lunes, 28 de octubre de 2024

Disponible la Guía panhispánica de lenguaje claro y accesible. RAE y ASALE


  • Esta obra de la RAE y la ASALE extiende la reivindicación de claridad a todos los ámbitos en los que el mal uso del lenguaje se convierte en una barrera de incomprensión para la ciudadanía.
  • La Guía ofrece recursos, advertencias, recomendaciones y conocimientos que puedan aportar luz y claridad en el lenguaje.





    L.M.A.


 

28 de octubre de 2024


La Real Academia Española (RAE) y las academias de la ASALE (Asociación de Academias de la Lengua Española) han publicado la Guía panhispánica de lenguaje claro y accesible. Concebida como una obra que persigue transparencia, síntesis, comprensión y facilidad de uso, busca explicar el lenguaje claro con lenguaje claro.

La Guía (Espasa, 2024), que cuenta con el apoyo de la Secretaría General Iberoamericana, intenta ofrecer recursos, advertencias, recomendaciones y conocimientos que puedan aportar luz y claridad en el lenguaje, tal como se adelantó en la presentación institucional que tuvo lugar durante la clausura de la I Convención de la Red Panhispánica de Lenguaje Claro y Accesible, celebrada en la RAE en mayo de este año bajo la presidencia de su majestad el rey.

Además de tratar sobre los principios comunicativos, abarca distintos aspectos del lenguaje claro y el lenguaje jurídico. También de la relación del lenguaje claro con el de la Administración, la empresa, el mundo del consumo o de la medicina, entre otros. Extiende la reivindicación de claridad a todos los ámbitos en los que el mal uso del lenguaje se convierte en una barrera de incomprensión para la ciudadanía.

El lenguaje de los poderes públicos en ocasiones puede resultar oscuro, incomprensible. Por eso, frente a la opacidad de algunas disposiciones que afectan a la ciudadanía en todos los ámbitos de su vida, ha cristalizado un movimiento internacional que, bajo la enseña «lenguaje claro», reivindica un nuevo derecho: el derecho a comprender.

Abundan en la obra consejos y recursos dirigidos a obtener textos diáfanos. Tales orientaciones se apoyan en un breve fundamento teórico que matiza sus razones y su alcance. Se sigue siempre la norma fijada por los diccionarios, gramáticas y la ortografía de la RAE y la ASALE. Ambas velan por la corrección y capacidad expresiva del español. Persiguen una lengua transparente en sus descripciones gramaticales, rica en recursos léxicos, segura en su ortografía y dotada de las pautas discursivas de claridad forjadas por nuestros grandes escritores. En definitiva, una lengua que posibilite el éxito comunicativo en todos los ámbitos: desde la conversación familiar hasta los tratados científicos o humanísticos, desde una solicitud hasta una ley o una sentencia.

Lenguaje claro y accesibilidad comunicativa mantienen estrechos vínculos. Ambos conceptos coinciden en un mismo objetivo: solucionar problemas en la comprensión de mensajes. La accesibilidad ha evolucionado hacia un diseño pensado desde el inicio para servir a todos y en todas las circunstancias (diseño universal). En esta Guía, se detallan asimismo diversas cuestiones relacionadas con la legibilidad o la comunicación y la accesibilidad espacial, visual, auditiva y cognitiva. Dedica, además, un apartado a la lectura fácil, a su relación con el lenguaje claro, a los conceptos sobre los que se fundamenta y los criterios que exige.


recomendaciones para un lenguaje claro

Como avances generales para el logro de la claridad, se propone una buena formación lingüística de los profesionales, una mayor educación en disciplinas científicas a los ciudadanos; y, por último, se reclama el papel mediador de profesionales bien formados de la prensa.

