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miércoles, 24 de diciembre de 2025

NAVIDAD. Un Nacimiento que cambió la humanidad entera. Un Hombre Niño, que profetizó Isaías y cantaron los salmos de David, con la mejor poesía. Tiempo de regalos que simbolizan al Gran Regalo del cielo: el Mesías, el Señor, según dijo Benedicto XVI. De belenes y banquetes

Belén del Ayuntamiento de Madrid
Belén del Príncipe. Foto Patrimonio Nacional


Julia Sáez-Angulo

25/12/25.- Madrid.- Navidad, un nacimiento, el de Dios hecho hombre, que cambió la humanidad entera, aunque ésta lo recibiera en un establo. Los ángeles del cielo y los pastores, recibieron al “Sol que nace de lo alto”, como dicen los salmos de David, una de las poesías más hermosas que se han escrito sobre la llegada del Mesías salvador. La pintura clásica, sobre todo la italiana y española han sabido representar ese reconocimiento de ángeles y pastores, en lo alto y en lo bajo, adorando a un Niño, que su madre envolvió en pañales. Los magos o reyes de Oriente llegarían más tarde para adorar al Rey de reyes.

Navidad fue tiempo de paz augusta, es tiempo de tregua entre los hombres. El Príncipe de la paz ha llegado a la tierra y según la profecía de Isaías, “el león pacerá con el cordero”. Es tiempo de celebración y regalos, todos ellos representan al Gran Regalo que Dios hizo a los hombres, el Hijo del Padre, el Dios trinitario, según dijo con acierto el papa Benedicto XVI. Cada regalo que llega a los hombres ha de recordarnos al Gran Regalo de esta celebración: el mismo Cristo, el Mesías el Señor. La Palabra hecha carne.

¿Cómo no celebrar estos días con banquetes en la mesa? La cocina se pone también al servicio de esta alegría general, de esta fiesta conmemorativa, que la Iglesia situó el 25 de diciembre para santificar los excesos paganos del solsticio de invierno, lo mismo que hizo con la fiesta de San Juan Bautista, el 24 de junio, para santificar el solsticio de verano. 

Los empadronamientos del Imperio Romano solían tener lugar en el buen tiempo, para que los ciudadanos pudieran viajar y llegar a sus lugares de origen. María y José, de la tribu de Juda, ambos descendientes de David, tuvieron que encaminarse de Nazaret a Belén, lugar de origen, por lo que se calcula, que debía hacerse en el buen tiempo de. primavera o principios del verano. Iberoamérica celebra la Navidad en tiempo de verano, con lo que quizás se acerquen más al tiempo en que nació Jesús, porque los evangelistas no nos hablan de la fecha, porque solo el acontecimiento es lo importante: “¡Nos ha nacido un Salvador, el Mesías el Señor!”. Un Sacerdote eterno, que curiosamente no viene de la tribu de Leví, sino de la de Judá. Los levitas era los sacerdotes del pueblo judío. El nuevo Sacerdote sería ya para toda la humanidad: judíos y gentiles. Pablo de Tarso lo explica muy bien en sus epístolas.

    De belenes, portales, pesebres y banquetes

La Navidad la representa esa estrella que corona todos los árboles de Navidad, ciertamente los numerosos de Madrid, bellamente representados por un elevado cono de luces de colores. Belén y/o árbol, todo es símbolo de la gran noticia de la Historia, que los ángeles anunciaron con el “Gloria a Dios en las alturas y paz a los hombres de buena voluntad”.

    Los belenes, portales o pesebres -como nos enseñó san Francisco desde la alta Edad Media- esa representación ingenuista, naif o artística del nacimiento de Cristo en Belén, salpican toda la capital de España con instalaciones bellísimas, como el Nacimiento del Príncipe en Palacio Real, un grandioso belén napolitano del siglo XVIII. Los belenes instalados en el Ayuntamiento de Madrid o en la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol, de la Comunidad de Madrid, no le van a la zaga. Hay grandes colas para visitarlos, porque la instalación es diferente cada año y constituyen la excelencia de estas artes.     La Asociación de Belenistas de Madrid es célebre por su maestría y estilo, a la hora de instalarlos. 

