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jueves, 29 de abril de 2021

Noam Chomsky Las diez estrategias de manipulación mediática, "Nos conocen mejor que nosotros mismos"


Abordamos lo que hay detrás de las fake news.

Pilar Jericó, es una periodista y conferenciante que nos presenta en ‘La mesa del coronel’ de las diez estrategias de manipulación mediática. Nos habla de distracción, del problema para ofrecer una solución, de la gradualidad, de diferir en el tiempo, del mensaje sencillo y básico, de poner más emoción y menos reflexión, de la educación deficiente, de la mediocridad, de la autoculpabilidad y del conocimiento del individuo.



L.M.A.

29.04.2021.- Madrid


Noam Chomsky

las 10 Estrategias de Manipulación Mediática

1. La estrategia de la distracción El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto Armas silenciosas para guerras tranquilas).

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado problema-reacción-solución. Se crea un problema, una situación prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como dolorosa y necesaria, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que todo irá mejorar mañana y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver Armas silenciosas para guerras tranquilas.

6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores (ver �Armas silenciosas para guerras tranquilas).

8. 8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto

9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el sistema ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos

Más información

https://id-id.facebook.com/logaidea/videos/pilar-jeric%C3%B3-las-10-estrategias-de-manipulaci%C3%B3n-medi%C3%A1tica/206066147663001/

viernes, 10 de julio de 2020

150 prestigiosos intelectuales firman una carta alertando del auge de la intolerancia en la izquierda


Noam Chomsky, Martin Amis, Margaret Atwood, JK Rowling y hasta el exajedrecista Garry Kasparov expresaron este martes su preocupación por la «intolerancia hacia las perspectivas opuestas, la moda de la humillación pública y el ostracismo» que está ganando fuerza en EE.UU., incluido el lado más progresista del espectro político.


*Los firmantes subrayaron que las «fuerzas de la intolerancia" están ganando fuerza en todo el mundo 


