Mostrando entradas con la etiqueta Elsa di Santo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Elsa di Santo. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de julio de 2013

Juan XXIII, Poema de Elsa Leonor di Santo


 
Tan sólo su nombre
para escrutar
que la sabiduría
es la cresta de una vida
consagrada para cincelar
las entrañas de la Verdad
y del Amor.
Mis pasos llegaron
bajo abrumadas nubes
de una lluvia pertinaz y envolvente
hasta  la humildad
de una casa
donde anidó su niñez
entre las rugosas manos
de modestos labradores. 
¡Oh Bérgamo, ciudad
que conllevas la beatitud!
Ciudad Alta medieval.
.Capilla del “Condotiero”.
Arquitectura  fascinante
símbólica en su magnificencia
y plenitud.
Ciudad baja, transparencia
de modernidad
que lo evoca en  el abanico
de sus calles y avenidas
y en los piadosos altares.
No sé qué imán nos atrae
a esta ciudad donde nació
aquel que demostró
que la juventud del espíritu
se derrama en trasmutaciones
enaltecidas por la templanza de los años.

                                                                    
Elsa Leonor Di Santo
 Buenos Aires, Julio de 2013

                                                                    

lunes, 11 de junio de 2012











POEMA IN MEMORIAM PARA AUGUSTO RAÚL CORTÁZAR






Para Olga.F.L.de Botas



Se llamaba Augusto
Salteño de pura cepa
y de antigua prosapia.
Amó el recóndito acervo
que se ocultaba en los valles
y en los montes de la patria.
A caballo o en mula
hablaba, escribía y fichaba
todo lo que acontecía
en esos grupos folklóricos:
manantiales de sapiencia,
ocultos en las montañas.
Arduos años de estudio
no fatigaron su alma
y la entregó a sus discípulos
en clases, libros y cartas.
El “Carnaval calchaquí”
también estuvo en sus andanzas,
indios y gauchos tuvieron
un amplio espacio colmado
por su industriosa labor,
generosa hasta el cansancio.
Hoy el recuerdo solícito
de este caballero cristiano
se plasma en la obra fecunda
que atiza este centro universitario*

*Universidad Católica de Buenos Aires



  Elsa Leonor Di Santo. (argentina)




.

lunes, 6 de junio de 2011

Eladio Arnaíz, Elsa Leonor di Santo y Julia Sáez-Angulo en "Poemas para Junio"

L.M.A.


LÍBANO

A lo lejos, una roca. ¿No será un barco?
La bruma del mar acaricia las cosas,
la calina del desierto las envuelve.
El aire se adensa y fluctúa el horizonte.
Un ligero viento agita los mástiles.

Es la hora de la ensoñación y la fábula
sobre pescadores, náufragos,
y navegantes en lontananza,
buscadores de remotos tesoros
entre islas a la deriva;
de leyendas de caballeros cruzados
y doncellas que aguardan inquietas
en castillos de roquedal.

Las verdes colinas dibujan fértiles valles
de higueras, nísperos y almendros.
Cedros milenarios, testigos de Salomón,
se yerguen altivos en cumbres de nieve.
El convento maronita convoca a la luz,
la plegaria y el canto.
San Simeón Estilita entona desde su columna:
Salam, Salam, laki ia Mariam,
Salam, Salam, laki ia Mariam.


Madrid, domingo, 8 de mayo de 2011

Julia Sáez-Angulo




A Federico Chopin

Para Alberto José Logarzo

Monarca romántico
del piano.
Déjame ingresar
a tu tristeza
y vivificar
tras la belleza
de tus obras
las tempestuosas nubes
que te alcanzan.
Déjame unirme
a tus mazurcas,
polonesas y baladas
que destilan
el dolor por tu patria
y tu nostalgia.
Déjame tus “Estudios,”
rebelión
de tu tierra avasallada,
y el brillo de tus valses rutilantes.
Y en la onírica placidez
de tus nocturnos
y en la desolada diversidad
de tus preludios
permanecer incansablemente
al arrebato decantado
de tu alma.
Y sonreir venturosa
en el virtuosismo de tus scherzos,
para desatar
el desierto que me abraza.


