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lunes, 9 de febrero de 2026

MARGARITA DÍAZ LEAL, autora de “La fuente de los amores”, 13 relatos de la memoria y la imaginación

Margarita Díaz Leal, escritora y pintora, muestra su libro


Julia Sáez-Angulo

Fotos: J.S.A. y Luis Leal

9/2/26.- Madrid.- La escritora y pintora Margarita Díaz Leal es la autora de “La fuente de los amores”, 13 relatos de la memoria y la imaginación, que acaba de salir al mercado. El libro, publicado por la editorial Círculo Rojo, es el número cuatro de la escritora y será presentado próximamente en Madrid y Santisteban.

El dibujo de la bella portada es una acuarela de la propia autora, una apreciada acuarelista, que ha contado con reconocimiento general, desde los los del colegio. Lástima que la autoría del dibujo de portada no figure en los créditos del libro.

    Margarita Díaz Leal nació en Linares (Jaén), donde pasó sus primeros años. Mas adelante se trasladó a Madrid a estudiar, primero en un internado, donde nació su afición por la lectura. Posteriormente realizó estudios superiores de arte y pintura y fue alumna de Eduardo Peña. Se especializó en Artes Aplicadas al libro. Ha realizado varias exposiciones de pintura individuales y colectivas en diferentes ciudades y ha participado en multitud de concursos de pintura y dibujo, siendo finalista en varias ocasiones. Estos últimos años ha compaginado su actividad de pintora con la escritura, su gran afición, así como la ilustración de libros. Margarita es autora de otros tres libros: Los recuerdos no se olviden, Luchando con la vida y Cuentos para Inés, y sigue escribiendo y preparando nuevas obras.

    La memoria familiar y la geografía jienense le inspiran, porque como en todas las familias hay historias sustanciosas que recordar y contar, siempre adobadas por la fantasía y la imaginación.

    La autora reside actualmente a caballo ente Madrid y Sorihuela de Guadalimar (Jaén), un municipio andaluz jienense, situado en la comarca de Las Villas y parte en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Destaca por sus calles de trazado medieval, la iglesia de Santa Águeda (siglo XV), el torreón árabe del siglo IX y una economía basada en la olivicultura

        Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Margarita+D%C3%ADaz+Leal

Margarita Díaz Leal, escritora y pintora

Margarita y Luis Leal, su esposa Margarita Díaz Leal, escritora



jueves, 9 de enero de 2025

MARGARITA DÍAZ LEAL, autora del libro "Cuentos para Inés"



Margarita Díaz Leal, pintora y escritora



Julia Sáez-Angulo

9/1/25.- Madrid.- La escritora y pintora Margarita Díaz Leal es la autora del libro “Cuentos para Inés”, publicado por la editorial Círculo Rojo. Trece relatos llenos de misterio y fantasía, tanto para niños como para adultos. Un libro que de alguna manera conecta con el anterior de la escritora, “Los recuerdos no se olvidan”, historias que transcurren en una antigua casa, donde una “mesa chismosa” va narrando la aparición y vida de distintos personajes de la familia que habita la mansión. Una nueva generación aparece en el lugar y tienen aparición nuevas observaciones y aventuras.
La portada y las ilustraciones del libro son obra de la propia Margarita Díaz Leal, dibujos en técnica mixta, principalmente en lápices de colores, con resultado nacarado, imaginativo y fantástico. La pintora ha llevado a cabo diversas exposiciones en Madrid y Andalucía.
Entre los títulos de los trece relatos que contiene “Cuentos para Inés”, se encuentran: El unicornio, La niña fea, El arca de Noé, Las brujitas, El duendecillo travieso, El arcón mágico, El lobito bueno, El fantasma de la casa grande, Diario de un ángel de la guarda, La encanta del torreón, Cuento de Navidad, El largo viaje de los Reyes Magos, y, Los viejecitos de porcelana.
        Inés es la nieta de cinco años de la autora.
La autora está trabajando actualmente en una novela, a base de distintos fragmentos de la historia de un pueblo sureño -quizás Sorihuela de Guadalimar (Jaén) donde ella pasa buena parte del año- donde un mendigo recopila recuerdos de su gente y actúa como narrador o cronista de lo sucedido. Toda una crónica del pasado, con pinceladas costumbristas. 
    Margarita Díaz Leal nació en Linares (Jaén), donde pasó sus primeros años. Mas adelante se trasladó a Madrid, donde estudiar, primero en un internado, donde nació su afición por la lectura. Posteriormente realizó estudios superiores de arte y pintura y fue alumna de don Eduardo Peña. Se especializó en Artes Aplicadas al libro. Ha realizado varias exposiciones de pintura individuales y colectivas en diferentes ciudades y ha participado en multitud de concursos de pintura y dibujo, siendo finalista en varias ocasiones. Estos últimos años ha compaginado su actividad de pintora con la escritura, su gran afición, así como la ilustración de libros. Ella sigue escribiendo y preparando nuevas obras.