    Además de estos belenes citados los hay excelentes en iglesias y conventos, como el de la iglesia de San Ginés, con Jesús María y José, la trinidad de la tierra, de gran tamaño vestidos de ricas telas históricas, traídas, en su día, de todos los países de la América hispana. El belén del convento de las Monjas Carboneras luce un precioso Caballero de la Estrella, un personaje que abre el cortejo de los Reyes Magos, personaje sacado de los autos sacramentales de Navidad, que todavía se representan en algunos lugares como Toledo. La iglesia del Espíritu Santo también cuenta con un Caballero de la Estrella en su instalación del belén. 

    José Félix de Vicente y Letizia Arbeteta, grandes expertos en el belén, nos obsequiaron en su día con una exposición titulada “Los belenes en los conventos de clausura de Madrid”, que albergan verdaderas joyas en este campo. 

    Hay tanta presencia de hispanos en Madrid, que los bonitos belenes de la piedad popular hispanoamericana aparece muy presentes en los portales y figuras de Navidad en los mercadillos navideños.

    En Cataluña hay una buena tradición de dioramas con el misterio de la Navidad, María, José y el Niño entre pajas, bien protegido por un fanal. Aunque yo prefiero los belenes abiertos.

        El banquete también forma parte de la celebración navideña, tanto en la Noche Buena como en el almuerzo de Navidad. El alcalde de Madrid, J.L. Martínez Almeida, dijo que en su casa se cenaba pularda, algo muy típico de Madrid. El pavo relleno y/o la merluza, el marisco, la sopa de almendras o de berza o repollo, forman parte también de los platos de Navidad. No digamos ya, los turrones y mazapanes que no pueden faltar al final del banquete. Los refugios y residencias municipales para pobres y marginados celebran igualmente con ricas viandas, la Navidad, el acontecimiento glorioso de la llegada del Mesías anunciado por los profetas.

    Como las ciudades son ahora cosmopolitas, cada familia celebra la mesa de Navidad con productos y estilo de su país o región de origen. Mi familia siempre ofrece en la mesa el cava riojano de Benito Escudero y los mazapanes de Soto, que nos gustan más que los de Toledo. En esta mesa de los Pérez Angulo, se sigue bendiciendo con "El Niño Jesús que nació en Belén bendiga esta mesa y a nosotros también". La familia Mittendorfer Valero, buenos amigos, de origen austriaco, por parte de padre, se propusieron este año una cena de Nochebuena, a la austriaca, con salchichas suculentas de seis clases, puré y chucrut. Ellos proceden de Bad Ischel, cerca de Oberndorf, el pueblo donde nació el célebre villancico “Noche de paz”. Ellos lo tienen a gala. Adriana Zapisek volvió a la Argentina por Navidad y envía fotos amorosas de su numerosa familia. Lola Casanova se fue a Suiza a celebrar estas fiestas con sus hijos. dice que tomarán roscón de Reyes. Estela Uriarte, cantante argentina muy querida, lo celebra en Copenhague con su hijo. Patricia Larrea, ecuatoriana y su marido toledano, Antonio de la Cuerda, con sus hijos en Madrid, disfrutan del ceviche ecuatoriano, “más sabroso que el peruano”, según Patricia. Luis Magán y su esposa Susana Aguirre se han ido con sus nietos a celebrarlo en una gran casa de Segovia; Mai Pire, en la luminosa Vigo... Mis amigos de Lyon, Isabelle Hirschi y el Dr. Jean Paul Larbre, muestran en sus felicitaciones y fotos toda la alegría de la Navidad… Ana Queral, pintora mexicana escribe: "Desde Texas, EEUU, todos los buenos deseos y bendiciones de nuestro Salvador". El mundo es cosmopolita, una aldea global, un pañuelo, que se decía antes…

    Los políticos de Gobierno felicitan estas fiestas a los ciudadanos, sin mencionar la palabra Navidad, como si les produjese erisipela. ¡Qué necios! ¿Cuándo aprenderán que los ciudadanos son también antropológicamente creyentes y hay que celebrar con ellos lo que realmente se celebra: la Navidad con los cristianos; el Ramadán con los islámicos; la Janucá, con los judíos,  o las fiestas del Dragón, con los chinos. El alcalde madrileño, más listo, lo lleva a cabo. Hacerlo sería incluso más rentable para los políticos en busca del voto general, que es lo único que, en definitiva, les importa. Hay fobias que parecen odio. ¿No hemos quedado que el mundo es multicultural?

