lunes, 18 de diciembre de 2023

Crónicas valencianas I. De la alegoría del Turia en la fuente de la Plaza de la Virgen, a la exposición de CHARO MARÍN en la Real Academia de Cultura Valenciana



Pintura de Charo Marín

Charo Marín apoyada en el murete de la fuente de Silvestre Montesinos


Julia Sáez-Angulo

        19/12/23 .- Valencia .- Valencia recibe con una luz más blanca, rosácea, que la de la meseta. Las palmeras se prodigan y señalan la cercanía del mar, y los naranjos se revisten de frutos brillantes como los árboles de Navidad. Mi apartamento turístico está frente al puente de la Trinidad del siglo XV, que emboca el antiguo monasterio del mismo nombre. Dos estatuas, de un obispo y un fraile, parecen dar la bienvenida y el derecho de paso al otro lado. El bilingüismo del valenciano y el español reposa en los indicadores de tráfico. Valencia es luminosa y ofrece una vida cultural interesante, con soberbios museos y excelentes exposiciones.

La céntrica plaza de la Virgen -la preciosa basílica de la Virgen de los Desamparados está cerca- es punto de cita, junto a la fuente que construyó Manuel Silvestre Montesinos en 1976, una gran estatua alegórica del río Turia y sus ocho acequias representadas alrededor por pequeñas estatuas de valencianas con rodetes y peinetas, más un cántaro en la mano. No lejos están los escaños en piedra donde se reúnen semanalmente los miembros del Tribunal de Aguas de Valencia, una rareza jurídica que estudiamos en la Facultad de Derecho. El agua es muy importante para Valencia y sus productos cítricos. Un arbitraje impecable. La catedral y su célebre torre, el Miguelete, con sonoras campanas están al lado  

Entramos a basílica de la Virgen de los Desamparados a oír a misa de 13 horas, donde cantan a diario los pueri cantores con frescos de Antonio Palomino en la cúpula oval con casi un centenar de personajes celestiales en torno a la Virgen “Geperudeta”, la imagen de la Virgen inclinada como una jorobadita, para mirar y atender a los hombres suplicantes. Muy barroca, la basílica envuelve con su horror vacui.

Con tanta belleza en el centro histórico artístico de Valencia, corría el peligro no llegar al objetivo del viaje: visitar la exposición de arte de Charo Marín en la Real Academia de Cultura Valenciana, donde nos recibe con amabilidad, a la pintora a y a mí, José Aparicio Pérez. “Sobre la piedra, mi piel", es el título de la muestra junto a otra artista, Teresa Andrés, muestra que permanecerá abierta hasta el próximo 11 de enero.

    La pintura de Charo Marín es un despliegue de color, con personajes misteriosos de la infancia, que aparecen en esa fusión inteligente de figuración y abstracción, de dibujo y gesto, de pincelada resuelta para emanar esos personajes del mundo y del aire, que dan vida a la pintura de una artista con cuatro décadas de talento y actividad el arte, con un centenar de exposiciones a la espalda.

    El mundo de los niños preocupa a la autora y conecta con la necesidad de nuestro presente, pero lejos de ser obvia en su planteamiento, la pintora hace emerger pequeñas caras o rostros que asoman con su inocencia, esperanza o ausencia malograda. Tiene escritos trece relatos sobre niños en diversas situaciones difíciles, de las que salen adelante. 

    La pintora expone también en una muestra colectiva en la galería “Arte e Investigación” de Madrid, dirigida por Alfonso. “Estoy en buena racha, porque he vendido obra en ambos foros”, dice la artista, recontenta, en estos tiempos en que algunos se quejan de la dificultad de las ventas.

    Charo Marín vive por y para el arte. Ha renunciado a otras actividades más lucrativas en su vida, para consagrarse por entero a la creatividad estética, a la que ha sido llamada. “Paso horas y horas pintando y dibujando, porque es lo mío, y son los momentos en los que me siento más feliz o satisfecha”, declara esa mujer generosa, llena de amigos intelectuales a los que incorpora en su exposición, ya que durante ella  ha invitado a tres escritores a presentar sus libros u otras actividades culturales.

