Mostrando entradas con la etiqueta Raúl Carlos Maícas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Raúl Carlos Maícas. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de junio de 2026

INGEBORG BACHMANN, LA MEJOR POETA EN LENGUA ALEMANA DEL SIGLO XX, PROTAGONIZA LA REVISTA “TURIA”

Al cumplirse el centenario de su nacimiento, la revista le rinde homenaje y presentó un monográfico el 24 de junio en la Residencia de Estudiantes de Madrid

TURIA publica también inéditos de, entre otros, Elfriede Jelinek, Premio Nobel de Literatura y Pascal Quignard.

Jorge Luis Borges, Manuel Gutiérrez Aragón, Virginia Woolf y el Círculo de Bloomsbury  son también protagonistas de un sumario con 500 páginas de textos originales, escritos por 100 autores.



    L.M.A.

    Teruel, 22 de junio de 2026.- El   24 de junio, en la sede de la Residencia de Estudiantes de Madrid, la revista cultural TURIA presentó su nuevo número. Una entrega cuyo principal contenido es un atractivo y completo monográfico de 150 páginas dedicado a la gran escritora europea Ingeborg Bachmann. Cuando se cumple el centenario de su nacimiento, nada mejor que rendirle un homenaje que permitirá fomentar más y mejor su lectura en nuestro idioma. Máxime cuando Bachmann está considerada como la mejor poeta en lengua alemana del siglo XX y fue una de las pioneras en denunciar en sus obras la violencia estructural contra las mujeres. Los textos inéditos que integran el citado monográfico han sido elaborados por veinte autores tanto españoles como austríacos y, entre ellos, destaca la presencia de Elfriede Jelinek, Premio Nobel de Literatura

    La presentación de la revista TURIA consistió en un conversatorio en el que el periodista de RNE y poeta Fernando del Val dialogó con dos cualificadas expertas españolas en la literatura de lengua alemana: Margarita Blanco Hölscher, profesora titular en la Universidad de Oviedo e Isabel Hernández, catedrática de la Universidad Complutense y coordinadora del monográfico dedicado a Bachmann. 

    La biografía de Ingeborg Bachmann (Klagenfurt, Austria, 1926 – Roma, Italia, 1973) es la de una mujer independiente y dedicada a la escritura que, pese a alcanzar el éxito de crítica y público, siempre estuvo marcada por una inseguridad existencial. Puede decirse que si bien nunca puso límites entre la vida y el arte, entre la vida y la escritura, su miedo a no alcanzar sus aspiraciones creativas le terminó conduciendo al círculo vicioso de estimulantes, somníferos y tranquilizantes que ensombrecería la última década de su vida. 

    Como escribe Isabel Hernández en TURIA, “cualquiera que intente acercarse hoy a la persona y la obra de Ingeborg Bachmann encontrará un panorama no menos que contradictorio. La apariencia moderna, independiente y llena de alegría de vivir de la única escritora austriaca capaz de cosechar con su poesía un éxito sin precedentes en la vecina Alemania de posguerra, de esa escritora, definida por los medios de comunicación como un  milagro  literario,  que  pronunció  importantes  discursos  sobre  el  estado de la poesía escrita  en  su  lengua  en  aquellos  difíciles  momentos  para  el  arte,  todo  ello no era en realidad más que la faceta visible de una compleja personalidad. La otra, caracterizada por un miedo y una fragilidad constantes, además de por una desesperación recurrente, fue de la que verdaderamente surgió una obra literaria capaz de superar y romper los moldes encorsetados de la literatura de la difícil época que le tocó vivir”.

    Bachmann fue, sin duda, una figura mítica de las letras europeas del siglo XX. Y es que la suya fue una vida intensa y controvertida que alumbró una obra tan original y brillante como ajena a la mediocridad. Una labor renovadora del mundo germanófono que era necesaria tras la Segunda Guerra Mundial y en la que ella tuvo un papel clave. Además, y  junto a un talento creativo indiscutible, Bachmann poseía la belleza y el carácter de una diva. Pese a su fama, padeció la incomprensión en su país y buscó una vida más libre en Italia. Allí, en Roma, un incendio accidental acabaría matándola en 1973 y la terminó por convertir en ese mito que ahora la revista TURIA radiografía con detalle e invita a redescubrir.

