jueves, 11 de octubre de 2018

Christina Rosenvinge, Premio Nacional de las Músicas Actuales 2018

Concedido por el Ministerio de Cultura y Deporte, el galardón está dotado con 30.000 euros

§ El jurado ha destacado “el potencial emocional de su obra y su proceso de búsqueda de una personalidad musical propia” y la calidad de su faceta compositiva y sus actuaciones en directo

L.M.A.

11 de octubre de 2018.- Cristina Rosenvinge ha sido galardonada hoy con el Premio Nacional de las Músicas Actuales correspondiente a 2018. Este premio, que concede anualmente el Ministerio de Cultura y Deporte, está dotado con 30.000 euros. 

En su fallo el jurado ha resuelto conceder el Premio a Christina Rosenvinge por “el potencial emocional de su obra y su proceso de búsqueda de una personalidad musical propia, por su talento y la credibilidad de su genuina carrera profesional, rasgos que encuentran una clara expresión en sus más recientes trabajos”. Asimismo, ha subrayado “la calidad tanto de su faceta compositiva como de sus actuaciones en directo”.

Biografía 
Christina Rosenvinge (Madrid, 1964) saltó a la fama a finales de los 80 con el dúo Alex y Cristina, junto al compositor e instrumentista Álex de la Nuez, con quien grabaría dos discos antes de separarse a principios de los 90.

Hija de padre danés y madre inglesa, debutó años antes como cantante y compositora en la banda Ella y los Neumáticos, durante la explosión cultural de La Movida madrileña para pasar, más tarde, a formar parte de Magia Blanca, donde conocería a De la Nuez.

En 1991 crea la banda Christina y Los Subterráneos, con la que lanza el disco Que me parta un rayo, de notable éxito tanto a nivel nacional como en Sudamérica, donde triunfa en países como México, Argentina, Chile, Colombia, Perú, Bolivia, Uruguay, Paraguay, Venezuela y Panamá.

En 1994, año en el que editan su segundo y definitivo trabajo, Mi pequeño animal, conoce a Lee Ranaldo, guitarrista de Sonic Youth, con quien trabajaría en varias producciones como solista.

En 1997 presenta en solitario el disco Cerrado. Un año después se traslada a Nueva York, donde comienza a tocar en salas de la ciudad, una experiencia de la que nacería Frozen pool, con la discográfica Smells Like Records, obteniendo buenas críticas de la prensa especializada estadounidense.

Rosenvinge ha presentado también programas musicales en televisión como FM2 (1988-1989), de Diego A. Manrique, en TVE y Nosolomúsica (2004-2005) en Telecinco. Como actriz ha participado en las películas Todo es mentira (1994, junto Penélope Cruz y Coque Malla) y en La pistola de mi hermano (1997, de Ray Loriga).

Rosenvinge, que alcanzó la popularidad como icono pop adolescente, es una de las cantautoras españolas de mayor trayectoria y está considerada hoy en día como una referencia del pop rock independiente, gracias a discos como Tu labio superior (WEA, 2008) y La joven Dolores (2011).

Sus últimos trabajos son Lo Nuestro (El Segell, 2015) y Un hombre Rubio, su décimo trabajo en solitario en el que Christina se adentra en la fortaleza emocional masculina asumiendo distintas identidades.

Jurado 
El jurado, presidido por la directora general del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), Amaya de Miguel Toral, ha estado integrado por Tomás Fernando Flores Corchero, crítico musical y director de Radio 3; Almudena Heredero Borreguero, gestora cultural y directora de PrimaveraPro; Pilar Parreño Villalba, violista de la Orquestra de Valencia (a propuesta de la Asociación de Mujeres en la Música); Montserrat Portús Francolí, directora ejecutiva del Mercat de Música Viva de Vic; Sandra Rotondo Urcola directora general del Área de Música Prisa Radio; Julio Ruiz Llorente, periodista musical, director y presentador de Disco grande (Radio 3); Francisco Javier Ruibal de Flores Calero, compositor, guitarrista y cantante (galardonado en 2017 con el Premio Nacional de las Músicas Actuales) y el subdirector general de Música y Danza del INAEM, Antonio Garde Herce, en calidad de vicepresidente.