En la exposición de la citada Real Academia, se exponen también diseños de kimonos y túnicas, con palabras en griego y joyas en oro y plata, que muestran el buen diseño de Charo Marín, una licenciada en Bellas Artes que va citando a sus profesores a lo largo del paseo por la ciudad del Turia, desde Silvestre Montesinos, autor de la fuente del Turia o Felipe Garín, historiador de arte y director en su día de dos museos tan importantes como el San Pío V de Valencia o el Prado en Madrid.

    En esta ocasión los diseños de joyería giran en torno a la cruz, símbolo de los cristianos, y aceptada como ornamentación pop en pendientes y colgantes de muchos jóvenes. Charo Marín y Teresa Andrés se conjuraron para inspirarse ambas en aquella.

    Charo Marín Miguel (Valencia, 1952) es y se siente muy valenciana, aunque su padre viniera de Teruel. Todos se integraron en esta gran ciudad mediterránea, que le inspira y ayuda a crear arte. En su catálogo general figuran más de dos mil cuadros, y decenas de diseños de ropa, principalmente kimonos, así como joyas con formas alegres y coloristas. 

    Un recorrido por calles y grandiosos belenes en la ciudad del Turia, junto a la escritora Alicia Navarro y su hija Sol, completó el paseo de la jornada. Charo Marín nos sigue despacio con su elegante bastón de marquesa/duquesa de Valencia.

    Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/2023/11/sobre-la-piedra-mi-piel-teresa-andres.html

https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Charo+Mar%C3%ADn

Charo Marín, artista visual
"La vida es pasión",  pintura de Charo Marín: o/l



kinono y túnica de Charo Marín

Charo y Julia en la Generalitat de Valencia

Julia con la escritora de libros infantiles Alicia Navarro y su hija Sol

Julia Sáez-Angulo, periodista

domingo, 17 de diciembre de 2023

SPIRAL XIII, grupo de pintores. Reunión, proyectos artísticos y expositivos para 2024

