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miércoles, 20 de enero de 2016

“SERGI AGUILAR extrañas geometrías [obras 1977-1980]”, exposición en la Galería José de la Mano





L.M.A.

Sergi Aguilar (Barcelona, 1946), uno de los principales artistas españoles de las últimas generaciones, regresa a Madrid con un proyecto expositivo, comisariado por Alfonso de la Torre, centrado en su obra más temprana. Esculturas y obras sobre papel y cartón realizadas a finales de los setenta, de una gran pureza formal, que enlazan estéticamente con el minimalismo y la tradición geométrica, y que supusieron un hito para la escultura española en estos años de la Transición.

Gran parte de las obras que se presentan ahora se mostraron en dos exposiciones ya históricas, celebradas en Nueva York allá por la primavera de 1980: “New Images from Spain”, Solomon R. Guggenheim Museum y Spanish Institute. El interés de la comisaria de aquel proyecto, Margit Rowell, fue mostrar en Norteamérica el arte español más actual, con una nómina de artistas que, junto a Sergi Aguilar, incluía entre otros a Carmen Calvo, Antoni Muntadas, Darío Villalba o Zush. Para Rowell, el arte de Aguilar debía adscribirse a un cierto retorno al orden, una de las tendencias de la modernidad artística de aquellos revueltos años finales de los setenta e inicios de los ochenta.




En todo caso, la mirada de Aguilar, antes que puramente objetiva, era heredera más bien de un contexto internacional, poco anclada en el proceder de nuestros artistas en ese momento. Como señala hoy Alfonso de la Torre, Sergi era forastero no sólo en los Estados Unidos, sino en el propio contexto de nuestro arte en donde el escultor catalán parecía situarse en un lugar aparte y hacer prevalecer en sus creaciones un aire de honestidad frente al notorio ruido multicolor al que eran proclives los artistas de ese tiempo de la Transición.

Su trabajo, tocando ciertos elementos de la tradición constructiva, en especial el análisis sobre la desocupación del espacio, asalto a lo real para, posteriormente, retornar a una cierta apariencia de orden: reverso anverso, en palabras del artista. Es éste [Revers/Anvers], precisamente, el título de la retrospectiva que el MACBA de Barcelona dedica en estas fechas a la singular trayectoria de nuestro artista (http://www.macba.cat/es/expo-sergi-aguilar).

Y tal era ese aire solitario, esa distinción, lo que captó la atención de Rowell, que relacionaba su trabajo con el constructivismo ruso y con cierto minimalismo norteamericano. Una obra cercana a una suerte de geometría orgánica con connotaciones incluso cubistas y una cierta noción pictorialista que tenía que ver con el mundo de los planos y las incisiones con aire de dibujo del quehacer de Aguilar en ese tiempo. Efectivamente en su trabajo es muy importante ese sentido delineado y la permanente presencia del diálogo de los planos, entre sí aunque también con el espacio que les rodea.

Hay una extraña proximidad entre sus dibujos y esculturas, planteando Sergi así inquietantes preguntas en torno a la falacia de la dimensionalidad y la poesía de las formas, ya fuesen elevadas en el papel o alzadas en el espacio. Y desde aquí ese aire de escaparse del tiempo que tiene su quehacer. Marcas, huellas, restos del trabajo, letras, fragmentos de escrituras corpóreas.

El diálogo entre el aspecto de cierre de algunas de sus esculturas y la apertura en otros de sus espacios, su revisión de extraño geómetra, obviamente le acababa derivando a una cierta mirada de la tradición constructiva. Algo que le alejaba, a su vez, de cierta tradición hispana, muy de raíces, encarnada por escultores como Julio González o Gargallo. Su trabajo solitario y sus preguntas sobre el vacío quizás sólo sean comparables a la tradición del Oteiza de las cajas metafísicas, el Oteiza poeta.

Sería justamente el emparentamiento del objeto escultórico con el espacio y el tiempo una de las características del trabajo de Aguilar en aquellos años. Y quizás por ello destaca en la escultura de este momento esa ausencia de huella del quehacer, a la par que su presencia, delicadeza extrema, en sus dibujos y collages que se presentan ahora, más de tres décadas después, al público madrileño en la galería José de la Mano.


(DEL 26 noviembre 2015 – 12 febrero 2016)

miércoles, 18 de febrero de 2015

EXPOSICIÓN: “MONIKA BUCH. Una española en la HfG de Ulm (1956-1958)” en la galería José de la Mano




(19 febrero – 15 abril 2015)




 J.S.A.

Monika Buch, única española que estudia en la Hochschule für Gestaltung (HfG) en la ciudad alemana de Ulm, nace en Valencia en 1936, de padres alemanes, y su infancia transcurre entre Alemania y España, donde su familia se desplaza para evitar la guerra civil y la segunda guerra mundial. En 1955, tras finalizar sus estudios en el Colegio Alemán de Barcelona, su madre le anima a seguir formándose en una nueva escuela de diseño creada por Max Bill en Ulm, donde comienza oficialmente sus estudios en octubre de 1956.

