Incendio en Burgohondo (Ávila).
Julia Sáez-Angulo
25/7/26.- Madrid.- Es el segundo gran incendio que he sufrido en El Escorial. Todavía recuerdo como vi arder los árboles de la ladera del monte Abantos desde mi terraza. El siniestro se declaró en la tarde del 20 de agosto de 1999, en una finca particular en la zona del Zaburdón. Las llamas corrieron rápidamente ladera arriba de la montaña y en poco más de dos horas ya había alcanzado la cumbre y su prolongación hacia Cuelgamuros. Se calcinaron 170.000 árboles.
Este verano 2026 un nuevo gran incendio ha calcinado buena parte de la hermosa sierra oeste de Madrid y ha obligado a desalojar un camping de 5000 personas en El Escorial. Los tres frentes que afectan a la región ya se han fusionado en uno único, que ha obligado a evacuar Chapinería, Navas del Rey, Colmenar del Arroyo, Fresnedillas de la Oliva, Robledo de Chavela, Aldea del Fresno, Navalagamella y Zarzalejo, mientras San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa y Villa del Prado permanecen confinados. El Ministerio del Interior ha elevado a 63.000 el total de evacuados o confinados entre Madrid y Ávila. Doce mil hectáreas calcinadas.
Otros, por prudencia hemos dejado El Escorial y regresado a Madrid; el humo hacía irrespirable el aire, sobre todo para los que padecemos alergias respiratorias.
Siempre la misma historia por parte de los políticos en verano, la misma cantinela de culpar al cambio climático y las consecuentes altas temperaturas, todo ello contradicho o matizado por los agricultores, los ingenieros de montes, los vecinos… “¡Culpar solo al cambio climático es absurdo!”, es una justificación casi infantil, dice unos. “Con solo permitir lo que nos prohíben los políticos se solventarían buena parte de estos incendios”, afirman otros. La Naturaleza y los ciudadanos no saben de riesgos, eso corresponde prevenir y placar a sus dirigentes.
Paisajes devastados, calcinados, penosos… Han ardido miles de robles centenarios. Años para recuperar su frescor y belleza. Llega la tardía emergencia nacional.
El arte avisa con su lenguaje plástico: Friedrich, Goya, Sorolla…
La Naturaleza, que también nos nutre, es poderosa: o la domeña el hombre o ella domeña a los hombres. El pintor romántico Caspar David Friedrich (1774–1840), es Naturaleza q) fue el artista que mejor plasmó en su pintura la “crueldad o indiferencia de la Naturaleza” ante los hombres con el frío, el calor, las tempestades o los fuegos… Él fue el pintor más destacado del romanticismo alemán, famoso por sus paisajes llenos de misterio, desolación, soledad y profunda emoción. Sus obras maestras más icónicas incluyen El caminante sobre el mar de nubes, La abadía en el olivar y El mar de hielo... El pintor habla del norte de Europa.
También Goya nos habla en su arte de esa lucha contra la inclemente Naturaleza, en cuadros como Incendio de un hospital (1808) o “La nevada” (1786), o Sorolla en su cuadro contra los zarpazos del mar en su cuadro “Aún dicen que el pescado es caro” (1894). Ambos cuadros en el Museo del Prado.
El inglés Turner y el holandés Van Gogh también dejaron reflejo de los incendios en su pintura. Ambos han sido testimonios brillantes de la fragilidad o impotencia del hombre ante las lenguas abrasivas del fuego, el gran logro del titán Prometeo para los hombres, pero factor destructor, abrasador, cuando avanza junto al viento y devora con gula los boscajes refrescantes de los hombres.
En el Real Alcázar de Madrid (1734), un devastador incendio en Nochebuena destruyó más de 500 obras maestras de Velázquez, Tiziano y Rubens, aunque se salvó "Las Meninas".
La catedral de Notre Dame (2019) en París, el fuego colapsó la aguja principal y parte de los techos góticos, generando una ola mundial de respuesta cultural y de restauración.
Ahor la amenaza cuelga, como la espada de Damocles, sobre el Real Monasterio de El Escorial.
El fuego, la madre Naturaleza, no saben de valor de las cosas, la piedad y compasión hacia los hombres.
1 comentario:
Los forestales tienen algo de culpa. Nos prohíben desbrozar,a pesar de que lo hacen nuestros trabajadores y no pedimos nada.Todo son prohibiciones cuando cuidamos todo tanto
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