Adriana, Ana, Mercedes, Isabel, Julia, Jorge y Juan. Abajo Luis y Pablo



Julia Sáez-Angulo
Fotos: Adriana Zapisek

17/12/23 .- Madrid.- Los dicho: todos aprovechan el fin de año para hacer balance de actividades y de paso brindar, con banquete por medio, al fin y al cabo la Navidad está cerca y se celebra con antelación con vinos, dulces, turrón y mazapanes. El grupo de Spiral XIII no iba a ser menos y se dio cita en el estudio de Mercedes Ballesteros, al lado del de Pablo Reviriego, uno a la acuarela y otra, al óleo. Yo asisto como invitada “notario” del asunto, sin voz ni voto, junto a otros dos presentes y consortes: Mario Saslosky, mecenas del abstracto y Luis González Tejedor, tenor.
Me consta que, en estos dos talleres/estudios de los anfitriones, se celebran y han celebrado muchas fiestas masivas de fin de año o de carnaval. Los artistas visuales o plásticos son muy jaraneros y cualquier cosa les sirve de pretexto para el jolgorio. Hoy no en balde era el domingo “Gaudete” (en latín “alegrémonos”), de la liturgia de Adviento, y todas las epístolas y el evangelio invitaban a la alegría y el gozo, desde el profeta Isaías, a Pablo de Tarso, terminando por Cristo. Unas pinceladas de liturgia oportuna no vienen mal.
Se dice que, los artistas en grupo son mejor atendidos por las instituciones. Los componentes del grupo de artistas Spiral XIII está compuesto los pintores Isabel de O, Juan Fernández, Soledad Fernández, Luis Javier Gayá, Ana Muñoz, Jorge Pedraza, Francisco Recuero, Mercedes Ballesteros, Miguel Recuero, Adriana Zapisek, José Zorita, el escultor, José Luis Fernández y Pablo Reviriego, que los “pastorea” como comisario y gestor de las sedes expositivas, según ha ido contando la situación, real y posible, de cara al 2024. Ello no quita que cada artista, por su lado, haga gestiones individuales o relativas a Spiral XIII, porque todo suma y libertad, siempre.
No pudieron asistir todos los componente del grupo, porque los días son complicados, el tiempo frío y las distancias no siempre propicias, pero se les dará cuenta de lo hablado. 
    La tertulia, a la par del condumio, revela información: Juan Fernández y Mercedes Ballesteros hablan del resurgimiento y aceptación de la pintura figurativa realista que les afecta, del Museo on line que se proyecta sobre la misma. Comentan la preciosa exposición de Gerardo Pita,  hiperrealista, en la galería Leandro Navarro. 
    En silencio, pienso en la pintora, realista y preciosista, Covadonga Leyva Sagarrua, que me convoca en su estudio para el 31 de diciembre, a las 12 de mediodía, para brindar y despedir el año. Nada de trasnochar, dice, eso es muy común y hay que variar los esquemas
    Isabel de la O asegura gozosa que ella está vendiendo, ahora, más que nunca y que las galerías del Rastro madrileño venden bastante bien a los guiris que por allí pasean. No olvidemos que Madrid es hoy por hoy una ciudad muy turística. Javier Aguado trasladó su galería y talleres, del centro al Rastro desde hace unos años y le va bien. Hay que moverse un poco, le dicen a Ana Muñoz que la toman por tranquila: “los galeristas no van a buscarte a casa”. Ella sonríe.
    Llega con retraso y sonrisa Jorge Pedraza, que quiere empalmar con una exposición que tiene lugar en la galería de Griñón.
    El convite, a la vista está en las fotos: empanadas, de hojaldre a las finas verduras y empiñonada, especialidades de Mercedes, que suaviza el relleno con cebolla caramelizada, de ahí la suavidad y ligero dulzor, solo para paladares exquisitos. También había embutido variado de lomo y salchichón, queso legítimo manchego de oveja, aceitunas amargas de la propia finca de Manzanares el Real, y patatas fritas en aceite de oliva virgen. Solo calidad probada. Los vinos, de Noblejas, como corresponde a la cuna natal de la anfitriona, donde cuenta con un premio de pintura que lleva su nombre.
    Del arte se derivó a la gastronomía precisa. Mario Saslosvky disputaba con Juan Fernández sobre dónde encontrar una buena carne argentina en Madrid, no siempre fácil. “Nosotros los argentinos somos "vacunos" por encima de toda carne. No hay que olvidar que hay más vacas que ciudadanos en el país”, explicaba y continuaba: “Para empezar, no se exporta de Argentina el costillar de las reses, que es de lo más sabroso, porque está prohibido exportar hueso de las reses, por temor siempre a que transmitan alguna posible enfermedad endémica a otros países. Se pierden lo mejor”. Se recomendó, en todo caso, el restaurante De María, perteneciente a cinco grandes jugadores de fútbol.
    Pasaron al capítulo de las empanadas argentinas, y Saslovsky aseguraba que muchas de ellas ni son empanadas, ni son argentinas, ni nada de nada, porque algunas hasta se atreven a llevar relleno procesado. La verdadera empanada argentina es la que lleva la carne picada a máquina o mano, el huevo picado, las aceitunas picadas y las pasas de uva, si se quiere endulzar un poco. Él recomienda las de American Pie, porque le conseta que las hace un argentino que sabe.
    Mercedes Ballesteros, que pertenece a la saga de los "chefs de cocina", mostró en foto un cochinillo asado para el reciente cumpleaños de su hijo Bernar. Mario y Mercedes comenzaron a precisar las conveniencias, los modos y los tiempos del cochinillo, claves del buen resultado: el cochinillo no debe sobrepasar los tres kilos y medio, se coloca en medio del horno y, primero, el costado hacia arriba,  para terminar con el espaldar, que aparecerá dorado, tostado y tierno. No necesita nada, ni aceite ni hierbas, ni historias, solo agua y nada más que agua, saldrá perfecto con el sabor puro a cochinillo asado.
    Para los que no somos chefs, la conversación y disputa gastronómica resultaba surrealista. ¡Qué entusiasmo el de los que aman la buena cocina como buen arte que es! Me vino a la memoria el sorprendente título de los años 80: “Cuando solo nos queda la comida”, de Xavier Domingo, una historia de la gastronomía, que revela la filosofía de la vida cotidiana.
    Al despedirse, comenté mi admiración por dos piezas artísticas en el estudio; son de Luis Matías Sancho, "un artista que triunfa en Paris y Nueva York", según me explicaron los anfitriones.
    Más información