UN SUMARIO REPLETO DE TEXTOS Y AUTORES DE INTERÉS: 

DE JORGE LUIS BORGES A VIRGINIA WOOLF

    Además del extraordinario monográfico dedicado a Ingeborg Bachmann, el nuevo número de TURIA brinda un sumario repleto de lecturas y escritores de interés. En ese listado de valiosos nombres propios sobresale Jorge Luis Borges, considerado por la crítica y por los lectores como una figura clave tanto para literatura en español como para la literatura universal. 

    Borges, que entre otros numerosos galardones obtuvo el Premio Cervantes y del que se cumple este 2026 el cuarenta aniversario de su fallecimiento, es objeto de un brillante, original y certero análisis por parte de otro autor argentino: Lucas Adur, profesor de la Universidad de Buenos Aires y actual coordinador del comité académico de la Fundación Borges. Afortunadamente, tal como se acredita en este artículo, la vigencia de Borges sigue siendo indiscutible y se confirma no sólo a través de la periódica reedición de sus obras sino a través de “lecturas, (re)escrituras, seminarios, homenajes, congresos y polémicas, por no hablar de memes, parodias pop y citas (no siempre apócrifas) que circulan por las redes sociales”. 

    Otro autor que continúa gozando del favor del público y de los estudiosos de nuestras letras es Manuel Gutiérrez Aragón. De ahí que ahora la revista TURIA brinde una aproximación rigurosa, oportuna y completa, a su labor literaria. Porque este académico de número de la RAE es, sobre todo, un indiscutible referente de la mejor cultura española. Conviene subrayarlo porque, todavía hoy, en la trayectoria de este cántabro nacido en Torrelavega se destacan por encima de otros méritos su condición de laureado director de cine, de realizador de exitosas series para televisión, o su tarea como guionista y productor. Y sin embargo, como confirman sus novelas, hay en Gutiérrez Aragón un escritor fabuloso y pródigo en obras que nos interpelan. Un creador total que confirmaría, además, la tesis de que cine y literatura son vasos comunicantes. 

    Junto  a esas atractivas aproximaciones a Borges y Gutiérrez Aragón, destaca también en esta entrega de TURIA un artículo de Raúl Molina Gil, profesor de la Universidad de Alcalá de Henares, que aborda la notable y hoy olvidada labor intelectual de Antonio Sánchez Barbudo. Bien lo merece porque este escritor, profesor y crítico literario, fue uno de los más ilustres miembros del exilio republicano español. No en vano, había sido por ejemplo uno de los promotores de la célebre revista cultural “Hora de España” que pretendió, en plena guerra civil, seguir fomentando la creatividad y el ensayismo a pesar del conflicto bélico. También fue uno de los participantes de aquellas célebres Misiones Pedagógicas que promovió la Segunda República y que le permitió contactar con la auténtica realidad de España más allá de la vida de las grandes urbes y establecer lazos fraternales con un sinnúmero de escritores.

    En 1939, como tantos otros, Sánchez Barbudo tuvo que exiliarse en Francia, donde permaneció en un campo de concentración hasta que pudo viajar a México. De allí se trasladaría a los Estados Unidos, donde ejercería como profesor universitario hasta su muerte. Sin embargo, nunca abandonó una fértil tarea investigadora que no obtuvo el eco necesario ni siquiera cuando España se transformó en un país democrático. 

    Además, en apartado que la revista dedica a publicar narraciones inéditas, la nómina de autores no puede ser más seductora y potente. Sin duda, garantiza a los lectores que disfrutarán con la calidad literaria que brindan textos elaborados por autores de culto como  como el escritor francés Pascal Quignard (“No hay lugar para la muerte”). Respecto a  las letras españolas, sobresale la presencia con material original de escritores de mérito indiscutible como Eloy Tizón, Carlos Castán y Eduardo Lago. Junto a ellos, TURIA apuesta también por dar a conocer a autores emergentes ya avalados por la crítica como Rebeca García Nieto, Alberto Otto, Emilio Gavilanes y Cristina Armunia Berges.  

