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miércoles, 17 de diciembre de 2025

JEAN PAUL LEON YODH, escritor, presenta su libro agenda “Adagio. Aforismos 2026”

Á
Jean Paul Leon Yodh ante el gran mural que hizo para el Hospital Clínico.



17/12/25.- Madrid.- Jugar con las palabras, los sonidos, las rimas, los conceptos… es un juego habilidoso de aquellos que dominan la lengua. Jean Paul Leon Yodh (1955), escritor franco español, (amén de artista visual) conoce bien el español y como un malabarista toma las palabras a modo de engarce de cuentas de un collar y las acerca. con un juego, trabalenguas o jeribeque, al pensamiento. Serio o lúdico, tenemos aforismo y agenda para todo el año que se nos viene encima con todas las esperanzas e incertidumbres. 
    Albert Editor ha sido el responsable de la edición, que lleva consigo algunos dibujos del propio autor. El libro fue presentado en la sede de Sin Tarima Libros, por Ángel de Frutos Salvador y el editor.     Cada frase breve y precisa transforma el instante en reflexión”, se dice en la invitación al evento.
Una dedicatoria de su libro: “Adagio, que más adelante traerá consigo el presagio, el sufragio y el consabido naufragio”. 
Para el diccionario de la Real Academia Española, RAE, adagio es:  en música, indica un movimiento lento o una pieza ejecutada así; y en sentido general, es una sentencia breve, refrán o máxima de carácter moral o aleccionador, como un proverbio.
    Aforismo lo define como máxima o sentencia reve que se propone como regla o  pauta en alguna ciencia o arte. 
“Presagio de hoy, adagio de mañana”, sentencia que abre el libro. Aquí van otros:  “Dame un par de textos y no cinco mil pretextos”; “El místico y el cínico, ambos esperaban muy poco de la vida terrenal””; “La fe en el futuro se halla más allá de la muerte”; “No me acuerdo si el tal acuerdo era un desacuerdo de por vida”; “Murió viendo solo el televisor. Aburrido. Solo. Envenenado; ”Te aconsejo que me prestes tu consejo. Yo te prestaré mi atención”; El se pensante sabe lo que intuye, no lo que llega a saber”; “Si el tiempo no existe, no sé qué demonios, a base de reloj, insiste”…
Y así hasta 365 aforismos y 365 días.
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martes, 16 de julio de 2024

JEAN PAUL LEON YODH, autor del libro “La palabra desnuda”, humor y amor como tabla de náufrago


Jean Paul Leon Yodh, escritor
Jean Paul en una librería madrileña


Julia Sáez-Angulo
        Fotos: Ofelia Leon

9/7/24.- Madrid.- Jean Paul Leon es el autor del libro  “La palabra desnuda”, publicado  por Albert Editor y que fue presentado en el Ateneo de Madrid, y más adelante por Alan Smith y Antonio Román, en un debate animado.  “Mujeres en la cruz” (2020) y “Hebras hebraicas” (2023) son los títulos de sus libros anteriores.
    “Humor y amor como tabla de náufrago”, viene a decir la profesora y crítica literaria Concha D´Olhaberriague, en el analítico prólogo que lo precede, refiriéndose a la escritura del autor. “Más no hemos de olvidar que ser un náufrago, como decía Ortega y Gasset, no equivale a ser un ahogado”.
Escritor y pintor, Jean Paul Leon Yodh (1955), francés/español o más bien cosmopolita y políglota, ha residido en distintas ciudades del mundo: Valladolid, Nueva York, París, Madrid… Hombre de lenturas y notable observador de la vida y la cultura, nos ofrece en este su tercer libro una suerte de recopilación de ensayos en los que muestra con amor, humor, sentido crítico y narrativo. Su estilo es desenfadado y culto al mismo tiempo, con una audacia sorprendente.
        (Algunos amigos españoles castellanizamos su nombre a Juan Pablo, porque el castellano castellaniza todo: Sorbona, Londres, Turín, Milán...)
El libro "La palabra desnuda" lo estructura su autor en distintos capítulos que acogen tres apartados a los que, sistemáticamente, denomina: Diminutos, II minutos y X minutos. Los títulos de los capítulos son: La espesa tinta del pensamiento; En boca cerrada; El aplauso de una audiencia ausente; Modus vivendi…Juntaletras; Lenguaje animal; Esquizofrenia rota en dos; Desplumados; Misivas evasivas y trifulcas familiares; La obscura dictadura en las artes plásticas; Showbiz; Efluvios primitivos; Mis Buenos Aires queridos; Reliquias; Hasta las apariencias engañan; L´Ecriture et la vie.
Gracia y soltura verbal, desparpajo, confidencias, ironía, sátira, escatología, alguna ligera irreverencia, humor negro y humor judío en ocasiones… Un totum revolutum que evidencia un dominio del lenguaje, fruto de inteligencia y muchas lecturas. Se lee con agrado por el buen tono, entre culto y coloquial, que pone de manifiesto el dominio de la lengua en diversos registros.
Narrador de crónicas, relatos, microrrelatos…
 El libro es una miscelánea amena que hace sonreír en medio del lenguaje culto y coloquial en que se debate.
“La palabra con su honor debería honrar al que escucha la radio, al que se calla en la Academia, al que se aleja del criterio infame de la arena pública, al que escucha chascarrillos extravagantes en el corazón de la perfumería de señoras, en la peluquería del Hola, en la gresca de la partida de mus, en la sala de espera masificada del hospital…” escribe León Yodh en su preámbulo.
Ecos de UmbralRamón Gómez de la Serna y sus greguerías resuenan en su escritura: “La palestra con micrófono incluido se convirtió en un mentidero, un burladero donde ocultarse para no decir nada…y dar mucho que hablar.
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Jean Paul Leon firma su libro

miércoles, 20 de diciembre de 2023

LA PALABRA DESNUDA de Jean Paul Leon Yodh, en el El Ateneo de Madrid


Jean Paul León y las presentadoras en el Ateneo de Madrid


L.M.A.