Premiados en las otras ediciones
Entre los premiados en convocatorias anteriores se encuentran: Javier Ruibal (2017), Martirio (2016), Jorge Pardo (2015), Carmen París (2014), Luz Casal (2013), Kiko Veneno (2012), Santiago Auserón (2011), el Dúo Amaral (2010) y Joan Manuel Serrat (2009).

'Las Lágrimas de Naraguyá', de Catalina González Vilar, destacado en la prestigiosa selección White Ravens 2018

  • Esta novela juvenil de aventuras, publicada por SM en 2017, ha sido reseñada en el catálogo internacional de literatura infantil y juvenil de la International Youth Library que se presenta hoy en la Feria del Libro de Fráncfort.
  • La obra, de la antropóloga cultural y escritora alicantina Catalina González Vilar, que se inspira en el realismo mágico, narra una historia de amistad en la que la naturaleza juega un papel muy importante.
  • En 2015 fue destacado en el catálogo White Ravens El tesoro de Barracuda, de Llanos Campos, novela ganadora del Premio SM de literatura infantil El Barco de Vapor 2014.

L.M.A.

Madrid, 11 de octubre de 2018.- Las Lágrimas de Naraguyá, de Catalina González Vilar (Alicante, 1976), publicado por SM, ha sido seleccionado como título destacado dentro del prestigioso catálogo de literatura infantil y juvenil, White Ravens 2018.

Esta mención viene de la mano de la IYL (International Youth Library), que forma parte de la prestigiosa Fundación ICDL (International Children's Digital Library Foundation), cuyo objetivo es promover la tolerancia y la diversidad cultural ofreciendo el acceso a lo mejor de la literatura infantil en el mundo entero. Las Lágrimas de Naraguyá forma parte de la selección de 200 obras a nivel internacional escritas en 38 idiomas diferentes y procedentes de 59 países.

La categoría de White Ravens se otorga cada año a aquellas publicaciones que merecen una atención especial por su temática o por su innovador estilo literario o artístico en el campo de la literatura infantil y juvenil. El catálogo, que se presenta hoy en el marco de la Feria del Libro de Fráncfort, tiene una amplia difusión, llegando a las más importantes editoriales y organizaciones literarias del mundo.

Las Lágrimas de Naraguyá es una novela de aventuras juvenil que se inspira en el realismo mágico, en la que la naturaleza juega un papel importante, en lugar de permanecer como un mero telón de fondo. La antropóloga cultural y escritora alicantina Catalina González Vilar hace un homenaje a las culturas de los pueblos indígenas, cuya diversidad y existencia están amenazadas por la expansión colonial y poscolonial, según se destaca en el prestigioso catálogo internacional de literatura infantil y juvenil.

En 2015 fue destacado, en el catálogo White RavensEl tesoro de Barracudade Llanos Camposnovela ganadora del Premio SM de literatura infantil El Barco de Vapor 2014. Una divertida historia de aprendizaje en la que se dan cita los forajidos, los piratas y un niño pecoso de rizos pelirrojos llamado Chispas que vivirá muchas aventuras, con las ilustraciones de Júlia Sardà.




Serie Gran Angular de SM
Autora: Catalina González Vilar

Sinopsis: Florencio Méndez acaba de cruzar el Atlántico para adentrarse en la selva en busca de la Flamígera Carnívora, una planta tan interesante como letal. Allí conocerá a Antoninus Kürst, más conocido como Meteo, un buscador de meteoritos que persigue unos fragmentos de estrella llamados las Lágrimas de Naraguyá. Juntos descubrirán que ambas cosas tienen mucho que ver, y que a veces lo más sensato es creer en la magia.





