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martes, 10 de diciembre de 2024

"FERNANDO ZÓBEL. Las razones de la belleza". Un diálogo entre Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany


Joan Gómez Alemany, Josep Lluís Galiana y Alfonso de la Torre, en el Museo de Arte Contemporáneo_FAP, de Cuenca
    
        

            L.M.A.

        10.12.2024.- El proyecto Fernando Zóbel. Las razones de la belleza comenzó a fraguarse durante el mes de enero de 2024, tras las vacaciones navideñas. Joan Gómez Alemany, con quien comparto desde hace siete años máxima complicidad artística, así como escenarios y numerosos proyectos discográficos y editoriales, y Alfonso de la Torre, a quien he comenzado a tratar más recientemente con motivo de la publicación del libro Cartas en torno a Manolo Millares, Pablo Palazuelo y otros, explica el editor Josep Lluis Galiana. 

    "Una correspondencia (2018-2022) entre Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany (EdictOràlia, 2022), me propusieron una nueva aventura literaria y editorial. No puedo negar que me lo pensé durante unos instantes, pero una sola vez, prestando mucha atención al Bob Dylan de Don’t Think Twice, It’s All Right. El futuro libro, al que con sorprendente rapidez se le puso título y subtítulo: Fernando Zóbel. Las razones de la belleza. Un diálogo entre Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany, me llegó magníficamente presentado por estos dos queridos amigos de admiradas y contrastadas trayectorias artísticas, literarias e intelectuales. A la irresistible calidad literaria de los textos se unía la gran oportunidad de poder celebrar desde EdictOràlia Llibres i Publicacions el centenario del nacimiento de este artista único en la historia del arte español de la segunda mitad del siglo XX, un artista e intelectual de dimensiones y parámetros universales".

En pocas semanas decidimos la portada, bellamente presidida por el conocido óleo zobeliano Reflejo (1981) e informamos de nuestras intenciones a la Fundación Antonio Pérez (Diputación Provincial de Cuenca) en la persona de su director, Jesús Carrascosa, quien rápidamente mostró su entusiasmo y complicidad, brindándonos su colaboración y apoyo incondicionales para sacar adelante el proyecto. A continuación, me llegó el manuscrito en toda su completitud con los textos originales de Alfonso de la Torre más las breves introducciones que los encabezan y contextualizan, y el generoso y reflexivo ensayo de Joan Gómez Alemany, todos ellos magníficamente documentados e ilustrados con numerosas imágenes de Zóbel y de algunas de sus más representativas obras, que muy amablemente los herederos del artista han cedido su uso para esta edición. El diálogo, tremendamente enriquecedor, entre estos escritos en torno al artista y coleccionista español Fernando Zóbel nacido en Manila (Filipinas) hace cien años un 27 de agosto, nos remite a una España gris y aislada del mundo, a una sociedad todavía atemorizada y a unos artistas que, con mucho coraje y convicción, buscaban denodadamente una identidad propia en las siempre procelosas aguas del arte contemporáneo y una merecida proyección internacional.

Tras el éxito cosechado por su anterior libro —Cartas en torno a Manolo Millares, Pablo Palazuelo y otros—, el teórico y crítico de arte Alfonso de la Torre Vidal (Madrid, 1960) y el compositor y artista visual Joan Gómez Alemany (Valencia, 1990), vuelven a juntar sus respectivos talentos y extensos conocimientos para entrar, nuevamente, en diálogo y profundizar en la trayectoria artística y vital del creador en 1966 del “primer museo democrático”, en palabras de De la Torre, conocido como el Museo de Arte Abstracto Español, situado en las emblemáticas Casas Colgadas de Cuenca. ¿Quién no ha visitado sus salas alguna vez en su vida y ha salido gratamente impresionado tras (ad)mirar las joyas que atesoran sus muros de piedra y mampostería? Yo mismo fui seducido en mi primera incursión siendo un joven estudiante allá por los inicios de la década de 1980. Contemplar por primera vez las obras de Zóbel, Millares, Chillida, Saura, Oteiza, Sempere, Rivera,  Palazuelo, Teixidor, Feito, Rueda, Torner, Yturralde y tantos otros representantes imprescindibles de la abstracción española marcó para muchos nuestra forma de pensar y de mirar la belleza de un arte en constante revolución.