        21.12.2023 .- Madrid .- En la Sala Pérez Galdós del Ateneo de Madrid, Sara Cantó introdujo al escritor y artista Jean Paul Leon Yodh durante la presentación de su libro "La palabra desnuda". 

La filóloga Concha D’Olhaberriague hizo un brillante análisis de la literatura de este escritor vanguardista, Jean Paul Leon Yodh. A continuación resaltamos parte de su elocuente introducción:
La palabra desnuda es un ramillete de 15 tríadas de relatos desglosados en Di-minutos, II Minutos y X Minutos, donde “diminutos” cobra un sentido innovador, es decir, el vocablo se expande, si lo analizamos como si constara de un prefijo di- que vale tanto para 2 (dicotomía, díptico), como para 10, di-ez.
Algunos de los fragmentos, los llamados “Diminutos”, son breves, de índole aforística. Otros son monólogos; hay escenas de la vida cotidiana dialogadas, con su punto humorístico. A veces tenemos la impresión de que estamos leyendo un boceto de guión cinematográfico o teatral o el esbozo de un cuentecito, no porque den la impresión de manquedad sino más bien como sucede generalmente con la lectura de los microrrelatos cuando son redondos y sugerentes, es decir, que vemos ‘in nuce’ o en germen una potencialidad narrativa susceptible de desarrollo ulterior. En suma, estamos hablando de un género híbrido, narrativo y discursivo.
No es el lenguaje en abstracto sino la lengua en vivo aquello sobre lo que versa este libro. La palabra desnuda trasmina o destila una intensa inspiración vital. Como precisa Jean Paul en su nota introductoria: “Todas las almas troqueladas en estos relatos viven por y para el lenguaje”. Es decir, la lengua, el habla, tal como la usamos en el tráfago de la vida, en el intercambio cotidiano, oral y escrito, como instrumento del escritor y medio por excelencia de la comunicación humana. 
Versa igualmente La palabra desnuda sobre cómo la devaluamos (a la palabra) y la dejamos zarrapastrosa y desaliñada por el maltrato. 
Un rasgo muy claro de la prosa de Jean Paul Leon es el aspecto lúdico, desenfadado, irreverente a veces y los guiños cómplices a los amigos, que se ven aquí y allá. En la primera entrada, “La espesa tinta del pensamiento”, el fragmento central de la tríada se llama como el libro: La palabra desnuda. -No sé si con fundamento o sin él, yo he pensado en Juan Ramón Jiménez al leer este capitulillo, en el poema “Poesía pura”, de Eternidades, 1918.
Con humor, antífrasis, parodia, si se quiere, Jean Paul, le da la vuelta o nos presenta una deconstrucción del poema de JRJ.
Uno de los rasgos esenciales de la prosa de La palabra desnuda es la gracia para combinar registros verbales con eficacia, desparpajo, descaro y un toque cínico. Pero también quiero mencionar la destreza notable de Jean Paul para presentar, parodiando, diferencias diatópicas: andaluz sevillano o argentino rioplatense. 
Otros rasgos son las enumeraciones torrenciales que imprimen un ritmo frenético, a ratos, el aire vanguardista que se desprende de estos textos fragmentarios que, no obstante, trenzan una almazuela.
Quiero, asimismo, realzar el humor que el mismo Jean Paul proclama en la nota inicial cuando habla de humor y amor como espoletas de su escritura. 
Los silencios oportunos, de los que tenemos una larga enumeración, es otro de los rasgos del estilo fluido, rítmico y divertido de Jean Paul Leon Yodh, como en la tríada “En boca cerrada” con “Bla, bla, bla” o con el final orteguiano, elíptico Budha de “El honor de la palabra”.
En Jean Paul brota espontáneamente el Humor judío en el sentido que le da Jeremy Dauber en su libro así llamado, El humor judío, cuyos rasgos relevantes son, en su criterio: la sátira, el ingenio, el componente escatológico y el humor negro. A los rasgos de Dauber yo sumaría en Jean Paul la autoparodia.
Respecto a la voz o voces narrativas, es frecuente la primera persona del autor implícito, como vemos, entre otros muchos, en “Página en blanco”, tercer fragmento de la primera entrada: “La espesa tinta del pensamiento”: “La página en blanco ejerce sobre mí esta noche una tiranía despiadada” o en “Yo, vivo, en el rincón más recóndito de mi propio ombligo”, perteneciente al segundo capítulo: “En boca cerrada”, donde se alude a un comentario de Miguel Delibes: “Mi sinceridad iguala a mi genio. Ya me lo dijo Delibes, que, como yo, era parco en palabras y no se arredraba ante nada ni nadie”.
Hay monólogos, reflexiones en tercera persona, con predominio del narrador participativo o en términos pedantes, intradiegético. Nunca es una tercera persona de narrador omnisciente, pues en ella también se adivina al autor de ventrílocuo. Así en “Bichos Raros”, perteneciente a “Modus Vivendi… Junta letras”, donde vemos un repaso a distintos tipos de escritor: “El escritor es un bicho raro, un ser solo, un musculado cerebral ejercitado en soledades que goza del dictado exigente de su singularidad, que vive atemorizado por el boulevard de sombras por el que atraviesa -cabizbaja y meditabunda- la gabardina camusiana de su propia y trastornada voz”. Y aquí quisiera llamar la atención sobre esta imagen espléndida, de esas que delatan a un gran escritor.