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miércoles, 14 de febrero de 2024

Pinacoteca Migrante expone narrativas históricamente silenciadas y propone una institucionalidad más accesible, diversa y sostenible.

        * La propuesta reunirá un centenar de cuadros que parten de pinturas de colecciones patrimoniales españolas de la época del Imperio hasta la Ilustración, así como una instalación pictórica  compuesta por doce monumentos con una carga simbólica en la historia de las excolonias. 

Giardini della Biennale, del 20 de abril al 24 de noviembre de 2024 

Artista: Sandra Gamarra Heshiki | Comisario: Agustín Pérez Rubio

Organiza: Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación (AECID) 

Colabora: Acción Cultural Española (AC/E)

Con el patrocinio de: Colección Inelcom | Con el patrocinio digital de: Exhibify | Con el apoyo  de: Fundación Botín

Racismo Ilustrado III, Sandra Gamarra Heshiki, 2023.  © Oak Taylor-Smith

        L M.A.

        14.02.2o24 .- Madrid .- El Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España, a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), en colaboración con Acción Cultural Española (AC/E), presenta al completo el proyecto Pinacoteca Migrante, desarrollado por Sandra Gamarra Heshiki para el Pabellón de España en la 60ª Exposición Internacional de Arte de La Biennale di Venezia 2024. Como primera artista migrante elegida para representar a España, Gamarra Heshiki utiliza como eje principal del proyecto al museo como narrador de grandes relatos, cuyos métodos de representación han sido asumidos como “universales”. Pinacoteca Migrante está comisariado por Agustín Pérez Rubio.

La artista transformará el Pabellón de España en una pinacoteca histórica de arte occidental donde la noción de “migración”, en sus múltiples facetas, será la protagonista. El concepto occidental de pinacoteca, que fue exportado a las antiguas colonias, es invertido, al exponer una serie de narrativas históricamente silenciadas. Así, Pinacoteca Migrante revisa los protocolos de accesibilidad, diversidad y sostenibilidad, para poner al día a instituciones que asumen los debates contemporáneos con relación al racismo, la migración o el extractivismo. Los protagonistas son los migrantes, tanto humanos como no: organismos vivos, plantas y materias primas que, a menudo, hicieron a la fuerza el viaje de ida y vuelta.

La amplia investigación llevada a cabo por Gamarra Heshiki se reflejará también en una serie de obras nuevas cuyo punto de partida son pinturas del patrimonio nacional de colecciones y museos de arte de todo el territorio español, desde la época del Imperio hasta la Ilustración. Estas obras interfieren con la falta de narrativas decoloniales en los museos y analizarán las representaciones sesgadas entre colonizadores y colonizados. En esta investigación se entrelazan la sociología, la política, la historia del arte y la biología.

El espacio central abierto del Pabellón de España estará ocupado por el Jardín Migrante, que se presenta como una contra narrativa al museo histórico: un jardín habitado por doce copias pintadas de monumentos que no están en España, pero que tienen un poder y capital simbólico en la historia de las excolonias, pues son esculturas que recuerdan a personajes que sucumbieron a las migraciones de las que hoy somos herederos. En la cara inversa de las mismas, se podrán leer palabras sobre las figuras o las culturas a las que hacen referencia.

Las primeras cinco salas, que desembocarán en el jardín, utilizarán los distintos géneros de la pintura clásica —como el paisaje, el bodegón, la ilustración científica y el retrato, entre otros—, contemplándolos como herramientas con agendas políticas que fomentan construcciones monolíticas de estados-nación que se sustentan, con frecuencia, en la destrucción de otras formas de organización social. Para Gamarra Heshiki, la narrativa de su proyecto elabora un ciclo continuo entre construcción y deterioro. Por este motivo, estas pinturas se presentan como bosquejos, obras acabadas, o en estado de permanente restauración, como metáfora de la herida colonial abierta.

La primera sala, titulada Tierra Virgen, versará sobre las pinturas de paisajes que pertenecen a diferentes museos españoles y hacen referencia al actual territorio español, así como a las antiguas colonias de América Latina, Filipinas y el norte de África. Sobre cada pintura se sobrepondrán citas de escritores, pensadoras o intelectuales en relación a la ecología.

Le seguirá la sala titulada Gabinete de la extinción, que vinculará el colonialismo con el extractivismo al mostrar los “tesoros” de las expediciones botánicas europeas durante los siglos XVIII y XIX. Gamarra Heshiki intervendrá con pintura algunos de los facsímiles de las ilustraciones de la “Real Expedición Botánica al Reino de Nueva Granada” incluyendo manos humanas como parte de un mismo sistema de supervivencia interdependiente.

El espacio titulado Gabinete del Racismo Ilustrado relatará el modo en que la antropología y la ciencia fueron utilizadas como herramientas de discriminación racial. Incluirá ilustraciones y objetos tildados en aquel entonces como “científicos”, para respaldar la idea de clasificación e imponer la voluntad occidental de superioridad jerárquica sobre el Sur Global.