Si bien es cierto que el género epistolar de Cartas en torno a Manolo Millares, Pablo Palazuelo y otros ha dado paso al género ensayístico —stricto sensu— en Fernando Zóbel. Las razones de la belleza, los autores han puesto, de nuevo, sus respectivos textos, los ya escritos con anterioridad, como las interesantes entrevistas sobre Fernando Zóbel de Ayala y Miranda e Ignacio Chillida o Fernando Zóbel. Una forma secreta de la visión, hermoso texto escrito para la exposición Zóbel, un artiste de trois continents (Galería Mayoral, París), y, por supuesto, los escritos inéditos, al servicio de un diálogo pleno de frescura, de interacciones y giros literarios, y de gran atractivo para una lectura atenta y curiosa. Los doce textos recopilados por Alfonso de la Torre más dos entrevistas, que abarcan casi cuatro décadas de escritura sobre Fernando Zóbel, devienen en el perfecto andamiaje teórico, bibliográfico, poético, estético e historiográfico para lanzarse a una profunda reflexión, a una valoración del alcance real de Zóbel y de su generación, y a poner en interlocución el resto de escritos actuales tanto los del propio Alfonso de la Torre, así su ‘[A modo de proemio]’ y las imprescindibles introducciones a sus textos, como de la extensa y novedosa introducción de Joan Gómez Alemany. 

Un sorprendente estudio que aborda la poliédrica y transversal personalidad del Zóbel viajero y coleccionista, del Zóbel escritor y poeta y, cómo no, del Zóbel pintor y músico amateur. Y ahí es donde Gómez Alemany se lanza a una disertación verdaderamente reveladora, introduciendo al lector no solo en el papel que  la música jugó en la vida de Zóbel, sino en el decisivo valor historiográfico que la música posee en el devenir de los cambios sociales, culturales y políticos.

El grueso del volumen es una selección muy exhaustiva de los escritos, la mayoría publicados en libros, catálogos —como la impecable “Introducción” al Catálogo Razonado de Pinturas 1946-1984 de Fernando Zóbel, elaborado por el propio Alfonso de la Torre en colaboración con Rafael Pérez-Madero, y que fue presentado el 2 de febrero de 2023 en el Museo del Prado tras ocho años de trabajo— o en medios de comunicación especializados, y que De la Torre ha ido escribiendo a lo largo de su trayectoria como especialista en la abstracción española, desde el ya lejano 1985 hasta nuestros días. Por su parte, Joan Gómez Alemany, buen conocedor de Fernando Zóbel y de los escritos de De la Torre, conversa con todos esos textos, trenzando un ameno relato de vida y arte alrededor del autor de más de dos millares de pinturas, así como de más de un centenar de cuadernos de apuntes y una treintena de diarios, que permanecen custodiados en la actualidad en la Fundación Juan March.

En clara sintonía con el espíritu de Fernando Zóbel, el libro que comienza tras esta breve nota, emana de la tranquilidad del orden, no solo cronológico de los escritos aquí compilados, sino de ese orden que buscaba compulsivamente “el artista que alteró el color de nuestras mentes”; de ese silencio que presidió “una vida de monje encantado” con la belleza de lo mínimo, con la elegancia de los gestos y trazos de las caligrafías orientales, y de esa intensidad plástica, poética y musical que surge de ese “lirismo en la abstracción”.


viernes, 26 de abril de 2024

La Fundación Juan March celebra el centenario de Fernando Zóbel con la exposición «El pequeño museo más bello del mundo»

• La Fundación presenta en Madrid “El pequeño museo más bello del mundo”, una exposición sobre la creación del Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca, el primer museo de arte contemporáneo del país. La muestra estará abierta al público entre el 26 de abril y el 30 de junio. 

• Esta muestra presenta una amplia selección de las obras más representativas de la colección del museo, creado por Fernando Zóbel en 1966 y del que la Fundación Juan March es titular desde 1981.

 • El espacio, situado en las Casas Colgadas de Cuenca, fue el primer museo de arte contemporáneo de España, creado con total independencia al margen de la política cultural oficial del régimen franquista.

 • El museo nació en un país sin apenas museos, para hacer visibles permanentemente las obras de artistas como Eduardo Chillida, Antonio Saura, Antoni Tàpies o Jorge Oteiza, entre otros.

 • Alfred H. Barr Jr., fundador y primer director del MoMA de Nueva York, lo describió al visitarlo en 1967 como “el pequeño museo más bello del mundo”, cita que da nombre a esta muestra.

• Con esta exposición concluye la itinerancia de esta muestra, que se ha presentado durante 2022 y 2023 en Granada, Barcelona, Dallas (Texas) y Coblenza (Alemania) aprovechando la obra de climatización del Museo de Arte Abstracto Español.

 

        L.M.A. 