La HfG había comenzado las clases dos años antes, en 1953. Fundada por Inge Aicher-Scholl, Otl Aicher y Max Bill, a primera vista su programa parecía seguir los principios de la Bauhaus, idea que se ve reforzada por el hecho de que algunos de los docentes provenían de la mítica escuela alemana, como es el caso de Josef Albers o el propio Max Bill. El programa de estudios comenzaba con un curso básico, Grundkurs, común para todos los alumnos, cuyo principal objetivo es la iniciación visual, abandonando así posiciones subjetivo-expresionistas (Klee, Kandinsky) o experimentos formalistas (Moholy-Nagy) a favor del estudio de la percepción y las leyes que la rigen según la psicología de la Gestalt. Albers había mostrado interés por esta escuela psicológica, pero será el argentino Tomás Maldonado el que consolide la experiencia. Tanto Maldonado como Bill abogarán por un “arte concreto” donde el pensamiento matemático participe activamente.



Monika comienza el primer año, 56-57, con el “curso básico” y un año más tarde, 57-58, en el departamento de diseño de producto. Para obtener el diploma era necesario realizar tres años de especialización en uno de los cinco departamentos que la HfG ofrecía a sus alumnos: diseño de producto, comunicación visual, arquitectura, información, y cine. Las materias que se trabajan se agrupan en varios bloques centrados en la introducción visual, las técnicas de representación o las ciencias exactas, convirtiéndose cada ejercicio en un proceso, en una transformación, bien sean líneas, formas, colores o superficies. Para ello se recurre a operaciones geométricas como son la simetría, el giro, la homotecia o la traslación. Al mismo tiempo existe una preocupación por el paso de las dos a las tres dimensiones, y del juego óptico que determinadas valoraciones de superficies pueden llegar a producir.


Las diecisiete obras sobre papel –inéditas– de Monika Buch que se presentan en esta muestra responden, en gran parte, a los enunciados de Tomás Maldonado del curso 56-57. Cada trabajo es una impresión visual, que permite llegar a una nueva imagen o propone nuevas soluciones: la elección de un color, una escala cromática, o el movimiento de una recta nos permiten, en definitiva, seguir creando nuevas formas.


jueves, 13 de noviembre de 2014

Julio Plaza, Exposición de sus obras en la galería José de la Mano en Madrid




L.M.A.

El artista Julio Plaza (Madrid, 1938-Sao Paulo, 2003), español de nacimiento, brasileño por 
elección, ha alcanzado su reconocimiento internacional con dos recientes exposiciones, “Julio Plaza o 
poético e o político” en la Fundaçao Vera Chaves Barcellos (Porto Alegre, 2013) y la actual “Julio Plaza 
Indústria Poética” en el Museu de Arte Contemporanea da Universidade de Sao Paulo (hasta diciembre 
de 2014). Sin embargo, en España su poliédrica producción resulta absolutamente desconocida, 
refiriéndose tan sólo a él en algunas publicaciones como el ex-marido de la artista Elena Asins. José de la 
Mano Galería de Arte en su compromiso por ir rescatando a olvidados nombres del panorama español, 
recupera en esta ocasión a un gran artista geométrico/conceptual que incomprensiblemente no ha 
tenido una exposición individual en España desde 1969 en la galería de Fefa Seiquer. 



Julio Plaza es integrante del Grupo Castilla 63 con Elena Asins y Lugan, más adelante entra en 
contacto con el argentino Julio Campal, así como con la Cooperativa de Producción Artística y Artesana
(CPAA). Después de organizar en Madrid una exposición individual (1966) en la Galería Neblí, recibe una 
beca del Ministerio de Relaciones Exteriores para residir en Río de Janeiro donde participa en la IX Bienal 
de Sao Paulo; allí conoce al Grupo Noigandres y a artistas de la talla de Hélio Oiticica, Ivan Serpa o Cildo 
Meirelles. En 1969 edita con Julio Pacello su libro “Julio Plaza-Objetos” con un poema de Augusto de 
Campos, que está presente en nuestra exposición. Hacia esas fechas, y por medio del poeta y crítico de
arte Ángel Crespo, es invitado por el departamento de Humanidades de la Universidad de Puerto Rico. 
Como declara el propio Julio Plaza, en este momento irá abandonando el arte concreto, pues “[…] la 
conceptualización sobre el soporte del arte, su sistema, y su inclusión en un sistema más vasto me llevan 
al arte conceptual”. Por este motivo, tal y como como afirma su segunda esposa Regina Silveira, Plaza 
realiza una serie de serigrafías, presentes también en nuestra exposición “[…] que marcó la salida de 
Julio de los dominios regidos por la sintaxis de las formas, para explorar los terrenos de la semántica de 
la imagen”. 

En Puerto Rico en 1972 organiza Creación, una de las primeras muestras de arte postal de la
que se tiene noticia en el mundo, retornando al año siguiente a Sao Paulo, donde compagina su 
actividad docente con la organización de múltiples exposiciones para Walter Zanini en el MAC-USP. En 
estos años continúa su colaboración con Augusto de Campos, relación de la que surgirá la edición de 
varios libros de artista: “Poemóbiles” (1974), “Caixa Preta” (1975) y “Reduchamp” (1976). 
El propio Julio Plaza resumía su actividad con estas palabras: 
“[…] Mis actividades se dividen entre enseñanza y reflexión sobre la producción simbólica, sea 
estética o comunicativa, y es ahí donde se introduce el concepto de investigación en arte y comunicación”.