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jueves, 18 de diciembre de 2014

OBITUARIO. IN MEMORIAM DE ANDREA D´ ODORICO







Esperanza d´Ors

      18.12.14 .- Madrid .- Decía el escritor Eugenio d´Ors que todo artista construye un edificio con su obra. Algunos podremos llegar a la primera planta, o a la segunda o quizá poner solo la base. Pero los hay que lo coronan de la manera más hermosa.

Andrea lo hizo. Una, para mí, hermosa torre que irá creciendo día a día y que veremos cuando aparezca reunido en exposiciones y libros su inmenso trabajo. Una torre que ha sostenido durante casi medio siglo la dignidad de nuestro teatro. Primero con nuestro inolvidable Miguel Narros, y luego con tantos otros, grandes o pequeños…, porque a él eso no le importaba….

Sabía como nadie alimentar la llama de su entusiasmo con su apoyo apasionado y generoso a los demás. No he conocido en el teatro a nadie más generoso que él. Como dice mi hija Ainhoa Amestoy, ¿quién llamaba a casa tan solo para preguntar qué tal y compartir nuestros trabajos, los suyos y los de los demás por solo la satisfacción y anhelo de hablar de lo nuestro? Nadie. Andrea D’Odorico.



Sabía que alimentar la ilusión y el poder de la imaginación nos ayuda a construir un futuro más humano y más hermoso…  Y ésa era su apuesta…

Sorprendía que habiendo nacido en Italia amara y se indignara a partes iguales con nuestro país. Para mí que lo hubiera hecho en cualquier otro… Tuvimos la inmensa suerte de que eligió el nuestro… Digo cualquier otro porque pertenecía a la comunidad universal del espíritu, que no conoce fronteras.

¡Que maravilloso pensar que este militante de la belleza vivió para construir ámbitos que abrigaran y protegieran nuestro perfil, nuestra identidad, nuestra memoria! Para que no quedaran disueltas en la nada, o como temía el poeta Keats, “escritas en el agua”…

Creía fervientemente en el arte como conformador de nuestro rostro, como la luz y el consuelo, y por eso la última vez que su timidez y pudor le permitió levantar la voz en Mérida, gritó: “DEJADNOS SER FELICES!”

Digamos bien fuerte como Andre Maurois: “tales hombres son la sal de la tierra”. Hombres como Andrea son la sal de la tierra.

¡Qué suerte para mí, y para todos nosotros, gentes del teatro, haberle conocido!

Madrid, lunes 15 de diciembre de 2014

Esperanza d´Ors, escultora