Madrid, 25 de abril. Desde el 26 de abril hasta el 30 de junio, la Fundación Juan March presentará la exposición “El pequeño museo más bello del mundo”. Esta muestra trae a Madrid las obras y los artistas que protagonizaron un capítulo ineludible de la historia cultural española reciente: la creación del Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca.

El artista Fernando Zóbel fundó esta institución en 1966, situando en la ciudad de Cuenca el primer museo de arte contemporáneo de nuestro país y un espacio de libertad creativa.

Esta muestra contará con obras de algunos de los principales exponentes de la abstracción española entre los años 50 y 80, como Eduardo Chillida, Antoni Tàpies, Jorge Oteiza, Pablo Palazuelo, Antonio Saura, José Guerrero,Fernando Zóbel, Gustavo Torner, Eusebio Sempere, Modest Cuixart, Elena Asins, Eva Lootz, Soledad Sevilla o Miguel Ángel Campano. Todas las obras fueron coleccionadas por Fernando Zóbel, artista de cuyo nacimiento se cumplen cien años este 2024.

 El Museo de Arte Abstracto Español nació para contrarrestar la casi total carencia de museos de arte contemporáneo en la escena española, y se convirtió en uno de los primeros espacios creados y gestionados por artistas del mundo. Con la ayuda de Gustavo Torner, Gerardo Rueda, Manolo Millares, José Guerrero, José María Yturralde o Jordi Teixidor, entre otros, el museo el Museo de Arte Abstracto Español se anticipó a los primeros artist-run spaces (“espacios dirigidos por artistas”) surgidos en los años 70 del pasado siglo.

 “El museo supuso un espacio de libertad en la España de entonces”, explica Manuel Fontán del Junco, director de Museos y Exposiciones de la Fundación Juan March. “Libertad para ‘aprender a ver y enseñar a ver’, como decía Zóbel; libertad para conocer y contemplar el arte abstracto en el espacio más propio para su exposición: el ‘cubo blanco’ característico de los espacios museísticos modernos”

 El equipo curatorial de esta exposición está formado por los comisarios Manuel Fontán del Junco, director de Museos y Exposiciones de la Fundación, Celina Quintas, responsable del Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca y la historiadora del arte norteamericana Anna Wieck.

 Además de una amplia selección de pintura, escultura, dibujo, gráfica y libros de artista de la colección de Zóbel, la exposición contará con material fotográfico y documental sobre la historia del Museo de Arte Abstracto Español.

 La exposición “El pequeño museo más bello del mundo” estará acompañada por una publicación con ediciones en español e inglés, que incluye textos de María Bolaños, Manuel Fontán del Junco, Ramón González Férriz, María Dolores Jiménez Blanco y Santos Juliá.

 Un museo de artistas para un país de artistas sin museos

 “El pequeño museo más bello del mundo” recordará un momento complejo y fascinante de la historia cultural de nuestro país: la creación del Museo de Arte Abstracto Español en las Casas Colgadas del siglo XV en Cuenca.

 La fe pionera de Fernando Zóbel (Manila, 1924 – Roma, 1984) en los artistas abstractos se materializó en un espacio insólito, que pronto tuvo un enorme eco nacional e internacional. El joven museo, nacido de la iniciativa personal de un artista, creó un espacio de libertad independiente del régimen político.

 El proyecto de Zóbel reafirmó a toda una generación de pintores y escultores, preparó a las siguientes y produjo todo un público nuevo. España no contaría con museos de arte contemporáneo hasta después de su transición democrática, más de veinte años después de aquella aventura única y original.

 Durante las décadas de los 50 y 60 del siglo pasado, Eduardo Chillida, Jorge Oteiza, Manolo Millares o Antoni Tàpies cosechaban elogios en las Bienales de São Paulo (1957) o Venecia (1958). Esos éxitos y los esfuerzos de la diplomacia cultural del régimen culminaron en exposiciones sobre arte español celebradas en Londres (en la Tate Gallery) y en Nueva York (en el MoMA y el Guggenheim Museum).

 Mientras la obra de los artistas abstractos españoles generaba interés en el escenario internacional, casi no existían instituciones dedicadas al arte contemporáneo en España. En consecuencia, tampoco existía un público interesado en estos pintores.

 Ante el aislamiento cultural de la España franquista y la ausencia de infraestructuras para el arte contemporáneo, Fernando Zóbel comenzó a coleccionar la obra de los artistas abstractos de su generación. Así, acabó creando “un museo de artistas en un país de artistas sin museos”, como señala Fontán del Junco en el catálogo que acompaña la muestra.