En gramática, se efectúa la selección de los temas que mayores dificultades plantean a la claridad: prefijos, derivados largos, gerundios, género, pasivas, coordinaciones, subordinaciones… En la sección de discurso, se explican problemas frecuentes: el párrafo largo, los incisos, las enumeraciones, los rasgos que configuran el llamado estilo jurídico…

En semántica, se abordan conceptos que no siempre hallan acomodo en las guías, pero que son necesarios para comprender las razones que subyacen a la opacidad lingüística: significado, sentido, connotación, presuposiciones, implicaturas, ambigüedad, vaguedad, indeterminación, contradicciones, paradojas, eufemismos, redundancias…

El respeto de las normas ortográficas es esencial para la claridad de los mensajes escritos. Se destaca en esta Guía la influencia que en la claridad tienen la acentuación, la puntuación, el uso adecuado de las mayúsculas, así como el efecto de opacidad causado por las palabras no digeridas que nos llegan de fuera, lo que llamamos los extranjerismos crudos.

MARIA JESÚS DE FRUTOS nombrada hoy miembro del Patronato de la Fundación Antonio Gala. Córdoba

María Jesús de Frutos junto al busto de Antonio Gala
 María Jesús de Frutos junto a los miembros del Patronato Ana Gavin, Ben Clarck y Sheila Loëwe


L.M.A. 

28/10/24.- Córdoba.- La pintora María Jesús de Frutos, ha sido nombrada oficialmente hoy, miembro del Patronato de la Fundación Antonio Gala en Córdoba, en el transcurso de un acto que tuvo lugar en la sede de la Fundación. Estuvieron en el mismo: el presidente Francisco Moreno, junto a los patronos José María Gala, Luis Cárdenas, Ana Gavin, Sheila Loëwe, Antonio Pulido, presidente de Caja Sol en Sevilla, Pedro Miró o Mercedes Valverde, entre otros.

El presidente Francisco Moreno presentó a la nueva miembro del patronato a todos los presentes, patronos y alumnos, y María Jesús de Frutos agradeció el nombramiento y la amables palabras que le brindó el presidente. 

María Jesús de Frutos dirigió también unas palabras a los alumnos becarios de la Fundación: “Sois privilegiados, porque no sólo vais a desarrollar un proyecto ilusionante, sino, porque estáis conectados, vibrando en la misma energía. Todo el poder y la riqueza está dentro de cada uno de vosotros y en la medida en que sois capaces de expresarlo y dar lo mejor, conectáis con las distintas sensibilidades para disfrute de todos”.

“Confiad en vosotros. Con esfuerzo, disciplina, constancia e ilusión, conseguiréis vuestros propósitos. Gracias y aquí estoy a vuestra disposición”.

Seguidamente tuvo lugar un almuerzo conjunto de patronos y alumnos, una promoción muy brillante. A continuación, las pintoras mostraron sus proyectos y trabajos artísticos a la nueva miembro del patronato de la Fundación Gala.

Foto de familia en la Fundación Antonio Gala

“Un paseo botánico por el Prado”, una invitación a descubrir más de 40 especies botánicas representadas en su colección


Una nueva lectura de la colección a través de la Botánica


 Detalle de Descanso en la huida a Egipto de Patinir. Museo Nacional del Prado 


                    L.M.A.

    28.10.2024.- Madrid.- Este nuevo itinerario propone, desde hoy y hasta el próximo 30 de marzo, un acercamiento a su colección permanente a través de un itinerario expositivo, creado por Eduardo Barba Gómez, jardinero e investigador botánico en obras de arte, en el que se muestra cómo la botánica es una parte relevante del relato.

 

La diversidad y riqueza de las colecciones del Prado hacen posible esta nueva aproximación que permite descubrir más de 40 especies botánicas en una selección de 26 obras de autores tan significativos como Patinir, Fra Angelico, Tiziano, Velázquez, Rubens o Zurbarán. El recorrido se complementa con una publicación y el sistema de audioguías en castellano e inglés.

 

Este itinerario recorre un amplio abanico temporal, desde la escultura romana hasta comienzos del siglo XVIII, para descubrir cómo en la pintura, la representación de flores y plantas nos puede hablar de la simbología mitológica, religiosa, nobiliaria o costumbrista para transmitir a la escena cualidades que les son propias.


«Una simple flor nos puede hablar de la simbología mitológica, religiosa, nobiliaria o costumbrista presente en las obras. Cada pétalo cuenta una historia, tan solo tenemos que buscar la siguiente planta y escucharla para sentirnos un poco jardineros en el Museo del Prado», dice Eduardo Barba.