El cochinillo asado por Mercedes, en honor de su hijo Bernar
Obras artísticas de Luis Matías Santos


INGA IVANOVA, escultora, presenta su colección de joyas de cristal y metacrilato "La aparente transparencia"

Inga Ivanova, con uno de sus diseños de collar


Carmen Valero Espinosa

Fotos: Julia Sáez

    17.12.2023.- Madrid. - La escultora rusa afincada en España, Inga Ivanova, presenta su última serie de joyas de autor en cristal y metacrilato bajo el títulode "La aparente transparencia".

    La piezas acogen la luz de forma misteriosa y se hacen trozos de cielo o mar, según los colores elegidos.

    El evento tiene lugar en el espacio Cervantes, 10 de Madrid. En la inauguración estuvieron presentes, entre otros Natalia Nikolaevskaya, directora de la Escuela Rusa en Madrid, la crítica de arte, Julia Sáez-Angulo y el arquitecto Ricardo Alvira. 

Inga Ivanova, escultora
Carmen Valero, Inga Ivanova y Natalia Nikolaevskaya

Jorge Semprún Maura. Un centenario muy oportuno


Víctor Morales Lezcano


    17.12.2023 .- El Ateneo de Madrid acaba de recordarnos a través de las secciones de Ciencias Históricas y de Filosofía que, hace justo un siglo, vino al mundo Jorge Semprún Maura (1923-2011). Mundo que, en la España de los años treinta, se plasmó en una serie de agudas contradicciones sociales, ideológico-políticas y territoriales internas; un mundo, pues, que abriría un camino, ensangrentado por la prolongada Guerra Civil, a la dictadura del general Franco.

En el arranque del acto que se ha celebrado en el Ateneo, consagrado a la poliédrica figura y obra de Jorge Semprún, se proyectó el documental titulado “Semprún sin Semprún”, que produjo TVE en 2015 y del que su autora, Yolanda Villaluenga, dio activa fe presencial en la cita ateneísta de marras. Carlos Mendoza, pariente vallisoletano de Jorge Semprún, y Pedro Ojeda, profesor de Literatura en la Universidad de Burgos, supieron enriquecer el contexto familiar y la compleja personalidad de Jorge Semprún (alias Federico Sánchez), en una velada sugestiva donde la haya. Moderó la sesión el ateneísta José Rayos.

En puridad, se impone reconocer que Semprún fue uno de los precursores del autoescrutinio centrado en su cambiante biografía personal y política (no se olvide su condición de ciudadano hispanofrancés, ni la de su perfil comunista, aunque ulteriormente antitotalitario). Como atisbó Agustín García Calvo y posteriormente Darío Villanueva en “Morderse la lengua” (2021), todo el trasunto vital e intelectual del personaje confiere a Jorge Semprún un sello de marca especial en la galería literaria de la España del siglo XX.  De esto no puede haber asomo de duda.


sábado, 16 de diciembre de 2023

PROFESOR RIESGO: “España, récord mundial de vuelos sin accidentes del F-104”



L.M.A.

