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domingo, 15 de febrero de 2026

“HAMMERSHOI. El ojo que escucha”. Pintura en el Museo Thyssen Bornemisza. Poesía silente en la severidad protestante del norte


Pintura de Hammershoi

Inauguración de la exposición


Julia Sáez- Angulo

15/2/26.- Madrid.- Desde la severidad protestante a lo monótonamente espléndido son las sensaciones que transmite la pintura del pintor danés Wilhelm Hammershoi (1864-1916), exposición, que tiene lugar en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, bajo el título de “Hammershoi. El ojo que escucha”, hasta el 17 de mayo de 2026.
La exposición ha sido organizada por el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, en cooperación con la Kunsthaus Zürich.
Una sucesión monocorde de cuadros, en su mayoría de mediano formato, que representan interiores, casi siempre en la misma y sobria vivienda del pintor, con un único modelo, su esposa, Ida, y a veces su madre y prácticamente de espaldas en su totalidad. El resultado es una pintura silenciosa, poética y repetitiva, aunque como diría Cesare Pavese “Todo artista es monótonamente espléndido”.
La Galería Nacional de Copenhague tuvo en su día una donación de 30 cuadros de Hammersoi, que devolvió a su sueño al cabo del tiempo por falta de interés en su pintura. Después ha ido comprando sus cuadros y hoy es la institución museística que más obras tiene del pintor danés.
        Seguramente el artista estaba pasado de moda (nos duele decir que el arte pasa también por la moda que es aceptación) o no era lo suficientemente espectacular en tamaño o imágenes. No siempre los museos aciertan.
Los “revivals” de artistas hacen milagros y esas resurrecciones de pintores que cayeron en el olvido como fue Hammersoi, después de unos últimos años de su vida de reconocimiento de su obra, son algo habitual en la Historia del Arte. Unos se resucitan por interés estético y otros, por aniversarios redondos y, otros, por causas menos claras. En este caso, cabe decir que se trata de un artista interesante, buen pintor, poeta que indaga en la pintura, casi con la voluntad de ir mejorando o cambiando el motivo. 
El arte y “su doble” de alguna manera circula por esta pintura, que habla de la sobriedad, el despojamiento, cierto hieratismo y la severidad de la sociedad protestante del norte, que trae a la memoria películas como las de Ingman Bergman y otros cineastas escandinavos que también la reflejan en su cine. Una pintura que choca con “la cultura mediterránea, donde no te tiene miedo al cuerpo desnudo, porque se convive con él.”
    A los japoneses les gusta besar la nuca y el cuello de las damas, la figura de Ida Hammershoi invita a ello.


lunes, 2 de febrero de 2026

"Rauschenberg: Express. En movimiento". Exposición en el Museo Thyssen-Bornemisza

       



02.02.2026.- Madrid

Del 3 de febrero al 24 de mayo de 2026

Comisaria: Marta Ruiz del Árbol

En el marco de la conmemoración internacional del centenario del nacimiento de Robert Rauschenberg (1925–2008), el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, con el apoyo de la Robert Rauschenberg Foundation, presenta una instalación especial en torno a Express (1963), una de sus pinturas serigrafiadas más representativas, perteneciente a la Colección Thyssen-Bornemisza.

La instalación propone nuevas perspectivas sobre esta pieza clave en la trayectoria del artista. A través de ella se exploran tanto las fuentes de su rica iconografía como el impulso experimental que llevó a Rauschenberg a eliminar fronteras entre disciplinas y a colaborar con creadores de ámbitos como la danza, la performance, las artes visuales o la ciencia. También se dedica atención a la importancia de esta obra en su consagración internacional, al recibir en 1964 el Gran Premio de Pintura de la Bienal de Venecia.

    Esta propuesta se inscribe en un año de actividades y exposiciones que revisan la figura de Rauschenberg desde un enfoque contemporáneo, destacando su influencia en artistas actuales y su creencia en el arte como herramienta de transformación individual y social.

    A mediados de la década de 1950, Rauschenberg comenzó a producir sus combine paintings (1954-64), una mezcla de pintura, escultura, collage y objetos encontrados, procedentes en su mayor parte de la sociedad de consumo. En 1962, influido por Andy Warhol, inició su experimentación con la serigrafía comercial, una nueva técnica que se convirtió en la base de su trabajo en los siguientes años, ya que le permitía ampliar, repetir y superponer en los lienzos imágenes fotográficas de su archivo o publicadas en periódicos y revistas, que plasmaban su universo visual.

    Express pertenece a este grupo de pinturas en las que Rauschenberg utiliza la serigrafía. Las fotografías reflejan el ritmo acelerado de la sociedad de su época y muchas de ellas hacen referencia al movimiento: la imagen repetida del jinete sobre el caballo saltando una valla, los bailarines, el escalador, las ruedas y una figura desnuda que baja una escalera, entre otras. 

    El montaje especial, que se presenta en la sala 48 de la colección permanente, reconstruye su proceso creativo que comenzaba con la selección de las fotografías que iba a utilizar. En una vitrina se muestran muchas esas imágenes, procedentes en ocasiones del archivo personal de Rauschenberg o, la mayoría de las veces, de revistas y periódicos estadounidenses, como el New York Daily News o Life Magazine, que sirvieron de base para el lienzo. 

    Posteriormente enviaba estos recortes a un fabricante para que, con ellas, produjera grandes pantallas serigráficas. Sobre estas pantallas, aplicaba tinta serigráfica para transferir después las escenas al lienzo. Por último, añadía trazos gestuales con pinceles, trapos o sus propias manos.

