L.M.A.
Fotos: Adriana Zapisek
Comenzó estudios de Derecho y lenguas antes de dedicarse al arte, formándose en Düsseldorf junto a Joseph Beuys. En sus primeras obras rompió tabúes al enfrentarse al pasado nazi para evitar la amnesia colectiva de la posguerra.
A partir de los años 90 amplió su enfoque temático hacia el misticismo judío (la Cábala), la literatura, la mitología nórdica y el destino global de la cultura.
Adriana Zapisek, que ha visitado a Kiefer en el Palazzo Reale, dice:
“Sus obras gigantescas, muy matéricas llegan a medir 4 m. de ancho x 6 metros de altura. Su técnica mixta obliga a acercarse a la materia para imbuirse en ella. Su dorado a la hoja... precioso...
"Las Alquimistas" es un homenaje a mujeres del pasado que fueron ignoradas por sus mentes brillantes. Por ejemplo, Dorothea Juliana Walich, por sus descubrimientos de las transformaciones en la minería y de la medicina hermética. Ser dueña de minas en Alemania en los siglos XVII y XVIII, no era poca cosa y más, si era una brillante mujer alquimista.
“Las cariátides” merecen un capítulo aparte. El Palazzo Reale fue bombardeado e incendiado en la II Guerra Mundial y su arquitectura, junto a las cariátides fueron sumamente afectadas por esto. No fueron restauradas, para que la gente viera las consecuencias de la guerra en el arte. Estas cariátides dialogan profundamente con las impresionantes obras de mujeres realizadas por Anselm Kiefer. Todo un lujo poder verlas y participar en su magia de alquimista”.
Columnas rotas del Palazzo Reale
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