Catalina González Vilar (Alicante, 1975)

Estudió Antropología Cultural en la Universidad de Barcelona, y es escritora de literatura infantil y juvenil. Su público favorito es el juvenil porque está abierto a nuevas emociones y a sumergirse por completo en sus historias, aunque ha escrito cuentos y novelas para lectores de todas las edades.
En 2011 recibió el V Premio Villa de Pozuelo de Alarcón de Novela Juvenil por su novela Los coleccionistas, y ese mismo otoño otro de sus cuentos, Miss Taqui, ganó el III Concurso Internacional Invenciones de Narrativa Infantil y Juvenil en México, que recogió en la FIL de Guadalajara. Consiguió el premio El Barco de Vapor 2012 por El secreto del huevo azul. En 2016 se alzó con el Premio Álbum Ilustrado Edelvives 2016 por Una vajilla impar.

DESCUBRIMIENTOS MILLARES, 1959-1972. OBRA GRÁFICA COMPLETA DE MANOLO MILLARES


MUSÉE D’ART MODERNE DE LA VILLE DE PARIS. 1971 Cartel en serigrafía sobre papel


L.M.A.
            11/10/18 .- MADRID .- Coproducida por la Fundación Juan March, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la Fundación Museo del Grabado Español Contemporáneo y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, se presenta en la Calcografía Nacional la obra gráfica completa de Millares
La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando se honra en presentar en Madrid la extraordinaria muestra de Manolo Millares: DESCUBRIMIENTOS MILLARES, 1959-1972 [OBRA GRÁFICA COMPLETA DE MANOLO MILLARES], que recoge por primera vez su obra gráfica completa, así como la presentación del catálogo razonado de la misma del que su autor, Alfonso de la Torre, es comisario de la exposición.
El hecho de que la Calcografía Nacional de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando sea la primera sede de lo que será una posterior itinerancia en las otras entidades que han patrocinado este proyecto, refuerza con su prolongación en el Gabinete Goya la fuerte identidad de la obra de Millares, enraizándola en el mismo sentimiento de rebeldía que inspiró la obra de Goya. La obra gráfica, con la vocación de difusión que está en su propia esencia, eleva el grito de libertad de estos dos maestros para trascender los reductos de su pintura. Así, con esta primera sede de la exposición, el paralelo entre Millares y Goya se hace más evidente pues sus obras revolucionarias asumen los mismos riesgos, ya que nacen en el mismo seno de una sociedad con semejantes represiones.
La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, quiere mostrar su agradecimiento y satisfacción al Museo del Grabado Español Contemporáneo de Marbella, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la Fundación Juan March, por hacer posible esta coproducción que nos devuelve a la más absoluta actualidad la extraordinaria obra de Manolo Millares.
Juan Bordes Académico delegado de la Calcografía Nacional
No parece extraño el interés que Manolo Millares Sall (Las Palmas de Gran Canaria, 1926 - Madrid, 1972) mantuvo a lo largo de su trayectoria por el grabado y las técnicas gráficas en general –los sistemas de multiplicación de imágenes, refiriendo una terminología contemporánea-, si recordamos su fascinación de infancia por los grabados de Francisco de Goya, Caprichos (1797-1799) y Desastres de la guerra (1810-1815) que, contemplados mediante reproducciones halladas en 1933 en libros de la casa familiar en Las Palmas, ejercerían un poderoso atractivo en el niño y futuro artista.
Unos años después, este “hijo entrañable de Goya” realiza sus primeros monotipos, estampación única mediante la aplicación de pigmento en un plano, luego transferido a un papel ejerciendo presión. El monotipo invadirá, además, algunas zonas de sus dibujos como un recurso técnico que, inevitablemente, obliga a mencionar las pintaderas de los aborígenes canarios.
Acto previo a su interés por la estampación calcográfica, fue su vinculación a la publicación Planas de poesía (1949-1951) realizando portadas e ilustraciones, así como colaboraciones en diversas publicaciones antes de su viaje a la España peninsular (1955). Artista de avanzada,
