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lunes, 4 de octubre de 2010

“LAS RAÍCES NORTEAMERICANAS DE IVES Y COPLAND” EN LA FUNDACION JUAN MARCH


L.M.A.
Con motivo de la exposición Los paisajes americanos de Asher B. Durand (1796-1886), que se exhibe en la Fundación Juan March hasta el próximo 9 de enero.

Con el concierto que se celebra este miércoles 6 de octubre, a las 19,30 horas, continúa el ciclo Las raíces norteamericanas de Ives y Copland, que ha organizado la Fundación Juan March (www.march.es, también en Facebook) con motivo de la inauguración, el pasado viernes 1 de octubre, de la exposición Los paisajes americanos de Asher B. Durand (1796-1886). El primer concierto de los tres de que consta el ciclo tuvo lugar el mismo día de la inauguración, y los otros dos los miércoles 6 y 13 de octubre.

Tras el concierto del viernes 1 de octubre, en el que la soprano Diana Tiegs, y el pianista Julio Alexis Muñoz, interpretaron obras de A. P. Heinrich, A. Copland, Ch. Ives y S. Barber, este miércoles 6 de octubre, el pianista Ricardo Descalzo interpreta obras de Ch. Ives, A. Copland, H. Cowell, L. Ornstein, G. Gershwin, R. Crawford y G. Antheil. El ciclo finaliza el miércoles 13 de octubre con la violinista Leticia Moreno y la pianista Edith Peña que interpretan obras de C. Franck, Ch. Ives, A. Copland, G. Gershwin (arr. de J. Heifetz) y M. Ravel.


La incorporación de Estados Unidos a la historia de la música ha sido muy tardía. Durante un amplio periodo de su historia, que comprende la etapa colonial y buena parte del siglo xix, no se desarrollaron elementos musicales propios en contraste con la riqueza —según vamos conociendo— del sur americano. Su expansión decimonónica en el campo político y económico no vino acompañada por la gestación de una concepción musical lo suficientemente diferenciada como para que pudiera ser considerada como “propia”, teniendo siempre a Europa como modelo. El anhelo que en 1852 expresaba William Henry Fry, uno de los primeros compositores y críticos norteamericanos, resume bien la percepción de los creadores del momento: “es hora de que tengamos una Declaración de Independencia en arte y pongamos los fundamentos de una escuela americana de pintura, escultura y música”, añadiendo que “está claro que ningún arte puede florecer en un país hasta que no asuma su carácter genuino”. Es precisamente en esta tradición donde cabe situar la obra de Asher Brown Durand, con su visión terapéutica y sentimental del paisaje norteamericano.

La obra del poco conocido Anthony Philip Heinrich (1781-1861), compositor estadounidense de nacimiento alemán, constituye un caso embrionario de inspiración en la música de los indios y en la naturaleza. Con todo, sólo en la transición del siglo xix al xx comenzó a surgir un estilo musical distintivamente americano forjado, en particular, por Charles Ives (1874-1954) y Aaron Copland (1900-1990). Tenidos como los primeros compositores de la historia verdaderamente estadounidenses, ambos se formaron en la tradición musical europea (en el caso de Copland reforzada por su estancia parisina) que, sin embargo, supieron transformar en un estilo nacional. Este ciclo explora este proceso en el que la inspiración en el folklore real o recreado es uno de los elementos clave. Las obras de Ives y Copland se acompañan con otras de autores contemporáneos, como Gerswhin y Barber, o sus inmediatos sucesores quienes, a su modo, continuaron esta tendencia. La década de 1930 sería clave para la historia de la música norteamericana, un punto de inflexión que abrió el camino hacia la vanguardia innovadora que caracterizaría a Estados Unidos durante el resto del siglo.

