La autora abrió en Córdoba en enero de 2023 la librería El reino de Agartha, especializada en Historia, Cartografía y Humanidades
El libro ha sido editado por Almuzara
Maribel Molina, autora
J.S.A.
26 de agosto de 2026.- Almuzara publica El gramaje de la lluvia, una novela de Maribel Molina Rey que tiene a dos ciudades tan distantes y distintas como Córdoba y Bergen como puntos de anclaje. “Desde mi ventana en el ático, Bergen no es una ciudad, es un organismo de madera pintada de colores que intenta no deslizarse hacia el mar. Vivo justo enfrente de nuestra librería y taller, en un edificio que se inclina tanto hacia la calle que a veces tengo la sensación de que, si estirara mucho el brazo, podría tocar el cartel de hierro con nuestro nombre en letras góticas: Siøstrøm Bog-Værksted. Desde aquí arriba el mundo es una sucesión de tejados de pizarra negra, brillantes por la lluvia perpetua, que se amontonan como las escamas de un pez”.
Así empieza el libro. Allí trabajan ella, Astrid, una joven de 20 años, y la tía Solveig, menuda y corajuda, de tez muy blanca y que luce una trenza bien armada. La obra traza una fascinante línea temporal que abarca cuatro épocas distintas desde el siglo XVIII hasta los años setenta del pasado siglo y une dos ciudades Patrimonio de la Humanidad: la brumosa ciudad noruega de Bergen y la soleada Córdoba.
En ese imperio de papel no se ponen los hombres: “Nuestra historia no es una genealogía, es una resistencia. El taller lleva trescientos años pasando de manos de tías a sobrinas, saltando por encima de los hombres de la familia como si fueran simples errores de imprenta” (...) y es que “no hay maridos en los retratos del piso de arriba, solo mujeres con manos manchadas de tinta y ojos cargados de una sabiduría seca (...)”, escribe la autora. Y esa presencia femenina no es sino “una ley no escrita: un Siøstrøm trae a la hija al mundo y una tía la convierte en guardiana. Así hemos sobrevivido a los incendios que devoraron Bergen, a las ocupaciones nazis que buscaban mapas prohibidos entre nuestros estantes, y al salitre que intenta pudrir cada página. Somos las guardianas de lo que sobra, las archiveras de los que se fueron” (...) narra Astrid. Está huérfana desde los 8 años. La tía Solveig la rescató de un orfanato y la llevó a su mundo de papel.
La historia de esta dinastía de mujeres comienza tras una tragedia imprevista: el viaje de una joven cordobesa, Isabel, despojada de su hogar y de su nombre, a quien el mar arrastra hasta las frías tierras del norte. Tras sobrevivir al devastador incendio que asoló Bergen en 1702, logra levantar una librería y un taller de encuadernación, sin saber que está sembrando la primera semilla de un legado inquebrantable. Andando el tiempo a la Córdoba de los años setenta del pasado siglo viajará la tía Solveig con su mellizo Magnus, para aprender encuadernación. En la casa de la tía Mara, una mujer de una pieza que esconde algún secreto, se les abre un mundo nuevo. En la Escuela de Artes y Oficios de la Plaza de la Trinidad han tocado los lomos de los libros y han respirado papel. Están tan lejos de Noruega… A partir de ese momento, la novela sigue las huellas de una dinastía de mujeres libreras que, a lo largo de los siglos, protegen volúmenes prohibidos, secretos familiares y verdades enterradas. ¿Quién era Ulrico, el acompañante de la tía Mara? ¿Y Don Julián? ¿Por qué se marchó la tía Mara a Córdoba tras la Segunda Guerra Mundial y compró una casa?