    Esta obra, además, fue una de las que Estados Unidos presentó en la Bienal de Venecia de 1964, en la que Rauschenberg fue galardonado con el Gran Premio de Pintura, convirtiéndose en el primer artista norteamericano en obtenerlo. Debido a las dimensiones del pabellón estadounidense, casi todas sus obras se exhibían en un palacio del Gran Canal, pero cuando el jurado decidió concederle galardón, algunas de ellas se trasladaron al recinto oficial. Se presentan ahora cinco instantáneas tomadas entonces por el fotógrafo italiano Ugo Mulas. Entre ellas se encuentran dos que recogen el traslado de las obras en barca por los canales, además del catálogo general de la Bienal y del catálogo del pabellón de Estados Unidos.    

    La muestra se completa con la proyección de un vídeo que incluye imágenes del artista trabajando en Barcaza (1962-1963), una de sus primeras pinturas serigrafiadas, y de su primera coreografía, Pelícano, estrenada en 1963.

        FICHA DE LA EXPOSICIÓN

Título: Rauschenberg: Express. En movimiento.

Organizador: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.

Con el patrocinio de: Robert Rauschenberg Foundation.

Sede y fechas: Madrid, Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Sala 48, colección permanente, del 3 de febrero al 24 de mayo de 2026.

Comisaria: Marta Ruiz del Árbol, conservadora senior de Pintura Moderna del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.

Documentación e investigación de fuentes iconográficas: Guillermo Bailén, Carmen Cortizas y Robert Rauschenberg Foundation.

lunes, 3 de noviembre de 2025

Exposición: PICASSO KLEE .En la colección de Heinz Berggruen (Obras del Museum Berggruen-Neue NationalGalerie Berlin)

Exposición:  PICASSO KLEE .En la colección de Heinz Berggruen (Obras del Museum Berggruen-Neue NationalGalerie Berlin)

Museo Nacional Thyssen Bornemisza (Salas Temporales Primera Planta)

Del 28/10/2025 al 01/02/2026



 

Mayca NÖIS

     31/10/2025 Madrid.- Se exhiben 63 obras. 49 procedentes de Alemania y 14 de España de las cuales seís son de pintura antigua que hacen contextualizar las anteriores. Comisarios: Paloma Alarcó, jefa de Pintura Moderna del Museo Thyssen y Gabriel Montua, director del Museo Berggruen. Comisarias adjuntas: Marta Ruiz del Arbol y Natalia Jimenez. Se ha contado con la colaboración de la Comunidad de Madrid.

Es una exposición que viene siendo itinerante dentro de las exposiciones internacionales organizadas por el Museo Berggruen desde 2022, actualmente su edificio en remodelación. Y que ya ha pasado por Australia, Venecia, Tokio, París y ahora Madrid. Se rinde un homenaje al legado del marchante, coleccionista,fundador de Museo Heinz Berggruen (Berlin 1914-Paris 2007) en su andadura con el arte al principio en Alemania y sus exilios primero en San Francisco, su primera Galeria en París  1950 especializada en arte moderno que empieza con Klee al que le unía su pasión con la literatura.

 Contaba con prestigiosa clientela entre ella el barón Thyissen-Bornemisza. Hasta su vuelta a Berlin, tras la caída del muro de Berlin  en un “intento de sanar heridas a través del arte”. Con los artistas de los que es seguidor:Klee,Picasso,Matisse,Miró, Chagal, Giacometti y otros…. Un extraordinario conjunto adquirido por el gobierno alemán en el año 2000 como parte de la Nationalgalerie de Berlin y se crea el Museum Berggruen con lo que se preserva la colección para la posteridad en un caso análogo al de su amigo y coleccionista Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza en Madrid.

Pablo Picasso (Málaga 1881-Mougins (Francia)1973), Paul Klee (Suiza 1879 –Muralto-Suiza 1940),uno mediterráneo , terrenal, sensual, excesivo y quizás el inventor del lenguaje de la modernidad sin llegar a la abstracción y otro del norte, introspectivo, intelectual, espiritual.

Esta muestra “empareja” a dos “Pablos”  de entre los creadores favoritos de Berggruen, aparentemente divergentes en personalidad y  temperamento. Como ha reconocido su hijo Oliver Berggruen en la presentación “se admiraron mutuamente por eso casan tan bien sus obras”. Compartieron espacio en los años 20 en dos exposiciones colectivas en París hasta su encuentro en Berna en 1935 estando ya enfermo Klee.

El “dialogo” de la muestra se empareja además con los dos grandes coleccionistas Heinz Berggruen y Hans Heinrich von Thyssen Bornemisza, dos apasionados del arte moderno y fundadores de dos museos públicos que llevan su nombre.  Se acredita su familiaridad y conexión con la fotografía tomada por Helmut Newton de 1988, exhibida en sala copia de la que se encuentra en el Musseum Berggruen en Berlin, que  presenta a ambos de origen alemán y establecidos en el extranjero, en agradable y amena compañía.

    La muestra se recorre bajo cuatro epígrafes-capitulos que entremezclan las obras de ambos con pintura antiguas demostrando que además aunque captaban al margen de la realidad sentían y seguían la tradición en la pintura.

    El primer espacio:” Retratos y Máscaras”. Picasso un retratista destacado y Klee tratando de plasmar en su obra la condición humana contribuyeron a la trasformación del retrato moderno. Traspasan la norma y los limites convencionales de este género. Impusieron la personalidad oculta de la máscara. Las obras de la sala lo muestran: “Dora Maar con uñas verdes”Picasso 1936, “El jersey amarillo”Picasso 1939, “Desnudo femenino”(estudio para las señoritas de Aviñón)Picasso 1907, “La señora R.viajando por el Sur” Klee 1924, junto al “Retrato de una mujer” 1539 de Lucas Cranach el joven

    Segundo espacio: “Lugares” En sus inicios tuvo especial importancia la representación del paisaje. Les añaden el recurso de la experimentación valiéndose muchas veces de la geometría, la ironía, la trasgresión. Las obras en sala: “Vista de Saint Malo”1922 Picasso, “Vista a una plaza”Klee 1912,”Castillocon puesta de sol”Klee 1918,

Tercer espacio: “Objetos” aunque desde los orígenes de la pintura se han reproducido naturtalezas muertas y bodegones fue en el siglo XVII en los Paises Bajos cuando alcanza plenitud. Tanto Picasso como Klee tuvieron una práctica común en la experimentación con este género. Klee se introducía en estas composiciones hacia el interior buscando las verdades ocultas no tan visibles. Picasso, con su propia visión, compartía también entender la esencia en las cosas. Así lo muestran en “Frutero con peras y manzanas” Picasso 1908, “Flor y fruta” Klee 1927, “Vaso,ramo,guitarra y botella”Picasso 1919, “Vaso y as de trébol”Picasso 1914, “Porcelana china” Klee 1923 y en contraposición “Bodegón con fuente china, copa,cuchillo, pan y frutas”atribuido a Jan Jansz van de Velde III hacia 1650..