        Más información

miércoles, 24 de mayo de 2023

MANUEL MORAL ROCA, autor del libro de poemas “No soy de cristal”


Manuel Moral Roca, escritor


Julia Sáez-Angulo

24/5/23.- Madrid.- “No soy de cristal” es el título de reciente libro de poemas del escritor Manuel Moral Roca (Torredelcampo, Jaén, 1958, residente en Madrid), publicado por la editorial Círculo Rojo. Se trata del libro número doce, escrito por este autor de poesía, narrativa y ensayo, que está dividido en dos partes.

Reflexión poética, filosófica, sobre el aprendizaje de vivir, sus gozos y desengaños. La palabra va llevando al poeta al desgranar el paso del tiempo con su grandeza y contingencia. Pensamiento y realidad cotidiana, como la vida misma.

El poeta vive, mira, observa la extrañeza del vivir, la emoción de algunos días, el sentimiento o decepción de otros. La palabra, el lenguaje, la metáfora le ayudan a plasmar las ideas que cruzan y definen la existencia del poeta, del hombre y la mujer, de todos nosotros.

La naturaleza le acompaña y le brinda analogías, emociones y sentimientos que afloran y establecen paralelismos con su propia vida, también hecha naturaleza de encuentros vitales, familiares, amorosos. La memoria, el recuerdo, el olvido, la Historia dan juego y pie para el poema que plasma lo vivido o por vivir.

    Entre los libros poéticos del autor: En deshielo (2000), Palabras de tinta y aire (2007), El jardín de Mnemosine (2009), Poemas en la garganta (2011), Sintagmas en rojo (2012), Para M (2014), y Yulisa (2015)

VERANO

Las azucenas ya embriagan

como brebaje en cáliz

de deseo, como el despertar

de la siesta interrumpida.

Los polluelos se aventuran

a sus primeros vuelos, 

los álamos están vestidos de gala

y los arroyos solo murmuran

alejándose de sus labios jugosos.


El aire ya pesa en la tierra,

que se endurece como reflejo

de la luz que parece flamear de ella.


Las azucenas ya embriagan,

otra vez el cuerpo de los sentidos.


Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Manuel+Moral+Roca





viernes, 24 de marzo de 2023

MARGARITA Díaz Leal, presenta su libro "Los recuerdos no se olvidan", situado en Sorihuela de Guadalimar