    A subrayar también la nutrida y relevante lista integrada por los veintiséis poetas que colaboran en esta entrega de TURIA con textos inéditos. Una diversidad que acredita el permanente mestizaje generacional y estético que practica la revista. Gracias a ese trabajo cultural  abierto,  plural  e  integrador,  es  posible leer versos originales de poetas como Clara Janés, académica de la RAE; Eloy Sánchez Rosillo, Rosana Acquaroni, Antonio Lucas, Javier Lostalé, Selena Millares, Carlos Pardo, Ana Rossetti, Manuel Neila, Alberto Santamaría, Angélica Morales, Ana Muñoz, Francisco López Serrano, María Martín Hernández, o Adolfo Burriel, entre otros.   

    En las páginas que TURIA dedica al ensayo, el gestor cultural Juan J. Vázquez  nos habla, a través de un excelente artículo inédito titulado “El círculo de Bloomsbury: afinidad intelectual y responsabilidad moral”, acerca de una cuestión de notable interés en este convulso siglo XXI: la necesidad de seguir el ejemplo de la escritora Virginia Woolf y de cuantos integraron el llamado Círculo de Bloomsbury. Es decir, la importancia de que los protagonistas más relevantes de la cultura asuman, desde la responsabilidad moral y la independencia intelectual, posiciones favorables a la causa de la libertad y el progreso, al pensamiento libre. Si ellos tomaron posición ante los terribles acontecimientos que atravesaron el siglo XX, los postulados y el comportamiento de los miembros del citado grupo de personalidades bien pueden servirnos de modelo para afrontar “un presente abrumado por los presagios de nuevas tormentas” sociales y políticas. 

INGEBORG BACHMANN: “EXISTO CUANDO ESCRIBO”

    Isabel Hernández, autora del clarificador artículo introductorio que abre el monográfico que TURIA dedica a la escritora austríaca, acierta cuando afirma: “en una época en la que la muerte y la violencia entre las personas aún deben contarse como parte de la experiencia cotidiana, el juicio crítico de Bachmann resulta, si cabe, aún más explosivo y actual”.

    Hoy más que nunca resulta recomendable leer a Ingeborg Bachmann porque “el hecho de que la guerra entre sexos y razas no se limitara a la guerra abiertamente declarada, sino que conservara su brutal poder explosivo precisamente en la coexistencia supuestamente pacífica, es algo que Bachmann reveló con un poder visual opresivo, que solo fue capaz de construir gracias a un nuevo lenguaje, cuya base, tras largos años de búsqueda, halló a lo largo de la experiencia de la propia vida, en todo aquello que vivió, sufrió, esperó, deseó y perdió en su existencia”. 

    En su discurso con motivo de la concesión en 1972 del premio Anton Wilidgans en 1972, uno de los galardones literarios más acreditados de Austria y que TURIA publica por primera vez en español, encontraremos el mejor autorretrato posible de Bachmann: “solo existo cuando escribo, no soy nada cuando no escribo, soy una completa extraña para mí misma, me siento fuera de mí cuando no escribo. Pero cuando escribo, ustedes no me ven, nadie me ve. Pueden ver a un director de orquesta dirigiendo, a un cantante cantando, a un actor actuando, pero nadie puede ver lo que es escribir. Es una forma extraña y peculiar de existir, antisocial, solitaria,  condenada,  hay  algo condenado en ello, y solo lo publicado, los libros, se vuelven sociales, asociables, encuentran el camino hacia un tú, con  la  realidad  desesperadamente buscada y a veces ganada. Todo lo que no me parece indigno de ser expresado con el pensamiento se incorpora al trabajo”. En definitiva que, para Bachmann, la escritura “es una compulsión, una obsesión, una condenación, un castigo”.

