Julia Sáez-Angulo
Fotos: Adriana Zapisek
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18/5/26.- Madrid.- Miguel Falomir y Manuel Segade, directores de los Museos del Prado y Reina Sofía han dialogado el Día internacional de los Museos en el auditorio del Museo Reina Sofía de Arte Contemporáneo. Es la primera vez que hacen, en esta fecha, y después de ciertas diferencias sostenidas en el pasado entre ambas instituciones, con otros directores al frente. El periodista Antonio Lucas moderó el encuentro con sucesivas preguntas.
“Museos uniendo un mundo dividido” ha sido el lema del ICOM, organismo internacional de los museos.
En tiempos convulsos y de enfrentamientos hay que recordar que todos los países tienen algo en común: los museos", recordó Falomir.
Segade y Falomir hablaron de las pasadas separaciones, más bien debidas a una cuestión de los caracteres y temperamentos de los responsables; del cuadro “Guernica” de Picasso, que ha estado en ambos museos; de la escasez de financiación de los museos citados; de las presiones de los políticos en la actividad museística (caso del PNV pidiendo el “Guernica”). El Guggernhein lo pidio en su día presentando un proyecto adecuado y se le respondió con un "Informe completo a disposición de todos, donde se pone de manifiesto la fragilidad del cuadro, visto con pixeles.
También hablaron del posible exceso de visitantes en los museos que perjudica la visita adecuada y las largas colas en ciertos museos o salas (“No convence limitar el número a treinta mil, como hace el Museo del Louvre”, dijo Falomir, que en entrevista pasada, había declarado que “en el Prado no cabe un visitante más). Todavía no ha nacido la museofobia como sí lo ha hecho la turistifobia; de las salas acumulativas y llenas de visitantes ante Las meninas o el Guernica y de las vacías; de las relaciones internacionales con otros museos; de la interrelación del arte contemporáneo con el anterior en el tiempo y viceversa; de Goya como artista que pudiera estar con autoridad propia en ambos museos; de la convención de la fecha de delimitación entre las colecciones de ambos: en la fecha de nacimiento de Picasso en 1871; de la música en los museos (“El Barroco fue el periodo de interrelación de las artes por excelencia”, recordó Falomir); de las 400 obras aproximadamente que el Museo Reina Sofía adquiere cada año; de la falta de mujeres sistemática en la cúpula del Museo del Prado…
Hubo cordialidad entre ambos intervinientes y amenidad en sus informaciones y comentarios. Apenas diferencias.
Curiosamente no se habló de los proyectos de investigación en marcha, que es uno de los fines clave de los museos, según el ICOM.
En suma, cabe recordar aquello de que el arte en occidente es un cordón umbilical sin cortar, desde las cuevas de Altamira y Lascaux, por lo que no cabe corte radical en el tiempo, sino establecer convenciones perfectamente invadidas por proyectos coherentes. “Los fusilamientos del 2 de mayo” de Goya estuvo expuesto con acierto en el Museo Reina Sofía y el Museo del Prado ha realizado recientemente una exitosa exposición del escultor Juan Muñoz. "Es importante subrayar el interés o presencia de un artista en el Museo", señaló Falomir. Relacionar el arte contemporáneo con el pasado, sus raíces, es bueno y conveniente. Y viceversa.
Ambos museos, Prado y Reina Sofía, dependen del Ministerio de Cultura, por lo que solo cabe cooperación y colaboración. Lo contrario sería negativo y un sinsentido. La visión conjunta de directores en el Día internacional de los Museos de 2026 ha sido oportuna.
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