    Celebremos la Navidad con gozo y con ilusión, como dice el villancico: Ha nacido el Señor, el Logos, la Palabra. Visitemos los bellos belenes, cantemos villancicos, comamos ricas viandas y vistamos ricas telas. Es la fiesta del gran acontecimiento del mundo.

Belén de alumnos mayores en el Colegio Fundación Caldeiro. Madrid
Belén hecho por párvulos en el Colegio Fundación Caldeiro

 


domingo, 7 de diciembre de 2025

LETIZIA ARBETETA. Conferencia en Novelda sobre "Los belenes que pudo ver Jorge Juan"



        L.M.A.

        08.12.2025.- El próximo 11 de diciembre de 2025, la Asamblea Amistosa Literaria de Novelda cerrará el ciclo de conferencias que ha venido desarrollando durante el segundo semestre del año 2025, enmarcadas en las XI Jornadas de la Ilustración conmemorativas  del 270 aniversario de la creación por Jorge Juan, en 1755,  de la Asamblea Amistosa Literaria, con una ponencia navideña que pronunciará LETIZIA ARBETETA MIRA, Licenciada en Derecho y Doctora en Historia del Arte, perteneciente al Cuerpo Facultativo de Conservadores de Museos y vicepresidenta de la Asamblea Amistosa Literaria de Novelda, titulada “DE NOVELDA A LOS ANDES: LOS BELENES QUE PUDO VER JORGE JUAN”.

  1. El acto tendrá lugar, a las 19:30 horas, en la Sala de Conferencias “Román Torregrosa”, tercera planta de la Casa de Cultura “Manuel Torregrosa Valero” de Novelda, calle Jaume II, núm. 3, y será retransmitido en directo a través de la página de Facebook de la Asamblea Amistosa Literaria  https://www.facebook.com/asambleaamistosaliteraria/ pudiéndose consultar, a partir de esa fecha, en la plataforma digital Youtube. 

    Esta conferencia constituye de por sí una sorpresa pues pretende realizar un recorrido por los belenes que existían o pudieron existir en los distintos lugares que conoció Jorge Juan, entre otros Malta, los Andes, París, Génova, Cádiz...

    Para esta ocasión, se ha realizado una investigación inédita que recaba datos sobre las tradiciones locales vigentes en los mediados del siglo XVIII, dando como resultado un panorama muy diferente al que la tradición belenista actual nos tiene acostumbrados, con huellas del mundo barroco y la literatura mística, plasmados en ejemplos de gran belleza y colorido.

    Letizia Arbeteta Mira,  Licenciada en Derecho y Doctora en Historia del Arte (1999), por la Universidad Complutense de Madrid, pertenece al Cuerpo Facultativo de Conservadores de Museos.

    Ha desempeñado, entre otros puestos, la Dirección Técnica del Museo del Ejército y la Dirección de la Fundación Lázaro Galdiano.

    Anteriormente fue conservadora en el Museo Nacional de Artes Decorativas y Jefe de Servicio del Inventario del Patrimonio Histórico Español en el Ministerio de Cultura.

    Es reconocida especialista en joyería antigua hispánica, artes decorativas e historia y antropología de las tradiciones navideñas.

    Autora de numerosos proyectos de comunicación culturales y proyectos museográficos, ha comisariado varias de las mayores exposiciones dedicadas al belén, como 

- “Oro, Incienso y Mirra”, Madrid, Fundación Telefónica (2000); 

-“Ya vienen los Reyes”, Valladolid, Junta de Castilla y León (2001); 

-“Belenes del Mundo”, id. Valladolid (2005).

-“Vida y Arte en las Clausuras Madrileñas. El ciclo de la Navidad”, Madrid, Ayuntamiento de Madrid (1995); 

-“Magos y Pastores”, Madrid, Museo de América (2006); 

-“De Nápoles a los Andes”, Segorbe, Fundación Bancaja (2006); 

-“Gloria in Excelsis”, Segorbe, id. (2009); 

-“Cuando la tinta es arte, Grabados del ciclo de Navidad en la colección LAMBRA”, La Palma, Caja Canarias (2024), entre otras.