    Cuarto espacio: “Arlequines y desnudos” la representación artística a través del cuerpo humano fue abordada por ambos artistas. En dos aspectos diferentes narrativos. En Picasso durante toda su vida fue objeto de trabajo el tema tanto en lo neoclásico como en la fragmentación. Klee lo descompone en geometría y le concede entornos de arquitecturas imaginarias. Ambos se implican en cómo repensar el cuerpo. A la introducción en la sala un interesante dibujo a pluma y tinta de Pablo Picasso “Joven con espejo y estudios de desnudos femeninos”Picasso 1930 con bocetos que después serian objeto de obras mayores, “Gran desnudo tumbado” Picasso 1942, “Silenos con danzantes”Picasso 1933, “Despertar” Klee 1920, “”Brujas elaborando brebajes” Klee 1922, “Arlequin sentado”Picasso, 1905, “Arlequin con espejo”Picasso 1923, “Arlequin en el puente” Klee 1920 En contraste “La ninfa de la fuente”1530 de Lucas Cranach el Viejo, “Pierrot contento” de Jean-Antoine Watrteau 1712. Y cerrando exposición un gran cuadro de Picasso “Torero y mujer desnuda” 1970.

    Aparte de dar asertividad a la implementación de dos artistas y su obra, no tanto detenido en el formato tanto si es pequeño como grande, situación muy bien planteada en esta exposición, sino poner de relieve aunando obra en “emparejamiento”, que las cualidades interpretativas y creativas son las que verdaderamente darán historicidad a la obra plástica a tener en cuenta dentro de la contemplación en el tiempo. Lo que tan bien han sabido refrendar desde el principio los dos grandes coleccionistas por lo que el objetivo dual de la exposición queda perfectamente resuelto.





martes, 20 de mayo de 2025

"AYAKO ROKKAKU. Para los momentos en que te sientes paraíso", en el Museo Thyssen-Bornemisza

 
Desde el 23 de mayo
 
Museo Nacional Thyssen-Bornemisza
 
Pintura de Ayako Rokkaku
Blanca Cuesta dirige la palabra durante la inauguración, junto a Borja Thyssen-Bornemisza y Guillermo Solana

        L.M.A.

    19.05.2025.- Madrid .- El Museo Thyssen Bornemisza presenta una exposición dedicada a la artista japonesa Ayako Rokkaku (Tokio, 1982) que recorre su evolución artística a través de una treintena de obras tempranas y recientes, entre pinturas, esculturas e instalaciones. Enmarcada en el programa expositivo en torno a la colección de Blanca y Borja Thyssen-Bornemisza, que cuenta con dos cuadros de la artista, la muestra revela un universo en constante transformación, donde el pasado y el presente se entremezclan y donde el paraíso no es un destino, sino una sensación fugaz, difícil de alcanzar, pero siempre presente.   

Conocida por sus grandes lienzos pintados con los dedos, Rokkaku crea mundos inmersivos que se mueven entre lo tangible y lo imaginario. Sus figuras oníricas tienen origen en sus primeras pinturas, donde aparecen ya motivos recurrentes, como los peces. Décadas más tarde, estos elementos resurgen en nuevas composiciones que reflejan su continua fascinación por el cambio. En su obra nada es fijo: las figuras emergen y se disuelven, evocando la forma en que las nubes se transforman en el cielo. 
  
En la inauguración están presentes la artista Ayako Rokkaku y Guillermo Solana, director artístico del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y comisario de la exposición, además de Blanca y Borja Thyssen-Bornemisza. 
La pintora en acción en el Museo Thyssen-Bornemisza durante la inauguración

Mayte Spínola y una amiga ante un cuadro de Ayako. Inauguración
Blanca Cuesta, Rocío Barreiros... durante la inauguración

viernes, 21 de marzo de 2025

PROUST Y LAS ARTES en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza

Retrato de Marcel Proust

Catálogo de Proust y las artes

L.M.A.

    22/3/25.- Madrid.- El museo Thyssen-Bornemisza presenta una exposición sobre la importancia que el arte tuvo en la obra de uno de los escritores más influyentes del siglo XX, Marcel Proust (1871-1922), reconocido tanto en la literatura como en la filosofía y la teoría del arte. Las ideas estéticas que Proust desarrolla en su obra, los ambientes artísticos, monumentales y paisajísticos que le rodearon y que recrea en sus libros, así como los artistas contemporáneos o del pasado que le sirvieron de estímulo son algunos de los aspectos que articulan el recorrido de la muestra. El objetivo es resaltar esa vinculación y la interrelación entre el arte y su figura, su vida y su trabajo. 

    Para entender a Proust es importante conocer el París en el que vivió, es decir, la cosmopolita y rica capital de la Tercera República, su gran transformación tras las reformas urbanísticas del barón Haussmann, con la aparición de la electricidad, los coches, los espectáculos, los restaurantes y los cafés. Proust era un apasionado no solo de las artes, sino de esa modernidad tan en auge a fines del siglo XIX. La imagen de lo moderno que crearon los pintores impresionistas a través de su representación de las calles y otros ambientes de París está en la base de la estética proustiana: todo ello marcaría su biografía y también sus escritos.