ABC, 8 de julio 2020






Unos 150 intelectuales y artistas, entre ellos Noam Chomsky, Gloria Steinem, Margaret Atwood, JK Rowling y Wynton Marsalis, expresaron este martes su preocupación por la «intolerancia hacia las perspectivas opuestas, la moda de la humillación pública y el ostracismo» que está ganando fuerza en EE.UU., incluido el lado más progresista del espectro político.
Los firmantes publicaron en la revista Harper's una carta en la que aplauden el «necesario ajuste de cuentas» que se está produciendo tras las protestas antirracistas y las demandas de igualdad e inclusión, pero también denuncian que eso «también ha intensificado un nuevo conjunto de actitudes morales y compromisos políticos que tienden a debilitar nuestras normas de debate abierto y la tolerancia de las diferencias a favor de la conformidad ideológica».
Los firmantes, de tendencia progresista, subrayaron que las «fuerzas de la intolerancia están ganando fuerza en todo el mundo y tienen un aliado poderoso en (el presidente de EE.UU.) Donald Trump, que representa una amenaza para la democracia», pero matizan que «no se debe permitir que la resistencia se convierta en su propia especie de dogma o presión, que los demagogos de la derecha ya explotan. La inclusión democrática que queremos se puede lograr solo si hablamos en contra del clima intolerante que se ha establecido en todos los lados».
«El libre intercambio de información e ideas, que son el sustento vital de una sociedad liberal, está cada día volviéndose más estrecho. Aunque esperábamos esto de la derecha radical, lo censurador se está extendiendo más ampliamente en nuestra cultura: la intolerancia hacia las perspectivas opuestas, la moda de la humillación pública y el ostracismo, y la tendencia a disolver asuntos complejos de política en una certitud moral cegadora», escribieron.
Los intelectuales señalan que cada vez es más frecuente escuchar llamadas a imponer «represalias rápidas y duras en respuesta a lo que se percibe como transgresiones del discurso y el pensamiento», y sostienen que lo «perturbador» es que los líderes institucionales están dando «castigos desproporcionados en lugar de reformas meditadas».
«Los editores son despedidos por publicar piezas controvertidas, los libros son retirados por supuesta falta de autenticidad, se prohíbe a los periodistas escribir de ciertos temas, los profesores son investigados por citar trabajos de literatura en clase, un investigador es despedido por divulgar estudios académicos revisados, y los jefes de las organizaciones son cesados por lo que a veces solo son errores torpes», continúan.
En ese sentido, recordaron que la restricción del debate, ya sea por parte de un gobierno represivo o una sociedad intolerante, perjudica a quienes tienen menos poder y reducen la capacidad de participación democrática.
«La manera de vencer a las malas ideas es exponiendo, argumentando y convenciendo, no intentando silenciar o apartando. Rechazamos cualquier falsa elección entre justicia y libertad, que no pueden existir la una sin la otra. Como escritores necesitamos una cultura que nos deje espacio para experimentar, tomar riesgos e incluso cometer errores», sostuvieron. En conclusión, hay que proteger la posibilidad «discrepar de buena fe sin (enfrentar) duras consecuencias profesionales».
La lista de firmantes está formada por escritores, dramaturgos, profesores universitarios de las más prestigiosas universidades, ensayistas o periodistas, y está conformada por intelectuales tan conocidos como Martin Amis, los ya citados Noam ChomskyMargaret Atwood y JK Rowling, o también John BanvilleJeffrey Eugenides, los también mencionados Francis Fukuyama Salman Rushdie, el sociólogo Malcolm GladwellMichael Ignatieff, Mark LillaSteven Pinker y hasta el ex ajedrecista Garry Kasparov.
La lista completa es la siguiente:
Elliot Ackerman
Saladin Ambar ,
Martin Amis
Anne Applebaum
Marie Arana
Margaret Atwood
John Banville
Mia Bay
Louis Begley
Roger Berkowitz
Paul Berman
Sheri Berman
Reginald Dwayne Betts
Neil Blair
David W. Blight
Jennifer Finney Boylan
David Bromwich
David Brooks
Ian Buruma
Lea Carpenter
Noam Chomsky
Nicholas A. Christakis
Roger Cohen
Embajador Frances D. Cook
Drucilla Cornell
Kamel Daoud
Meghan Daum
Gerald Early
Jeffrey Eugenides
Dexter Filkins
Federico Finchelstein
Caitlin Flanagan
Richard T. Ford
Kmele Foster
David Frum
Francis Fukuyama
Atul Gawande
Todd Gitlin
Kim Ghattas
Malcolm Gladwell
Michelle Goldberg
Rebecca Goldstein
Anthony Grafton
David Greenberg
Linda Greenhouse
Rinne B. Groff
Sarah Haider
Jonathan Haidt
Roya Hakakian
Shadi Hamid
Jeet Heer
Katie Herzog
Susannah Heschel
Adam Hochschild
Arlie Russell Hochschild
Eva Hoffman
Coleman Hughes
Hussein Ibish
Michael Ignatieff
Zaid Jilani
Bill T. Jones
Wendy Kaminer
Matthew Karp
Garry Kasparov
Daniel Kehlmann
Randall Kennedy
Khaled Khalifa
Parag Khanna
Laura Kipnis
Frances Kissling
Enrique Krauze
Anthony Kronman
Joy Ladin
Nicholas Lemann
Mark Lilla
Susie Linfield
Damon Linker
Dahlia Lithwick
Steven Lukes
John R. MacArthur
Susan Madrak
Phoebe Maltz Bovy
Greil Marcus
Wynton Marsalis
Kati Marton
Debra Maschek
Deirdre McCloskey
John McWhorter
Uday Mehta
Andrew Moravcsik
Yascha Mounk
Samuel Moyn
Meera Nanda
Cary Nelson
Olivia Nuzzi
Mark Oppenheimer
Dael Orlandersmith
George Packer
Nell Irvin Pintor
Greg Pardlo
Orlando Patterson
Steven Pinker
Letty Cottin Pogrebin
Katha Pollitt
Claire Bond Potter
Taufiq Rahim
Zia Haider Rahman
Jennifer Ratner-Rosenhagen
Jonathan Rauch
Neil Roberts
Melvin Rogers
Kat Rosenfield
Loretta J. Ross
J.K. Rowling
Salman Rushdie
Karim Sadjadpour
Daryl Michael Scott
Diana Senechal
Jennifer Senior
Judith Shulevitz
Jesse Singal
Anne-Marie Slaughter
Andrew Solomon
Deborah Solomon
Allison Stanger
Paul Starr
Wendell Steavenson
Gloria Steinem
Nadine Strossen
Ronald S. Sullivan Jr
Kian Tajbakhsh
Zephyr Teachout
Cynthia Tucker
Adaner Usmani
Chloe Valdary
Lucía Martínez Valdivia
Helen Vendler
Judy B. Walzer
Michael Walzer
Eric K. Washington
Caroline Weber
Randi Weingarten
Bari Weiss
Sean Wilentz
Garry Wills
Thomas Chatterton Williams
Robert F. Worth
Molly Worthen
Matthew Yglesias
Emily Yoffe
Cathy Young
Fareed Zakaria