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jueves, 14 de noviembre de 2024

Juan Antonio Masoliver Ródenas, autor del libro “En el jardín del poema”


Juan Antonio Masoliver Ródenas (Barcelona, 1939)

L.M.A.

14/11/24 .- Madrid.- En estos introspectivos poemas de “En el jardín del poema” (60 páginas), Juan Antonio Masoliver Ródenas (Barcelona, 1939) se adentra en los recuerdos de su infancia en El Masnou, que se proyecta luminosa en el presente, transformada por sus versos en un espacio mítico ajeno al tiempo. 

    El libro ha sido publicado por la editorial Acantilado.

    El poema, suerte de idílico jardín sosegado y protegido, invita a la evocación o el reencuentro con deseos, temores, visiones antiguas o recientes, un espacio que ofrece la renovada oportunidad de asomarse a un ayer tornadizo y convierte al poeta en peregrino incansable de un paisaje que ampara el último poema.

    «Masoliver sabe dar voz a la potencia emocional y a una lúcida reflexión sobre el drama del hombre en el tiempo. Y sabe hacerlo con un lenguaje que nunca abandona la tensión, la fuerza y la expresividad», dice de él Diego Doncel en ABC.

    Juan Antonio Masoliver Ródenas (Barcelona, 1939) ha sido catedrático de Literatura Española y Latinoamericana de la Universidad de Westminster de Londres. Es crítico literario de La Vanguardia de Barcelona. Acantilado ha publicado La puerta del inglés (2001), Voces contemporáneas (2004), La noche de la conspiración de la pólvora (2006), La calle Fontanills (2010), El ciego en la ventana (2014), La inocencia lesionada (2016) y Desde mi celda (2019), además de la totalidad de su obra poética: Poesía reunida (1999), La memoria sin tregua (2002), Sònia (2008), Paraísos a ciegas (2012), La negación de la luz (2017), La plenitud del vacío (2022) y En el jardín del poema (2024).

Poema

Oigo el canto del gallo

en el jardín del cementerio

pero no lo puedo entender

porque estoy muerto.

La rubia Angelina,

que había sido monja,

me obsequia con elixir de oblea

que no puedo saborear

porque estoy muerto.

Veo a los niños que juegan

en el patio del colegio

y a un padre que llora

al que no puedo consolar

porque estoy muerto.

Veo a una diosa desnuda

en la avenida de las Camelias

a la que no puedo ver

porque estoy muerto.

Trato de no olvidar n poema

que no puedo escribir

porque estoy muerto.

Sigo a mi ángel de la guarda

hasta las puertas del Paraíso

al que no puedo entrar

porque estoy vivo.


(Juan Antonio Masoliver Ródenas.

Último poema del libro)

jueves, 12 de junio de 2014

Juan Antonio Masoliver Ródenas, autor del poemario “Paraísos a ciegas”





Julia Sáez-Angulo

            Narrador, poeta y crítico literario, Juan Antonio Masoliver (Barcelona, 1939) Ródenas es el autor del poemario Paraísos a ciegas, que ha publicado la editorial Acantilado. Versos de recapitulación de la vida, de anuncio de cierre, del vacío y la nada. Poesía con claros acentos nihilistas,  en los que el poeta casi entona sin esperanza el Ubi sunt  sobre el pasado, los vivos y sus sombras.

            Masoliver Ródenas ha sido catedrático de literatura española y latinoamericana en la Universidad de Westminster de Londres, ciudad en la que residió largos años.+, antes de regresar a Cataluña. ha publicado una recopilación de sus artículos y ensayos sobre literatura mexicana en el volumen titulado Las libertades enlazadas (Acantilado, 2000).

Su crítica literaria en La Vanguardia pone de manifiesto su perspicacia para analizar un libro.

Ha traducido al castellano a Cesare Pavese, Djuna Barnes, Vladimir Nabokov, Giorgio Saviane y Carson Mc-Cullers.





            Saber lo que no soy / y luego, nada”, dicen dos de sus versos o “Cuando ebrios de amor, / nos olvidamos / de ahora pues no hay tiempo, / empieza el dulce ascenso  hacia la nada / y el antes es tan solo un espejismo…” dice el autor en otro poema.