Margarita y Julia Sáez-Angulo



Carmen Valero Espinosa
Fotos: Adriana Zapisek

24/3/23.- Madrid.- Margarita Díaz Leal ha presentado su novela “Los recuerdos no se olvidan” en el Centro Cultural Mercado de Ibiza de Madrid. La periodista Julia Sáez-Angulo ha comentado el libro ante el numeroso público asistente y la autora agradeció la presencia de los asistentes y comunicó que seguirá escribiendo nuevos libros.
La periodista señaló que la escritora había tomado materiales de su propia biografía para escribir la novela, por lo que vida y literatura se solapaban en ella. Entre otras cosas dijo:
“Nos trae hoy presentar una ópera prima en la escritura de Margarita Díaz Leal (Linares, Jaén, 1951), una mujer creativa en las artes plásticas, como lo ha demostrado hasta ahora en el dibujo y la pintura, según lo manifestado en numerosas exposiciones, y experta también en otro campo singular: la restauración de cuadros, llevada a cabo junto al desaparecido pintor Paco Peñuelas, y restauradora notable de mobiliario antiguo. Les digo todo esto, porque los muebles van a tener protagonismo en su novela “Los recuerdos no olvidan”, una bella evocación de una casa antigua de familia, la heredada de los abuelos, donde se evocan los recuerdos, que van surgiendo a lo largo de un recorrido atento por todas las estancias y en un diálogo fantástico, humorístico y con acentos surrealistas, más bien oníricos,  con algunas piezas de mobiliario.
Una casa antigua vivida, conocida en el pueblo como la Casa del Médico -algo también habitual en su denominación, por cuanto conozco la Casa del Médico en Marmolejo, hoy Museo de Arte Contemporáneo Mayte Spínola. El médico siempre ha sido un hombre ilustrado y una autoridad en los pueblos, eso explica que sus casas fueran alhajadas -como decía el alcalde Tierno Galván- y más hermosas, como la descrita en la novela “Los recuerdos que no se olvidan”. 
Cada pieza de mobiliario, cada cuadro, cada fotografía o documento despierta en la sensibilidad de una mujer escritora, con sentido artístico, en suma, una catarata de recuerdos, sonrisas o melancolías. Aquella fue la casa de sus abuelos, en la que ella, junto a sus hermanos pasó temporadas de descanso o de vacaciones. En ella tuvo también conversaciones con su abuela sobre la historia de sus antepasados, un tanto fantasiosas, según creía Margarita al escucharla, porque su abuela eran tan fabuladora como ella.
    Muchos de los objetos hablan, están amarrados a una historia o una leyenda de la casa. En la novela está la mesa chismosa, el bargueño que esconde secretos, las jarras de cerámica que hablan de los platos cerámicos de la pared, inexplicablemente “cambiados por bebés”, como se cuenta en el libro. Sí, así como suena. Como sabían que la abuela María coleccionaba platos de cerámica, cada vez que su esposo, el médico, ayudaba en los partos, las madres agradecidas le regalaban a ella un plato de cerámica de Talavera o de otras procedencias más sencillas. (No olvidemos que, en tiempos pretéritos, había más mortandad infantil y de mujeres que morían en el parto o post parto, por infecciones debidas, entre otras causas a la falta de higiene o de antibióticos. La presencia del médico en los partos atemperaba el número de muertes)
La autora también cuenta, porque la ha heredado, con una bella casa antigua en el pueblo jienense de Sorihuela de Guadalimar, por lo que se supone que ha utilizado materiales propios, de su biografía y entorno, para esta novela fantasiosa. Si toda narrativa contiene algo de biografía del autor o autora, es de suponer que ésta también lo tiene, aunque la fabulación y la ficción la haga derivar por otros derroteros imaginativos.
Y no olvidemos que el padre y el abuelo de Margarita Díaz Leal eran médicos. Y la casa que ella heredó en el pueblo jienense tenía el aluvión de procedencias de distintas casas familiares, entre ellas la de su abuelo paternos en la cercala localidad de Santisteban.
Cierto realismo mágico
    Margarita Díaz Leal no ha querido hacer unas memorias, que podría haberlo hecho perfectamente, sino disfrazarlas en cierta manera para actuar con más libertad; quizás lo haga en el futuro con nombres y apellidos de todos los personajes, pero ahora ha querido escribir una novela con materiales conocidos de su familia y lugares que le son propios, entre los nacidos de su imaginación, que les aseguro es mucha.
La autora, a través de la narradora en primera persona, relata su recorrido por la casa y deja fluir sus recuerdos de infancia, la “infancia”, de la que se ha dicho que "es la patria del hombre”, el refugio y consuelo a lo largo de la vida, la verdadera Ítaca para regresar a ella o al menos, soñar con el regreso a la misma, porque, ya se sabe, la vida es el viaje, más que la meta. En su caso, una vez jubilados su marido y ella, han regresado y viven en el pueblo olivarero, casi tanto tiempo como en la casa de Madrid.
Hay cierto realismo mágico o fantástico, cuando el personaje de la narradora recorre las estancias de la gran casa y se encuentra con viejos muebles queridos, que de algún modo le hablan, le sugieren el pasado. No olvidemos el título del libro: “Los recuerdos no se olvidan” y son los muebles, los cuadros, los tapices, documentos, los objetos de todo tipo, lo que le ayudan a evocar el tiempo pasado con su familia. Y así puede narrar sobre sus tatarabuelos, abuelos, padres, hijas… 
    Todas las generaciones que han estado y vivido en esa casa rica, hermosa en el pasado y, más adelante, un tanto deteriorada en sus enseres. Afortunadamente, Margarita es restauradora y ha podido rescatar, resucitar algunos cuadros como el del personaje desconocido, que resultó ser santa Teresa de Jesús y desde entonces le nació a Margarita una devoción particular por la santa abulense. Cada lugar, cada objeto de la casa, tiene el sabor de la magdalena para Proust, que desencadenó su novela “A la búsqueda del tiempo perdido”. El olfato y el olor, son sentidos muy poderosos para evocar recuerdos gratos del pasado
    Es una casa cargada de memoria, de recuerdos, de hechos y dichos que flotan por el aire. Solo falta la mano de nieve que venga a despertarla, alguien de la familia que tenga poderes extrasensoriales, como los que posee la protagonista narradora, seguramente Margarita, que también lo ha percibido en ocasiones. Una intuición superlativa.
Margarita escribe con humor: “A veces he pensado que de algún baúl saldría un muerto”.
La casa contenía ciertamente recuerdos de dos ilustres carmelitas: el caso del cuadro del que ya he hablado y una mesa, donde se asegura por tradición familiar que allí reposó el cuerpo del santo ascético y místico, san Juan de la Cruz, antes de su entierro. 