    Además de pinturas de Rembrandt, Johannes Vermeer, Anton van Dyck, Jean-Antoine Watteau, Joseph M. W. Turner, Henri Fantin-Latour, James McNeill Whistler, Édouard Manet, Claude Monet o Pierre-Auguste Renoir, entre otros, una escultura de Émile Antoine Bourdelle y diseños de Fortuny y de otros creadores de la época, la exposición incluye una selección de libros de Proust procedentes de la Bibliothèque nationale de France y de la Biblioteca del Ateneo de Madrid, y otros préstamos del Musée du Louvre, el Musée d’Orsay y el Carnavalet de París, la Mauritshuis de La Haya, el Rijksmuseum de Ámsterdam, el Städel Museum de Fráncfort y la National Gallery of Art de Washington.

     En la inauguración estuvieron: Fernando Checa, comisario de la muestra; Dolores Delgado, conservadora de Pintura Antigua del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, y Guillermo Solana, director artístico del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. 


jueves, 14 de noviembre de 2024

“GABRIELE MÜNTER” La gran pintora expresionista, en el Museo Thyssen-Bornemisza

Exposición: “GABRIELE MÜNTER” La gran pintora expresionista

Museo Nacional Thyssen Bornemisza (Salas de exhibición temporal)

Paseo del Parado,8-Madrid

Del 12 de noviembre de 2024 al 9 de febrero de 2025


 




Mayca NÖIS

    12/11/3024:-El Museo Nacional Thyssen Bornemisza en cooperación con The Gabriele Münter and Johannes Eichner Foundation, la Städtische Galerie Im Lenbachaus und Kuntsbau München de Múnich, coproducción con el Musée d´Art Moderne de Paris,y  la colaboración de la Comunidad de Madrid, y el apoyo de la Art Foundation Mentor Lucerne ha inaugurado la exposición que pasará a París al Musée dÁrt Moderne desde el 4 de abril al 24 de agosto de 2025.

Comisariada por Marta Ruiz del Arbol, conservadora de Pintura Moderna del Museo Nacional Thyssen Bornemisza; Isabelle Jansen directora de Gabriele Münter and Johannes Eichenr Foundation y director de la Städtische Galerie am Lenbachaus und Kunstbau München de Múnich.

La exhibición consta de 86 pinturas, 21 obras sobre papel, 38 fotografías en 145 obras de Gabiele Münter. 19 fotografías con obras y otros objetos de arte suman un total de 164 ,con un recorrido bien estructurado para conocer a la gran pintora expresionista a través de 10 temas en salas:

Uno: Reflejos y sombras.- Se dedica a autorretratos que fue realizando a través de su carrera. Especialmente entre 1908 y 1914 que demuestran el desarrollo del expresionismo en Múnich. Incluye fotografías de la práctica que se estableció con la artista desde tener su primera máquina fotográfica en Estados Unidos con una de las primeras cámaras portátiles de la marca Kodak. Lo que constituye un álbum preciso de cómo esta técnica influyo en nuevas posibilidades creativas y para sus composiciones pictóricas.  La sala muestra dos objetos interesantes: la cámara fotográfica y la paleta de pintar de la artista.

Dos: Comienzos en blanco y negro.- Gabriele realiza un viaje acompañado de su hermana por Estados Unidos entre 1898 y 1900, país de referencia familiar con sus padres ya fallecidos. Viaje que le permite conocer la realidad de esta sociedad que registra en sus cuadernos de apuntes. Se muestran una selección de fotografías de las más de 400 de las que realizó durante este importante y decisivo viaje en su carrera.

Tres: Aire libre.- En 1901 a su regreso a Alemania comienza en Múnich su formación artística en la escuela Phalanx. Kandinsky era profesor y fundador y con sus clases de pintura la iniciada en el estudio del arte Gabriele se decide por la pintura y no por la escultura. Capta la atención del profesor al ser considerada ya en ese momento una joven perspicaz por lo que participa en las campañas pictóricas organizadas en zonas rurales de Baviera. Entre 1904-1908 son ya dos artistas unidos que recorren Europa y el Norte de África. En su año en París descubren a artistas que les marcarán sobre todo Matisse. En sus viajes están reflejados por su captación en fotografías y en obra pictórica en motivos que a veces coinciden en la misma  temática.

Cuatro: El descubrimiento de Murnau.- En 1908 regresan a Múnich y durante ese verano visitan Murnau, la estación estival preferida por la burguesía al pie de los Alpes. Allí trabajan con otra pareja Alexej von Jawlensky y Marianne von Wrefkin. Este tiempo lo definen como “Una época creativa maravillosa,interesante y feliz en la que discutíamos sobre arte”. Münter pasa de sus pinceladas empastadas hacia un estilo fluido. Tan fértil y feliz es esta estancia que en el siguiente año Gabriele adquiere una casa  en Murnau am Stalffelsee en las afueras con la intencionalidad de establecer su refugio y epicentro de su unión con Kandinsky, quien le había  hecho promesa matrimonial futura  en el verano de 1903 en Kallmünz y separarse de su esposa. Allí residen en sus veranos en común y reciben a numerosos artistas de las vanguardias.

Cinco: Personas.- Gabriel expresa que “pintar retratos es la tarea más audaz y difícil, la más espiritual, la más extrema para una artista”, aunque siempre tuvo interés por representar personas. Se revela en este campo  su destreza para reflejar la fidelidad en parecido con muy pocos elementos compositivos siempre rodeando al retratado con contornos oscuros.

Seis: Interiores y objetos.-  Con el estallido de la Primera Guerra Mundial fija sus estancias en Múnich y Murnau. En esta última hace una vida sencilla muy cercana a los trabajos en pintura en vidrio típicos de la zona, por lo que adquiere también esta práctica. Muchos de los objetos adquiridos en esta época figuran en los temas de sus composiciones.