DEFENSORA DE UN MAYOR PROTAGONISMO DE LA MUJER EN LA SOCIEDAD

    Especialmente valiosa y contundente es la opinión sobre Bachmann que expresa Elfriede Jelinek en TURIA. Según la prestigiosa escritora austríaca, Premio Nobel de Literatura en 2004, “Ingeborg Bachmann es la primera mujer de la literatura de posguerra en el ámbito germanohablante que, con medios radicalmente poéticos, describió las secuelas de la guerra, de las torturas, de la exterminación en la sociedad y en las relaciones entre hombres y mujeres”. 

    Bajo el expresivo título de “La guerra con otros medios”, Jelinek destaca como principal mérito de Bachmann que “dedicó toda su obra a anotar meticulosamente la desaparición de la identidad femenina en la relación con el hombre”. De ahí que Bachmann defendiera un mayor protagonismo de  la  mujer  en  la  sociedad contemporánea. Buena prueba de ello  sería su tesis  de  que  “el  matrimonio  es una institución imposible. Es imposible para una mujer que trabaja y que piensa, y tiene sus propios deseos”. 

    Feminista ejerciente y curtida en no pocas polémicas con los sectores más reaccionarios de la sociedad austríaca, Jelinek elogia la labor de Ingeborg Bachman como pionera de una postura combativa, desde la poesía y la narrativa, frente a aquellos que ayer y hoy quieren reducir a las mujeres a meros objetos, a una función meramente paridora y cuidadora. 

    Además de los autores ya citados, en el monográfico que rinde homenaje a Ingeborg Bachmann participan destacados especialistas en la literatura europea contemporánea. Entre ellos, sobresale la contribución de la escritora y crítico literaria Mercedes Monmany. Su análisis lo dedica a indagar y poner en valor la extraordinaria amistad que mantuvo Bachmann con la autora italo-suiza Fleur Jaeggy. Y es que ambas compartían un modo de estar y vivir la literatura prácticamente igual, paralelo y único. No se parecían a nadie más de su tiempo pero, las dos, “bebían de similares obsesiones y de tenaces búsquedas en torno a una determinada pureza estilística, a la vez que compartían una sobrecogedora devastación del lenguaje en narraciones desnudas, abismales, enunciadoras todas ellas de verdades crueles, perturbadoras, a mitad metafísicas y a mitad de un realismo atroz y espeluznante” .

    Otra de las presencias destacables en este sumario de TURIA es la Sabine Gruber, una de las mejores autoras actuales de lengua alemana. Entrevistada por Michael Hansel, aporta su opinión  sobre  Ingeborg  Bachmann  y la influencia que ha ejercido la escritora austriaca en su propia obra. En ese sentido, nos dirá que, “al igual que yo, creció en una región fronteriza y también vivió mucho tiempo en Italia. Eso cambia la visión que uno tiene de su país de origen”.

    Margarita Blanco Hólscher, una de las especialistas en Bachmann que participa en el conversatorio que presentó TURIA, nos habla en su artículo de un cambio fundamental en la autora austríaca: la transición del verso a la prosa. Y es que en sus relatos emergerá “una nueva mirada sobre las relaciones entre los sexos, un nuevo reconocimiento de su diferencia, como si la autora no quisiera dejar que las novelas que representan las amargas experiencias de muchas mujeres en una cultura predominantemente masculina fueran su última palabra”. 

    Junto  a  los  ya  textos  ya  mencionados,  conviene  subrayar  la  publicación  de  poemas originales  vinculados  al  universo temático de Bachmann y que han sido escritos por dos poetas españoles, Amalia Iglesias y Juan F. Rivero y de la alemana-suiza Nora Gomringer. Otros artículos que completan la aproximación de TURIA a Ingeborg Bachmann y su obra son los de Arturo Larcati (“La primera Italia. Ingeborg Bachmann y la isla de Isquia”), Brigitte E. Jirku (“Dolor y vida itinerante: los apuntes autobiográficos de Ingeborg Bachmann”), Hans Höller (“Escribir contra la guerra”), Irene Fussl-Pidner (“Entonces me sobrevino la vida: la lírica de Ingeborg Bachmann”), José Luis Gómez Toré (“Magia y desencanto: una lectura de Ingeborg Bachmann”), Cecilia Dreymüller (“Presos del orden social: sobre la ignorada obra dramática de Ingeborg Bachmann”), Barbara Wiedemann “Una verdad con la que nadie sueña, que nadie quiere: Ingeborg Bachmann y Max Frisch en un diálogo literario”), Adan Kovacsics (“Consideraciones sobre ‘El caso Franza’”), Fernando J. Palacios León (“Malina, animal, Milena”), Klaus Amann (“La muerte de la ‘poetessa’ Ingeborg Bachmann”), Heinz Bachmann (“Ingeborg Bachmann, mi hermana”) y cierra el monográfico una completa biocronología de Bachmann a cargo de Isabel Hernández.  