La novela viene a ser también un testimonio etnológico, etnográfico de ciertos objetos que ya han quedado obsoletos, pero que estaban en uso para las generaciones anteriores, como una vetusta máquina de preparar el café, individual si no recuerdo mal, una heladera, poco menos que antediluviana, un letrero que dice “Prohibido escupir y fumar” (no olvidemos que el padre y abuelo de Margarita eran médicos y exigían higiene), una vieja máquina de triturar carne, un irrigador para el consabido estreñimiento de las señoras que pasaban demasiadas horas sentadas en un sillón y el colmo de los colmos: un masticador para los niños pequeños o para los ancianos. Los museos etnográficos debieran pasarse por esas viejas casonas, para descubrir objetos interesantes, hoy obsoletos. En este sentido, la lectura de la novela de Margarita invita a descubrir y conservar esos objetos similares a los aparecidos a la protagonista de la novela.
La casa, verdadera protagonista de la novela de Margarita, es grande y en ella se puede hablar de salones, gabinete, comedor, cocina, cámaras y desde la azotea, que un día tuvo palomar, se puede ver, por la altura del mismo pueblo, el verde paisaje de olivos ordenados siempre en hileras y la sierra del fondo. Andalucía, amplia, bella, mágica y dramática al mismo tiempo. Los campos de olivos ordenados como las trencitas de las africanas en caminos y líneas perfectas

La intrahistoria de Sorihuela de Guadalimar
La sociología del pueblo también queda reflejada en las páginas de “Los recuerdos no se olvidan”. La autora cuenta en su novela el gusto de la gente por las historias y anécdotas que suceden en la comunidad variopinta, historias que se califican con frecuencia de chismes, pero que no son otra cosa que la necesidad de los hombres y mujeres de saber unos de otros, y de contarse historias, porque, en el fondo, todos tenemos algo de Sherezade, de la necesidad de contar cuentos para entretener al visir y de paso, al escucharlas, salvar nuestra vida de la monotonía y el aburrimiento. 
    “Voy a pasar por el observatorio”, dice uno de los personajes de la novela, cuando sabe que va a pasar por delante de un grupo de vecinos, que se van a preguntar o van a especular sobre donde va y a qué… Algunos vecinos son incluso osados y lo preguntan directamente. “A dónde vamos por aquí? …”
No olvidemos que en el pasado no había televisión y pantallas de móviles, por lo que era habitual salir a las calles, al sol o a la fresca, según la época del año y por ello se veía más gente en las calles de los pueblos, de la que encontramos hoy en día en muchos de ellos. Salir a la puerta de la calle con la silla de anea a tomar el sol, la fresca o a ver pasar la gente, ha sido siempre una tradición 
Con todas las historias que recoge Margarita en su libro, uno acaba tomándole cariño al pueblo, que damos por hecho que era Sorihuela de Guadalimar, cercano al más histórico Santisteban, con cierta rivalidad entre ambos, en lo que a los muebles de la casa se refiere, procedentes de uno u otro lugar, según fueran de la abuela o del abuelo respectivamente. Y en la realidad, cabe decir que, Margarita se trajo a Madrid algunos de esos bellos muebles de familia.
La Guerra Civil española es uno de los capítulos del libro, que la autora titula “Los tiempos difíciles”. La tensión, odios y rivalidades fue un hecho.
En los distintos capítulos, la autora pone títulos, en los que vuelve de nuevo a su casa, casona, casa grande y noble, que se edificó sobre un terreno, al que la gente no alcanza a recordar qué era, qué había antes. Produce humedades en los sótanos, pero los recuerdos de sus historias vuelven. La gente del pueblo, tan imaginativa como ella, como Margarita, hablaba de que se construyó la casa, porque su abuelo esperaba al Rey de España, aunque este nunca llegara allí; en otra ocasión se corrió por el pueblo que Bertín Osborne había visitado la casa; tampoco era cierto, pero eso es lo de menos, lo importante era la ilusión, la fantasía, la imaginación… tener algo que contar. Esa es la mágica, dulce y dramática Andalucía.
Una vez hice la Romería del Rocío con una hermandad de Utrera durante una semana. Fue una experiencia muy singular, rezando el ángelus a las doce del medio día y cantando la salve rociera al atardecer, antes de apagar las luces y dormir. En una de esas jornadas, una de las carretas volcó. Gracias a Dios nadie sufrió nada, pero equipaje y cacharros rodaron por el suelo.
-Ná, aquí no ha pasao ná. Solo algo pa contá, explicaba una mujer ocupante de la carreta.
Lo mismo en el pueblo de la novela de Margarita, de Sorihuela, si pensamos que se inspiró en él. A la gente le gusta tener “algo pa contá” y como Margarita es de allí, aunque no haya nacido en el pueblo, imaginación no le falta para narrar una y mil historias, como Sherezade que contó una en cada una de “Las mil y una noches. Me costa de Margarita, que ya está escribiendo otro libro con nuevas historias, así que va a dejarle al pueblo jienense una historia del mismo, hecho de intrahistorias que diría Unamuno.
    La novela narra secretos de la casa, ¿cómo no iba a tenerlos una casa con tanta historia y diversas generaciones? Hay que desentrañarlos, como las flechas que aparecen en el dorso de los platos de cerámica. Las cosas nos sobreviven y comunican, pero hay que dejarlas en su esencia, todo lo más restaurarlas en manos de una buena restauradora como Margarita, que ha salvado cuadros de familia a base de entelados y pigmentos. Incluso ha rescatado una Madonna, una Virgen que adquirió en el mercadillo de El Rastro en una situación penosa, lamentable, pero que ella estuvo segura de poder devolver a la vida. Lo hizo, cuando, mirando sucesivos libros encontró un modelo similar, un prototipo que pudiera servirle de referencia. Y el cuadro, la Virgen, recobró el esplendor en sus manos prodigiosas.
Hay una y mil historias en el libro, reales o imaginarias, vividas o soñadas… siempre fabuladas.     Además de la citada mesa, donde estuvo el cuerpo del carmelita místico San Juan de la Cruz, la autora cita unas piedras en el campo, junto al río y cuenta que el pueblo guarda la tradición que allí reposó Santa Teresa de Jesús, la santa andariega de Ávila, camino de Beas de Segura, a juzgar por la descripción que la monja fundadora hace en su libro de Las Fundaciones.
    Margarita, autora de “Los recuerdos no se olvidan” habla también de cocina, de platos sabrosos que se preparaban por la cocinera en la casa de los abuelos, para llevar al campo, sobre todo el arroz caldoso con conejo salvaje, típico de la zona, así como los platos de caza. Hoy su familia cuando va, hace lo mismo, pero ya sin cocinera y con platos, preparados y listos para comer. Los tiempos son otros y eso se divisa en las cuatro generaciones que habitaron o disfrutaron la casa: los abuelos que la construyeron, sus padres, ella y su marido, así como sus hijas y desde hace unos años, también nietas. Una acaba de nacer hace unos días y también conocerá la casa. Las generaciones más recientes residen en Madrid, pero vuelven con frecuencia a Sorihuela de Segura y a la casa, para confirmar la leyenda humana del eterno retorno. 