como era voz de su tiempo, fue mucha su vinculación al libro y a la revista, a las ediciones en general, embargado por una cierta tipofilia, si pensamos en carteles y portadas, ilustraciones para revistas u otras publicaciones (como su frecuente presencia en las ediciones de Ruedo Ibérico) a lo largo de su trayectoria, partiendo de su encuentro con Lourdes Castro y René Bertholò e inmerso en el proyecto artístico de la revista KWY, durante los años 1959 y 1961.
Esta revista, prácticamente artesanal, era realizada en serigrafía bajo diferentes formatos gráficos y distintas periodicidades. Los Millares encontraron al matrimonio Castro-Bèrtholo en París a finales de mayo de 1959, con ocasión de la exposición La jeune peinture espagnole. 13 Peintres espagnols actuels, celebrada en el Museo de Artes Decorativas. En esa fecha KWY se preparaba en la rue des Saints-Pères, en Saint Germain, siendo Bèrtholo un buen conocedor de la técnica serigráfica. Manolo Millares colaboró en dos ejemplares de esta revista, efímera y de breve edición, realizando una portada serigráfica y la reproducción de un dibujo para los números cinco (diciembre de 1959) y ocho (otoño de 1961). Éstos fueron tempranos trabajos serigráficos del artista, y a ellos alude la fecha inicial de la exposición.
El corpus de la obra gráfica de Manolo Millares, unas cincuenta obras, quedaría en buena parte reunido en cinco carpetas, en su mayoría realizadas mediante técnicas tanto calcográficas como serigráficas: Mutilados de paz (1965), Auto de fe (1967), Antropofauna (1970), Torquemada (1970) y Descubrimientos-Millares, 1671 o Descubrimiento en Millares 1671. Diario de una excavación arqueológica imaginaria y barroca (1971).
Mutilados de paz (1965) fue la primera carpeta serigráfica, estampada por Abel Martín. Contenía cuatro estampas, presididas por un poema escrito por Rafael Alberti en Roma, bajo el cuidado de Gerardo Rueda. A ella seguirá Auto de fe (1967), otros cuatro grabados a punta seca, concebida con Elvireta Escobio. Una edición casi artesanal (veinte ejemplares numerados) estampada en el taller de Dimitri Papagueorguiu reproduciendo fragmentos del libro Causas del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Canarias, desde los legajos recuperados por su bisabuelo, Agustín Millares Torres, de la torva destrucción por un carretero en la rada atlántica.
Antropofauna (1970), una carpeta de cinco aguafuertes estampada por el artista en el taller barcelonés de Gustavo Gili, con la ayuda de Joan Barbarà, para la colección Las Estampas de la Cometa, recibiría el premio Ibizagrafic (1972) del Museo de Arte Contemporáneo de Ibiza, concedido por un jurado en el que participó Conrad Marca-Relli. En ese año 1970 otro de sus grabados, también editado por Gili, sirvió de presentación al libro de José María Moreno Galván sobre el artista.
Torquemada (1970), carpeta de seis serigrafías, fue editada por Juana Mordó, la galerista de Millares y otros tantos compañeros de generación desde su apertura en 1964, nuevamente estampada por Abel Martín. Emblema de la representación de la ceguera destilada por la “justicia y la ira inquisidora, la mezquindad”, utilizando el glosario del pintor. A esta carpeta la seguiría Descubrimientos-Millares, 1671 (1971).
A las mencionadas creaciones gráficas hay que unir su colaboración en carpetas memorables: la dedicada a El Paso (Galleria L’Attico, Roma, 1960), estampada en el taller de Dimitri. También su presencia en la primera serie de serigrafías editada en 1964 por el Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca, realizada por el tándem Eusebio Sempere y Abel Martín, quienes quedarían vinculados a las carpetas serigráficas de Millares: Mutilados de paz (1965), Torquemada (1970) y Descubrimientos-Millares, 1671 (1971). El Museo devino en un centro neurálgico de irradiación del arte gráfico y la bibliofilia en el país.
Para la editorial Alfaguara ilustró en 1969 los Poemas de amor de Miguel Hernández, en su colección El Gallo en la Torre dirigida por Camilo José Cela, realizando dos puntas secas. En ese mismo año, aprendió de Antonio Lorenzo la técnica del grabado que éste, a su vez, había conocido del artista gráfico Bernard Childs en los inicios de los sesenta, decidiendo instalar Millares su propio taller de grabado. De esta aventura interrumpida quedaron algunos ejemplares que forman parte de la exposición.