    Autora total o parcial de los catálogos de las mencionadas exposiciones, y de varios libros como:

- “La Navidad en Valencia. El belén tradicional en Valencia”, Valencia, Universidad Politécnica (2007); 

-“El Niño Jesús de la Navidad, Jerez de la Frontera”, ed. AE, (2012). 

    Ha publicado artículos divulgativos en prensa, boletines de asociaciones belenistas y ha sido colaboradora asidua en la revista “Taller de Belén”, que compaginó con diversas publicaciones científicas sobre la tradición belenística: 

-“Metodología y cuestiones previas para el estudio de los nacimientos españoles”, CSIC, Madrid (1993); 

-“El betlem de les Caputxines com a exemple de la pietat barroca”, Palma de Mallorca (1996); 

-“El belén napolitano”; Palau March Museu, Palma (2003), etc.

    Es vicepresidenta de la Asamblea Amistosa Literaria.

    En 2002 le fue concedido el premio de la Federación Universal Belenista (UNFOE-PRAE) por su aportación a la difusión mundial del belenismo.



martes, 27 de diciembre de 2022

Coleccionistas de belenes, una afición gozosa de arte y artesanía para Navidad y Reyes


Colección de belenes


Julia Sáez-Angulo

Fotos: Juan Pérez

26/12/22 .- Madrid.- La Asociación Madrileña de Belenistas de Madrid no daba abasto para montar belenes en distintas iglesias e instituciones que requerían sus servicios este año. El arte de armar un belén no es fácil y ellos lo dominan artísticamente. Pero también hay particulares con buenas dotes para hacerlo. Es el caso de los Pérez Angulo, padres y dos hijos, Juan y Toño, que conjugan la capacidad de llevar a cabo un belén, al tiempo que coleccionan pequeños belenes de distintos materiales y procedencias.

La primera colección la de los padres suman 135 belenes en la actualidad, todos ellos expuestos en el salón de la casa. “Están todos ordenados e inventariados para mejor guardarlos y conservarlos”, explica Juan Pérez, al tiempo que va mostrando algunos de los distintos tipos de la colección. Es una colección que data de principios de 2000.

Hay varios de madera de olivo, procedentes de Jerusalén o de Mallorca, otros de cerámica, al estilo napolitano; los hay blancos de porcelana o de biscuit, de cristal de Murano, de metal, también troquelados o recortables de cartón o papel, o hechos en artesanía de punto de lana. Los hay con figuras sueltas y compactos en un solo bloque. Los hay igualmente de distinta procedencia geográfica, con vestimenta del lugar: de Asturias, Madrid, Argentina… Algunos son diminutos y caben en una cáscara de nuez o un corcho, mientras que otros son figuras sueltas considerables: solo el misterio del nacimiento del Niño, con María y José, o enriquecido con las figuras del buey y la mula, además de los tres Reyes Magos: Melchor, Gaspar y Baltasar. Los ángeles y pastores no faltan, porque fueron los primeros en conocer el nacimiento de Dios en la tierra.

Cada Navidad, las colecciones de belenes se enriquecen. Los mercadillos navideños ofrecen sus novedades y entre ellas destacan los deliciosos belenes hispanos, realizados por peruanos, ecuatorianos, dominicanos, cubanos, mexicanos… Tienen una gracia especial y han contado con un mercadillo singular de artesanía latinoamericana junto al Centro Cultural Conde Duque en Madrid.

Letizia Arbeteta, ex conservadora de museos estatales, también cuenta con una buena colección de belenes y el que monta de manera principal en el salón es de estilo napolitano con bellos textiles. Su hijo, el historiador de Arte, Benito Rodríguez-Arizón, también colabora en este arte del belén, que la tradición atribuye a san Francisco de Asís en el siglo XIII.

        María Eugenia Martínez también se enorgullece cada año del montaje de su belén tradicional, al que dedica tiempo  y esfuerzo para que quede bien. Además un genuino belén napolitano con el Misterio de María, José y el Niño, los tres y los Reyes Magos. Además unos pequeños belenes peruanos y uno etíope muy singular.