LOS INTÉRPRETES
La soprano norteamericana Diana Tiegs inició sus estudios en su país y los continuó en la Escuela Superior de Canto en Madrid. Ha perfeccionado su técnica e interpretación con Ian Baar y Miguel Zanetti. Ha intervenido en óperas de Tomás Marco y Cristóbal Halffter. Es miembro del Coro Nacional de España. Julio Alexis Muñoz ha estudiado en los Conservatorios de Las Palmas y Madrid. Ha perfeccionado sus estudios en Suiza y Hungría. Es profesor de repertorio vocal en la Escuela Superior de Canto de Madrid. El interés por conocer y compartir la música actual ha llevado a Ricardo Descalzo a dedicar buena parte de su actividad profesional a su estudio y difusión. Es profesor de repertorio pianístico actual en Musikene, el Centro Superior de Música del País Vasco. Leticia Moreno es una de las violinistas más destacadas de su generación. Ha estudiado en Madrid, Colonia y Londres. Edith Peña nació en Caracas, donde comenzó sus estudios, que completó en Estados Unidos. Ha sido solista invitada de la Orquesta Sinfónica de Venezuela y desde 2005 vive en Madrid.

sábado, 2 de octubre de 2010

Asher B. Durand, paisajista norteamericano del XIX en la Fundación March


"Los paisajes americanos de Asher B. Durand (1796-1886)"
FUNDACIÓN JUAN MARCH
c/ Castelló, 77
28006 Madrid
Del 1 de octubre de 2010 al 9 de enero de 2011
De lunes a sábado, de 10:00 a 14:00 y de 17:30 a 21:00 horas
Domingos y festivos, de 10:00 a 14:00 horas





Julia Sáez-Angulo

Entre la noción del progreso y la admiración por la naturaleza amplia y generosa de los Estados Unidos, se desenvuelve el tonote los paisajistas norteamericanos del XIX, entre los que sobresale Asher B. Durand (1796 – 1886), del que ahora se expone su obra, dibujos, grabados y pinturas en la Fundación Juan Mach de Madrid.

Aunque en un principio se dedicó a copiar y pasar las grandes obras de los maestros de la pintura a la estampa para su masiva difusión, poco a poco Durand fue creando su propia obra personal en la que el paisaje cobra un protagonismo muy particular.


“El viejo roble”, así, con título en español es uno de sus grandes cuadros, que puede verse en la exposición que ahora nos ocupa. Para Asher, el árbol cobra una importancia especial, como símbolo erguido de la naturaleza, al tiempo que víctima del progreso cuando se impone la necesidad de su tala.

En 1944 Asher B. Durand, ya casado y con hijos, hizo un viaje decisivo de un año a Europa, con estancias prolongadas en Italia y Francia, donde conoció y visitó de cerca la pintura de los grandes maestros como Rosa, Raynolds, Constable, Claude de Loraine...

La escuela flamenca del paisaje fue la que más le interesó en su recorrido por el viejo continente. Supo ver en aquella las claves de veneración y exaltación del paisaje, género por excelencia del siglo XIX, desde que lo aislara de la presencia humana el pintor italiano Salvatore Rosa.

Catálogo y facsimiles de cartas y estampas

La Fundación Juan March ha publicado, con motivo de la exposición, las “Cartas sobre pintura de Paisaje” (1855), en las que Asher expone sus pensamientos y convicciones sobre este género artístico de plasmación de la naturaleza. Una edición bilingüe inglés/español, de gran interés y belleza.

La obra de Asher tiene un marcado signo hermoso y decadente del XIX. Al recorrer su obra, los esbozos, bocetos y dibujos más sueltos, se antojan de una mayor modernidad e interés que los viejos cuadros con sabor a casa de la abuela. Cada generación tiene su estética y nadie escapa a ella.

Además la Fundación March, que cada día cuidaducho más sus catálogos como estudios de investigación, facsímiles y demás, ha publicado en esta ocasión seis ilustraciones históricas y topográficas en blanco y negro con paisajes americanos de Asher.

La exposición de 140 piezas fue presentada por Javier Gomá y Manuel Fontán y llevada a cabo por las mayores expertas en la obra de Durand: Linda S. Ferber, Barbara Novak, Barbara Dayer, Rebecca Bedell, Marilyn Kushner, Roberta Olson y Kimberly Orcutt. Es la primera muestra retrospectiva que se exhibe de Durand fuera de su país

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