            Se confiesa admirador de W.B.Yeats y Juan Ramón Jiménez, al que cita en uno de sus poemas. También el eco de Gustavo Adolfo Bécquer asoma en algunos versos:
            “Fue una tarde memorable / Por un instante crecí en Dios. / Caía una lluvia enorme”.

           "Pues yo hablaba como hablo ahora, / con palabras de radio o de periódico / banales como estos poetas andaluces / que ha renegado de Juan Ramón / Jiménez".

            Su obra poética ha sido recogida en Poesía reunida (1999), La memoria sin tregua (2002) y Sonia (2008).
           
            El poemario Paraísos a ciegas termina diciendo: la palabra que dicha / me llega a aquel poema / tantas veces escrito, a aquel / amor en ruinas, a los engaños / del corazón y la memoria. Sólo lo dicho puede decir / algo. Y los dicho no existe / sin decirlo. Lo amado, sin amarlo. / El fuego sin su consumación.

           





lunes, 17 de enero de 2011

Roberto Bolaño, “Los sinsabores del verdadero policía”, novela póstuma



“Los sinsabores del verdadero policía”
Roberto Bolaño
Prólogo de J.A. Masoliver Ródenas
Anagrama. Narrativas Hispánicas
Barcelona, 2011 (323 pags)




Julia Sáez-Angulo




La figura del escritor chileno Roberto Bolaño crece en prestigio literario desde su muerte. “Los sinsabores del verdadero policía” no es su única novela póstuma, ya lo fue “2066”, libro que algunos críticos califican como el mejor del autor y que fue uno de los libros más vendidos en su día tanto en España como en otros países hispanos y Estados Unidos.

La novela que ahora nos ocupa fue larga en su confección. Bolaño la inició en los 80 y no la terminó hasta su muerte. Historias y personajes transitan por otras novelas suyas como “Estrella distante”, “Llamadas telefónicas”, “Los detectives salvajes” y “2066”.

Roberto Bolaño (Santiago de Chile, 1953 – Barcelona, 2003) fue poeta y narrador, muy admirado por otros escritores. La mayor parte de su obra, que está publicada por la editorial Anagrama, comprende títulos provocadores o llamativos como los de cuentos: “Putas asesinas”, “El gaucho insufrible” o las novelas: “La pista de hielo”, “La literatura nazi en América”, “Un novelista lumpen”, “Amuleto”, “Nocturno en Chile”, “Monsieur Pain” o “Amberes”.

“Entre el abismo y la decadencia” titula Juan Antonio Masoliver Ródenas el prologo a la novela “Los sinsabores del verdadero policía”, “versión fidedigna y definitiva, fruto de cotejar los textos mecanografiados y los localizados en su ordenador”. Tarea de recomposición necesaria cuando un escritor desaparece y deja material literario inédito.

El protagonista, un viudo de 50 años


En una carta de Bolaño, el autor cuenta: “El protagonista es un viudo, 50 años, profesor universitario, hija de 17, que se va a vivir a Santa Teresa, ciudad cercana a la frontera con los USA. Ochocientas mil páginas, un enredo demencial que no hay quien lo entienda”.

“Nos movemos, como es propio de la narrativa contemporánea, en el terreno de la violencia, de los desencuentros, de la extrañeza, de la extravagancia, de la enfermedad, de la sublime degradación”, explica Masóliver Ródenas. “Se suceden las historias, la de la azafata y el mango, la del sorche y su confusión con la palabra “kunts”, la Cena Informal con los patriotas italianos, la visita al numerólogo, el streaptease comunicativo, las cinco generaciones de maría expósito, el muerto en el cuarto de los empelados o el texano y la exposición de Larry Rivers”.

“El policía es el lector, que busca en vano ordenar esta novela endemoniada”, dejó dicho el propio autor, al que se vuelve a admirar en su escritura hecha de imaginación y buena literatura. Como renovador del estilo, Bolaño es un gran seductor de lectores, un gran poeta de la narrativa.

Roberto Bolaño, que viajó a España donde vivía su madre, desempeñó en principio distintos oficios como vendimiador, vigilante nocturno de un camping o vendedor en un almacén, para consagrarse más tarde por completo a la literatura por completo. Con su obra ganó en vida los premios Rómulo Gallegos y el Herralde de novela.

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