro se puede convertir en espanto. Un senador provincial del PRO, Rolando Baldasso hizo público un proyecto de resolución que apunta a sostener psicológicamente a los legisladores por la alta carga emocional que deben sobrellevar en estos cruciales momentos que vivimos todos. ¡Parece mentira cómo sufre esta pobre gente por todos nosotros, los argentinos! La atención psicológica costaría  algo así como 2.000 millones de pesos.  Un sorprendente, original proyecto que busca aliviar a los parlamentarios de las presiones del estrés que les producen sus agotadoras tareas. Un disparate casi de fábula, definitivamente inadmisible.  
Pero, lo más gracioso de todo, es que ayer la reunión digital o remota, fue un fracaso. El simulacro de sesión en la Cámara de Diputados finalizó de manera abrupta cuando, en el momento cúlmine de la votación, el sistema de conectividad imprevistamente se saturó y, por consiguiente, el sistema se cayó. Los legisladores, desde sus domicilios, insistían en conectarse para restablecer el vínculo virtual con el recinto, pero el lacónico mensaje que se repetía en sus pantallas, “error interno del servidor” (que costó una fortuna, con moñito y todo), no daba lugar a una segunda oportunidad. Y allí quedó todo, en medio del fracaso más rotundo. “Si tenemos que enseñar una o diez veces a los diputados lo vamos a hacer”, insistía el enjundioso Sergio Massa ante los periodistas. Para el presidente de la Cámara, todo se trata de un problema de capacitación de los legisladores que se podrá solucionar en una semana como máximo”. Para los parlamentarios, sin embargo, el problema es estructural y tiene que ver menos con la conectividad del sistema que con una rápida capacitación para el manejo de las computadoras. Seguramente habrá que pagarles un curso individual para que se capaciten.
Si no fuera dramática la situación que vive la Argentina, con más de dos meses de confinamiento domiciliario debido a las drásticas y acaso necesarias medidas impuestas por el Gobierno, estas ocurrencias de nuestros cómodos políticos resultarían desopilantes; dignas de un Alberto Olmedo y su partenaire Javier Portales, dos de nuestros máximos y recordados cómicos. Hoy, sin embargo, resultan por demás patéticas. Sobre todo porque los cómodos y privilegiados representantes del pueblo (por calificarlos de alguna manera suave), que ganan sueldos fabulosos –sobre todo si se los compara con un médico o un educador-, no han tenido la generosidad de donar una parte de dichos emolumentos para ayudar a los seriamente afectados ciudadanos que los eligieron. Un senador o un diputado nuestro cobra tres veces más que uno de España, a esto hay que agregar una troupe de asesores, choferes y ñoquis de todo tipo que los asisten.
En otros países, como Alemania y Nueva Zelanda, los políticos han donado parte de sus sueldos para la gente afectada por la pandemia. Aquí ni noticias de un gesto de grandeza de tal magnitud. No queremos dar cifras, pero la presidenta del Senado si tenemos en cuenta los emolumentos que suma cobra cerca de 900 mil pesos (esto es entre, sueldo, jubilaciones y viáticos); la señora Carrió anda pisando los cómodos 300 mil pesos, mientras que un investigador del Conicet o una maestra de grado apenas pasa los 45 mil pesos; y ni hablar de un humilde jubilado con retribución mínima que no llega a 15 mil pesos. Desproporciones increíbles que, por supuesto, no se ajustan a ninguna lógica.
No es todo, siempre hay una uva que se suma para enriquecer la Viña del Señor.  Con esta dilatada cuarentena hay gente que no puede trabajar, o ya perdió su empleo, y la está pasando mal, pero muy mal; en muchos casos porque no tienen para dar de comer a su familia. A estos desprotegidos, que los ayude la misericordia. Lo que ha destinado el Gobierno a esta castigada, pobrísima gente; algo así como 10 mil pesos que, el que tiene la suerte de cobrarlos, no les alcanzará ni para pagar tres compras en el supermercado. Menos aún el colegio de chicos o el alquiler de la vivienda; eso también, si lo llegan a cobrar, porque para acceder a estas dádivas oficiales hacen falta papeles al día ante la AFIP, y -¡oh, novedad!- casi nadie puede pagar los altísimas cargas sociales que pesan sobre cada cabeza. Nuestra economía, la mitad de la economía por las altísimas cargas, funciona en negro y tales préstamos no están al alcance de la mayoría, llámense empresarios pymes u obreros mono tributistas.
Ayer, sin ir más lejos, fui a una pescadería vecina de mi casa del barrio de Caballito y el propietario, comerciante serio, que tiene a la mayor cantidad de su personal en blanco, me confesó preocupado que es muy probable que cierre su negocio por la caída vertiginosa de las ventas. “En esta cuadra –comentó compungido- de los dieciocho negocios que hay, sobrevivirán, con un poco de suerte, tres o cuatro. Los demás no levantarán sus persianas”.
A todo esto nuestros políticos, que se siguen floreando en los programas de televisión, y si te he visto no me acuerdo. Eso sí, siguen enseñándonos, a través de sus asesores en salud, como lavarnos las manos y ajustarnos los tapabocas y narices para que no nos arruinen el peinado.
Dan mucha bronca estas cosas que muy poco se atreven a decir. Vivimos en un país que olvida fácilmente. Hace cinco o seis años se produjo una destructora inundación en la provincia de Buenos Aires y el señor Gobernador de entonces, y la señora Presidenta, nunca estuvieron al lado de la pobre gente que perdió todo por culpa de ellos; con la gobernadora siguiente sucedió lo mismo. Nadie se hace cargo de nada y cuando caen cuatro gotas aparece el drama. Si hacemos memoria, la famosa “Cuenca del Salado”, que evitaría estas inundaciones, se empezó hace más de diez años y aún no se concluyó; las máquinas están abandonadas en baldío al costado de una ruta nacional; es decir, que si se produjeran lluvias intensas, todo volvería estar bajo las aguas.
Ahora mismo nos muestra la televisión un humilde barrio inundado (desde hace más un mes) en la ciudad de Moreno, a expensas de la otra pandemia nuestra, que nunca aflojó y se llama “denge”. Producida por las aguas estancadas y para la que tampoco hay vacuna y acaso mata como el “coronavirus”, en especial a los niños.  Nadie hace nada o muy poco. Pero uno escucha a los intendentes, los barones del conurbano bonaerense, pavonearse de que en sus municipios todo está impecable.  En fin, tantas cosas que nos quieren vender haciendo como se dice en términos futboleros “jueguitos para la tribuna”. Nuestra decadencia es de larga data y la politiquería argentina le sigue agregando piedras para hundirnos más.