Además de los grandes belenes en Madrid, como son el del Príncipe en Palacio Real -napolitano puro-, el de la Comunidad de Madrid o el del Ayuntamiento, el convento de las Carboneras o el de la iglesia de San Ginés, Juan Pérez señala los bien montados en iglesias como la Milagrosa o la Parroquia de Nuestra Señora del Dolor, en el Colegio Caldeiro de la Avenida de los Toreros, donde hay instalados dos, uno hecho por los niños pequeños del colegio y otro con las figuras clásicas de la iglesia.

La iglesia del Espíritu Santo, en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de la calle Serrano, también muestra un belén interesante en distintas secuencias de la vida de infancia del Niño, por altares diferentes, y destaca la singularidad de la figura del Caballero de la Estrella (como en el belén de las Carboneras), que abre la comitiva de los Reyes Magos, tanto en el belén físico como en los autos de Navidad y Reyes Magos, del teatro español.

En Barcelona son más bien los belenes en dioramas lo que muestran verdaderos primores y en este campo destacan los instalados en la iglesia de Belén en las Ramblas.

Armar un belén es un arte con los materiales más variopintos que van, desde el musgo y el corcho, hasta el cristal, papel de plata y el agua. Competir en este arte es la mejor manera de ir mejorando su belleza.

    "Coleccionar belenes no es acumular de golpe, sino ir adquiriendo algunos que salen al paso cada año. También nos llegan por regalos", explica Juan Pérez.

belén de María Eugenia Martínez

Belén de Lladró
Belén de Etiopía en la típica cerámica negra

De Ecuador es de pasta de miga de pan hecho a mano y pintado a mano



miércoles, 5 de enero de 2022

El Belenismo como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial

• Entre sus valores culturales, destacan su contribución a la transmisión

de conocimiento de la cultura popular mostrando oficios tradicionales

• La práctica del Belenismo trasciende lo estrictamente religioso para encuadrarse en una dimensión cultural, convirtiéndose así en un hecho sociológico

Belén navideño en Madrid

L.M.A.

    05-enero-2022.- El Ministerio de Cultura y Deporte, a través de la Dirección General de Bellas Artes, ha incoado el expediente para la declaración del Belenismo como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial, lo que supone su anotación preventiva en el Inventario General mientras se procede a la tramitación para su declaración definitiva.

La incoación del expediente por parte del Ministerio implica un reconocimiento y una salvaguarda de la práctica del belenismo. De acuerdo a la legislación competente, será el Consejo de Ministros quien, en el plazo máximo de un año, podrá acordar la declaración definitiva, que se materializará mediante un Real Decreto.

La práctica del Belenismo trasciende lo estrictamente religioso para encuadrarse en una dimensión cultural, convirtiéndose así en un hecho sociológico. Es muestra de una identidad colectiva, presente prácticamente en toda España.

Entre sus valores culturales, destaca su contribución a la transmisión de conocimiento de la cultura popular, mostrando oficios tradicionales y modos de vida a veces ya desaparecidos, así como la preservación de oficios artesanales especializados y su dimensión económica y productiva.

También destacan la riqueza de sus bienes muebles asociados, la transmisión y recreación a través de su práctica de conocimientos, habilidades y destrezas, su estrecha relación con la tradición oral, narrativa y musical, la importancia del  asociacionismo en torno a esta manifestación y su proyección internacional.


El Belenismo comprende tanto al arte de fabricar las figuras del Belén por parte de sus artesanos, como al colectivo especializado que lo arma.

La acción de montar el Belén es una tradición de religiosidad popular que tuvo su origen en la Europa Medieval y que consiste en construir una escenografía formada por escenario y figuras sistematizables que se arman o montan cíclicamente coincidiendo con la época de Navidad. Se trata, por lo general, de construcciones efímeras y estacionales, de un pequeño universo reducido, que alberga personas, animales y casas.

La Ley 10/2015, de 26 de mayo, para la salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial establece que corresponde al Ministerio de Cultura y Deporte, en colaboración con las Comunidades Autónomas, la salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial mediante la Declaración de Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial, además de regular el procedimiento de declaración.


domingo, 29 de enero de 2017

José Félix de Vicente: Conferencia sobre “Arte y Costumbres en los conventos de clausura de Madrid”



Niño dormido de las Descalzas Reales


L.M.A.