    17/12/23 .- Madrid .- El profesor Juan Manuel Riesgo, Titulado Superior por la Universidad Complutense en Derecho, Historia Moderna y Contemporánea, Ciencias Políticas, Especialidad de Estudios Internacionales y Geografía/Etnología. Juez Instructor de la Base de Torrejón 1974-1980 Comandante Jefe de las Secciones Histórica y de Exposición del Museo del Aire 1983-2003, ha expuesto:

“La historia de uno de los aviones de Torrejón, quizás el más importante, por haber pertenecido al E. A., pero falta la Historia de la razón por la que los F-104, no tuvieron accidentes en España. Me la relato mi muy querido Coronel Antonio García-Fontecha Mato, Jefe de la Base de Torrejón con los F-4, Phamtom, de quien yo era su asesor jurídico, como Juez instructor de la Base de Torrejón, Aeropuerto de Barajas y Cantón de Alcalá de Henares. Fontecha que luego sería el primer Teniente General del Ejército del Aire procedente de la Academia General del Aire de San Javier, había sido Capitán y Comandante piloto en la misma Base de Torrejón de los F-104 "Starfighter". 

Fontecha nos relató que, en una ocasión, volando en un F-104, se le incendió "la alarma de fuego" pero el miraba hacia atrás y no había fuego aparentemente, por ninguna parte. Con lo cual avisó a Torrejón que iba a aterrizar. Se prepararon los Servicios contraincendios de la USAF y del Ejército del Aire... pero no había fuego... ¿qué sucedía?: que el avión F-104, alcanzaba tan altas velocidades que se sobrecalentaba mucho y se encendía la alarma fuego.... pero no había fuego. 

Y esto se descubrió gracias al valor y pericia de Antonio García-Fontecha, veterano piloto como muchos de sus compañeros de F-86 "sabré" y T-33.

Es decir, muchos de los jóvenes pilotos alemanes de la recreada Luftwaffe, que pasaron prematuramente de la avioneta de Aero Club al tan sofisticado F-104 Starfighter,  se eyectaron y fallecieron, causando graves accidentes al caer sus aviones sobre ciudades, "creyendo que sus aviones tenían un incendio" y.... no era cierto. 

Por eso España tiene el récord mundial de vuelos sin accidentes del f-104. 

Más información

https://www.outono.net/elentir/2023/12/15/la-historia-del-f-104-starfighter-que-el-ejercito-del-aire-conserva-en-la-base-aerea-de-torrejon/


viernes, 15 de diciembre de 2023

AEDA, Agrupación Española de Acuarelistas, celebra la Navidad y el solsticio de invierno con su encuentro anual en la mesa. "El Platanito"

Comida fraternal en el encuentro navideño de AEDA
Blas Romero, "El Platanito" y Pablo Reviriego

Julia Sáez-Angulo

15/12/23 .- Madrid .- De todos es sabido que en estas fechas navideñas, los españoles se reúnen para celebrar en la mesa la Navidad o el solsticio de invierno, según las distintas sensibilidades. De que se hace en Madrid, doy fe, pero ya se sabe que Madrid es el crisol de todas las Españas, como decía don Antonio Machado. Mis antepasados carlistas también hablaban de las Españas, algo que a mí no me entusiasmaba, porque soy más bien jacobina y me gusta el singular.

No falla: todas las instituciones, empresas, corporaciones, gremios, asociaciones, agrupaciones, foros, peñas, clubs, tertulias, sectas ocultas y sociedades secretas, convocan a sus miembros, socios o militantes, para estas comida fraternas, antes de la llegada de la Navidad en que se celebra ya recogidos y en familia.

La Agrupación Española de Acuarelistas, AEDA, convocó a los suyos para su ágape anual en el restaurante Puerta Grande, como corresponde a un recinto cercano a la plaza de toros. Uno de los mejores acuarelistas de España, Pablo Rebiriego, todo un caballero, y su mujer, Mercedes Ballesteros, tuvieron la gentileza de invitarme a participar del condumio colectivo.