Se presenta "Un paseo botánico por el Prado", el nuevo itinerario comisariado por el jardinero e investigador botánico Eduardo Barba (@eduardobarba_) en las salas de la colección del #MuseodelPrado

OBITUARIO. Padre Gustavo Gutiérrez, dominico, fundador de la Teología de la Liberación

Padre Gustavo Gutiérrez, dominico, fundador de la Teología de la Liberación


Carmen Valero Espinosa

28/10/24 .- Madrid.- Ha fallecido a los 96 años el padre Gustavo Gutiérrez, dominico peruano, considerado como uno de los fundadores de la teología de la liberación. Un hombre de buena fe a quien le he visto trabajar mucho y bien por el prójimo en Hispanoamérica. Para mí su estampa es la de un hombre trabajador que renqueaba con su cojera, lo que no le impedía entregarse de lleno a su tarea evangélica de caridad. El óbito se produjo el pasado 22 de octubre.

Seguramente las mejores palabras sobre él las ha dicho el Papa Francisco: “Un hombre de Iglesia, que supo estar callado cuando tenía que estar callado, supo sufrir cuando le tocó sufrir, y supo llevar adelante tanto fruto apostólico y tanta teología rica. Pienso a Gustavo y todos juntos recemos por él. Que en paz descanse”, dijo el Papa en video grabado en el Aula Pablo VI, lugar desarrollan los trabajos sinodales.

¿Qué más puedo añadir? Era un hombre de buena fe, que pudo acertar o equivocarse en sus decisiones personales, pero que, -a diferencia de otros- nunca abandonó la Iglesia, como morada de Cristo y los cristianos. A quienes le conocimos nos trajo a la memoria el célebre sermón del dominico Antonio de Montesinos (España, c. 1475 - Provincia de Venezuela, 27 de junio de 1540). Hombre de fe y de acción.

Gustavo Gutiérrez-Merino Díaz (Lima, 8 de junio de 1928-Lima, 22 de octubre de 2024) fue un filósofo y teólogo peruano, ordenado sacerdote en 1959. Primero, antes de hacerse sacerdote, estudió Medicina, luego Psicología, Filosofía y Teología en Lovaina (Bélgica) y Lyon (Francia). Fue, también, fundador del Instituto Bartolomé de las Casas con sede en Lima.

Más información

https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2024-10/condolencias-del-papa-gustavo-gutierrez-un-hombre-de-iglesia.html#:~:text=%E2%80%9CUn%20hombre%20de%20Iglesia%2C%20que,apost%C3%B3lico%20y%20tanta%20teolog%C3%ADa%20rica.


Recital poético de Otoño en la Casa de Castilla-La Mancha, coordinado por Ana Ortega Romanillos


 

domingo, 27 de octubre de 2024

Sònia Hernández, autora de la novela “Ejercicios de inmovilidad


Sónia Hernández, escritora


          L.M.A.

         27/10/24 .- Madrid.- la escritora Sònia Hernández es la autora de la novela “Ejercicios de inmovilidad", publicada por la editorial Acantilado.

         Las protagonistas de Ejercicios de inmovilidad experimentan un amargo distanciamiento del mundo que las rodea: aquejadas de una paralizante indolencia, algo parece ausente de las vidas de estas galeristas, escritoras, musas y cuidadoras, condenadas a la reclusión en inquietantes espacios liminales. 

          La destilada voz narrativa de Sònia Hernández, heredera de la mejor literatura del absurdo, construye una realidad tangible que funciona como asidero de las palabras, dando forma a turbadores relatos que se adentran en los meandros de la fantasía y testimonian la destreza de una narradora nata.

                Sonia Hernández (Tarrasa, 1976) publicó en 2006 su primer libro de poemas, La casa del mar, al que siguió en 2010 Los nombres del tiempo. Como narradora, ha publicado los libros de relatos Los enfermos erróneos (2008) y La propagación del silencio (2013), además de las novelas La mujer de Rapallo, en 2010 –el mismo año en que la prestigiosa revista británica Granta la incluyó en su selección de los mejores narradores jóvenes en español–, y Los Pissimboni, publicada por Acantilado  en 2015. Es miembro del Grupo de Estudios del Exilio Literario (GEXEL),1​ en cuyo seno ha desarrollado diversos trabajos de investigación sobre Max Aub o, más recientemente Vicente Rojo. Como periodista, es colaboradora habitual del suplemento Cultura/s, del diario barcelonés La Vanguardia.