Siete: La amazona azul.- Participa muy activamente desde 1909 en la Nueva Asociación de Artistas de Múnich y desde 1911 en “El jinete Azul”. En todo se pone de manifiesta la contribución y participación al grupo en el que cada uno aportaba su forma personal con inspiraciones comunes. En Münter es especial su intención de formarse y al mismo tiempo desaprendizarse con lo que se fue alejando de lo esencialmente figurativo para entrar en la abstracción.

Ocho: Estilo en Escandinavia.-  En julio de 1915 siguiendo a Kandinsky que ha de salir de Alemania se establecen en un país neutral Suecia donde permanecerá hasta 1920. Su estilo se vuelve más suavizado viajando por Suecia y Noruega con paisajes que le recuerdan a Murnau. Pinta numerosos retratos por encargo para poder subsistir. Revela un importante interés por el ser humano sobre todo por la mujer.

Nueve: Vida nómada.-  En 1920 regresa a Alemania sola. Kandinsky había regresado a Rusia donde se había casado. De la relación se entera por una misiva. Un cuadro presente en sala “La carta” refleja su estado de ánimo. A partir de entonces se inician unos años erráticos sin domicilio fijo “tardé años en tener un estudio. El cuaderno de bocetos era mi amigo y los dibujos el reflejo de lo que veían mis ojos”. En 1925 se instala en Berlín y asiste a la escuela de Arthur Segal. Entra en contacto de nuevo con el mundo artístico y su paleta se vuelve más reducida de colores.

Diez: Regreso a Murnau.-  Entre 1929-1930 hace una estancia en Paris muy fértil para regresar de su vida itinerante en 1931 a Murnau que será hasta el final de su vida con 88 años su residencia. Desde 1932 su vida se unió con el historiador de arte Johannes Eichner. Pinta sobre todo flores y obras abstractas. El Tercer Reich  1937 le prohíbe exponer. Por lo que retira de la vida pública. Münter continúa trabajando en su refugio personal. Es en cierta manera una heroína ya que rescata obras de Kandinsky y otros artistas que preservó hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. Su casa es hoy en día un Museo.

En 1957, con motivo de sus 80 cumpleaños, donó a la Lenbachaus numerosas obras suyas y de los integrantes que ella misma había salvado del Jinete Azul en el periodo nazi en su propia casa. Así preservó este movimiento artístico.

El Premio Gabriele Münter se creó en 1994 destinado a mujeres artistas mayores de 40 años para contribuir a su visibilidad en edades complicadas para asentarse en el mundo del arte.

La exposición nos muestra una gran mujer y artista con una abundante obra bien reconocida en Alemania y en los últimos años con relevancia en el resto de Europa. Cuatro de sus pinturas figuran en la colección permanente del Museo Thyssen Bornemisza quien acoge ahora la primera retrospectiva en España para continuar con su labor de investigar y reivindicar la obra de los artistas en la Historia. En este caso queda perfectamente de manifiesto que la alumna no es un apéndice de su maestro sino que tiene una personalidad creativa propia unida a su trabajo realizado pese a todas los avatares de su vida.




martes, 2 de enero de 2024

LOS MUSEOS DEL PRADO Y THYSSEN-BORNEMISZA aumentan el número de visitantes

Museo del Prado


L.M.A.

2/1/24.- Madrid .- El Museo del Prado supera el récord histórico de visitas. El anterior se registró en el Bicentenario. De los 3.209.285 visitantes que han disfrutado del Museo Nacional del Prado en lo que llevamos de año, casi el 50 por ciento lo ha hecho de forma gratuita. 

La amplia oferta expositiva y la variedad de actividades programadas han atraído en 2023 a una media diaria de 8.940 visitantes, cifra que supera las registradas en los últimos cinco años.

En el Museo Thyssen-Bornemisza

    Por otro lado, más de un millón de personas ha visitado la colección permanente y las exposiciones temporales del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza a lo largo de 2023, una cifra similar a la de 2022, cuando recibió 1.073.183 visitantes. Es el séptimo año que se supera la cifra del millón de personas en la historia del museo, siendo el 60,9% de procedencia nacional (40,3% de Madrid y 20,6% del resto de España) y el 39,1%, internacional.

    Las visitas a la colección permanente han aumentado un 17,6%, pasando de las 608.356 que se registraron en 2022 a las 715.395 de 2023, y las exposiciones más vistas han sido Lucian Freud. Nuevas perspectivas (180.014, del 14 de febrero al 18 de junio), En el ojo del huracán. Vanguardia en Ucrania, 1900-1930 (158.241, del 29 de noviembre de 2022 al 30 de abril de 2023) y Picasso. Lo sagrado y lo profano (117.200, del 4 de octubre de 2023 al 14 de enero de 2024).

       También Palacio Real y Patrimonio Nacional, en general, además del Museo de Bellas Artes de Asturias, han superado las cifras de visitantes, respecto a años anteriores.

Los 16 Museos Estatales

 dependientes del Ministerio de Cultura 

 El museo con mayor afluencia ha sido el Museo Arqueológico Nacional, con más de medio millón de visitas, hito que no alcanzaba desde 2018

 El Museo Sorolla ha registrado un incremento del 40% hasta alcanzar la cifra récord de 344.799 visitas en el año del centenario del pintor valenciano

 Cuatro museos de la red estatal alcanzan la mayor cifra de visitantes de su historia: el Museo Sorolla, el Museo Nacional de Artes Decorativas, el Museo Cerralbo y el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias ‘González Martí’ (Valencia)

Los 16 Museos Estatales dependientes del Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, han registrado en 2023 un total de 2.778.815 visitas, cifra que representa un aumento del 18,15% con respecto a 2022, cuando se registraron un total de 2.351.887 visitas. En términos absolutos, han sido visitados por 426.928 personas más que en el año precedente.