JAUME ESTARTÚS. Un artista visual versátil, de sucesivas y distintas series pictóricas. EXPOSICIÓN VIRTUAL


 Venecia, serie People, pintura de Estartús





L.M.A.
            
22/5/20 .- Barcelona .- Jaime Mestres Estartús es un pintor consagrado por  50 años de producción artística, con más de 1.500 obras referenciadas. Cuenta con 35 exposiciones individuales en las principales ciudades Españolas y con 23 Internacionales en 3 continentes. Su obra ha sido seleccionada para importantes muestras como “Grandes Maestros Españoles” en Art Madrid 2013, Fundación  Vicente Ferrer en Miami y Chicago, “The Florida Museum of Hispanic and Latin American Art” de Florida, “Museum Pomona” de los Ángeles, Principado de Mónaco (UNESCO) y  Maestros Españoles en Melilla (UNESCO) entre otras…
            Internacionalmente reconocida, su obra se encuentra de modo permanente  en los Museos y Fundaciones que referenciamos a continuación:
            Museo modernista Can Prunera Fundación Tren de L´Art. Soller, Palma de Mallorca. Museo Gällivare, Laponia- Suecia. Museo Arta Prahova, Ploiesti Rumanía. Red de Museos Nacionales de Rumanía. MUBAM, Museo de Bellas Artes de Murcia. MEAM, Museu Europeu D´Art Modern, Barcelona. C.A.C. Centro de Arte Contemporáneo de Málaga. The Florida Museum of Hispanic and Latin American Art, Coral Gables, Florida. EE.UU. M.A.C  de ABC, Madrid. Círculo de BELLAS ARTES de la Real Academia de San Fernando, Madrid. Embajada de Japón, Madrid. M.A.C  KANASAWA, Japón. Casa Real. Sala de Audiencias del Palacio de Marivent, Palma de Mallorca. Museo Naval, Madrid. Castell D´Aro, Ajuntament Platja D´Aro. Regidoría de Cultura, Girona. M.A.C  José Miguel Arce, Santander. M.A.C  López Berrón, Ávila. M.A.C  de Requena, Valencia. M.A.C  Florencio de la Fuente, Cuenca.  Museo Vasco de Arte Contemporáneo de Artium,  Álava. Colección permanente SCHLOSS MERODE CASTLE, Düren- Alemanía. Fundación Uriach, Barcelona. Fundación Barraquer,  Barcelona. Fundación Vicente Ferrer,  Anantapur. India. Fundación Vicente Ferrer,  Miami. EE.UU. Fundación Clarós, Barcelona. Fundación Álvaro Mutis. Christian Prevost,  Madrid. Fundación José Miguel Arce,  Madrid. Col·leció Salmaia d´ Árt Contemporani de la Comunitat Valenciana. Colección Galería Antiquaria. Manuel Merchan,  Madrid. Colección Subastas Siglo XXI, Madrid. Colección Ajuntament de Platja D´Aro, Girona. ARTEMUNDI, Miami Beach, Florida. EE.UU. Colección Area de Medioambiente del Ayuntamiento de Málaga, Málaga. Colección Habsburgo- Lorena Salm-Salm, Castillo de Gmünd. Embajada de Mónaco,  España. Museo del Dibujo, Biblioteca Nacional, Madrid. M.A.C  Mayte Spinola, Jaén. Museo Adolfo Suarez y la Transición, Ávila. Museo del Dibujo Julio Gavín, Castillo de Larrés. Huesca. Museo Jorge Rando, Málaga. Museo Mayte Spínola, Madrid. Museo Latino POMONA, Los Ángeles, California, EE.UU. Fundación Matilde Tamayo, Barcelona...
            Jaime Mestres Estartús es un artista “poliédrico”, que ha sabido desarrollar su arte acercándose a estilos artísticos  que evolucionan con tanta maestría en lo figurativo  como en la abstracción, haciendo eco a la belleza como hilo conductor de su obra.


 pintura, serie People, de Jaume Estartús

Estartús y Julia Sáez-Angulo en la exposición "People"

Julia Sáez-Angulo y Jaume Estartús 2018