Llegaría en 1971 su último trabajo, verdadero alarde de concepto, también de planteamiento artístico, un homenaje al mundo conquense que tan fundamental resultaría en el devenir de Millares. Fue la carpeta Descubrimientos-Millares, 1671 o Descubrimiento en Millares 1671. Diario de una excavación arqueológica imaginaria y barroca. En sus doce serigrafías, tinta china y aguada de china gris humo, Millares despliega un universo de posibilidades, ejerciendo todo su conocimiento de los años previos, no sólo en arte gráfico, sino también su inmenso saber de dibujante. Es la victoria del negro y del gris, de los encuentros diversos, el triunfo de la escritura hecha signo: la mancha, la grafía, la tachadura, el dripping descendiendo o invertido, el pequeño signo y lo extendido, la escritura sobre textos impresos –negros, grises, espacios en blanco-, la línea y la huella. Algo de paroxismo creativo a lo Artaud hay en estas doce serigrafías que estampa Abel Martín y cuyo concepto cuida Ricard Giralt Miracle. Todo ello estuchado en la caja de madera que concibe otro conquense, Gerardo Rueda. Esta carpeta es también un regalo final de Millares para el Museo de Arte Abstracto Español, bajo la dirección de su fundador, Fernando Zóbel. Ahí están todos sus colaboradores: los hermanos Blassi, diseñadores conceptuales de la carpeta-objeto, y el carpintero del Museo, Domingo Garrote (junto a Rafael Saiz), ejecutor de la misma; el anagrama impreso del Museo, que diseña Gustavo Torner; hasta la mención bibliómana de Zóbel, que asoma en la apertura de la carpeta. Doce estampas como doce meses para el final de la vida del artista.
Un conjunto de cinco pruebas hechas en su estudio, de reciente localización en sus archivos, y ocho grabados póstumos, con algunas variantes, estampados en el taller madrileño Mayor 28, con la cooperación de Fernando Bellver y Manuel Valdés, cierran la exposición.
Contemplando las obras expuestas se percibe cómo las creaciones de Millares recorren, también, el relato de los protagonistas del arte gráfico contemporáneo en España, al modo de un oculto nervio viajando entre la historia menos narrada de estas estampas. El relato, en orden, sería: encuentro con Castro-Bèrtholo en París, luego el Museo de Arte Abstracto Español (la visita a Childs de Zóbel y Lorenzo, y sus ediciones, de la mano de Abel Martín, Eusebio Sempere y Antonio Lorenzo). A ellos sigue Dimitri Papagueorguiu, hasta llegar a la experiencia madrileña del Grupo 15, aventura iniciada con Dimitri donde Millares hará otros dos hermosos aguafuertes estampados con ayuda de Monir y Lorenzo.
Finalmente, debe hacerse mención a la triada de bellos carteles serigráficos, desde el primero editado por Buchholz, con ocasión de su exposición en Múnich en 1968 o la reproducción de un collage de Millares, cartel del Museo conquense (1970, después habrá otro póstumo, 1973) y el afiche de su última exposición en el Musée d’Art Moderne de París (1971).
Manolo Millares había mostrado siempre un extraordinario interés por la estampación, cuya prueba primera sería el dedo o la mano que, manchados, con frecuencia quedaron impresos sobre sus arpilleras y dibujos, en ocasiones sobre fragmentos encolados de papel de periódico. Evocadores de las huellas de los sellos o pintaderas, los signos grabados en las cuevas, muros, agujeros que acariciaron las balas, líneas que cruzan la superficie, huellas de zapatos, marcas diversas, santa faz. Rudimentarios grabados en las arpilleras, señales o cruces, signos, escrituras de “un mundo deliciosamente extraño”, en sus palabras.
Fue el interés por el arte gráfico de ese hombre fascinado desde niño por Goya. Extraordinario grabador sí, pero poeta y místico de voz muy espiritual, como señalara André Pieyre de Mandiargues: “un artista íntegro, y basta”.
Alfonso de la Torre, Comisario
Alfonso de la Torre, comisario de la exposición Descubrimientos Millares 1959-1972. La obra gráfica completa de Manolo Millares es teórico y crítico de arte, especialista en arte español contemporáneo. Ha comisariado más de un centenar de exposiciones, habiendo publicado ensayos y poesía e impartido cursos en diversas Universidades e instituciones.
Fue invitado por la Université de la Sorbonne al Coloquio Internacional Le travail du visible, publicado con el título La heredad de los signos (Éditions Hermann, Paris, 2014).