 En una visita a Cuenca, ciudad natal del pintor Gustavo Torner, Zóbel conoció las Casas Colgadas, vacías y aún sin destino claro. Logró que el Ayuntamiento de la ciudad se las cediera a cambio de un alquiler simbólico, para crear en ellas un museo con su colección.

 En 1966, el museo se inauguró con una museografía austera e innovadora. Algunos elementos arquitectónicos originales se conservaron, como todavía hoy se conservan: los artesonados, las yeserías y las pinturas murales góticas, que cohabitan con la abstracción gestual y geométrica del siglo XX.

 Los catálogos de las primeras muestras ya eran bilingües y relataban la incipiente creación de un museo cuyos artistas se definían como herederos de Miró y Picasso. Consciente de la función educativa del museo, Zóbel creó un Departamento de Gráfica en 1969, donde se promovió la producción de grabados, serigrafías y libros de artista. Estos facilitaron la difusión de las obras abstractas por todo el país, haciendo del museo una institución sin paredes.

lunes, 14 de noviembre de 2022

FERNANDO ZOBEL: El Museo del Prado acoge a su extraordinaria mirada sobre el arte de los grandes maestros, a través de un recorrido por su pintura y sus dibujos


Fernando Zóbel en Harvard, Massachusetts, en los años 50. Foto: fotógrafo desconocido
                                                                                       

   L.M.A.

        14.11.2022.- Madrid.- ¿Cómo admirar la pintura de los grandes maestros sin ser una víctima pasiva de su fascinación? ¿Cómo sumergirse en el arte del pasado sin abdicar del compromiso con las vanguardias modernas y contemporáneas. La respuesta de Fernando Zóbel (Manila, 1924-Roma, 1984) fue a un tiempo simple y enormemente sofisticada: estudiarlos para comprenderlos, y luego, reinventarlos.

42 pinturas, 51 cuadernos de apuntes y 85 dibujos y obra sobre papel, procedentes de colecciones españolas, filipinas y norteamericanas, conforman el recorrido con el que el Museo Nacional del Prado, con la colaboración de la Comunidad de Madrid, rinde homenaje a una figura fundamental de la pintura española de la segunda mitad del siglo XX: Fernando Zóbel, pintor nacido en Manila en el seno de una familia española que trabajó de forma intensa sobre las pinturas del Prado y fundó el Museo de Arte Abstracto de Cuenca. Un artista que concibió su pintura como una suerte de instrumento con el cual transitar –para admirar, pero sobre todo para entender– las complejas rutas por las que discurre la historia del arte.

    “Zóbel. El futuro del pasado” explora la obra del pintor a lo largo de dos itinerarios que son fundamentales para valorar su original contribución a la pintura abstracta contemporánea: el primero, entre la modernidad y el legado de la tradición, reúne los estudios del pintor realizados en museos a lo largo de todo el mundo, el Museo del Prado muy particularmente, reconstruyendo su proceso creador. En segundo lugar, la exposición sigue  la obra de Zóbel a través de un segundo itinerario, internacional y geográfico, mostrando cómo el dibujo fue la herramienta que le acercó a una forma original y alternativa de modernidad  que Zóbel descubrió en Asia, en la tradición vernácula de las Islas Filipinas o en la pintura china y japonesa. Ambos itinerarios nacen de la particular condición biográfica del artista: Nacido en Manila, formado en los Estados Unidos para acabar instalándose en España, Fernando Zóbel no fue solo un pintor enormemente curioso y erudito, también fue un viajero permanente y un artista radicalmente cosmopolita.

    La obra de Zóbel constituye, por último, un apasionante ejercicio de pedagogía artística. Los dibujos de Zóbel enseñan a mirar, lenta, sosegada y analíticamente. Sus pinturas y sus dibujos encierran el esfuerzo por comprender la voluntad artística que empujaba a artistas como Zurbarán o Sánchez Cotán, como Van der Hamen o Velázquez.

jueves, 21 de septiembre de 2017

EL CATÁLOGO RAZONADO DE PINTURAS DE FERNANDO ZOBEL, EN MARCHA





L.M.A.