Por museos, el más visitado ha sido el Museo Arqueológico Nacional, con un total de 506.873 visitas, que supera así los datos prepandemia de 2019 (cuando sumó 499.300 visitas). Lo sigue el Museo Sorolla, que en el año del centenario del fallecimiento del pintor valenciano ha registrado 344.799 visitas, un 40% más que en 2022. Se trata de una cifra histórica pues, por primera vez, se sitúa por encima de las 300.000 visitas. El tercer museo más visitado ha sido el Museo de Altamira (Santillana del Mar, Cantabria), con 284.645 visitas, lo que supone un incremento del 13,21% respecto al año anterior.

Sin embargo, el mayor aumento porcentual lo ha protagonizado el Museo Sefardí, ubicado en Toledo, con un crecimiento del 89,51%, hasta alcanzar los 251.740 visitantes. Por encima de la barrera de los también este último año el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias ‘González Martí’ (Valencia), con 217.451 visitas y un incremento del 25,88% respecto a 2022.

También son notables los casos de crecimiento de visitantes en otros tres museos con sede en Madrid, el Museo Nacional de Artes Decorativas, con 111.308 visitas, un 57,72% más, superando por vez primera las 100.000 visitas; del Museo de América, con 86.934 visitas, un 36,58% más; del Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico, con 80.080 visitas, un 20,86% más. Por su parte, el Museo Cerralbo hace lo propio con sus 164.536 visitantes, la cifra más alta alcanzada por esta casa-museo hasta el momento. También es notable el aumento en el Museo Nacional de Escultura, ubicado en Valladolid, con un total de 113.129 visitas, un 19,70% por encima del año anterior.

Otros museos estatales que mejoran sus estadísticas con incrementos superiores al 10% son el Museo del Greco (Toledo), que en 2023 ha alcanzado los 175.296 visitantes; el Museo Casa Natal de Cervantes (Valladolid), con 23.259 visitas; y los ya mencionados Museo Arqueológico Nacional y Museo Nacional de Altamira.

Estas cifras implican un decidido avance hacia la recuperación de la afluencia de público que se registraba con anterioridad a la pandemia de COVID. En este sentido, seis museos de la red estatal han superado ya las cifras registradas en los años 2018 o 2019: el Museo Arqueológico Nacional, el Museo Sorolla, el Museo Nacional del Romanticismo, el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias ‘González Martí’, el Museo Nacional de Artes Decorativas y el Museo Cerralbo.

viernes, 27 de enero de 2023

UCRANIA en el Museo Thyssen-Bornemisza. Presentación del libro barroco "Bajad, Ángeles del Cielo" de Grygoriy Skovorodá



Evelio Acevedo, Director Gerente de la Fundación y Museo Thyssen-Bornemisza


Julia Sáez-Angulo
Fotos: Adriana Zapisek y Mario Saslovsky

28/1/23.- Madrid.- “Bajad, Ángeles del Cielo”. Canciones y fábulas de Grygoriy Skovorodá, en traducción de Olona Kúrchenko, es el libro presentado en la Fundación-Museo Thyssen-Bornemisza, en recuerdo y homenaje a Ucrania, país del que se muestra una exposición en el citado museo, bajo el título “En el ojo del huracán. Vanguardia en Ucrania 1900-1930”, muestra que permanece3rá abierta hasta el 30 de abril de 2023.
El Director gerente de la Fundación, Evelio Acevedo, abrió el acto de presentación del libro, seguido del representante de la embajada de Ucrania y la traductora. Seguidamente hubo un concierto de música y canto ucranianos: actuación del dúo de música barroca formado por Tetiana Loboda y Olena Koreniak y de la soprano Anastasia Golub.
El trabajo de Grygoriy Skovorodá, en particular su poesía y filosofía es muy significativo en la historia de la literatura de Ucrania. Es tan importante en el citado país eslavo como John Milton en Inglaterra, Angelus de Silesia en Alemania, Jan Amos Comenius en la República Checa, Torquato Tasso en Italia o Calderón de la Barca en España.
Al igual que Milton, Grygoriy Skovorodá se lamentó del paraíso perdido y mostró al hombre el camino hacia su regreso. DEastaba fascinado por el misticismo. Sus canciones, fábulas, diálogos, tratados, parábolas y cartas completaron la época del barroco ucraniano y la literatura europea de su tiempo. El libro se ilustra con pintura de los artistas ucranianos expuestos en la muestra del Museo Thyssen-Bornemisza.

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Vanguardia ucraniana


Representante Embajada de Ucrania

Concierto ucraniano

martes, 24 de enero de 2023

CARMEN THYSSEN-BORNEMISZA, la Baronesa que consiguió para España la Colección Thyssen-Bornemisza de su esposo Heinrich