La estrategia de la mesa es importante para pasarlo bien o no tan bien. Años atrás, los periodistas temíamos caer junto al llamado “cónsul de Sitges en Madrid”, porque era el comensal más pesado del reino de España. Hace tiempo que no se sabe de él, supongo que habrá vuelto jubilado a la hermosa Cataluña. Digamos que, en mi mesa de seis personas, gocé con la presencia y conversación de Pablo y Mercedes, pintores; el coleccionista de arte Jesús Barriopedro, el casero de AEDA, con cientos de cuadros en su haber y Nati, su compañera, además de Antonio Calderón y su sombrero, crítico de arte. Muy variada la situación, así que lo pasamos bien.

AEDA es una agrupación muy numerosa y entusiasta, está formada mayoritariamente por mujeres, al igual que el Cuerpo de Conservadores de Museos, al que se le llama coloquialmente “la cuerpa”, por el dominio de mujeres. Si es que no me extraña que los hombres pusieran barreras a las mujeres en la Historia, porque en cuanto entran ellas, arrasan con su presencia y buen saber hacer. ¡Benditas sean!

Este año ha sido grande para los acuarelistas porque mostraron con éxito acuarelas de gran formato en la querida y célebre Casa de Vacas del Retiro de Madrid, dirigida por la sabia Lola Chamero. Con idea y realización del comisario Pablo Reviriego, la exposición fue un hito y acontecimiento.

José Ismer (1954), un histórico de la Agrupación, sentado en la mesa presidencial de la Junta Directiva, me entregó un tríptico que anuncia su próxima exposición en la propia sede de AEDA (c/ Benito Castro, 12 bis. Madrid). Es un hombre tan querido que nadie le falla en la inauguración.

Isabel Alonso, Alosete, otra grande de la acuarela, nos anuncia que los días 12 y 13 de enero próximo, llega desde Bilbao a su estudio, el gran acuarelista Justo San Felices para impartir un curso de acuarela en el fin de semana. Todo un acontecimiento.

        Mercedes Ballesteros me cuenta en confidencia (¡qué ilusa contar en confidencia algo a un periodista, aunque sea amiga!), que se trae entre manos un retrato colectivo como difícil reto, que le llevará tiempo, pero que lo aborda con ilusión. Dejémoslo aquí.

Blas Romero, “El Platanito” (1945), un torero que tomó la alternativa en la madrileña plaza de Vista Alegre en 1970, pero no alcanzó la gloria taurina, interrumpió el almuerzo para vendernos lotería. Fueron muchos los que le compraron una papeleta. Él se avino con gusto a posar para las cámaras.

El restaurante estaba a rebosar de acuarelistas, con lleno total de aforo: 80 en suma, que hubieran podido ser muchos más de cien, porque AEDA goza de casi mil socios y todos entusiastas de su gremio. No había sitio para más. Las mesas alargadas, tipo boda antigua, se sucedían ante los sucesivos camareros chinos, que no la comida, que seguía con el rabo de toro, chuletón de Ávila, mero o bacalao, que seguían a los primeros de verduras a la plancha, croquetas con patatas paja; langostinos, ensalada rusa; revuelto de gambas… 

    Todo abundante y con precio razonable. Había que elegir el menú a la hora de hacer la reserva de plaza, pero como comemos con el ojo, aquello se convirtió en un cambio de opinión in pectore, a la vista de los primeros platos que salieron, y las 35 reservas de verduras a la plancha, se convirtieron por arte de voz y petición en más de 40. No hubo problema en el cambio.