El filólogo Pedro Cátedra ingresa en la RAE para ocupar la silla A

Pedro Cátedra, académico RAE

El filólogo ha leído su discurso, Biografía de un libro.

Le ha dado la bienvenida en nombre de la corporación el académico Juan Gil.

Pedro Cátedra sucede a Manuel Seco Reymundo, fallecido el 16 de diciembre de 2021. 



L.M.A.

    27 DE OCTUBRE DE 2024 .- El filólogo Pedro Manuel Cátedra García (Gabia Grande, Granada, 29 de marzo de 1954) ha ingresado como miembro de número de la Real Academia Española (RAE) para ocupar la silla A, vacante desde el fallecimiento de Manuel Seco Reymundo el 16 de diciembre de 2021.

    Cátedra se incorpora a la Academia tras su elección por el Pleno de la RAE en la sesión del 8 de junio de 2023. Su candidatura fue presentada por los académicos Francisco Rico, Inés Fernández-Ordóñez y Juan Gil. Ha sido este último el encargado de dar al nuevo académico la bienvenida a la institución y de responder a su discurso de ingreso.

BIOGRAFÍA DE UN LIBRO

    Catedrático de universidad en la de Salamanca desde 1987, donde ha completado los máximos reconocimientos administrativos, científicos y académicos, Pedro Cátedra, en su discurso de ingreso, titulado Biografía de un libro, ha reconocido sentirse «emocionado y abrumado» ante su inminente incorporación a la RAE como miembro de número. Como es tradición, Cátedra ha dado las gracias a los académicos que promovieron su candidatura, expresando su «enorme deuda» para con ellos. En particular, ha querido dedicar unas palabras al filólogo Francisco Rico, fallecido hace algunos meses.

    Asimismo, ha recordado a los anteriores ocupantes de su plaza, la silla A, «una serie en la que comparecen, entre otros, don Severo Catalina, don Juan Menéndez Pidal, don Adolfo Bonilla o don Vicente García de Diego. Esa lista la encabeza don Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, fundador y primer director de la Academia».  También ha rememorado a su antecesor inmediato, Manuel Seco Reymundo, a quien se ha referido como «un fino gramático y uno de los mayores lexicógrafos de la lengua española en el siglo xx».

    Antes de hablar sobre el libro en el que ha centrado su disertación, Cátedra ha ofrecido una reflexión sobre esa «virtud pasional», esa «pasión útil» que es la bibliofilia, y sobre la concepción y el nacimiento de los libros. «Hablar solo de una obra singular, y circunscribir este ejercicio a la dedicación bibliófila, como un ingrediente o un instrumento operativo más de los propios del historiador o del filólogo, tiene mucho que ver con el hecho de que la bibliofilia es una especie ‘epitextual’, en la medida en que se nutre de y repercute sobre categorías y objetos culturales e históricos», ha indicado.

    «En virtud de esa experiencia del libro, o del conjunto de libros llamado biblioteca, como un ser biografiable, la literatura ofrece no pocas humanizaciones o corporeizaciones», ha explicado Cátedra. Y ha considerado: «Quisiera creer que reconocerle vida propia o biografiar a un artefacto intelectual, recrear su propio contexto e, incluso, las circunstancias y los objetos que acompañan su supervivencia y su disfrute es, acaso, el más atento reconocimiento que se le puede tributar». Pero, ha sostenido, «en el caso de que se trate de un libro, quiero creer que su corporificación es también el más productivo medio para trazar su historia al completo».

LOS DOCE TRABAJOS DE HÉRCULES

    A continuación, Pedro Cátedra se ha ocupado en su discurso del estudio de Los dotze treballs de Hèrcules, «libro que Enrique de Villena, heredero del marquesado de ese nombre, compuso en catalán en 1417, y que autotradujo al castellano apenas seis meses después, viviendo ya en Castilla».