Margarita Díaz Leal
Margarita Díaz Leal

sábado, 18 de marzo de 2023

MARGARITA Díaz Leal presenta su libro "Los recuerdos no se olvidan" en día 24 de marzo


    18.03-2023.- Madrid.- Margarita Díaz Leal, ha escrito un libro  de recuerdos, bajo el título de "Los recuerdos no se olvidan", editado por Círculo Rojo.

Una antigua mesa de su casa palacio, cuenta toda la historia de los muebles, su familia, su época...  

  ** La presentación del libro tendrá lugar el día 24 a las 19,00 horas en el Centro Mercado de Ibiza. 

viernes, 3 de marzo de 2023

MARGARITA DÍAZ LEAL presenta su primera novela "Los recuerdos no se olvidan" en el Centro Cultural Mercado de Ibiza de Madrid

Margarita Díaz Leal, escritora y pintora

Bargueño de los documentos



L.M.A.
Fotos: Julia Sáez

4/3/23.- Madrid.- La primera novela de la pintora Margarita Díaz Leal, "Los recuerdos no se olvidan", se presentará al público por la escritora Julia Sáez-Angulo en el Centro Cultural Mercado de Ibiza en Madrid. El libro ha sido publicado por la editorial Círculo Rojo.
El acto tendrá lugar el viernes, 24 de marzo, a las 19 horas.
    Sinopsis: Al heredar una casa antigua en un pueblo de Jaén, la nueva dueña decide reabrir la misma después de muchos años abandonada para empezar una completa restauración y se encuentra con una sorpresa inesperada. Todos los muebles le hablan y le cuentan la vida de sus antiguos dueños. Ella va descubriendo poco a poco las historias de sus antepasados de los últimos doscientos años. Todas esas historias le hacen recordar muchas vivencias que había olvidado con el paso del tiempo. Una fantasía real, llena de historia y costumbres que rememoran la vida de una familia.