            Madrid, 30.01.17 .- El arquitecto y sacerdote don José Félix de Vicente pronunció una conferencia sobre “Arte y Costumbres en los conventos de clausura de Madrid” en la Tertulia Ilustrada, presidida por María Eugenia Martínez y dirigida por Julia Sáez-Angulo.

            El conferenciante hizo un recorrido por el ciclo litúrgico del culto en la Iglesia Católica, al tiempo que manifestaba las distintas costumbres piadosas de las monjas de clausura en los conventos madrileños, algunas de las cuales llegaron de Andalucía y se propagaron por Levante. Buena parte de estas costumbres litúrgicas o piadosas arrancan del periodo de los Austria en España, se cristalizan y adquieren su máximo esplendor durante el Barroco madrileño.

            Don José Félix de Vicente y Rodríguez (Madrid, 1946), sacerdote de la iglesia de san Ginés, la más antigua de Madrid, fundada en el siglo XI, y arquitecto, Asesor General para el Patrimonio Cultural de la diócesis, se detuvo especialmente en el ciclo navideño que se clausura el 2 de febrero, día de la Candelaria, fecha en la que tradicionalmente se desmontaban los belenes. “El tiempo y las tareas de las monjas de clausura está muy regulados diaria y hebdomadariamente", explicó.



            Habló de las  numerosas figuras del Niño Jesús, “el Esposito”, y el Niño perdido, que las monjas de clausura visten y alhajan, desde los pañales hasta lujosos trajes bordados de distinto tipo. La rica colección del convento de las Descalzas Reales se expuso en la Sala de Alabarderos de Palacio Real de Madrid en 2011, con gran éxito de público. Los hay en la cuna, reclinados, sentados, de pie… vestidos de obispo, cura, monaguillo, san Isidro y otros santos y hasta de “Cocinerito… “Los Manolitos” –así se los conoce popularmente-, superan el centenar y medio de figuras.

            También abundan en los conventos de clausura la figura de San Juan Bautista, precursor del Mesías, y las de San José y la Virgen. Los belenes de las clausuras madrileñas, que suelen armarse en la sala Capitular o en las capillas, constituyen un rico patrimonio, de los que don José Félix ha llevado a cabo cuatro exposiciones para el gran público. Entre ellos hay verdaderas joyas desde el siglo XIII hasta el belén napolitano del XVIII.

            Las sibilas fueron otro aspecto explicado por don José Félix, profetisas que vienen del mundo pagano y se introdujeron en la tradición cristiana. Recordó que son los conventos de clausura, quienes las evocan y que, tan solo en la catedral de Mallorca  y otras iglesias de la isla. se las recuerda, con el célebre Canto de la Sibila, que se entona durante la misa del gallo.

            La música es otro gran tesoro artístico en las clausura madrileñas, en las que se interpretan cantos religiosos, polifonías, de Tomás Luis de Vitoria, Cabezón o Cabanilles.

            Mencionó igualmente los grandes nombres del arte de la pintura y escultura que tienen obra en los conventos de clausura, como son Sánchez Coello, Murillo, Velázquez, Alonso Cano… También citó dos piezas singulares: una bola de marfil imperial china, como cabeza de la Virgen y la teca de malaquita del zar Nicolás II de Rusia.


 Niño de la Pasión


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sábado, 3 de enero de 2015

Madrid, ciudad rica en belenes, recorridos por Ánima Artis de San Ginés



Belén de la iglesia de San Ginés


Julia Sáez-Angulo

         03.01.15.- Madrid.- La crítico de arte y experta en arte sacro Elisa Sáez de Slöcker del Voluntariado Cultural  Ánima Artis de la iglesia de San Ginés de Madrid, ha hecho un recorrido explicado de belenes a un nutrido grupo de personas,  en instituciones e iglesias de la capital de España. Se comenzó por el belén conmemorativo de Toledo en tiempos de El Greco, en la sede de la Comunidad de Madrid en plena Puerta del Sol, y se culminó en el belén barroco de la citada iglesia de San Ginés.