La sala titulada Máscaras Mestizas se adentrará en las prácticas coloniales del retrato, que serán concebidos como cápsulas del tiempo que buscan inmortalizar normas políticas y sociales. Cada obra expondrá las maneras en que las sociedades aceptan o marginan a sus sujetos. En consecuencia, desplazará las divisiones de género para cuestionar la estructura patriarcal como norma naturalizada.

La galería central, titulada Retablo de la Naturaleza Moribunda, mostrará la pintura de bodegón como género que sintetiza los temas de las salas anteriores y, a su vez, muestra las formas en que habitamos el mundo. Este gran políptico pondrá de manifiesto nociones de acumulación y ostentación que, según el mito idealista de la libertad, se han naturalizado.

Por último, el Jardín Migrante estará habitado por copias pintadas de monumentos, así como representaciones de plantas alóctonas o invasoras. Estas plantas ponen en riesgo ecosistemas establecidos, de la misma manera que nuestro sistema de vida sitúa en peligro de extinción otros pueblos. Este patio se presenta como un lugar de restitución de obras no visibilizadas en la metrópoli, a no ser que fuera como representación de sumisión que subdesarrollo o pleitesía. Los representados aquí han hecho un viaje simbólico, como las plantas alóctonas, han encontrado suelo donde quedarse. La alteración de los ecosistemas tiene que ser valorada y medida desde una perspectiva en la que todas las especies conforman una armonía sin jerarquías. Pinacoteca Migrante pretende aportar un modelo que ponga al día protocolos en la accesibilidad, diversidad y sostenibilidad de las instituciones, desarmando las estructuras que perpetúan las jerarquías hegemónicas del colonialismo.

Con motivo de este proyecto, la AECID editará una publicación de 240 páginas que contará con Agustín Pérez Rubio como editor, Antoine Henry Jonquères como asesor editorial y Laoficina como coordinadora editorial. La obra incluirá textos de Françoise Vergès, Yayo Herrero, Gabriela Wiener, Yeison F. García López, Neferti X. M. Tadiar y María Berríos, así como una conversación entre la artista, el comisario y Esther Gabara. El diseño irá a cargo del estudio gráfico de Eugenio Simó, y la publicación será distribuida internacionalmente por Walter Köning Books.

Sandra Gamarra Heshiki and Agustín Pérez Rubio, 2023 (c) Carmela Garcia

jueves, 21 de octubre de 2021

Sandra Gamarra Heshiki expone en la Sala Alcalá 31 Buen Gobierno, exposición que plantea la desigual forma de convivencia entre culturas

Partiendo de la pintura como relatora, Gamarra narra dos historias que parece que se bifurcan después de las independencias de América, pero que están inexorablemente entrelazadas

La artista, de nacionalidad peruana y española, pone el foco en la manera en la que los discursos hegemónicos han invisibilizado los relatos de las culturas nativas y mestizas

La muestra se podrá visitar en la Sala Alcalá 31 de Madrid hasta el 16 de enero de 2022

https://www.youtube.com/watch?v=Ipi0d5b7jq0&ab_channel=Consejer%C3%ADadeCulturaMadrid

Buen Gobierno. Sandra Gamarra Heshiki

Comisario: Agustín Pérez Rubio

Fechas: hasta el 16 de enero de 2022

Lugar: Sala de exposiciones Alcalá 31

C/ Alcalá, 31 - Madrid

Sandra Gamarra Heshiki, artista visual peruana



    L.M.A

        Madrid, 21 de octubre de 2021. La Sala Alcalá 31 de la Comunidad de Madrid acoge hasta el 16 de enero de 2022 la exposición Buen Gobierno de la artista de nacionalidad peruana y española Sandra Gamarra Heshiki (Lima, 1972). Un ejercicio decolonial en el que se cuestionan los órdenes establecidos en el imaginario, tanto de la sociedad española como de la peruana, con respecto al momento histórico en el que sus respectivas historias se cruzan. La muestra ahonda en la relación de carácter neocolonial que aún impera en España en relación a gran parte de las culturas de América Latina.

El proyecto, comisariado por el historiador, profesor e investigador Agustín Pérez Rubio, lleva por título Buen Gobierno, expresión que tiene su origen en el famoso manuscrito Primera Crónica y Buen Gobierno, firmado por Felipe Guamán Poma de Ayala, natural de Huamanga, actual Ayacucho, hacia 1615, para retratar la realidad andina colonial y solicitar al rey de España Felipe III una reforma del gobierno virreinal para salvar al pueblo andino de la explotación, las enfermedades y las mezclas raciales, como sinónimo de la desaparición de la cultura autóctona.

En Buen Gobierno, Sandra Gamarra Heshiki "construye su proyecto sobre un espacio de conflicto y señala cómo el origen de las naciones latinoamericanas está íntimamente ligado al propio nacimiento de España, y cómo una mirada crítica sobre el buen gobierno de estos dos legados es la clave para construir otras formas de convivencia", señala Pérez Rubio. "Casi cuatrocientos años después de este manuscrito, esta mezcla racial y cultural no ha significado la desaparición de estas civilizaciones, sino que se han servido, con dolor y dificultad y casi en contra una de la otra, para la evolución de las mismas", añade.