Margarita Díaz Leal (Linares. Jaén, 1951), donde pasó sus primeros años. Más adelante, se trasladó a Madrid a estudiar, primero en un internado, donde nació su afición por la lectura. Posteriormente, realizó estudios superiores de arte y pintura, y fue alumna en la Academia de Eduardo Peña. Se especializó en Artes Aplicadas al Libro. Ha realizado varias exposiciones de pintura individuales y colectivas en diferentes ciudades y ha participado en multitud de concursos de pintura y dibujo, siendo finalista en varias ocasiones. Estos últimos años ha compaginado su actividad de pintora con la escritura, su gran afición, así como con la ilustración de libros.
    Margarita Díaz Leal perteneció a la asociación artístico-literaria ARTLETER, dirigida por María Fraguas, primero, y, después por María Robles. 
Margarita Díaz Leal junto a la galerista Rosa María Manzanares (2023)

jueves, 22 de abril de 2021

Cucox, autor pseudónimo del singular libro "Soulack", sobre la ausencia del alma


Carlos Uralde, escritor



L.M.A.

    23.04.2021.- Madrid.- CUCOX es el seudónimo elegido por el autor, y que conforman las iniciales de su nombre, sus apellidos y la raíz de la ciudad donde esta obra fue escrita. 

    Sobre las tinieblas en las que está diseñada su portada, leemos un nombre propio, ajeno a nuestro santoral, que siquiera sea posible que exista en el largo listado de antropónimos de la lengua inglesa, en cuya tierra se concibió. “SOULACK” es, en definitiva, un “alias” que nos sitúa ante el elemento clave de esta obra: la AUSENCIA DEL ALMA.

    Para este autor, la voluntad humana se reduce a un simple interruptor con dos funciones posibles: la oscuridad y la luz. 

    En la maraña de un persistente bombardeo de información, a través de codiciosos emisores (sin ningún reparo ético), hemos desembocado en la “Era fake”: una realidad confusa en la que nuestra memoria queda diariamente saturada de referencias, en su mayoría banales. Y tan inservible es una mente vacía, como otra en la que la profusión y el desbordamiento de datos, agrieta sus costuras.

    Nuestro cerebro –más mimético hoy que nunca, gracias a nuestros modernos medios de comunicación– reacciona igual que nuestro estómago: según sea la calidad de los alimentos que ingerimos, obtenemos bienestar y energía, o malestar y flaqueza.

    Como resultado, el Hombre actual vive en un estado de permanente empacho e indigestión mental, que le impide realizar los más básicos movimientos, que —como un robot— sólo es capaz de ejecutar cuando es estimulado por una voluntad ajena. Y eso tiene un nombre: esclavitud (hemos elegido la oscuridad). 

    Pero, —aunque arrinconada en el desprecio— la luz del alma sigue latente, a la espera de que cada individuo permita el paso de “la corriente” con una activación del circuito eléctrico en su “conmutador”. 

    Las soluciones que propone esta obra no son de naturaleza tangible (social), sino que están centradas en la necesidad que el Ser tiene de re-orientar la conciencia hacia su propia “esencia”, para analizar el sistema de mera “accidentalidad” (material y consumista) en el que vive, y profundizar en la solución de sus internos “desajustes”.

    Sobre este enfoque de nuestra realidad actual, y ante la palmaria demostración de vivir en una sociedad infantilizada, simplona y huera, el autor prescinde de cualquier forma estilística para narrarnos esta extraña historia con la sencillez de un cuento, dirigido exclusivamente a los adultos.

    *Publicado por la editorial Círculo Rojo

martes, 15 de mayo de 2018

Encarna Hidalgo presenta su novela "Triana" en el Círculo Mallorquín de Palma






 Encarna Hidalgo





Julia Sáez- Angulo

            15-may-18 .- MADRID .- La escritora Encarna Hidalgo presenta su novela Triana, publicada por la editorial Círculo Rojo en el Círculo Mallorquín de Palma, dirigido por Ignacio Deyá. El acto de presentación por el periodista Rafael Calle tendrá lugar el próximo día 22 de mayo, a las 20,30.

            Una novela de amor, donde no falta el conflicto vital que le da narratividad al libro. La protagonista se llama Triana. La novela de 250 páginas, que va por su segunda edición, lleva como ilustraciones cuadros de Escudero y dibujos de Jonás.

            Encarna Hidalgo Puertas (Guadix. Granada, 1972), residente en Mallorca, ha colaborado en distintos medios de comunicación, sobre todo en la radio, donde contó con un programa semanal desde 2010, en el que entrevistó a numerosos escritores y artistas, algunos de los cuales le animaron a escribir y publicar. Triana es su opera prima.