         Madrid es ciudad rica en belenes durante el tiempo de Navidad, con ejemplares tan relevantes como el belén del Príncipe en Palacio Real o el belén napolitano de la duquesa de Cardona en la alcaldía de Madrid junto a la plaza de Cibeles.

         Sáez de Slöcker explicó los quince pasajes bíblicos que puede acoger un belén, que van desde la Anunciación a María hasta la huida a Egipto, pasando por la matanza de los inocentes. No todos los belenes acogen estas escenas, pues depende de las tradiciones de cada lugar, así como del espacio. Los pasajes de la petición de albergue en la posada por María y José, así como la dramática matanza de los inocentes, son típicamente españoles.

         La conferenciante explicó la diferencia y convivencia de belenes cultos y populares, así como los anacronismos en la vestimenta de las figuras. Señaló que los belenes ya se representaban desde el siglo IV, como lo puso de manifiesto el concilio de Éfeso y que en la liturgia de la Navidad la Iglesia  reza en presente: “Hoy nos ha nacido un Niño, el Mesías, el Señor”. Los franciscanos en el siglo XIII dieron gran difusión a la creación de belenes en toda Europa.

         La Asociación de Belenistas de Madrid ha sido la artífice del soberbio belén que recrea la ciudad imperial de Toledo con sus tres puertas para cristianos, islámicos y judíos. Se trata de una recreación de la ciudad del Tajo con motivo del año de El Greco, que ha tenido lugar en 2014. El río y el alcázar carolingio están presentes en la instalación de las escenas bíblicas sobre el nacimiento de Jesús. Dos grandes banderolas con la reproducción de La Anunciación y La Natividad de Cristo, recuerdan el trabajo pictórico del artista cretense.

Belén de las Monjas Carboneras. Madrid

Belén de Mayo con anacronismo
         La basílica de San Miguel fue otro punto del recorrido: un belén de J. L. Mayo Lebrija, con arquitectura palestina, río de agua y presencia en una esquina de la figura de san Josemaría Escrivá, fervoroso predicador de la tradición del belén a los jóvenes. Una ucronía que va bien a los belenes populares. El santo era devoto del Niño Jesús de las monjas agustinas de la calle Santa Isabel en Madrid, donde decía misa. Un Niño al que hoy se le denomina “el Niño de san Josemaría”.

         Las monjas carboneras, cercanas a la basílica ofrecen un singular belén quiteño barroco de los siglos XVI-XVII, con la singularidad de la presencia del caballero de la Estrella que anuncia la llegada a Belén de la Navidad y el caballero de la trompeta que anuncia el Mesías. Ambas figuras se han ido perdiendo en la presencia belenística española. También destaca la presencia de granadas, símbolo del paraíso y por tanto de resurrección, según la tradición conventual.

         La conferenciante explicó el simbolismo de todo el lenguaje belenístico, así como la presencia del cometa que se incorporó a la representación de la estrella de belén, a partir de la aparición del cometa Halley a principios del XVIII.

La catedral de la Almudena ofrece tres belenes: uno de gran tamaño en la entrada exterior, con el misterio de las tres figuras de la Navidad y la Epifanía de los Reyes Magos. El segundo, otro misterio de Jesús, María y José en el portal, al pie del altar mayor, como sugirió el papa Benedicto XVI. Y el tercero, en un espacio lateral privado, a modo de diorama lumínico y con voz en off, que va narrando la historia del nacimiento de Cristo.

El recorrido terminó en la iglesia de San Ginés (lamentablemente la iglesia de san Nicolás de los Servitas estaba cerrada), que ha entronizado una imagen del Niño Jesús en el retablo de la capilla del Bautismo y el belén barroco, supuestamente del XVII, frente al altar de la Virgen de Valvanera. Las figuras, que tienen la altura de casi un metro -la mitad del tamaño natural, denominadas academias- son de madera policromada y vestideras con textiles.

San Ginés cuenta con un cuadro de El Greco, La expulsión de los mercaderes del templo, que actualmente se encuentra en el Centro Cultural de la Villa de Madrid en una exposición temporal titulada “A su imagen”, la imagen del hombre como Dios, señalada en el Génesis.

La que esto suscribe acudió al teatro de la Abadía y en el jardín, un simpático Nacimiento iluminado, que ambienta la entrada del antiguo recinto sacro.