    Las relaciones de raza y género están presentes a lo largo de todo el ejercicio visual de carácter decolonial que propone la artista. Para ella, "la exposición entera está pensada como un juego de espejos en la que las piezas y los espacios se repiten con ligeras diferencias, en la que la pintura se erige como catalizadora de una forma de representar el mundo y también como traductora de otras sensibilidades". Partiendo de la pintura como relatora de la historia, la exposición comienza con una sala de pintura historicista (más que histórica) donde los cuadros están hechos a manera de espejo, como si la sala se reflejara de un lado a otro, contando cada uno la misma historia de manera diferente. Gamarra pone así de manifiesto la manera en la que los discursos hegemónicos han ocupado el capital simbólico de la historia, invisibilizando los relatos de las culturas nativas y mestizas. 

    Otros temas recurrentes en su obra tendrán reflejo en diversas piezas que forman parte del proyecto de la Sala Alcalá 31. Por un lado, la fragilidad de la idea de naturaleza como generadora permanente de bienes, y por otro, la manera en la que los museos occidentales hacen lo mismo con las culturas a las que conquistaron, saquearon y de las que presentan sus “tesoros” de forma aséptica, a modo de museos-mausoleos, forzando a una extraña relación disociada entre lo contemporáneo, lo espiritual y lo ancestral.

    En Buen Gobierno se presentan también obras y propuestas de otros artistas –desde la importante serie de Pinturas de mestizaje del siglo XVIII, muy probablemente de Cristóbal Lozano, al trabajo de artistas contemporáneos, como Primitivo Evanán Poma y Valeriana Evanán Vivanco, o mates burilados de Sixto Seguil Dorregaray y las máscaras de La Tunantada de Junin, entre otros–, para evidenciar lo que la artista viene trabajando desde hace algún tiempo: la carga colonial que desde el imaginario pictórico y artístico se ha impuesto en los modos de ver y en las prácticas del mundo del arte occidental. 

    Con motivo de la exposición se publicará un libro que incluye un compendio de las obras que forman parte de Buen Gobierno, junto a nuevos textos realizados para esta publicación por María Íñigo Clavo, Miguel A. López, la artista y el curador de la muestra, en los que se reflexiona sobre todos los temas de carácter decolonial que aparecen en la obra de Sandra Gamarra Heshiki. Además, la Sala Alcalá 31 está ofreciendo actividades paralelas a la exposición como visitas guiadas para público individual y grupos, talleres intergeneracionales y encuentros con artista y comisario.

Sandra Gamarra Heshiki: en la confluencia entre lo precolombino, lo colonial y lo occidental

    Sandra Gamarra Heshiki (Lima, Perú, 1972) en la actualidad vive y trabaja entre Lima y Madrid. En su trabajo utiliza los mecanismos del mundo del arte, procesos de producción, exhibición, divulgación y comercialización, para hacer una reflexión sobre la realidad. Para ella la ficción, la traducción y la selección son ingredientes esenciales de la realidad, pero a gran escala se disuelven en el espectáculo, haciéndose imperceptibles. Su trabajo ironiza sobre estos procedimientos haciéndolos visibles para cuestionar nuestra participación en ellos.

    Su obra propone que una de las maneras de responder y hacer frente a una realidad que se presenta como inabarcable, es utilizar sus propios mecanismos de “creación”, friccionando con valores como novedad, autoría, originalidad y unicidad. Basado en la apropiación, su trabajo actúa como un espejo que desplaza formatos expositivos, altera la circulación de las imágenes, subvierte la propiedad de la cultura como también la narrativa entre el arte y el espectador. Dentro de este espacio de investigación, su herencia peruana añade un nivel sincrético donde lo precolombino, colonial y la cultura occidental confluyen.

    Algunas de sus últimas exposiciones recontextualizan los géneros de la pintura como son el paisaje, el autorretrato o el bodegón. En 2002 ante la ausencia de una institución en el campo de las artes contemporáneas en su país de origen, crea el LiMac (Museo de Arte Contemporáneo de Lima), museo ficticio que se establece a partir de un logo sobre objetos de merchandising (lápices, borradores, tazas, bolsas). Desde aquí, el LiMac, produce colecciones, exhibiciones, publicaciones y un proyecto arquitectónico y su propia página web. (www.li-mac.org)

    Ha expuesto en la 11ª. Bienal de Berlín, en la XXIX Bienal de Sao Paulo, en el pabellón Italo-Latino Americano (IILA) en la 53 bienal de Venecia, en la XI Bienal de Cuenca. Ha sido parte de las exposiciones Territorios indefinidos, Perspectivas sobre el legado colonial, MACBA, (Barcelona, España); En orden de Aparición, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, (Madrid, España), Todos los tonos de la rabia, MUSAC, (León, España); Mil bestias que rugen, CAAC, (Sevilla, España); Vacío museal, MAC-Lima, (Lima, Perú); Lo Real Maravilloso, Museo de arte contemporáneo de Tokio (Japón); Setting the Scene, Tate Modern (Londres, Reino Unido), entre otras. Su obra es parte de colecciones particulares y públicas en el Perú y el extranjero.