21.09.17 .- A principios de 2015, la Fundación Azcona, Ayala Foundation  Inc., la Fundación Juan March y los herederos de Fernando Zóbel (Manila, 1924-Roma, 1984) firmaron un convenio de colaboración para la elaboración y edición del catálogo razonado de pinturas del artista en una edición bilingüe español e inglés.  La galería Fernández-Braso ha estado, históricamente, ligada al trabajo del artista.
         El catálogo, que será una edición conjunta de las tres instituciones, abordará el censo de las aproximadamente dos mil pinturas realizadas por Zóbel a lo largo de su trayectoria artística. El desarrollo del proyecto conlleva las tareas de localización, identificación, fotografiado y catalogación de la obra y tiene por objeto disponer de una fuente de información veraz y documentada acerca del trabajo del artista.
El proyecto está a cargo de Alfonso de la Torre, especialista en arte contemporáneo español con gran experiencia en la realización de catálogos razonados, quien cuenta con la colaboración de Rafael Pérez Madero, experto en la obra de Zóbel.

Los coleccionistas y propietarios de pinturas del artista pueden ponerse en contacto para la catalogación de sus obras en:

jueves, 11 de mayo de 2017

"Fernando Zóbel. Contrapuntos", Exposición del programa Colateral Event of the 57th International Art Exhibition – La Biennale di Venezia



57 Biennale di Venezia [13 de mayo – 26 de noviembre de 2017]


L.M.A.

Fernando Zóbel. Contrapuntos, una exposición organizada y presentada por el Museo Ayala de Filipinas, y comisariada por Ditas R. Samson y Guillermo Paneque, ofrece una introducción y una mirada a la obra del pintor hispano-filipino Fernando Zóbel (1924-1984). Centrada en el periodo que transcurre entre los años 1957 y 1962, la época en la que desarrolló su lenguaje visual, la muestra reúne por primera vez algunas obras que se consideran los logros más importantes de su carrera, pertenecientes a la serie Saetas y a la Serie Negra.

Las pinturas expuestas expresan la capacidad de síntesis y la armonía de las técnicas pictóricas asiáticas y occidentales, y muestran la progresión formal del artista hasta lograr el dominio de los materiales, las técnicas y los conceptos.

Las Saetas señalan el comienzo del viaje hacia la abstracción del artista. Las largas y finas líneas caligráficas de las pinturas de la serie Saetas (1957-1959) se ejecutaron y se controlaron con jeringuillas quirúrgicas. “Saeta”, una palabra que significa flecha o aguja, también hace referencia a una de las variedades tradicionales del cante flamenco. Zóbel recordaba que esta serie era el resultado de sus encuentros y experiencias con la luminosidad de Mark Rothko, con la técnica del goteo de Jackson Pollock, y con la caligrafía china y la elegancia de los jardines de Ryōan-ji, en Kioto.

Los calados de las composiciones de la serie Saetas evolucionaron hasta convertirse en los gestos pictoricistas y vigorosos de las pinturas de la Serie Negra (1959-1962). Los enérgicos gestos de estos lienzos en blanco y negro hacen pensar en las pinturas de Hans Hartung y de Franz Kline, pero se equilibran con el contrapunto de la disciplina y la contención del sumi-e japonés, dada la afinidad de Zóbel con el budismo zen.

Zóbel, un artista transnacional, nació en Manila y estudió en la Universidad de Harvard, en Boston. Fue una figura clave del movimiento del arte moderno filipino en la década de 1950. Adquirió numerosas obras de jóvenes artistas filipinos y donó su colección al Ateneo de la Universidad de Manila. Esta colección formaría el núcleo de la Galería de Arte del Ateneo, que se considera el primer museo de arte filipino moderno. A partir del año 1960, fijó su residencia en España y forjó una estrecha relación con los artistas españoles, en un momento en que la pintura abstracta española empezaba a ganar predominancia. En 1966, fundó el Museo de Arte Abstracto Español en Cuenca, dirigido desde 1981 por la Fundación Juan March, a quien Fernando Zóbel donó toda su colección de pintura, escultura, dibujo y obra gráfica, su biblioteca personal, sus diarios y un conjunto con más de ciento treinta cuadernos de apuntes.

Un año después de la fundación del Museo de Arte Abstracto Español en Cuenca, en 1967, se inauguró en Manila (Filipinas) el Museo Ayala, que se inspiró en su labor de divulgación y valoración de las artes entre los artistas y el público filipino.

Fernando Zóbel. Contrapuntos se ha concebido como una puesta en escena orgánica: una esfera reflexiva, mental, más que una escenografía inanimada. El espacio de la exposición permite que las pinturas, las esculturas, los objetos artísticos, los textos, la música y las publicaciones se conviertan en aspectos o presencias de un diálogo en torno al modo en que la práctica artística puede replantearse para transformarse en una forma viva de expresión contemporánea.

Además, la muestra incluye una serie de esculturas abstractas del artista español Pablo Serrano (1908-1985) que complementan la obra de Zóbel, pues permiten establecer comparaciones imprevistas y reveladoras entre las peculiaridades de la obra de ambos artistas.