    Cátedra justificaba la selección de esta obra por tratarse de «un cuerpo —en la sexta acepción del diccionario académico— que, desde el punto de vista bibliófilo y bibliográfico es un hito, hasta misterioso; un libro cuyo texto es, desde el punto de vista filológico, imprescindible, gozne incluso para el estudio de la renovación de la prosa artística peninsular y del léxico castellano, en concreto, en los dos primeros decenios del siglo xv; un tomo que constituye para la historia literaria una piedra de toque con que calibrar los nuevos fines y los usos de la literatura; también, para el estudio del bilingüismo literario, ya que, desde la perspectiva ‘traductológica’ y lingüística, trátase del único testimonio superviviente, en el cronotopo peninsular de finales de la Edad Media, de una autotraducción tout court entre dos lenguas romances». Un libro, ha afirmado, que ha sido «objeto del deseo de filólogos e historiadores».

    «La vida de este texto fue multíplice desde casi el momento mismo de su concepción, pues fue engendrado catalán y, casi sin haber salido del scriptorium de su autor, renació castellano», ha señalado. Además, ha subrayado: «Fue uno de los textos más reencarnados de la literatura hispana del siglo xv, a tenor de los manuscritos e incunables en lengua castellana que nos han llegado o de aquellos otros en la lengua original, de cuya circulación tenemos noticias en inventarios de bibliotecas privadas, aunque hoy el único testimonio de la versión catalana sea el impreso ejemplar único, evasivo y guadiana, del que tengo el gusto de hablarles».

    No obstante, ha advertido que «es imposible biografiar “el” libro, porque nunca será uno solo: son tantos como reiteradas encarnaciones, como actores en el proceso de su nacimiento y renacimientos, como poseedores/lectores/bibliófilos y, en fin, según sus variados usos, sus diversificadas voces y sus diferentes caminos en su crecimiento o metamorfosis cuasi-orgánica». Por eso, ha explicado, hoy ha biografiado «un» libro y no «el» libro.

    Se trata de una obra en la que, ha dicho el filólogo, «Villena expone el mito de Hércules por medio de una exégesis profana, que se beneficia de la tradición bíblica y tiene como finalidad principal el desvelar y exprimir la significación del mito, al objeto de facilitar a sus lectores contemporáneos una apropiación útil y una formación, en términos éticos, socio-políticos y hasta literarios». Cada uno de los doce trabajos, ha matizado, se expone desde cuatro perspectivas: la literal —es decir, la historia o ficción poética, el propio mito—, la exposición alegórica o significación, la verdad que subyace al mito y la aplicación —esto es, la exposición tropológica de la exégesis bíblica—.

    Para finalizar, y tras hablar sobre los «desplazamientos hermenéuticos» de la obra, el filólogo se ha referido a aquellas personas que «cada cual en su medida y en su momento, protagonizan o son testigos de la epifanía de Los dotze treballs de Hèrcules, en largo parto que empezó en 1952 y que, al parecer, aún hoy no acaba de coronarse; son los primordiales motores del desplazamiento hacia atrás, quizá el definitivo, que resuelva el enigma de este libro y le otorguen su prístina identidad».

    LA RESPUESTA DE JUAN GIL

    En su respuesta al nuevo académico, Juan Gil ha destacado el trabajo y la trayectoria de Cátedra, asegurando que «no hay ningún filólogo en la actualidad, ni dentro ni fuera de España, que pueda comparársele en esta capacidad suya de proporcionarnos hallazgos que han revolucionado el conocimiento de la literatura, tanto medieval como áurea». «Asombra en verdad, por su cantidad y calidad, la inmensa labor heurística que ha llevado a cabo nuestro nuevo académico», ha añadido.

    Asimismo, Juan Gil ha querido elogiar su discurso de ingreso: «Su discurso ha versado tanto sobre el continente como sobre el contenido de Los dotze treballs de Hèrcules (Valencia, 1514), un ejemplar único al que el nuevo académico parece haber tenido acceso privilegiado: es la más perfecta biografía de un libro que yo conozco, en la que no se descuida el estudio de ninguno de los factores […] que contribuyeron a su feliz alumbramiento».