 CONVERSACIONES EXCLUSIVAS CON LA NEUROCIENTÍFICA 

NAZARETH CASTELLANOS Y LA POETA YOLANDA CASTAÑO

    Los lectores del nuevo número de la revista TURIA, que se distribuye este mes de junio, podrán disfrutar de dos entrevistas a fondo y en exclusiva con dos protagonistas de perfiles muy diferentes pero que comparten una intensa trayectoria que acredita la pasión con que ejercen sus respectivas inquietudes: la investigación y divulgación científica en el caso de Nazareth Castellanos y la creatividad literaria en el de Yolanda Castaño

    A ese dato se añadiría, sin duda, otro ingrediente fundamental: ambas han hecho del cultivo de sus intereses intelectuales el motor que ha guiado también sus vidas. Por otra parte, y si tenemos en cuenta la proyección y el reconocimiento que sus respectivas obras y personalidades han obtenido a nivel nacional e internacional, resulta acertado afirmar que son dos nombres propios de indiscutible relevancia para la cultura en español. 

    Buena prueba de ello es el gran impacto que han obtenido entre los lectores y en los medios de comunicación sus últimos libros publicados. Así, Nazareth Castellanos es la autora de “El puente donde habitan las mariposas. Biosofía de la respiración”. Editado por Siruela en 2025, ha conseguido unas ventas de más de 120.000 ejemplares que le han posicionado como una de las obras de no ficción más vendidas en España. Su mérito, como ha valorado la crítica, es que ha logrado decodificar las claves científicas de la neurociencia actual para acercarla al ciudadano de a pie. Y lo ha hecho, según Pablo d’Ors, “con una prosa impecable que muestra con elegancia cómo ciencia y humanidades pueden volver a darse la mano”. 

    Por  lo  que se refiere a Yolanda Castaño, la entrevista que publica TURIA  tiene como  eje central su libro, editado por Páginas de Espuma el pasado otoño, “Economía y poesía: rimas internas”. Es una obra ensayística de indudable impacto, por su lucidez argumental y  porque  en  sus páginas se reflexiona con criterio sobre la creación artística/cultural y su remuneración. Además, su autora sabe muy bien de lo que habla por cuanto es una poeta de reconocido prestigio y contrastada trayectoria, que tiene en su haber galardones como el Premio Nacional de Poesía. Por todo ello, Yolanda Castaño nos brinda un testimonio muy valioso y con el que es difícil no sentirse cómplice. Son páginas que retratan de manera veraz lo complejo que es vivir de cualquier oficio creativo o cultural. Y, también, es un ensayo valiente que denuncia como un argumento dañino y falso el de quienes  insisten en mistificar el oficio poético y no lo consideran un trabajo profesional que debe ser necesariamente retribuido. 

LA OBRA ENSAYÍSTICA DE RAMÓN J. SENDER, UN TESORO A REDESCUBRIR 

    El nuevo número de TURIA ofrece a los lectores, entre sus principales contenidos con protagonistas aragoneses, un interesante artículo elaborado por Andreu Navarra en el que se reivindica la valía e importancia de la obra ensayística del gran escritor altoaragonés Ramón J. Sender. Es un texto oportuno y valioso, máxime porque este 2026 se celebra el 125 aniversario de su nacimiento. Según afirma Andreu Navarra en la revista, “Sender escribió numerosos ensayos de enorme calidad, y el interés intrínseco de esos textos no debería permitir que quedaran infravalorados”.