Total, que almorzar con los acuarelistas una vez al año, se convierte en un placer divertido. Entre los asistentes al acto nombres grandes como el de Vera Callejo, Luis Manso, África de la Llave, Mandi Brines Caballero, secretaria de AEDA que nos obsequió con bombones al final de la comida, porque era su cumpleaños, lo que nos llevó a cantar “cumpleaños feliz”, por su generosidad; Carmen Durán, J.L. Ollero, Argentina García y la argentina Manuela… Son tantos y tantos y tan buenos, que es imposible registrarlos nominalmente. Manuel Alpañés, presidente de AEDA, pasó a saludar por las mesas, pese a su ronquera temporal, como si fuera el novio de la boda acuarelística.

Alfredo Alonso es el artista que ahora cuelga en las paredes de Puerta Grande. Es bueno que los restaurantes faciliten sus muros a los artistas. Todo suma.

Platanito vende lotería a Pablo y Jesús



"El Platanito" y Pablo Reviriego

MARIO SASLOVSKY. Cumpleaños y homenaje organizado por Dolores Tomás, coleccionista de arte ruso y Jesús Martínez, su esposo. "Madre Rusia"


Dolores Tomás y Jesús Martínez
Mario Saslosvky y Dolores Tomás, junto a la poinsettia dorada