Tanto Fernando Zóbel como Pablo Serrano expusieron en el Pabellón de España en la 21ª edición de la Exposición Internacional de Arte – La Bienal de Venecia, en 1962.

Fernando Zóbel. Contrapuntos es una de las actividades paralelas de la 57ª Exposición Internacional de Arte de la Bienal de Venecia. Se podrá visitar desde el 13 de mayo hasta el 26 de noviembre de 2017 en la Fondaco Marcello, San Marco 3415, Calle del Traghetto o Ca’Garzoni, 30124 Venecia.


Para esta exposición, la Fundación Juan March ha prestado dos cuadros, dos cuadernos de apuntes y una fotografía, todo ello de Zóbel, además de una escultura de Pablo Serrano.



Sobre el artista

El pintor hispano-filipino Fernando Zóbel (1924-1984) fue un artista transnacional que desarrolló su carrera en tres ciudades de continentes distintos. En Filipinas, Estados Unidos y España, fue testigo de importantes movimientos artísticos que dieron forma a su obra: asistió al nacimiento del arte moderno en la obra de los artistas filipinos, a la aparición del expresionismo abstracto en Nueva York y a la difusión de la pintura abstracta en España.

En Manila, la ciudad donde nació, Zóbel fue una figura clave para la introducción y la difusión del arte moderno, sobre todo del arte no figurativo en los años cincuenta. En 1960, cuando fija su residencia en España, se encontraría con la camaradería de los artistas españoles de su generación, que además le ayudaron a definir su identidad.

En 1983, el Ministerio de Cultura de España le concedió la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes, y en 2006 el gobierno filipino le rindió tributo con la concesión a título póstumo de la Medalla Presidencial al Mérito. Con estas distinciones, ambos países ensalzaban y reconocían la contribución y el legado de Fernando Zóbel a varias generaciones de artistas filipinos y españoles.


Sobre los comisarios

Ditas R. Samson, licenciada en Arte por la Universidad de Filipinas (Campus de Diliman), completó sus estudios con un máster en la Universidad de Nueva York. Comenzó a desarrollar su labor museística profesional en el antiguo Museo de Arte Filipino, con el artista Arturo Luz. Después de estudiar en la Universidad de Nueva York, trabajó en el City Center Theatre con el fin de adquirir experiencia en la gestión y administración de un importante centro de arte escénico neoyorquino. A su regreso a Manila, fue Directora del Centro de Coordinación para las Artes Visuales del Centro Cultural de Filipinas, y también Agregada de Cultura en la Embajada de Australia en Manila. En colaboración con un grupo de gestión artística, dirigió la planificación y la programación de dos sedes históricas para las celebraciones del Centenario de la Independencia de Filipinas en 1998.

En la actualidad, es Conservadora Jefe y Directora de Investigaciones y Publicaciones del Museo Ayala de Filipinas. Ha comisariado las exposiciones Fernando Zóbel in the 1950s: The Formative Years (2009), y Journey into Space: the visual odyssey of Fernando Zóbel (2014), y ha colaborado asimismo en los catálogos que se han publicado con motivo de estas exposiciones. Una de las áreas más importantes de su labor curatorial es la vida y la obra de Fernando Zóbel; además de comisariar estas tres importantes exposiciones sobre el artista, está supervisando el Catálogo Razonado de la obra de Zóbel, un proyecto que se encuentra en marcha en la actualidad (en la región de Asia).

Ditas R. Samson es Gerente de Conservación del programa de exposiciones Nuevas Fronteras, que organiza el Museo Ayala para dar a conocer las nuevas tendencias en el arte contemporáneo; y de Espacio Abierto, un programa de exposiciones al aire libre en el que se muestran obras de los artistas filipinos contemporáneos más imaginativos.

En 2007, estuvo trabajando como investigadora invitada en el Museo Nacional de Arte Contemporáneo de Seúl, en Corea, con la ayuda del Ministerio de Cultura y Turismo de Corea. Allí, se dedicó a estudiar las similitudes históricas entre el arte moderno coreano y filipino. En 2008 organizó la Tercera Conferencia de Conservadores de Museos en el Museo Ayala, en colaboración con la Fundación Japón; y en 2012 fue visitante de intercambio en el marco del programa Museums Connect de la American Alliance of Museums.


Guillermo Paneque es un artista que participa ocasionalmente en proyectos curatoriales. En el comisariado de exposiciones, se aleja del enfoque del investigador y el académico, y se plantea su labor como una extensión de su propia práctica artística.