    Para Navarra, notable estudioso e investigador de nuestra literatura del siglo XX, Sender es un buen seguidor del más célebre e influyente ensayista del que ha tenido el pensamiento occidental: Montaigne. Con él, nos dirá Navarra en TURIA, compartió dos rasgos esenciales: “una conciencia especial de las dimensiones y los tonos propios del ensayo, así como un escepticismo moderado e individualista que le permitió tomar distancia respecto a todas las ideologías  que  defendió  o  le  interesaron.  En  ‘Toque de queda’,  su  suma  de  aforismos filosóficos, afirmaba: “Pertenezco a un partido que tiene un solo militante: Yo. Así y todo discrepo y lo traiciono muchas veces cada día”. Esa independencia personal, única fuente posible de coherencia y sinceridad, ya la había proclamado en un artículo publicado en La Libertad el 4 de abril de 1933: He podido vivir siempre de mi trabajo; no he necesitado empeñar mi independencia; en ninguna situación política he pedido a ningún amigo nada ni he aceptado sugestiones ni ofrecimientos. Ya sé que eso es un lujo. Puedo opinar libremente sobre lo humano y lo divino. Tengo treinta años, unos dos mil libros en mi biblioteca –adquiridos de uno en uno-, una máquina de escribir portátil, dos trajes usados, en cuyos bolsillos puede que haya veinte o treinta duros. Y eso es todo”. 

    También figuran en el sumario las secciones habituales de “La Isla” (siempre ilustrada por  Isidro Ferrer), “Cuadernos turolenses” y “La Torre de Babel”, una extensa y rigurosa sección de crítica de libros de ficción, de no ficción y de poesía, tanto de autores españoles como de otros idiomas traducidos al español, que ha convertido a TURIA en una de las revistas culturales que más y mejor practican la crítica literaria entre las publicaciones periódicas y suplementos periodísticos de España.

    TURIA es una revista que tiene una edición en papel de periodicidad cuatrimestral y otra digital (web y Facebook) de difusión diaria. Fue fundada en Teruel en 1983 por el escritor y periodista Raúl Carlos Maícas, que continúa dirigiéndola tras más de cuatro décadas de trayectoria. Su difusión es nacional e internacional por suscripción y está considerada como una de las publicaciones periódicas de referencia en el ámbito cultural español. Ha publicado 48.000 páginas con textos, siempre inéditos, elaborados por más de 1.500 autores de diversas procedencias estéticas, generacionales, políticas y geográficas.  

    Entre los reconocimientos obtenidos por TURIA, destacan el Premio Nacional al Fomento de la Lectura y  el Premio Aragón, máxima distinción institucional de su Comunidad Autónoma. También su legado forma parte de la Caja de las Letras del Instituto Cervantes y, en 2025, la Asociación Colegial de Escritores de España le concedió el Premio ACE–Ángel María de Lera al Fomento de la Labor del Escritor y de la Lectura.  

    TURIA está editada por el Instituto de Estudios Turolenses de la Diputación de Teruel, y cuenta con el apoyo de la Caja Rural de Teruel, del Ayuntamiento de Teruel y el Gobierno de Aragón. Este número  sobre  Ingeborg Bachmann ha sido posible gracias a la financiación del Fondo Cultural de Austria, el Gobierno regional de Carintia y la Asociación Madrileña de Germanistas.  



lunes, 7 de octubre de 2024

La revista literaria 'Turia', dirigida por Raúl Maicas, deja su legado en el Instituto Cervantes


Un libro de Ana María Navales, sus diarios, una obra de Pablo Serrano y los marcapáginas de Isidro Ferrer ha entrado en la Caja de las Letras


Raúl Carlos Maicas muestra la revista "Turia"

https://cervantes.org/es/sobre-nosotros/sala-prensa/notas-prensa/primer-ejemplar-marcapaginas-o-numero-dedicado-bunuel


L.M.A.