Julia Sáez-Angulo
Fotos: Luis Magán y Adriana Zapisek

16/12/23 .- Madrid .- Al empresario y mecenas en el arte, Mario Saslovsky se le respeta y aprecia en el circuito artístico de Madrid, por el premio que fundó para los creadores de pintura abstracta y por su presente frecuencia en eventos de las artes visuales. Con motivo de su 79 cumpleaños, Dolores Tomás, coleccionista de arte ruso, y su esposo Jesús Martínez, decidieron ofrecerle un homenaje privado en su casa, junto a un grupo de amigos. El resultado no puso ser más grato en la cena del amplio comedor que da al jardín en la sierra madrileña.
Todo comenzó con el primer brindis con un pequeño vaso de vodka, acompañado de un caviar asalmonado suave, de peces del lago Baikal. En casa de la coleccionista de arte ruso, muchas cosas son rusas y se disfrutan por los amigos, en estos tiempos complejos de cara al gigante país europeo del norte. Dolores Tomás, que ha vivido y recorrido el extenso territorio ruso desde finales de los 70, para hacer su colección, a veces como una auténtica Indiana Jones. Ella ama el “alma rusa” y a la “Madre Rusia”, como los personajes de las novelas del XIX de Tolstoy o Dostoiesvky, como los pintores rusos de los que fue adquiriendo sus casi cuatro mil cuadros de la colección. “Los tiempos y asuntos de guerra son otra cosa”, dice la coleccionista. “El pueblo ruso es el más patriota que yo he conocido, hasta el punto de llamar “Madre” a su querida Rusia".
Curiosamente Mario Saslovsky es de familia originaria de Ucrania, que emigró a la Argentina, el siglo XIX, huyendo a las duras leyes del zar de Rusia que obligaban a los judíos a un interminable servicio militar. Ellos se consideraban rusos y así los siguen denominando en Buenos Aires a todos los que tienen esa procedencia del Este de Europa. “Los argentinos, ya se sabe, descendemos todos de los barcos”, dicen  los porteños con humor. Allí se establece el particular melting pot con los descendientes de españoles e italianos. Mario, tercera generación de argentino, optó por casarse con Adriana Zapisek, descendiente de polaco e italiana y la mezcla de razas embellece la descendencia, como puede comprobarse en sus hijos Verónica y Pablo, y no digamos más de sus nietos.
Jesús Martínez dirigió una gran agencia de viajes turísticos y uno de su viajes estrella era el de las tres grandes ciudades rusas: Moscú-San Petersburgo- Kiev.
Pero volvamos al homenaje y sucesivos brindis. Mario recibió entre sus regalos: “Borges, Fervor de Buenos Aires”, un libro ilustrado con el cuidado especial del editor sevillano Pedro Tabernero, ya que este invierno el homenajeado no viaja al verano de su país, ni al veraneo en Punta del Este. Junto a este libro, un delantal de arpillera con un bolsillo central, adornado con una matrioska rusa. Hubo regalos para todos. Mario llevó a la anfitriona un gigantesco pascuero, una poinsettia de grandes flores doradas.
Dolores nos mostró un precioso almanaque ilustrado de fotografías de 2024 que le ha llegado a su casa desde la embajada de la Federación de Rusia en España. Se titula “Grandes mujeres rusas”: con imágenes de: Catalina la Grande, Catalina Dashkova, Sofía Kovalevskaia, Aleksandra Kollontai, Anna Pavlova, Valentina Tereshkova, Elena Obraztsova, Anna Ajmatova, Vera Mújina, Maya Plisetskaia, Natalia Goncharova. Si de alguna no se conoce su hazaña, consultar Google. Yo recomiendo la maravillosa poesía de Anna Ajmatova y la pintura vanguardista de Natalia Goncharova.
Con copas y brindis pasamos a mesa, con mantel grana y oro, y la cena de ricos y variados aperitivos acompañados de un vino blanco de Burdeos y un tinto, Carme, criado por unos familiares de Jesús, que comercializaron sus viñas junto al Vega Sicilia. Deliciosos vinos para acompañar los frutos secos, el salmón marinado, la empanada finísima, la tortilla española, jamón ibérico, queso con pimentón… y los pimientos del Padrón -uno de ellos en su día, le picó tanto a Dolores Tomás, que se bebió la copa del ministro Fraga Iribarne, quien le había asegurado que no picaban. Jesús nos explicó que” los pimientos del Padrón, unos pican y otros no”, se debe a si pertenecen a la parte baja de la planta, que, al no tomar tanto el sol, se vengan picando lo suyo.
Después de los aperitivos llegó la ternera en salsa, mientras Jesús, nacido entre diez hermanos -tres de ellos sacerdotes- nos contaba anécdotas familiares sin parar. La mejor, la de uno de sus hermanos curas que fue a esperar a un preso a la cárcel, a petición de la madre, para que lo pusiera en el tren hacia Sevilla, donde lo esperaba la progenitora. Montado en el coche, el preso le pidió al cura que parece un momento, porque volvía enseguida y así lo hizo pidiéndole a cura que aumentara la velocidad, porque la policía les venía siguiendo. El “angelito” había atracado una sucursal de banco en un pis-pás, en el rato que faltó y, tanto el cura como él, acabaron en el calabozo policial, hasta que se aclararon las cosas. Una familia de diez hijos da para muchas historias.
Los postres fueron delicatessen total, procedentes de Mantequerías Bravo, lo más plus de Madrid, de una sobrina de Jesús, licenciada en Periodismo, pero dedicada en cuerpo y alma a esta tienda que es lo mejorcito de la capital de España en exquisiteces y rarezas sabrosas. Además de la tarta de tres chocolates, las bandejas de chocolates rosa extrafinos y avellanas doradas. 
    El brindis de la anfitriona Dolores Tomás fue una amplia laudatio del homenajeado, donde se mezclaban a partes iguales, elogios y afectos. Dolores tiene fuerza expresiva con su bonita voz grave. Mario Saslovsky agradeció con elocuencia porteña las atenciones de los dos anfitriones y el buen rato pasado para celebrar este cumpleaños.
Los personajes de la pintura rusa que cuelgan en las paredes asentían. Nos hicimos todos fotos de familia, y el fotógrafo habitual, Luis Magan, hizo posar a los anfitriones como antiguos dioses lares, foto que he colocado al comienzo de la crónica.
¡Dios guarde a Mario Saslovsky muchos años! Y a nosotros, para poder celebrarlo todo junto a él.

Más información

Cesar Casanova, Julia Sáez-Angulo, Adriana Zaìsek y Mario Saslovsky

Cesar, Susana, Adriana, Mario,  Jesús, Lola y Dolores

Dolores y Jesús
Mujeres. Julia, Lola, Dolores, Susana y Adriana