    Para concluir, Gil se ha dirigido a Pedro Cátedra: «Estoy convencido de que nos seguirás dejando boquiabiertos con nuevos y espectaculares descubrimientos en unos mundos (el Medievo, el Renacimiento, la historia del libro) cuyos secretos conoces al dedillo y por cuyos entresijos te mueves como nadie».

PEDRO CÁTEDRA

    Pedro Manuel Cátedra García nació en Gabia Grande (Granada) el 29 de marzo de 1954. Hizo sus estudios de bachillerato en Jaén y en Tarrasa (Barcelona). Como becario de investigación, se licenció y doctoró en Filología Hispánica —en ambos grados con premio extraordinario— en la Universidad Autónoma de Barcelona, donde también inició sus labores docentes como profesor encargado de curso y profesor adjunto por oposición (ahora profesor titular) entre los años 1976 y 1986. Es catedrático de universidad en la de Salamanca desde 1987, y ahí ha completado los máximos reconocimientos administrativos, científicos y académicos.

    Ha sido también profesor e investigador invitado en universidades de Europa y América —por ejemplo, Roma-La Sapienza, Parma, Paris-Sorbonne, Paris-Sorbonne Nouvelle, Colonia, Münster, Londres, Oxford, Berkeley, Cagliari, Columbia o Pennsylvania—, y conferenciante en otros muchos organismos académicos y científicos.

    Ha dirigido o dirige centros de investigación, como el Instituto de Historia del Libro y de la Lectura (desde 1997), el Instituto Biblioteca Hispánica del Cilengua (2005-2011), el Seminario de Estudios Medievales y Renacentistas (SEMYR) (desde 1995) o el Instituto Universitario de Estudios Medievales y Renacentistas y de Humanidades Digitales de la Universidad de Salamanca (2013-2024). En esos centros ha formado y dirigido grupos y proyectos de investigación, con amplios resultados publicados, y en ellos se han formado bajo su dirección numerosos investigadores y profesores.

    Es desde 1992 miembro de la Academia das Ciências de Lisboa; desde 2001, de la British Academy, y, desde 2008, correspondiente de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona. Ha sido incorporado honorariamente o como miembro de pleno derecho a otros organismos pertenecientes a instituciones nacionales y extranjeras.

    Su propia actividad investigadora se ha centrado en la historia literaria de la Edad Media y del humanismo y Renacimiento, del siglo xvi y con incursiones en el Barroco, y hasta el siglo xix inclusive, prestando atención a grandes temas, autores u obras; verbigracia, Enrique de Villena, el marqués de Santillana, la Celestina o Cervantes. Simultáneamente ha desarrollado una amplia labor en la historia del libro, de la lectura y de la cultura escrita, así como también de la difusión y la recepción del texto escrito y oral en las épocas mencionadas y también en el siglo xviii, especialmente en el ámbito de la tipografía española e italiana. En su bibliografía se cuentan más de 250 monografías, muchas de ellas en forma de libro, algunas de las cuales figuran entre las más citadas de su especialidad. Se ha consagrado también a la edición científica de obras ajenas de investigación y en algún caso de creación, fundando, dirigiendo o codirigiendo más de veinte proyectos editoriales o colecciones, entre los que figuran también revistas científicas.

    Como consecuencia de esta labor, se le han otorgado algunos prestigiosos premios de investigación nacionales y extranjeros: el Premio Alexander von Humboldt de la alemana Fundación Humboldt (1999); el Premio Internazionale Feltrinelli en Italia (2024); y, en España, el Menéndez Pelayo del Institut d’Estudis Catalans (1992); el de investigación bibliográfica Bartolomé José Gallardo (2000); el de Letras y Humanidades por el proyecto Cilengua (2007), o el Premio María de Maeztu de la Universidad de Salamanca a la excelencia científica (2008). Otros proyectos dirigidos por Cátedra han sido galardonados con el Premio Nacional de Edición, categoría mejor libro impreso (1991), o el Premio Nacional de Edición, categoría mejor libro técnico y de erudición (1991), concedido por la Biblioteca Española del Siglo XV.