            La novela se abre con el poema: El amor me abrasa,/ el amor me derrite,/ no da un respiro,/ no me tiene amor, me mata…, al que se añade la cita: “La sensación de no haber hecho ni sentido nada es el diablo que te avisa de que estás muerto”.

            La primera escena de la novela transcurre en el centro penitenciario de Alcalá de Guadaira en Sevilla. Son las cavilaciones de una presa, sus reflexiones y derivas mentales, que por fin se decide a escribir lo que pasó, lo que le sucedió en la vida.

            La autora refiere el argumento a un tiempo y a un lugar que bien conoce: “Nací en agosto de 1968 en Guadix, el mejor pueblo delmundo, situado en las faldas de Sierra Nevada (…). Existe un cantar muy popular, mi favorito, de Antonio Machado entre la gente rural:

            Si la luna sale, mejor entre olivos que entre los espartales”.




           

           

jueves, 7 de diciembre de 2017

Ana Alejandre: "Cartas cruzadas", novela reciente presentada en el Centro Riojano de Madrid




 Ana Alejandre entre Dolores Gallardo y Juan González Castejón (Foto Pablo Reviriego)


M. Dolores Gallardo

 07/12/17 .- MADRID .- El pasado día 5 de este mes de diciembre tuvo lugar en el Centro Riojano de Madrid la presentación de  Cartas Cruzadas,  excelente novela de Ana Alejandre.

 En la  actual narrativa literaria, esta novela presenta un formato  nada convencional  puesto que, como  el título indica, la trama principal de Cartas cruzadas la constituyen los hechos relatados en  unas  cartas escritas por diferentes miembros de una misma familia  desde febrero de 1925, hasta  la actualidad.  No hay, por tanto, diálogo.

La última  carta está  escrita el día 11 de agosto de 2013. Casi 80 años después.
Este método  narrar una trama exclusivamente por medio de cartas escritas por diferentes personajes, tuvo un  ilustre precedente en la literatura del  pasado siglo XX: Thornton WILDER,   escritor norteamericano  que  logro ganar nada menos que tres premios premios Pullitzer (uno por una novela y otros dos por obras de teatro),  publicó en 1948 una novela histórica  titulada Los Idus de Marzo.   En ella relata el último año de la vida de Julio César.

 La particularidad de esta novela histórica reside en  que la reconstrucción de la vida de César se hace a través de documentos y cartas ficticias, supuestamente escritas por personajes que  sabemos que  realmente vivieron.
Ese formato de cartas entrecruzadas entre distintos personajes es el que vemos en esta última novela de Ana Alejandre.

                       *****
 Por otra parte, Cartas cruzadas es una   excelente  novela de intrigas varias, de suspense y misterio. También  de la  búsqueda   de la identidad personal, de saber quién somos, de dónde venimos.
 Las intrigas  se desarrollan y resuelven  a través de hermosas cartas escritas hacía tiempo, llenas de amor, de desesperación, de dolor. También de horror.
                  MARINA Alcántara, la protagonista o mejor dicho UNA de las protagonistas, es una mujer divorciada y con dos hijas ya independizadas.
A comienzos del mes de agosto de 2013, tras la muerte de su madre, Marina, que personalmente atraviesa un delicado momento emocional, se encuentra sola,    en el piso de su difunta madre en una aislada urbanización en las afueras de Madrid.  Sólo su fiel perro la acompaña.

 En esa soledad interior y exterior -el caluroso agosto madrileño ha vaciado la urbanización de sus habituales ocupantes-,  comienza a revisar antiguas fotografías familiares  y a  leer  una serie de cartas ocultadas celosamente durante   largos años   por   su madre.
  Sin embargo ésta, antes de morir, la había  incitado  a que,  tras su muerte, las leyera. Las cartas están escritas por diferentes  miembros de la misma familia desde el año 1925.
   En esas cartas se plantea una intriga familiar surgida en 1925 que, a lo largo de los años, va desdoblándose   en varias, hasta alcanzar  a la propia Marina.