Especialista en la obra del artista canario Manolo Millares, además del Catálogo Razonado de Pinturas de Manolo Millares (MNCARS y Fundación Azcona, 2004) es el autor del catálogo razonado de su obra gráfica.
Ha teorizado sobre diversos asuntos vinculados a El Paso, siendo comisario de la última exposición antológica de este artista: Manolo Millares, la destrucción y el amor (2006). Entre otros textos, ha escrito Manolo Millares, vestigio y ceremonia. A far cry (sobre la presencia de la pintura de Millares en los Estados Unidos) (Acquavella Galleries, New York, 2006); Millares hoy (Museo Salvador Victoria, Rubielos de Mora, 2013) y Manolo Millares: A deliciously strange world (Waddington Custot Galleries, Londres, 2016).
La editorial universitaria Genueve Ediciones publicó recientemente su ensayo Manolo Millares: la atracción del horror, un análisis sobre las relaciones del artista con su complejo tiempo vital. Dirigió la reedición de la obra de Millares, Memoria de una excavación urbana, en versión bilingüe, que también prologó (Galería Guillermo de Osma, Madrid, 2015).
Sobre Millares versaron sus ponencias en el IV Encuentro sobre Arte y Pensamiento (Fundación Cristino de Vera, La Laguna, 2013); Millares-Moreno Galván: montando nuevamente la estructura de nuestra modernidad [o, mejor] del vertedero a la modernidad (La Puebla de Cazalla, 2014) y Millares (que sigue siendo) hoy (Museo del Grabado Español Contemporáneo, Marbella, 2015).
Compiló una antología poética de este artista, bajo el título: Manolo Millares. Remontando la cometa de sus sueños (Ediciones del Umbral, Colección Invisible, 2016).
 Exposición Descubrimientos Millares, 1959-1972
del 11 de octubre al 5 de enero
Calcografía Nacional. Alcalá 13, Madrid
Martes a sábado: 10 a 14 y 17 a 20 h
Domingos y festivos: 10 a 14 h
Cerrado: lunes, 9 de noviembre, 25 de diciembre de 2018 y 1 y 6 de enero de 2019 Entrada gratuita