Con ayuda de los métodos flexibles y dispersos del antropólogo o del director de cine, captura las intersecciones sociales y psicológicas del arte y de la práctica. En su obra siempre se puede encontrar un elemento excéntrico y provocador.

Paneque estudió en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla (1981-1984). En 1983, fundó y asumió la dirección de la revista de arte FIGURA. Su obra, que expone con regularidad en galerías y museos desde 1986, ha sido incluida en importantes exposiciones colectivas en algunas instituciones destacadas, como el Kunsverein de Hamburgo, de Stuttgart y de Fráncfort; la Fundación La Caixa, de Madrid; la XLII Bienal de Venecia, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, de Madrid; el Musée d’Art Moderne de la Ville, de París; el FRAC Rhône-Alpes, de Lyon; la Staatliche Kunshalle, de Berlín; la Ny Carlsberg Glyptotek, de Copenhague y el Museo Rufino Tamayo de México.

En 1993 se trasladó a Nueva York y estudió cine en la Universidad de Nueva York, y “Artes cinematográficas/videográficas” (1995-1998), lo cual le permitió ampliar el conjunto de su obra y adoptar una nueva filosofía en relación con su práctica. Años después, en 2008, se graduaría en Comunicación Audiovisual en Universidad Carlos III de Madrid.

En reconocimiento a su singular capacidad para observar aspectos de la sociedad, en 2012 se le concedió la prestigiosa beca de la Fundación Botín por EL REVÉS, un proyecto que desarrollaría en el sur de España y en Manila. En marzo de 2014 se inauguró una exposición de su obra en el CAAC de Sevilla. Al margen de su heterogénea práctica artística, Paneque ha creado una agencia especializada en proyectos editoriales, AL AZAR.
  



jueves, 2 de marzo de 2017

Fernando Zóbel: biblioteca personal disponible en www.march.es





"Jardín seco", pintura de Zóbel

L.M.A.

                       02.03.17 .- Desde el 1 de marzo se puede realizar en www.march.es la visita virtual a la biblioteca personal de Fernando Zóbel: una biblioteca de artista, donada por el pintor a la Fundación Juan March en 1980 y que, junto a su colección de pinturas y esculturas, sus cuadernos de viaje, fotografías, diarios, archivos de prensa, crítica y programas de exposiciones, conforma el legado del artista; un conjunto de documentos imprescindibles para el conocimiento de su obra y el estudio del arte abstracto español.

Una biblioteca que merece el tratamiento especial que recibe en el repositorio digital de la Fundación Juan March, que ahora se articula como legado y nos adentra en el rico mundo intelectual y artístico de Fernando Zóbel.





-       Este repositorio pone a disposición del público la biblioteca personal que Fernando Zóbel donó a la Fundación Juan March en 1980


-       Se trata de una biblioteca única de referencia de artista, destacable por su variedad, exhaustividad y universalidad


-       Entre sus curiosidades, incluye un fondo de arte y caligrafía chinas, indias y japonesas y ejemplares fechados en 1626 y 1768


-       La colección está puesta a disposición de investigadores y artistas en la Biblioteca de la Fundación Juan March, en Madrid, y en el Museo de Arte Abstracto Español, en Cuenca




El portal digital “Biblioteca Legado Fernando Zóbel” permite la visualización a través de www.march.es de parte de cada uno de los libros, la mayoría protegidos por la ley de propiedad intelectual. El usuario encontrará la cubierta, la portada, el índice, y algunas otras imágenes de especial importancia; al tratarse de una biblioteca de origen personal, no es extraño encontrar libros firmados por Zóbel (431) cuya signatura se va haciendo más esquemática con el transcurso del tiempo; libros con exlibris (233), libros dedicados (234), libros anotados (144), libros con marcapáginas y traspapeles (217) de toda índole. Todo ello se acompaña de la descripción exhaustiva de cada título. Este portal también contiene índices de volúmenes ordenados por materia, autor y artista, y por particularidades destacables.

Una biblioteca de referencia de arte

La colección es toda una biblioteca de referencia de arte que Zóbel puso a disposición de investigadores y artistas en el Museo de Arte Abstracto Español, en Cuenca, desde su inauguración en 1966.

La biblioteca de Fernando Zóbel fue seleccionada a lo largo de los años por él mismo; iniciada durante su etapa de formación en Harvard, no cesó de verse enriquecida con nuevos títulos y de manera especial desde mediados de los cincuenta hasta finales de los ochenta. Aunque predominan los libros publicados a partir de 1950, hay unas 200 monografías anteriores, de los siglos XIX y la primera mitad del XX; incluso hay dos ejemplares fechados en 1626 y 1768.