       EL  ESPACIO TEMPORAL
Esas cartas rezuman, como he dicho anteriormente, AMOR, DESESPERACIÓN, DOLOR,  y también HORROR según los casos.
Con los personajes que aparecen en ellas   recorremos el siglo xx  y   llegamos  a nuestros días:
 Así  la hermosa Olga Petrovna, una de las protagonistas,  nace  en una familia aristocrática justamente  en los inicios del pasado siglo. Emigrada de Rusia, tras la caída del Zar y la llegada de los soviéticos al poder,  vive en el fascinante Paris de 1925, año de la Exposición Internacional de  Artes Decorativas e Industriales.
 Esos años 20  son el momento en el que el Paris de entreguerras alcanzó su máximo brillo y esplendor.
 Ahí arranca la intriga  de la novela.
 Posteriormente asistimos a otros terribles acontecimientos del siglo. XX:

1.             la LLEGADA AL PODER DEL NACISMO
2.              a la INVASION DE POLONIA en 1939 por los alemanes – que fue el inicio de la 2ª guerra mundial-
3.             a los CAMPOS DE CONCENTRACIÓN NAZIS, donde millones de personas, sobretodo judíos, fueron masacradas. 
 Todos estos  sucesos son  escenarios  fundamentales  en los que se desarrolla el dramático destino de algunos  personajes.
 De hecho, en la portada  de la novela se ve sucesivamente: una foto de París, otra muestra fotografías antiguas y viejas cartas, y una tercera  contiene un grupo de militares en la que destaca en primer término Adolfo Hitler.
 Esta selección  de imágenes es, evidentemente, una declaración de intenciones de la autora.

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Volviendo al argumento de la novela:
A lo largo de una semana Marina Alcántara va revisando viejas fotografías familiares y leyendo  cartas escritas por diferentes personas de la familia a lo largo de los años.  Su madre en sus últimos días la había incitado a leer las cartas, tras tenerlas largos años cuidadosamente guardadas. Sin explicarle el porqué.
Sin entender  la causa por la que ella debía hacerlo ni por qué debía desempolvar viejas historias, como la ya archiconocida desaparición de la mujer de su tío abuelo Gabriel, la hermosa Olga Petrovna, en París en 1925 ¡Hacía ya casi 80 años!
Efectivamente, la madre de Marina ha ocultado cuidadosamente las cartas familiares hasta el fin de sus días. Asimismo las había distribuido  cuidadosamente varios paquetes. Finalmente quiso que su hija las conociera  tras su muerte.
 Marina las encuentra. Las cartas que conformaban cada uno de los paquetes  estaban perfectamente ordenadas  cronológicamente y atadas con un  lazo de diferente  color,  a fin que pudiera   diferenciar fácilmente a los diferentes  autores.
 Poco a poco la lectura de las cartas  va mostrando la intriga, iniciada en con la súbita  desaparición de Olga,  en la que la su familia se ha visto envuelta.
Posteriormente, esa intriga inicial, con los años, se ha ido desdoblando, ampliando, hasta alcanzar a la propia Marina.
También  encuentra algunas otras  cartas escritas por personas ajenas  a la familia y varios importantes  documentos de épocas pasadas.
 Esas cartas escritas por personas ajenas a la familia resultarán  fundamentales para esclarecer   la trama y solucionar las diferentes intrigas planteadas  a lo largo de la novela.
 Durante todo el tiempo  Marina  acompaña  la lectura escuchando los  acordes de la misa de Requiem  de Mozart, compositor que la apasiona.
 A veces, el texto cantado de esa Misa de funeral se adecúa  a   los tristes sentimientos  que expresa  alguna  de  las cartas que  va leyendo.

EN RESUMEN: La soledad del piso vacío en el que  Marina se encuentra, su triste situación emocional, el asfixiante calor de un agosto preñado de tormentas, los versículos del texto de la misa de Difuntos -que  hacen hincapié en la insignificancia  del  ser humano,   abocado a las desdichas y la muerte, y en la súplica que eleva a la misericordia divina-, todo el entorno en  definitiva contribuye a crear una atmósfera cada vez más opresiva,   que, inevitablemente,  se va cerniendo sobre el lector y lo DESASOSIEGA casi tanto como a la propia Marina.
  Conforme Marina  va acabado la lectura y conoce la terrible realidad de su familia y la suya propia, la identidad verdadera, que tanto tiempo llevaba anhelando saber, estalla en el exterior  una gran  tormenta y exactamente  lo mismo sucede en el alma  profundamente desgarrada de Marina.

 El DESENLACE  de la novela que pone de manifiesto, entre otras cosas:
 El sufrimiento  terrible, el dolor y la humillación de  unos seres humanos que tuvieron la desgracia de vivir  en tiempos feroces.   También el amor  y el cariño inmenso de quienes  exponen su propia seguridad para acoger y proteger  a seres indefensos.
A la vez,  como plegaria para todos sus familiares, ya fallecidos, y   como mensaje de  esperanza, suenan los sublimes acordes de Mozart que acompañan  los versículos del último bloque del último bloque del  Requiem,  que dice así:
Lux aeterna luceat eis, Domine,
 cum sanctis tuis in aeternum,
 quia pius es”:
 “Que la luz eterna brille  por siempre para ellos, junto con tus santos, porque Tú, Señor, tu eres misericordioso”.

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