Entrevistas en TV$, por Risto Mejide

Carmen Thyssen y Mayte Spínola en la casa "El Romeral" en 1987


Carmen Valero

25/1/23.- Madrid. Carmen Thyssen-Bornemisza fue la Baronesa que consiguió para España la Colección Thyssen-Bornemisza de su esposo Heinrich. Ella merece un reconocimiento mayor del que tiene por esa operación magna que consiguió para España una colección de arte que venía a completar las profundas lagunas en las vanguardias históricas y radicales de nuestros museos hasta entonces en 1993, fecha de la adquisición definitiva de la Colección Thyssen-Bornemisza para el Estado y por tanto para todos los españoles.
Carmen Thyssen-Bornemisza ha sido entrevistada por Risto Mejide en TV4 y dio cuenta de los avatares para la presencia actual de su colección en el Museo, como préstamo durante quince años en España, a partir de 2021. La crítica de arte Julia Sáez-Angulo también habló con el presentador para poner de manifiesto algunos entresijos de los prolegómenos de aquella operación que se tradujo en el contrato definitivo de propiedad, según el decreto-ley firmado y publicado en 1993 por la más alta representación de entonces: el presidente Felipe González y el Rey de España, Juan Carlos de Borbón.
Aquello fue una operación redonda que costó mucho dinero, 42.277.120.000 pesetas (350 mil millones de dólares) de 1993, cantidad que se pagó en “cinco anualidades, de 8.455.424.000 pesetas cada una”, según suscribe el contrato. Se pagó con crédito extraordinario, financiado con deuda exterior. 
“El precio era alto, mucho dinero para el momento, pero muy por debajo de lo que realmente vale la Colección”, explica Julia Sáez-Angulo, vicepresidenta de la Asociación Madrileña de Críticos de Arte, que trabajó durante casi veinte años en el Gabinete de Prensa del Ministerio de Cultura, especialmente en el campo de las Bellas Artes.
        "Afortunadamente España no dejó pasar de largo esta gran Colección, como sí lo hizo con la Colección Gulbenkian en los años 50 y el magnate armenio del petróleo se la llevó a Lisboa".
“Aquella operación hizo que, durante esos cinco años, los otros museos estatales dejaran de recibir las partidas habituales, salvo los mínimos de subsistencia, por lo que creó cierto descontento entre los conservadores de esos museos, que miraban al Museo Thyssen con cierto recelo. Una vez pasados esos cinco años, todo volvió a su cauce”, explica Sáez-Angulo.
“Hubo otra herida en el Museo del Prado, porque el Palacio de Villahermosa, donde está alojada la Colección -hoy Museo Nacional Thyssen-Bormemisza- se había concebido como una extensión o anexo de la primera pinacoteca, para albergar a Goya, el siglo XVIII y la Ilustración Española, a partir de una exposición con ese tema, comisariada por la conservadora Manuela Mena. Ese proyecto hubo que replegarlo, con la contrariedad del director del Prado, Alfonso Pérez Sánchez y otros conservadores.
La crítica de arte conoce bien los preámbulos o gestación de que la Colección Thyssen viniera a España:
“Lo conozco verbalmente, a través de la pintora y mecenas Mayte Spínola, fundadora del Grupo pro Arte y Cultura, que lo cuenta muy bien en su libro de vivencias “Mayte Spínola” (Vision Libros, 2021). En la cena de puesta de largo de Simoneta Gómez-Acebo, en 1987, sentaron a los Barones Thyssen en la mesa de los anfitriones, los duques de Badajoz y el Rey Don Juan Carlos. El Barón le pidió al monarca que presidiera el patronato de la Fundación Thyssen y él accedió. 
    Al día siguiente hubo un almuerzo en casa de Mayte Spínola, que invitó también a Gonzalo Anes, presidente del patronato del Museo del Prado y allí conversó junto al duque de Badajoz, Luis Gómez-Acebo y el Barón, sobre una sede para la Colección. Anes ofreció el Palacio de Villahermosa, junto al Museo del Prado y esto entusiasmó al Barón, que no le gustaba la idea del palacio del Infante Don Luis en Villaviciosa de Odón, como alguien le había sugerido. Lo veía lejos del corazón de Madrid”.
    Mientras hablaban, Carmen Thyssen y Mayte Spínola rezaban en lo alto de la casa para que la operación cuajara. No hay que olvidar que en aquel almuerzo estaba también Gordon Getty con su familia, y éste deseaba adquirir la Colección Thyssen para su Museo en Los Ángeles, California. También Margaret Thacher, a la sazón primera ministra de Gran Bretaña, estaba interesada. Ella cuenta en sus memorias que, por más que intentaron, no acababan de encontrar un interlocutor válido entre los Thyssen para llevar a cabo la operación.”
    Para la crítica de arte Sáez-Angulo está muy claro que el “deus ex máchina de la operación Colección Thyssen en España fueron el duque de Badajoz y Carmen Thyssen. El primero sugirió a la Baronesa que la Colección se quedara en España y ella no cejó de influir en su marido para que así fuera. Por eso, siempre digo que ella merece un título nobiliario, una calle, una plaza y más cosas. Gracias a su importante mediación, conseguimos una colección espléndida que nos salvaba de las lagunas artísticas que tenían nuestros museos. Hoy podemos recorrer el Paseo del Arte en Madrid y seguir la Historia del Arte al completo”: Museos del Prado, Thyssen y Reina Sofía.
            (No olvidemos que los Barones Thyssen se casaron en Londres en 1985, y en la boda estuvo el duque de Badajoz).
    Julia Sáez-Angulo también recuerda algunas críticas sobre la Colección, sobre todo la del profesor de Historia de Arte en la Complutense,  Ángel González García en “Cambio 16”, que venía a decir, que la Colección era buena en las vanguardias de los años 20 y 60, pero que la parte antigua, tan solo era “pintura de anticuarios”.
    “Leer esto me hizo sonreír. Iba muy acorde con el tono irónico del profesor Ángel González, pero era injusta e inexacta, ya que la colección Thyssen cuenta con obras soberbias de antiguos maestros como: Retrato de Giovanna degli Albizzi Tornabuoni de Domenico Ghirlandaio; Retrato de Enrique VIII de Holbein el Joven; Jesús entre los doctores, de Alberto Durero o Santa Catalina de Alejandría, de Caravaggio”.