    07.10.2024 .- Madrid.- La Caja de las Letras del Instituto Cervantes ha recibido este lunes el legado de la revista Turia con motivo de su 40 aniversario, que incluye un primer ejemplar de la publicación, marcapáginas conmemorativos creados por el artista Isidro Ferrer o un número monográfico dedicado al cineasta Luis Buñuel, entre otros.

Este acto, en reconocimiento de la trayectoria de la revista, ha contado con la participación de Luis García Montero, director del Instituto Cervantes; con la de su fundador y director, Raúl Carlos Maícas; con el presidente de la Diputación Provincial de Teruel, Joaquín Juste, y con el diplomático y exembajador de España en México, Emilio Cassinello.

Para García Montero, este acto se trata de una «celebración» para rendir homenaje a una publicación «modélica» que ha conseguido el «milagro» de alcanzar sus 40 años «con buena salud». «Cada número es en realidad una pequeña biblioteca y no tiene nada que ver con esa habitual revista literaria con unos pocos textos dispares», recordó el director de la institución.
 
Además, ha remarcado el carácter de «pieza indispensable para estudiosos» de Turia, que «conversa con paciencia y hondura con los autores más representativos de este tiempo, hace espacio para reseñar con calma las últimas novedades literarias, y mezcla recuerdos de un pasado clásico, miradas a un presente consolidado y la indagación atenta a los nuevos autores que van surgiendo en el ámbito literario».
 
Por su parte, Maícas ha señalado que la revista entra en la Caja de las Letras de forma «modesta y humilde, pero con dignidad y orgullo». «Es el convencimiento del que ha hecho lo que debía sin importar de dónde es o cómo lo etiqueten, porque uno está más que harto de fronteras e identidades que separan», ha resaltado.
 
Así, ha defendido la labor de una publicación ubicada en Teruel que ha sido «siempre plural, integradora y cosmopolita, sin olvidar nunca sus raíces, porque lo universal y lo local mezclan bien». «Gracias por el apoyo, porque ha merecido la pena para ofrecer buenas lecturas a buenos lectores», ha indicado, para luego recordar la importancia de «hacer con pasión y constancia aquello en lo que se cree».
 
De 100 páginas en 1983 a las 500 actuales de material inédito
 
El legado que recibe la caja número 932 y que se abrirá el 4 noviembre de 2033, coincidiendo con la jornada en que se cumplirán 50 años desde la presentación del número 0 de la publicación, incluye un primer ejemplar de la revista «con el que empezó todo». «Esta revista es como el milagro de multiplicación de los panes y los peces: de menos de 100 páginas en 1983 a las 500 actuales de material inédito», ha apuntado Maícas.
 
También hay otro ejemplar (el número 145-146) dedicado a Luis Buñuel, quien protagonizó numerosos monográficos de Turia y más de 1.000 páginas de textos inéditos, y que contiene las ilustraciones de Gonzalo Tena (autor de la cabecera que identifica la revista).
 
Una figura del año 1985 realizada por el escultor Pablo Serrano (quien apoyó desde sus orígenes a la publicación); los Cuentos de Bloomsbury de la escritora zaragozana Ana María Navales o tres diarios del propio Maícas (La nieve sobre el aguaLa marea del tiempo y Días sin huella) también han formado parte de este legado a la Caja de las Letras. «La escritura diarística es mi forma de sobrevivir a las derivas del mundo», ha afirmado el director de la revista.
 
Junto a estas piezas, el depósito se completa con una colección de marcapáginas del ilustrador Isidro Ferrer por los 40 años de Turia. «Hemos sido siempre una revista para buenos lectores, pero la labor de ilustración se ha cuidado sobremanera gracias a artistas como Ramón Gaya o Carlos Saura, además de creadores emergentes», ha concluido Maícas.
 
Turia es una publicación que tiene el fomento de la lectura como una de sus señas de identidad y que, a lo largo de su trayectoria, ha contado con la colaboración de más de 1.000 autores.  Después de la entrega del legado se ha celebrado una mesa redonda sobre la publicación con el filósofo Javier Gomá, la filóloga Isabel Hernández, el escritor Luis Landero y la escritora y crítica literaria Mercedes MonmanyFernando del Val ha moderado la charla.