miércoles, 10 de octubre de 2018

Julio Mendoza, dibujante, pintor, profesor, director de cine, pionero en tecnología digital, publicista, productor, empresario, conferenciante, curador, multifacético, creativo, brillante…



Julio Mendoza
En el Museo Mayte Spínola de Marmolejo (2016)


Julia Sáez-Angulo
Fotos Peter Wall

            11/10/18 .- MADRID .- Julio Mendoza, dibujante, pintor, profesor director de cine, pionero en técnología digital, publicista, productor, empresario, conferenciante, multifacético, brillante, egótico … en suma artista visual multifacético, ha impartido una espléndida conferencia titulada El color del tiempo en el Casino de Madrid, a la que acudieron colegas del mundo del cine, la publicidad y las artes plásticas. El conferenciante fue presentado por el tesorero de la institución Gerardo Seco y el presidente de la Asociación Española de Críticos de Arte, AECA/Spain, Tomás Paredes.

            En el acto estuvo presente el profesor de Bellas Artes Francisco López Soldado, quien recordó el paso fulgurante de Julio Mendoza por sus clases,  elogió la personalidad y trayectoria artística de su alumno y subrayó su “vocación, entusiasmo y emoción innegable". Mendoza ha ganado recientemente el premio Latino 2018, por su documental cultural Miró, Mayte Spínola y Mallorca, uno más en su larga serie de reconocimientos.

            Nunca hubo un conferenciante con tanta capacidad de dicción acelerada, rica y sin perder contenido alguno para exponerlo todo. Brillante y egótico en todo momento, fue muy aplaudido al final de su exposición por los asistentes interesados en las palabras del artista. Julio Mendoza, hijo y sobrino de artistas, Manuel y Vicente Sánchez Algora respectivamente –pintores y ceramistas-, atribuye buena parte de su éxito al estímulo y entusiasmo que le manifestaba su hermana Marilita, cuando era niño y le ponía un diez en número y calificación a los dibujos que realizaba en su precoz infancia, por lo que el artista  estimuló a los mayores a “elogiar siempre los esfuerzos y méritos de los niños para sacar todo el potencial que llevan dentro”.

            Julio Mendoza Sánchez (Manises, Valencia, 1959), residente en Madrid, que tiene inoculados los métodos agresivos norteamericanos, hizo un recorrido por su trayectoria artística, desde su infancia como “niño prodigio” con sobresalientes y matrículas en el dibujo, hasta la actualidad como artista pluridisciplinar, pasando por su precoz entrada en la Academia de Bellas Artes de San Fernando a los 16 años, y estudio simultáneo de Fotografía en la Escuela de Artes y Oficios, sus becas de la Fundación Juan March y la Fullbright para estudiar en el Instituto de Arte de Chicago en los Estados Unidos, donde investigó sobre la abstracción geométrica y las nuevas tecnologías de los ordenadores y el arte digital –dos masters de verdad…
            En su regreso a España Mendoza trabajó durante 30 años en la publicidad y el cine, como pionero de las nuevas tecnologías digitales, para retomar de nuevo la pintura y la fotografía en 2000 junto al Grupo pro Arte y Cultura, PAC, fundado por Mayte Spínola, ante el que se manifestó muy agradecido, por haberle facilitado ese nuevo contacto en el mundo de las exposiciones, de las que también ha sido comisario en ocasiones.  

            Para Mendoza no cabe diferenciar la figuración de la abstracción, porque hasta en la pintura de representación, también hay una abstracción de la mente sobre la realidad o el modelo. El tiempo y las circunstancias van marcando la libertad de opción de un artista, que va definiendo paulatinamente su lenguaje y estilo. “La realidad es siempre efímera” y por ello se producen los flash back en el trabajo artístico. “Hay siempre una transición, no un corte brusco”, señaló. Y hay que estar siempre al día.


Mayte Spínola y Julio Mendoza, ganadores eel premio Latino 2018

Evolución como pintor y cineasta
            El conferenciante ha articulado su presentación en torno a su evolución como pintor y cineasta, su obra fílmica y pictórica, presentando aspectos comunes en ambas. El concepto del tiempo es un factor determinante en la obra del artista, que también ha mencionado otros aspectos tales como la materia, la composición o el mensaje que unen y también diferencian sus dos manifestaciones artísticas más frecuentes, cine y pintura.

            Partiendo de los orígenes de su sólida formación académica, evolucionando a través de la abstracción geométrica,  Julio Mendoza llega a sus intereses actuales fusionando pintura y cine: la experiencia personal como forma de identidad y autenticidad, por lo tanto la memoria  y la valoración del yo, de las personas y de la humanidad, y de los símbolos e  iconos sociales.

            Mendoza es experto en promoción de marcas, ha colaborado con el gobierno central y gobiernos autonómicos, agencias y anunciantes de todos los sectores de producto. La dinámica entre lo efímero y lo permanente, lo material e inmaterial, el arte, la tecnología y la comunicación son factores presentes en el interés y trayectoria de este polifacético y avanzado artista.

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 Con la escultora Liane Katsuki
Con la pintora Adriana Zapisek