Colección Carmen Thyssen
    Hoy la colección de arte de Carmen Cervera, Baronesa viuda de Thyssen-Bornemisza, de 330 obras, con el célebre cuadro “Mata Mua” de Gauguin -valorada en 1.700 millones de euros- se queda en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid y permanecerá unida a las 800 obras del barón Heinrich Thyssen, durante los próximos 15 años. La colección de la Baronesa entró en el museo como un préstamo gratuito hace dos lustros, pero ahora hay que pagarla con un alquiler anual. Las obras se muestran en una formidable ampliación que hizo el Museo en 2004. 
    En el contrato de préstamo de las obras de Carmen Thyssen, por 6,5 millones de euros al año (lo que hará 97,5 en los quince años), la Baronesa se reserva la posibilidad de vender tres obras -siempre que no sea el “Mata Mua” de Gauguin, si bien el Estado Español tiene preferencia sobre la oferta hecha. Es una cautela jurídica, pues ya se sabe que los ricos son ricos, pero a veces les falta liquidez y necesitan una venta inmediata.
    Carmen Thyssen se ha mostrado ferviente devota de los museos como expositores de sus colecciones: además del Museo Nacional Thyssen en Madrid, están los de Málaga, San Feliú de Guixol y Andorra.
     Los descendientes de los Barones no van a la zaga: Francesca Thyssen ha creado una Fundación con sede en Madrid, que alberga su colección, especializada en videos y vanguardias radicales. Y por parte de Borja Thyssen y Blanca Cuesta, una colección especializada en hiperrealismo o fotorrealismo, con piezas relevantes como las de Richard Estes.
    ¿Qué pasará con la colección de Carmen Thyssen cuando acabe el préstamo de quince años? La tendrá que adquirir y pagar el Estado como hizo con la colección del Barón. A ella le gusta que su colección principal, la del Museo Thyssen, permanezca junto a la de su esposo y figuren juntos en la historia del arte, pero las ofertas de los Emiratos Árabes, sobre todo de Qatar son muy tentadoras. No olvidemos que ella vendió "El puente de Charing Cross" a un catarí y hoy figura en el Museo del Louvre de Dubay. Dios dirá.

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Baronesa Carmen Thyssen


Carmen Thyssen, Rey Simeón de Bulgaria y Maytre Spínola (1987) en la cena en casa de los Duques de Badajoz

Carmen Thyssen, Julia de Spínola, Mayte Spínola y el Baron H. Thyssen, junto a otros dos invitados; los toreros Rafa Camino y Miguel Báez, Litri Junior, mostrando dibujos de Mayte Spínola

jueves, 29 de septiembre de 2022

HIPERREALISMO EN LA COLECCIÓN BLANCA Y BORJA THYSSEN-BORNEMISZA

Charles Bell, Noches tropicales, 1991 (detalle)

L.M.A.

   29.09.2022.- Madrid.- 
El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presenta Hiperrealismo en la colección Blanca y Borja Thyssen-Bornemisza, primera entrega de una serie de exposiciones que irán siguiendo, año por año, la formación de la colección de arte contemporáneo de Blanca y Borja Thyssen.
 
Hasta ahora, Blanca y Borja han coleccionado de manera muy discreta, consultando con el museo sus adquisiciones recientes, algunas de las cuales se han instalado ya en las salas. Continúan así la tradición familiar, movidos por su pasión por el arte, especialmente, por la pintura moderna y contemporánea.
 
Coincidiendo con el 30 aniversario del museo, han decidido abrir su colección al público y hacerlo con una selección de ocho obras de algunos de los principales representantes del hiperrealismo: Richard Estes, Charles Bell, Don Jacot, Bertrand Meniel, Roberto Bernardi y Raphaella Spence.

EL MUSEO PICASSO MÁLAGA Y EL MUSEO NACIONAL THYSSEN-BORNEMISZA COLABORAN EN PRÉSTAMOS RECÍPROCOS

 

Tras ser desmontadas de su lugar habitual en la Colección permanente del Museo Picasso Málaga, las obras de Pablo Picasso Las tres Gracias (1923) y Olga sentada (1923) han partido hacia la exposición “Picasso/Chanel”, que el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presenta al público a partir del próximo 11 de octubre.

A su vez, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza prestarán temporalmente a la pinacoteca malagueña otras dos obras de Picasso, Los segadores (1907) y Corrida de toros (1934), que podrán contemplarse en el Museo Picasso Málaga a partir de principios de octubre.

Pablo Picasso (1881-1973) Las tres Gracias. París, 1923. Óleo y carboncillo sobre lienzo, 200 x 150 cm. Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte, Madrid. Préstamo temporal en el Museo Picasso Málaga © FABA Foto: Marc Domage ©Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid, 2022


L.M.A.

         29/9/22.- Madrid.- Formando parte de los eventos organizados en torno a “Celebración Picasso 1973-2023”, el programa internacional con el que se conmemorará internacionalmente el 50 aniversario del fallecimiento de Pablo Picasso, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza abrirá al público la exposición “Picasso/Chanel” el próximo 11 de octubre. El Museo Picasso Málaga participa en esta importante muestra con el préstamo de dos emblemáticos óleos de su recorrido por la obra del artista malagueño, ambos realizados en el año 1923.

 

En Las tres Gracias, obra perteneciente a la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso, un denso trazo de carboncillo dibuja tres formas femeninas con túnicas que, mediante finas capas de pintura blanca, destacan sobre la imprimación gris. Por su parte, Olga sentada, de la Colección del Museo Picasso Málaga por donación de Bernard Ruiz-Picasso, es un retrato de Olga Kokhlova en el que la modelo aparece con su peinado de raya en medio y un vestido azul con vueltas de piel.

    Así, a partir del próximo mes de octubre, Museo Nacional Thyssen-Bornemisza prestará a la pinacoteca malagueña las obras de Picasso Los segadores (1907) y Corrida de toros (1934). El primero de ellos lo realizó tras visitar la localidad de Gósol, mientras que el segundo pertenece a un conjunto de obras que realizó en Boisgeloup. Este intercambio de obras de arte, habitual entre instituciones museísticas, permitirá a los visitantes de ambas instituciones contemplar obras de Picasso de especial relevancia artística.

Pablo Picasso (1881-1973) Olga sentada. París, 9 noviembre 1923. Bistre y óleo sobre lienzo, 27 x 22 cm. Museo Picasso Málaga. Donación de Bernard Ruiz-Picasso ©Museo Picasso Málaga Foto: Rafael Lobato. ©Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid, 2022