Es una biblioteca única y de gran valor, no solo por su envergadura –aunque actualmente dispone de 2.100 volúmenes, llegó a alcanzar los veinte mil documentos–, sino fundamentalmente por la variedad de autores, artistas representados con monografías, temas (pintura, dibujo, impresión, tipografía, etc.), lenguas (10, con predominio del inglés, y del español), y tipos de ediciones y encuadernaciones únicas, como es el caso del fondo de arte y caligrafía chinas, indias y japonesas, aún hoy con escasa presencia en las bibliotecas académicas y que ya eran consultables para la investigación (y la inspiración) en Cuenca a mediados de los sesenta. También destaca la selección de libros de literatura y ensayo, fundamentalmente anglosajona.

14 meses de catalogación y restauración
Gracias a una catalogación exhaustiva comenzada en enero de 2016, con abundantes notas adicionales, se ha conseguido un mapa de los temas, áreas geográficas representadas, autores, artistas, ilustradores, editores literarios, fotógrafos e instituciones (museos, salas de exposiciones, editoriales e impresores) de esta colección de 2.100 títulos.

La limpieza, restauración y forrado de cada ejemplar han precedido a la digitalización de un número de páginas que en cada caso describen dicho ejemplar: la cubierta, la portada interior, las solapas con información, el índice, alguna página ilustrativa del contenido, junto a la firma, la dedicatoria, los traspapeles o los exlibris. 

En total se han digitalizado 12.036 páginas, y se han creado 2.100 archivos pdf.


La visita virtual

La Biblioteca-Legado Fernando Zóbel es un repositorio digital similar al de otras colecciones –como, por ejemplo, el de la biblioteca personal de Julio Cortázar– que se pueden consultar en www.march.es. Construida con el conjunto de desarrollos que componen el sistema Islandora, ha sido posible gracias al trabajo de los distintos departamentos de la Fundación Juan March: el de curación y programación de datos (Biblioteca y Data Lab), la programación web (Informática), la maquetación y usabilidad (Departamento de Comunicación y Experiencia) y el apoyo del Departamento de Museos y Exposiciones de la Fundación Juan March.


Localización de volúmenes y condiciones de uso

En la actualidad, la colección de libros que perteneciera a la biblioteca personal de Fernando Zóbel asciende a algo más de 2.000 títulos; de ellos, la mayor parte se encuentra depositada en la Biblioteca de la Fundación Juan March, en Madrid. En el Museo de Arte Abstracto Español, en Cuenca, se ha alojado una muestra representativa, con cerca de 800 títulos, que presenta todas las áreas de interés que recoge la colección bibliográfica en su conjunto, así como un amplio fondo sobre Cuenca (paisaje, costumbres y tradiciones, monumentos) y enciclopedias (cine, fotografía, historia del arte).

Todos estos fondos son materiales de consulta en sala. Únicamente pueden prestarse con fines expositivos y con el seguro de préstamo correspondiente.

Tras la muerte de Zóbel, en 1984, la Fundación siguió nutriendo la biblioteca del Museo, hasta que, en 1996, la Fundación Juan March donó cerca de 18.000 documentos a la Biblioteca Municipal “Escuelas Aguirre” y a la Biblioteca de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Castilla – La Mancha (Cuenca).

Breve biografía de Fernando Zóbel

Nacido en Filipinas, dentro de una familia española con negocios en las Islas, Fernando Zóbel estudió en Madrid y en Manila. En 1946 ingresó en la Universidad de Harvard para cursar estudios filosofía y letras y arte, hasta su graduación en 1949. Trabajó como investigador bibliográfico en la biblioteca de dicha Universidad. Volvió a Filipinas para encargarse de los negocios familiares y, entre 1954 y 1956, viajó por Estados Unidos y Europa, entrando en contacto con numerosos pintores abstractos, lo que le lleva a abandonar su pintura figurativa y dedicarse a la abstracta. En 1961 se estableció en Madrid y posteriormente se trasladó a Cuenca, cimentando su amistad con pintores españoles como Gerardo Rueda, Luis Feito o Gustavo Torner, con ayuda de los cuales funda el Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca, situado en el enclave privilegiado de las Casas Colgadas, que se inaugura en 1966 y que sostuvo y dirigió hasta su fallecimiento en 1984. Cuenca y su río Júcar supondrían una fuente de inspiración constante para su obra. En 1980 donó el Museo a la Fundación Juan March, quien acrecienta la colección y es titular desde entonces.