Elsa Leonor di Santo










Admirar


(Soneto) 19-Mayo-2011

La indiferencia afectiva maltrata,
es antesala de la depresión,
de buscar ayuda es ocasión,
sin ella el mal se agudiza y mata.

La felicidad así te arrebata,
es el fracaso de la relación,
da comienzo a la separación,
que tras tu firma no haya postdata.

Admirar es sentirse orgulloso
de estar con el otro, es fascinación,
es ver agitarse tu corazón.

El amor verdadero no es acoso,
no anula, encierra ni humilla,
es apoyo, es libertad, no mancilla.


Eladio Arnaiz.

sábado, 17 de octubre de 2009

Elsa di Santo, poeta en "La fuente del parque"



LA FUENTE DEL PARQUE
Elsa Leonor di Santo
Prólogo de Olga Fernández Latour de Botas
Editorial Dunken (70 pags)
Buenos Aires, 2009


Julia Sáez-Angulo


17.10.09 .- Buenos Aires. Argentina .- Doctora en Letras y graduada en la Universidad Complutense, la poetisa argentina Elsa Leonor di Santo ofrece un emotivo poemario titulado “La fuente del parque”, editado por Dunken en Buenos Aires. Los poemas recrean la memoria de la infancia para pasar al capítulo de Sinfonía de plantas, árboles y flores, seguido de Interludio, para finalizar con Variaciones en torno a la Divina Comedia. Olga Fernández Latour de Botas, de la Academia Argentina de Letras, prologa la edición.

Mujer culta y erudita, di Santo sabe que la infancia es una patria de refugio y que cuando uno la exalta es porque ya no se reposa en ella. “Recordar es el volver, el ser ya otro” dice el escritor español Rafael Morales y esta cita abre el libro en una suerte de reconocimiento. La elegía de la infancia no resulta desgarradora en la poeta argentina, sino más bien evocadora, incluso con el clásico “Ubi sunt” en el poema que da título al libro, cuando pregunta: ¿A dónde te llevaron/ vieja fuente del parque, cuando la alegría/ colmaba tus márgenes? Y continua con el mismo lamento en otros interrogantes.

En “Sinfonía de plantas, árboles y flores”, la poeta recrea los ejemplares de la flora que le llaman la atención por su visualidad, su valor de sugerencia y su referencia metafórica. La orgullosa paternidad de Virgilio y su amor a la naturaleza laten en este poemario. Poemas al áloe vera, al que “ahora asedian/ cosmética y ciencia”, al “lapacho en flor” del cielo salteño; al aguaribay; a los cipresales que recuerdan: “cuan vana es esta vida/ sin la luminosidad revelada”; a los grandes castaños en flor “Primavera del Retiro. / Nubes silentes y rayos / para alzar el alma toda/ en un contrapunto de albas”. Hermoso el “Preludio Otoñal” que habla de las hojas como “dagas amarillas”.

En el “Interludio” recuerda los Tres cerrillos de Salta, donde “la oración se plasma/ en rosarios, racimos que/ brillan suspensos/ entre las ramas de un Árbol de la vida”. El “pájaro profeta” reaparece en los versos de Elsa di Santo, con gran oportunidad en el bosque misterioso del poema titulado Schumann.

Con los personajes y lugares de la Divina Comedia de Dante Alighieri, la poeta argentina dialoga y ofrece una nueva textualidad: “para que la mirada/ se nutra en el espejo/ de la Palabra/ y la sabiduría de Beatriz/, incensario de virtud angélica, unido a la serena razón virgiliana”. Las pinturas del Giotto y la evocación de Italia, país visitado en repetidas ocasiones por la autora, dan juego poético a la evocación de la verdad y la belleza

Elsa L. di Santo, con otros varios libros en su haber, tiene una reflexión ascética y una visión mística en muchos de sus poemas. Una confesión cristiana que no oculta y una admiración grande y virgiliana por la naturaleza y el universo. Versos cortos y de una aparente sencillez llenos de cargas de profundidad, de presencia de fe y esperanza, de diálogo de amor con los hombres y los niños. Hay metáforas hermosas como: “Juntaré las estalactitas/ del tiempo: pasos de danza”. En suma, un poemario bello, estimulante y fresco.